tomo iv

anonymous asked:

lkajoijlk talk to me about ot4!

i just really really really REALLY live for the fact that like these four little dopey boys from sydney have like made it big time and it’s all thanks to each other?! as a unit they work so well together like u know they never would’ve made it without one of them - the four of them balance each other in such a satisfying way,

their personalities (and their voices) complEment each other, they fit so well and whats loud in one member will balance out the quiet of another, one of their jokes will lighten the mood when someone is feelign down. there’s so many ways their souls fit together that im putting this under a read more lol

Keep reading

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1 very old pic (before i learned the power of eyelashes) and 1 slightly less old pic (with eyelashes!!)
what a difference a year and a half can make X)

24/09/12 01:16 a.m.

Esta es mi historia. Breve. Me enamoré de un amor imposible. No de esos de TV o películas, uno de estos que puedes tocarlos, olerles y platicarles fingidamente que no te interesan. A veces, lo imposible se funde en el mundo de las posibilidades y, en un universo como el nuestro, la posibilidad se vuelve infinita. A veces, el mundo donde vives choca contra lo asombroso, de frente, y te parte la naríz y el corazón porque dudas de tenerle, de saber que existe, que quizás pueda ser para ti. A veces, finges que le extrañas pasivamente pero le buscas en los rincones de tu memoria, en el trayecto de calle que alguna vez caminaron juntos por causalidad o en la borrosa tinta de un ticket perdido en tu cajón y recuerdas con nitidez las chucherías en el mostrador porque le amabas desde ese entonces con tus pequeñas ganas y ese último billete en tu cartera. A veces, la posibilidad juega a tu favor y le pone en tu ciudad, en tu casa, en tu cama, a tu lado; no le juzgas porque tienes esa mirada fija en ella contemplando el milagro. A veces, puedes tú también jugar con las posibilidades, haces lo imposible por sobre tu trabajo, tus amigos y tu familia, le guardas secretamente una ligera obsesión por saber de ella y estar cuando lo pida y lo quiera. A veces, la vida se vuelve generosa y le trae de regreso pero sabes que, en un mundo de posibilidades infinitas, igualmente es posible que ella ya no te ame, que regrese pero no vuelva. Y te la revienta en la naríz y en la frente y en el corazón (de nuevo) como un amor imposible. Pero es tarde. Le amas profunda y verdaderamente. Le amas al cansancio, a las cartas que te atreves a escribirle libremente, a las deshoras y a la posibilidad infinita de que te deje amarla, nuevamente, por completo.

Roberto

RGR

De cómo nacen los monstruos o porqué las estrellas brillan. Tomo IV.