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Carta de despedida

Sé que ésta es la despedida definitiva, el momento de decir “adiós” llegó después de muchos años, sé que no es lo más conveniente seguir imaginando algo contigo. Esta ocasión a diferencia de otras, la carta ya no llegará a ti. Así que podré expresarme libremente tan sólo para sacar todo lo que llevo dentro y de esta manera poder sanar.
Eres una de las personas a las cuales nunca pensé decirle “adiós” si hoy he tomado esa decisión es porque quiero estar más tranquila quiero liberarme de ti, sé que ya no te haré falta sé que esta ocasión tengo la fuerza necesaria para no buscarte más. Llegó el día, todo el concepto que tenía de ti se desvaneció delante de mis ojos, ya no eres la misma persona de la que me enamoré hace tiempo, no somos los mismos!
Este adiós duele, duele dejar todos los recuerdos atrás pero duele mas el saber que esos recuerdos para ti ya no existen.
Por un lado me voy con la tranquilidad de saber que llegó alguien a tu vida que logró fragmentar la historia que alguna vez tuvimos, esa persona ha logrado que me olvides por completo y aunque hoy duele, sé que es lo mejor para nosotros, ya no podía haber segunda parte.

Es cierto que te amé y puedo decir con total seguridad que me amaste demasiado pero todo tiene su tiempo y su momento. El nuestro término y por más veces que intentamos hacer una segunda parte de esta historia, no lo logramos. Hoy ha llegado alguien más a dibujar sonrisas en tu rostro, a ocupar un lugar en tu corazón, a llegado alguien más con quien puedas compartir tus tardes libres y a quien puedas transmitirle tu pasión por el box.
Eso sí ten la total seguridad de que nunca dejarás de ser mi boxeador favorito, de que seguiré preocupándome por ti y seguiré pensando en ti cada que escuche, vea, huela o pruebe algo que tenga que ver contigo. Compartimos grandes momentos y muchos años es por eso que esta despedida me duele, porque ha llegado la persona que barrera y acabará con cada uno de esos recuerdos, pronto pasarán a ser nada para ti! Pero mientras ella me aseguré que la sonrisa en tu rostro cada día crecerá más, puedo quedarme tranquila y dejó todo por la paz, es momento de irme, disculpa mi falta de educación al irme sin avisar, aunque quizá estés tan ocupado que ni te des cuenta. 

Gracias por tantos momentos, tantas sonrisas, por tanto amor. A veces las segundas partes no funcionan, por eso hay que saber aprovechar la primera oportunidad que la vida nos ofrece.