todas las imagenes

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Ese día en el que Mu se convierte en Saori, Aioros en Seiya, Saga no tuvo cara, Shaka sigue teniendo problemas con su cabello, Shura parece un rompecabezas mal armado, Milo es Camus con pelo azul, y Camus es una nariz (?)

 Me reí toda la tarde de esa imagen uvu cómo olvidar a personajes entrañables como Peluca de Géminis y Nariz de Acuario que estornudando provocó una avalancha que mató a la hermanita de Surt uvu

Es justo ese momento dónde la mente me pone todas las imagenes creadas a partir de esa charla debajo del árbol de poderes metafísicos que me llevaron al lugar dónde nos tenemos, dónde el telón se abre para actuar nuestra historia, dónde nuestras almas son protagonistas, dónde amar se vuelve pasión, libertad, realidad.
Hora de darme a tus palabras, darme a la poesía de tus caderas, a la lluvia de tus entrañas que han inundado tus ojos, a lo incomprensible de tus demandas cuando llegas, obligando mi silencio, disfrutando la lluvia, coincidiendo palabras, sentimientos, desenfrenos.
Es justo este momento cuándo paso a darte un beso, cobijar tu piel desnuda, verte dormir y saber que hoy dormiré a tu lado.
Que soy tuyo, que nuestra cama permanece cálida: que nada cambió.
Es justo ese momento en que digo buenas noches amor, duerme tranquila: aquí estoy.
—  El reloj del charro.

animalito-de-la-luz Te damos la bienvenida de nuevo y te recibimos con los brasos más que abiertos. Te queremos demasiado, que sepas que lo importante aqui eres tú, cando puedas subes y ya está, siempre vamos a esperarte, sin importar nada, así como en la imagen, todas tus Maripositas estaremos protegiendo y amando tus escritos, para siempre… Till the end of times…

Sentimientos Latentes || Cap 34 (Fic Wigetta)

-Narra Willy-

No existían suficientes palabras en todo nuestro vocabulario para describir como me sentía. Dudaba que hubiera sobre la faz de la tierra un hombre más feliz o más enamorado de lo que yo estaba. No había nada mejor que ser correspondido, y en tan solo unas horas él me había hecho olvidar las inseguridades de toda una vida. Era una pieza indispensable en mi vida, era mi otra mitad. Ahora lo sabía, si existiera un espejo del alma nuestras faces se reflejarían unidas, complementándose mutuamente. Jamás antes me había sentido tan empalagoso, dichoso y vulnerable. ¿Cómo iba a plantearme meses atrás que llegaríamos tan lejos? Pero lo habíamos hecho, habíamos dado el paso. Un paso que tras mis veintiún años de existencia me había resignado a pensar que nunca daría, porque nadie hasta su llegada me había inspirado la suficiente confianza. Fue doloroso, pero me hirió de una buena forma, además él era el único capacitado para sanarme toda herida. Ojalá fuera lo suficientemente valiente para explicarle todo lo maravilloso que pensaba de él sin sentirme ridículo mientras lo hacía. Pero no, ese no era yo, si intentaba decirle algo hermoso acabaría por ser desagradable con él. Me bastaba con saber lo que sentía, y pensar que aunque no fuera capaz de decirlo más que con algunas palabras, él también estaba al tanto de mis sentimientos. Tras hacer el amor, sí, eso hicimos, nos dimos una ducha. No pensaba que hacerlo fuera tan sucio y agotador, notaba muchos músculos adoloridos y estaba sudando. Cuando salimos de la ducha los vapores inundaban el baño, aproveché el vaho del espejo para trazar un dibujo en el cristal con el dedo índice. Vegetta balbuceó alguna que otra queja, la cual ignoré con facilidad.-Toma, te he traído ropa.-Exclamó, tendiéndome prendas de vestir, suyas. Yo arqueé la ceja, mirándole con los ojos confusos.-¿Eres tonto? Mi habitación está al lado, puedo coger mi propia ropa.-Tendría más lógica su acción si no viviéramos en la misma casa, pero teniendo en cuenta que  lo hacíamos carecía de sentido. Él insistió, haciéndome coger la vestimenta.-Ya, ya lo sé Willy. Pero ponte esa ropita, me hace ilusión.-Vacilé un poco, pero tuve que tomarlo como un gesto de gran confianza, pues con lo tiquismiquis que era Vegetta me sorprendía que me confiara su ropa por una simple ilusión momentánea. Seguro que eran las prendas que menos le gustaban.-Bueno, bueno..-Me giré para comenzar a vestirme, él hizo lo mismo. Dejé caer la toalla y rápidamente me puse la ropa interior, era sencilla y verde oscura. ¿Realmente estaba usando la ropa interior de otra persona? Si se lo contaba a alguien, no me creería. Me puse la camiseta, una sencilla camiseta negra de manga corta. Aunque teníamos la misma estatura, él abultaba mucho más que yo, por lo que la camiseta aparentaba estarme enorme y se arrugaba contra mi cuerpo. Era vieja y holgada, nunca se la había visto puesta, era lógico, no me daría ropa que le gustaba para algo tan banal como dormir.-¡Te está enorme!.-Escuché sus agudas carcajadas y puse los ojos en blanco. ¿Acaso me había hecho vestirme así solamente para reírse en mi cara? Él también se había vestido, bueno, se había puesto la ropa interior y ya está. Recordaba que me hubiera comentado en más de una ocasión que solía dormir así.-¿Y me haces ponerme eso para reírte de mi?.-Pregunté algo indignado, alzando las cejas. Él negó con la cabeza y me atrajo contra su cuerpo. Su musculoso cuerpo.. con sus abdominales marcados, sus fuertes brazos y algunas zonas velludas, otras depiladas.-No. Ayy.. que mono estás. Podrías usar siempre ropa ancha.-Me pidió y yo sonreí, no debía lucir demasiado bien con aquel tipo de prendas. No lucía bien con ningún tipo de prendas, era demasiado simple.-¿En plan rapero?.-Pregunté risueño, y él se rió negando con la cabeza. Cuando sonreía no veía más que una pequeña franja de toda la imagen que tenía delante.-Chaval.. ¿Te imaginas?.-Añadió él, como acostumbraba a decir, estaba claro que para su edad tenía una gran imaginación. Yo me imaginé con una gorra y unos pantalones anchísimos, además de algunos collares de oro. Él debió imaginarse algo similar pues ambos reímos al mismo tiempo y nos miramos con complicidad. Me quedé embobado en su blanca dentadura y el modo en que sus ojos castaños brillaban cuando sonreía. No podía creerme que él hubiera estado literalmente dentro de mí, que haberlo estado le hubiera complacido, como si mi cuerpo fuera un lugar maravilloso. Y bien pensado también lo había hecho metafóricamente, pues él estaba en mi corazón y difícilmente saldría de ahí.-Willy.-Agitó su mano delante de mis ojos, mientras con la otra me envolvía la cintura para mantenerme sujeto contra él.-Estás empanao.-Comentó y asentí jocoso, me había ensimismado nuevamente pensando en nosotros.-Bésame.-¿Era normal que continuara estremeciéndome algo tan simple como lo era esa petición? Habíamos dado el siguiente paso, mi piel no tenía porqué erizarse cuando le escuchaba pedirme besos de esa manera tan seductora, y sin embargo, seguía haciéndolo.-No quiero.-Respondí para picarle, aunque cada centímetro de mi ser estuviera pidiéndome a gritos desesperados que le comiera la boca a besos. Él acercó su cara peligrosamente a la mía, dejando los labios expuestos y húmedos a escasa distancia de los ajenos.-Bésame o te besaré a la fuerza.-Tragué saliva, preguntándome hasta que punto era normal que aquello me hubiera estimulado tanto. Él parecería mucho más amenazante con su rostro adulto y su cuerpo robusto si no tuviera la voz tan aguda, pero era un rasgo propio de él que le hacía especial, y también me gustaba. Lo besé intensamente, hasta que en mitad del beso él decidió que sería una buena idea sobarme el trasero. Pegué un pequeño brinco hacia atrás, agarrándome la zona afectada y mirándolo despectivamente.-Perdona chiqui ¿Aún te duele?.-Preguntó, procurando aguantarse la risa mientras lo hacía. No era un tema divertido, pero tampoco se le podía tomar en serio. Claro que me dolía, notaba un escozor entre las nalgas, pero sería incapaz de decir algo así en voz alta sin morirme de vergüenza en el intento.-Obviamente, imbécil.-Exclamé con desdén, ya no sabía si odiar o amar que este hombre no pudiera contener su fogosidad.

Él continuaba risueño, salió del baño y entró en su  habitación.-¿Quieres dormir ya?.-Caminó hasta el ordenador para mirar la hora en el extremo inferior derecho de la pantalla.-Es un poco tarde, pero no tengo sueñito.-Añadió, girándose hacia mi esperando que respondiera su primera pregunta. Me encogí de hombros.-No tengo sueño, pero estoy muy cansado.-Murmuré sinceramente. Aunque mi mente estuviera demasiado despierta y mi corazón latiera con fuerza, mi cuerpo estaba exhausto.-No importa, podemos quedarnos hablando pero sin movernos.-Se movió por su cuarto hasta el diván acolchado que estaba junto a la cama y se tumbó ahí. Solo cabía una persona, por lo que si quería estar con él tenía que ponerme encima de su cuerpo. Aquel extraño sillón siempre me recordaba a los que usaban los clientes de psicólogos en las series televisivas. Descarté sentarme con él, puesto que le lastimaría, así que me tumbé en la enorme cama. Él pareció decepcionado, como si se hubiera sentado ahí solamente para que yo le acompañara.-¿Vas a hacerme de psicólogo?.-Preguntó, cruzando los brazos sobre su pecho y depositando los ojos justo en el techo. Yo hice como si tuviera una libreta y un boli, simplemente usando mi mano izquierda como papel y la derecha como bolígrafo.-Claro. Señor Samuel, cuéntame que te preocupa.-Esbocé, usando teatralmente la típica entonación de profesionalidad. Se hizo el pensativo, tamborileó los dedos contra su pecho antes de responder, sin mirar hacia la cama en ningún momento.-Pues verá usted.. me gusta un tío que parece chino y es un tontaco.-Pude ver como sus comisuras tironeaban de su boca, amenazando con delatar una sonrisa. Cogí uno de los blancos cojines de la cama y se lo tiré a la cabeza.-No parezco chino!.-Grité aguantándome la risa. Él cogió el cojín y lo abrazó entre sus fuertes brazos.-La agresión física no solucionará mi problema.-Murmuró con victimismo ¿Todavía quería jurar? Negué con la cabeza, retomando mi papel.-He llegado a la conclusión de que pa-padeces pringadez extrema.-Titubeé, sosteniendo entre mis brazos al peluche de bob esponja que estaba tendido en su cama. Él me miró mal, se levantó del diván y caminó hasta la cama donde yo estaba sentado.-Suelta eso.-Declaró, arrebatándome el peluche y tirándolo hacia un lado. Me sorprendió aquel carácter, tan impropio de él.-Abrázame a mí.-Me envolvió con sus brazos un poco por debajo de las axilas, tirándose encima mía y haciendo que el colchón se hundiera bajo el peso de ambos.-Estás mimoso.-Afirmé, correspondiendo aquel abrazo con fuerza. Aspiré su aroma, olía al champú frutal que acabábamos de usar. Sus cabellos oscuros todavía estaban un poco húmedos, las gotas que resbalaban de las puntas me mojaron el cuello. Se separó para no agobiarme, tumbándose en la cama cómodamente. Yo le observé, con su torso y piernas al descubierto, gateé un poco por el colchón y finalmente me acosté dejando apoyada la cabeza en su pecho desnudo.-¿Sabes que pones una cara extraña cuando estás haciéndolo?.-Pregunté, seguramente porque en esta posición no existía contacto visual, lo cual restaba mucha timidez.-¿Ah sí? ¿Qué cara pongo?.-Escuché como sonreía, quizá le hacía gracia mi observación o simplemente le contentaba que yo hablara del tema y no lo omitiera como si fuera tabú.-Pues.. pues no sueles estar serio, pero estás muy serio.. pero no en plan desagradable, en plan rudo.-Noté sus dedos acariciándome los cabellos circularmente mientras hablaba. Recordaba claramente la expresión de su rostro mientras me embestía, pero no era fácil describirlo.-En plan.. salvaje.-Concluí, procurando hacerme entender. Escuchaba los acompasados latidos de su corazón justo contra mi oreja.-Bueno.. ¿Qué esperas? Porfavor Willy.. soy una fiera.-Exclamó, con cierta soltura y el tono arrogante tan propio de él cuando usaba aquel tipo de frases déspotas.

Yo puse los ojos en blanco, todavía sentía sus dedos acariciándome las raíces capilares.-Voy a intentar dormir.-Declaré tras un largo bostezo, mi cuerpo estaba más agotado de lo que había creído.-Vale, yo también.-Cerré los ojos, todavía con la cabeza apoyada sobre su torso y mis brazos rodeándolo. Estuvimos en silencio alrededor de cinco minutos.-Vegetta.-Murmuré entonces, ya estaba practicamente dormido, todo este tiempo lo único que había escuchado era el palpitar de su apacible corazón.-Dime.-Resultó un completo alivio que él todavía estuviera despierto, yo mantuve los párpados cerrados.-Te quiero.-Susurré, antes de volver a intentar dormir. Evidentemente no podía ver su cara, pero juraría que él había sonreído al escucharme.

Cuando desperté en su cama, él se había marchado. Tras mirar la hora descubrí que eran alrededor de las ocho de la mañana. Él estaba grabando un episodio de su serie, por lo que tuve que quedarme callado en la cama haciéndome el dormido en el más absoluto silencio hasta que terminó.-Buenos días.-Saludé cuando acabó la grabación, mientras que estiraba los brazos para desperezarme. Él se giró y ladeó una sonrisa.-Hombre compañero ¿Qué tal has dormido?.-Me libré de las blancas sabanas de su lecho. Todavía llevaba puesta su ropa, resultaba de lo más cómoda puesto que era ancha.-Muy bien.-Confesé, repentinamente alegre al pensar en lo acontecido la pasada noche. Me froté los ojos con los puños cerrados.-Ya te digo, llevo como media hora grabando y no te ha despertado mi voz.-Exclamó él, tecleando alguna que otra cosa de vez en cuando. Me aproximé a él y lo abracé por los hombros, apoyando el mentón sobre sus revueltos cabellos.-¿Qué hacemos?.-Le pregunté, puesto que estaba deseoso de pasar el día con él, de besarnos y dedicarnos palabras bonitas hasta que amaneciera un nuevo día.-Ahora nada, nada en todo el día.. anoche estuvimos demasiado distraídos, se me han acumulado vídeos que grabar, además hoy tengo que hacer directo.-Bufé, pues eso significaba que no me prestaría atención en todo el día, y con lo del directo que tampoco cuando llegara la noche.-No suspires tanto, estoy seguro de que tú también tienes muchos vídeos que grabar.-Y estaba en lo cierto, tenía que grabar el episodio de una serie, alguna colaboración jugando con amigos y la review de un mod. Pero eran vídeos que yo grababa enseguida, él desperdiciaba mucho más tiempo e incluso pasaba más de diez minutos haciendo varias veces la presentación. Adoraba mi trabajo, pero también adoraba a mi novio, y ahora estaba claramente más entusiasmado con una de las dos cosas.-Sí, tienes razón.-Me separé y caminé hasta la puerta, tenía que prepararme unos cereales con leche previamente a empezar con la rutina de grabación.-Compañero.-Su toque de atención me detuvo en mitad del camino. Sonreí dulcemente, amaba que insistiera en llamarme compañero, eso significaba cariño o algo similar, eso era un código secreto entre ambos, solamente nuestro.-¿Si?.-Pregunté, apoyándome en el umbral de la puerta. Él alzó las anchas cejas, estaba radiante aún despeinado y en ropa interior.-Nos vemos para comer.-Esperaba que me dijera algo más romántico, que propusiera un plan para el día, que no hiciera directo por estar conmigo, pero eso era pedir demasiado. Asentí y fui brincando a mi habitación tanto como me lo permitió el dolor en el trasero.

Puedo asegurar que en todos y cada uno de los vídeos grabados aquel día, mi felicidad era más que notoria. Por mucho que detestase cuando él se enfrascaba en su propio mundo e ignoraba lo demás, seguía visiblemente alegre por el paso que habíamos dado la noche anterior. Cada vez que recordaba su rostro impasible, el sudor en la frente y sus gemidos de satisfacción, notaba un ligero ardor en las mejillas. Era más que el sexo, él me había dicho que me quería. Nunca antes me lo había dicho, hasta el momento solamente respondía mis declaraciones de amor con besos o sonrisas. Mientras esperaba la publicación de mis vídeos, observé la hora con cierta impaciencia. Cuando llegó la hora de comer, preparamos unas sencillas ensaladas y tuvimos una conversación de lo más normal mientras comíamos. Más como amigos que como novios. Se limitó a hablarme de juegos, de los vídeos que había grabado y cosas parecidas. Yo no quise interrumpirle, también me gustaba ser su amigo aunque tuviera ansias de palabras o gestos románticos. Sé que podía resultar pesado que necesitara atenciones constantes, pero me sentiría muy desdichado si él me ignoraba después de lo que habíamos hecho anoche.-¿Quieres que grabemos alguna cosa juntos además de la serie?.-Pregunté entonces, puesto que aquel era el tema actual de conversación.-¿Qué cosa? ¿Otra serie dices?.-Parecía aturdido, negué con la cabeza mientras que hacía viajar el tenedor entre las hojas del lechuga aliñadas.-No, no.. en plan gameplay en dos punto cero.-Se vio en su rostro que la idea no terminaba de convencerlo. Pestañeé varias veces, esperando una explicación.-Es que.. no sé, Willy. Me pongo nervioso cuando grabamos juntos con cámara, la gente nos lo nota. Ya sabes que la mayoría de comentarios hablan de nosotros, que si somos gays o cosas así.. es desagradable.-Me mordí la cara interior de la mejilla. Me decepcionaba que pensara así, porque me encantaría subir más vídeos en los que apareciéramos juntos en cámara. Me gustaba ver que tipo de pareja éramos y el efecto que causábamos en las personas, no todos consideraban desagradable la idea de que pudiéramos estar juntos.-Y llevan razón. Pero da igual lo que diga esa gente ¿Acaso no lo pasamos bien grabando juntos? Nos reímos mucho.-Me llevé a la boca la lechuga, lo cierto era que no tenía demasiada hambre, aunque la ensalada nos hubiera salido bastante deliciosa para variar.-No del todo, no soy gay, me gustan las mujeres. Pero bueno.. sí, lo pasamos muy bien grabando juntos. Ya tengo planeados los vídeos de esta semana, pero grabaremos mañana y ya veré cuando publicarlo.-Parecía que lo hiciera más por contentarme a mi que por hacerlo consigo mismo, no sabía hasta que punto eso era algo bueno. Yo accedí a su propuesta, pero su falta de ilusión había terminado por acabar con mi entusiasmo. Que recordara constantemente que le gustaban las mujeres haciendo alusión a ello en casi todos sus vídeos, era algo que me irritaba. No podía dejar de pensar que acabaría por dejarme si encontraba a una que fuera de su agrado, y no quería estropear nuestro encuentro amoroso con mis oscuras paranoias.-Bueno, voy a grabar.-Se levantó y llevó su plato vacío al fregadero. Antes de marcharme me besó la mejilla.-Cuando termine podemos dar una vuelta, así salimos de casa un rato.-Me susurró, seguramente cohibido porque había notado que yo permanecía callado mientras comía. No estaba enfadado con él, no tenía motivos, pero me dolía un poco que después de anoche ni me hubiera besado los labios. Me hacía pensar que él tenía toda una lucha mental en su interior, que quizá se estuviera planteando si le valía la pena realmente tener una relación homosexual siendo nosotros personajes públicos en internet.-Vale, me apetece mucho.-Contesté francamente, estaríamos todo el día enclaustrados grabando así que me vendría bien salir a tomar el aire unas horitas.

Volvimos a nuestras respectivas habitaciones y pasaron cuatro horas antes de que me mandara un mensaje al móvil diciéndome que ya había terminado y podía permitirse un descanso. Puesto que mis vídeos eran más cortos yo había terminado hacía una hora, la cual invertí en jugar sin grabar. Salimos de casa y fuimos caminando hasta el parque, donde había varios bancos para sentarse, puestos de comida y además ardillas. El sol resplandecía y aquí las hojas de los árboles siempre tenían colores pintorescos y vivos. El paisaje era hermoso, pero no más que mi compañía. Sentaba bien tomar el aire después de una tarde de trabajo en casa, por divertido que fuera terminaba por agobiarme pasar tanto tiempo encerrado.-Tenemos que volver pronto para que pueda hacer directo.-Me recordó él y yo suspiré, mientras miraba los puestos del parque planteándome si deseaba más un granizado o un helado.-No estropees nuestra cita con tus prisas.-Espeté, mientras que me decantaba internamente por la segunda opción. No era fanático de los helados, pero uno de vez en cuando nunca venía mal. Escogí el de sabor a fresa.-¿Desde cuando es una cita?.-Preguntó él, con una sonrisa divertida adornándole el rostro. Yo pagué el refrigerio, advertí que él no quiso comprarse nada, seguramente para no estropear lo conseguido en el gimnasio.-Somos novios paseando por el parque, eso es una cita.-Aseveré convencido, comenzamos a caminar y de vez en cuando daba un lametón al helado. Lo cierto es que fue un paseo bastante aburrido, nada de lo que hacíamos era imposible hacerlo en casa.-Me gustan más las citas cuando son dentro de casa.-Se quejó él, como si me hubiera leído la mente. Yo continuaba devorando el helado, de vez en cuando hacía pausas para responderlo.-¿Porqué? El parque es bonito.-Observé que Vegetta andaba con las manos ocultas en los bolsillos, gesto que solía usar cuando estaba incómodo por algo. Bajó el volumen de su voz.-Quiero lamerte los labios, deben saber a fresa.-Me ruboricé un poco, pues no esperaba algo así. Le miré de soslayo encogiéndome de hombros.-Hazlo..-Pedí, notando como mi corazón se aceleraba, parecía que hiciera una eternidad desde el último roce de nuestros labios. Me detuve para que lo hiciera, pero él miro hacia todas direcciones con desconfianza y negó con la cabeza.-No es seguro.-Exhalé una bocada de aire y reanudé nuestros pasos, dirigiéndonos hacia ningún lugar aparentemente.-Nadie nos conoce aquí.-Espeté, pues consideraba estúpidas todas sus precauciones. ¿Cuantas probabilidades había de que nos viera besarnos alguien que sabía quien éramos? Quizá simplemente tenía miedo que le juzgaran como persona, quizá no admitiría salir conmigo aunque no fuera una persona conocida en internet.-Más vale prevenir que curar, pequeño Willy..-Usó un teatral tono enigmático como para quitar hierro al asunto, yo suspiré.-¿Quieres que volvamos?.-No esperaba que hubiéramos estado paseando tan poco tiempo, pero últimamente era complicado, ya no sabía cuando comportarme como su amigo y cuando como su novio. Él asintió con la cabeza, me terminé el helado de camino a casa.

Cuando llegamos no quedaba ni resto del helado. En cuanto abrimos la puerta él se abalanzó sobre mi cuerpo, besándome los labios intensamente. Yo correspondí el beso, saboreando su boca como si hiciera un siglo que no lo besaba. Cada hora sin su contacto físico o sin verle era una tortura, veía imposible que me aburriera de él aunque viviéramos juntos, más bien todo lo contrario, todavía necesitaba más de él. Tras separarnos me faltaba el aliento, sonreí mirándolo embobado, mientras que él me acariciaba el brazo con sus largos dedos.-Me muero por repetir lo de anoche..-Confesó, poniendo esa cómica voz suya cuando intentaba ser sensual. Entreabrí los labios y pestañeé varias veces, francamente sorprendido.-¿Otra vez?.-Yo también tenía ganas de estar con él, pero no creía poder soportar tantos encuentros con esa frecuencia, ni física ni emocionalmente.-Si fuera por mí, pasaría todos los días.-Me sonrojé, sintiéndome halagado por sus declaraciones. Besé dulcemente sus labios carnosos.-Tengo que hacer el directo.-Anunció, yo suspiré porque tendría que cenar solo, seguramente cogería algo para comer mientras hacía streaming.-Suerte ¿Te espero para dormir?.-Él negó con la cabeza.-No hace falta, si tienes sueño y no he terminado, entonces descansa.-Yo sonreí por su consideración, aunque prefería esperarlo para poder dormir abrazado a él. Me acarició la mejilla.-Acuérdate de preparar las cosas para la semana que viene.-¿Eh? ¿Qué ocurría la semana que vi-? ¡Ah claro! Teníamos billetes para viajar a España, me había olvidado por completo, aún tenía que hacer la maleta para una semana. Ahora que estábamos saliendo oficialmente.. no se me antojaba tentador separarme de su lado, por mucho que añorase a mi familia.-Me cago en todo.. se me había olvidado.-Maldije y él enseñó sus dientes, esa dichosa perfecta sonrisa.-No me sorprende.-Seguro que él ya había planeado mentalmente que cosas iba a llevarse, seguramente ordenaría su maleta como si estuviera jugando al tetris de modo que fuera todo estético, era propio de él.

-Bueno.. me voy, buenas noches por si te duermes pronto.-Volvió a besarme y se marchó a su habitación, yo me quedé haciéndome cualquier cosa para cenar y después me marché a mi cuarto.

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Perdonad la tardanza y gracias por comprender la falta de inspiración :C Espero vuestra opinión sobre el capítulo, vuestra parte preferida.. etc. He activado las colaboraciones para que una chica me enviara sus hermosos dibujos sobre el fic <3 Si alguien tiene y quiere enviar, ya sabe :3 Beshitos.