todo muta

un abrazo puede cambiarlo todo.

la tristeza muta por un breve instante, si estás siendo abrazado en ese momento de máxima vulnerabilidad donde sentís que las cosas dejaron de coincidir, donde todo se disipó y se desacomodó.

cuando una persona te rodea con sus brazos, no sólo está compartiendo con vos un par de segundos o minutos, sino que también está mezclando su energía con la tuya, su temperatura corporal, su olor, su suavidad.

se produce un intercambio de todo, el pulso de ambas personas se estabiliza formando un bello balance donde ambos ritmos coordinan y fluyen.

un abrazo hace sentir a salvo, protegido.
como si por ese momento estuvieses en casa, sintiéndote amado, escuchado, entendido.

no es cualquier cosa, al menos para mí.
hay diferentes tipos de abrazos y distintas intenciones que los crean.

lo siento como una caricia al alma, como algo tan personal, tan de dos.
vos abrazas a una persona y estás comunicándole algo, y ella a vos, invisible y sordo que a la vez se comprende internamente.
se trata de un mensaje que habla mediante las sensaciones, mediante el lenguaje de lo abstracto que no se ve pero que se siente.

un abrazo puede cambiarlo todo.

veo gente abrazándose en la calle y siento amor.
no sé qué tan honesto será ese gesto ni mucho menos podría imaginar siquiera el contexto de esas personas que decidieron compartir eso, pero de todas formas me emociona y sonrío, a veces internamente y otras veces externamente.
me entusiasma y me siento abrazada yo también.

es que para mí se trata de algo tan puro y espontáneo…
el sentir ganas de cubrir a una persona con tus brazos, acariciar su pelo o su espalda con tus dedos, y quedarse.