un cielo

Enamorate de vos, de tu alma, de tu esencia, de tus rollitos, de las florcitas, del sol, de cada estrella, de la noche, de tu pelo sucio y enredado, de la música, de tu cara a las 4 de mañana cuando te despertás por sed, del arte, de los libros, de los poemas, de la naturaleza, de los detalles, de la simpleza, enamorate de la vida, de tu mamá y del jugo todo aguado que hace a las apuradas, de los saltos de tu perrito cuando te ve venir, del ronroneo de tu gatito cuando lo acariciás, enamorate de la magia de tu sonrisa, del pogo zarpado que te hace mierda, de tu voz afónica, del viento antes de la lluvia, del pasto y la tierra mojada, del leve movimiento de las nubes, de la luna que te sigue a donde vayas, de tus uñas llenas de mugre, del amor que te desborda cuando hacés algo que te apasiona, de los mates con los amigos, de la flor diente de león que vuela cuando soplás, de la arena, del mar, de tus pelitos, de los colores del cielo, de la sonrisa de tus seres queridos, de la risa al unisono, de la sonrisa cómplice, de las hojas secas en otoño y los abrigos, los abrazos llenos de amor, de la paz de los instrumentos, del canto de los pájaros, de las charlas con cualquier  tipo de loro, de la murga, de tu patria, de tu tierra, enamorate de la vida, enamorate de todas esas cositas tan cotidianas que hay en nuestra vida y son tan lindas pero no le das importancia, enamorate de tu belleza y de todo el amor que tenés para dar(te), llenate de sensaciones y recuerdos, y después fijate de enamorarte de alguien más. 

Sabían que cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta recurrente que le hacían los estudiantes era: -¿Cree Ud. en Dios? Y él siempre respondía: -Creo en el Dios de Spinoza. El que no había leído a Spinoza se quedaba en las mismas… Espero que esta joyita de la historia, les sirva tanto como a mi. Saludos, Rodrigo. Baruch de Spinoza fue un filósofo Holandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes. Aquí algo de él.  Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza: Dios hubiera dicho: "Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti. ¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti. Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer. Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito... ¡No me encontrarás en ningún libro! Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo? Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor. Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios puede hacer eso? Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas. Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?... Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar. Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme. Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones? No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".
Una volta una bambina al parco del mio paese si sedette sull’altalena affianco alla mia e mi disse con tutta semplicità: “Oggi ho visto un angelo”
“Davvero?” chiesi tornando alla realtà.
“Davvero! Sai, non l’ho detto a nessuno”
“A me si però”
“Tu sei pazza, come me”
Risi: “Pazza?”
“Si”
“Chi ti dice che io sia pazza?”
“Te ne stai qui da sola, a guardare le nuvole. Ogni tanto sorridi, ma poco. Lo so perché lo sono anche io pazza.”
Mi spiazzò.
“Tu sei pazza?”
“Sì, ho sentito parlare le maestre di me l’altro giorno”
“Ah si? E hanno detto questo?”
“Che sono pazza.” disse in un tono di sconforto.
“Perché te ne stai a guardare le nuvole da sola e sorridi, ma poco?”
“Credo di si. Ai miei compagni non piace molto guardare le nuvole, così me ne resto da sola.”
“E perche sorridi, ma poco?”
“Non lo so. Perché tu lo fai?”
“Non lo so.”
“Oggi ho visto un angelo”
“E com’era?”
“Come te.”
“Come me?”
“Sì, se ne stava seduta su un’altalena a guardare le nuvole e sorrideva, ma poco”
Mi sorrise intensamente.
Non ci fu altro da aggiungere.
Seduta su quell’altalena guardai le nuvole per un attimo e sorrisi, ma poco.
Un pensiero mi passò davanti agli occhi.
Mi voltai per dirglielo ma l’altalena volteggiava nel vento.
Avevo visto un angelo.
—  haragionechiefelice
Corres y no sabes hacia dónde refugiarte. No tienes unos brazos donde esconderte del puñal que el mundo busca clavarte. En donde encerrarte hasta que deje de llover y no le tengas miedo a los estruendos.

Como un corazón roto que aniquila las esperanzas para construir un paisaje sobre la devastación. Depende de las ganas, te dicen. De las ganas que tengas de intentarlo, de sonreírle siempre que la noche se ponga y la oscuridad parece tragarse la luz de las estrellas.

Esto es un juego de vida o vete.

Nadie nos advirtió de los efectos colaterales que conlleva amar a alguien que no tiene espinas. Alguien que ha intentado vivir una vida sin tachones ni vistas atrás. Sin estelas. Ni memoria. Ni olvido. Alguien, cuyos cimientos, se encuentran bajo una fina capa de heridas. Que es imposible cavar para llegar siquiera a una de ellas y convertirlas en poesía.

Quien me lo iba a decir a mí que iba a entender más de cicatrices que de sonrisas. Que las canciones me iban a hablar de la vez en la que te fuiste y no volviste a marcar. De cuando me quedé esperando hasta la madrugada con el teléfono en la mano y no eras tú quien llamaba para decirme cuánto me echabas de menos.
Algún día tendremos que salir a comernos el mundo, independientemente de si mañana esa persona estará al otro lado de la cama, e independientemente si seremos nosotros los que ya no lo estaremos nunca más. Es que, a veces, las perspectivas de lo que uno quiere se las lleva el viento al lugar a donde van a parar las decepciones y las esperanzas rotas de cuando alguien te traiciona.

Hay abismos de los que uno no llega a salir. Y eso me lo enseñó aquella mirada donde me quedé encerrado una eternidad y tú me sonreías como si nada. Aquella noche mi corazón se rompió con tal fuerza como parte un rayo el cielo.
—  “La cárcel de las miradas”, Benjamín Griss
Non li sento i commenti di questi, li lascio parlare.
Li lascio affogare, mentre prendo il volo e divento un puntino lontano nel cielo che stanno a guardare.
—  Charlie Charles - Bimbi ft. Izi, Rkomi, Sfera Ebbasta, Tedua, Ghali