tochos

flickr
No te rindas, ingeniero

He encontrado este tocho en el muro de un colega y me parece apropiado ponerlo aquí para dar ánimos a los que estén en proceso de ser ingenieros, al igual que yo hace nada :)

Entramos a la carrera como cachorros y en la bienvenida no te dicen que hay que estudiar, ni llevar las cosas al día ni nada por el estilo. Te dicen que no hay que desanimarse, que aunque veas a gente de otras carreras pasar de curso con facilidad, sin madrugadas de cafeína y tú arrastres materias de primero, no te des por vencido.

Dice el chiste que los médicos tienen mala letra porque el primer día les dan una montaña de libros y un cadáver. A los ingenieros nos dan una montaña de libros y una calculadora, porque lo conocido es la base de nuestra formación, pero esta debe abarcar más allá. Esto es lo que nos hace tener un alto concepto de nosotros mismos, nos hemos tenido que buscar la vida desde el día 1 hasta el n, nos hemos curtido a base de probarnos a nosotros mismos que valemos.

Y si cada febrero, junio y, como no, septiembre, te preguntas por qué escogiste ésta carrera, llegará el día en que, al darle otra vuelta de tuerca a las cosas, descubres que no hay nada tan gratificante como comprender lo que nos rodea y ser capaz de mejorarlo.

Tiene gracia porque entre mis compañeros de clase siempre bromeábamos con “este año me lo voy a sacar todo, que me han contado el secreto: LLEVAR LAS ASIGNATURAS AL DÍA” y nos reíamos xDDDD Sin duda esa seguro que es la clave del éxito, pero es tremendamente difícil xDD Yo personalmente siempre he sido un negado para estudiar como tal. De hecho he acabado la carrera sin tener muy claro como estudiar correctamente, sin un hábito de estudio y sacando las asignaturas muchas veces por “fuerza bruta” xD

No me gusta la comparación con otras carreras, porque todas entrañan una dificultad y comparar nunca es bonito. No creo que nadie se haya sacado una carrera “con facilidad”.

Pero si, como decía un profesor, la nuestra es una carrera de fondo. Nos examinan como a físicos, matemáticos, informáticos e ingenieros. Y no le faltaba razón, puesto que las asignaturas de física las impartían (y evaluaban) físicos, las de mates, matemáticos, las programaciones, informáticos y en general, ingenieros. Y si, es duro. Mucho. Pero hay que aguantar y os aseguro que se puede aunque tardes 2 años más como yo.

Y yo que sé. Sí, cuando lo estudias todo es una mierda y le tienes una manía terrible. Rara vez disfrutas una asignatura mientras la estudias (aunque si tenía compañeros que les pasaba). Pero una vez superada la asignatura y el mal trago de estudiar/examinarse, echas la vista atrás y dices “joder, pues es bonito”.

Siempre he dicho que mi carrera no me gusta especialmente. Pero ahora te das cuenta que no es del todo cierto. En el fondo me encantan un montón de cosas que he aprendido. Joder, pero si soy el friki que va haciendo chistes telequiales allá donde va. Mis compañeros de clase a veces me echaban miradas de odio de lo malos que eran xDD Pero si, creo que me gusta aunque no tenga una vocación clara por nada en concreto. Y menos mal, porque sino estudiar esta mierda por 7 años para que no guste al final sería para pegarse un tiro xDD

En fin, creo que estoy divagando así que voy a cortar aquí el grifo de chorradas.

Pero eso, ánimo. Aunque haya momentos que parezca que no, tú puedes. Aunque ese cabrón ponga unos exámenes mortales preguntando cosas fuera del temario. Aunque esa imbécil diga que esto no es materia de examen y después sea un problema de 5 puntos en el final. Aunque pienses que tu examen está para aprobar pero te pongan un 4. Tú puedes. Tira pa’lante que cuanto más cuesta quitártela de encima, mayor satisfacción tendrás :D

¡Un saludo!

flickr
flickr

Tocho at Dusk by Hidehiko Sakashita

youtube

¿Sabías que el universo se expande más rápido que la velocidad de la luz? Einstein dijo que nada puede moverse en el espacio más rápido que c, pero no dijo nada del espacio en si xD

Según el Hubble iba alejándose, veía que todo se alejaba más rápido. Por lo que, en principio, si marcamos una esfera en la que todo se aleja exactamente a la velocidad de la luz (conocida como Esfera Hubble), nunca podremos ser capaces de ver la luz de los objetos que estén fuera de dicha esfera.

Pues esto no es del todo así, ya que, como nuestra Esfera Hubble crece también, la luz que emana de estos objetos, acaba tarde o temprando entrando en nuestra Esfera Hubble. Por lo tanto, hay una región mayor a esta esfera, que nos permite ver cosas (aunque sea más tarde de lo que habríamos tardado en verlo si todo se estuviera quieto). se llama el Horizonte de Partículas. El diámetro de este universo observable es la despreciable cifra de 93 mil millones de años luz xD

Y un poco de paranoias respecto al infinito que nunca están de más xD

Por supuesto, todo este tocho no tenéis que leerlo si véis el vídeo xDD

FUTURO CASTILLO!| #APOCALIPSISMINECRAFT5 | EPISODIO 10 | WILLYREX Y VEGETTA

V: Esperate que me desnudo Willy.

W: ¿Te desnudas?

V: Si. Toma esto y… toma mi pechera, me acabo de trasnformar ahora mismo.

W: ¿En quien?

V. En Vegetta modo super sayan. Atento, ahi estamos, soy piedra y iron a la vez. Madre mia, pero que tocho estoy, mirame, mirame. Que fuerte, madre mía eh. Que se me ven ahí las carnes y todo

W: A ver Vegetta, no puedes ir así seduciendo

V: Ya, es que voy provocando por donde paso.


Uuuuy, alguien se puso celoso… Alguien llamado Willy ¬u¬
Hombre tranquilo que Vegetta solo te seduce a ti.

Originally posted by vuruncaherseycalisir

flickr

96/366 : Pink Sakura and Blue Tocho by Hidehiko Sakashita
Via Flickr:
April 5, 2016 LXV #366project2016

anonymous asked:

Y otra teoría más. ¿Podría ser Ben hermano de Rey, que sea ella quien fue tentada al lado oscuro, él quien la abandonara borrandola la memoria y ocupando su puesto para derrotar a la primera orden? Esta claro que él habla con alguien de la fuerza(supestamente Anakin o alguien suplantandole), ella cuando lucha al final parece demasiado violenta. Lo que me hace pensar que Anakin le ayuda a simular ser un Sith y así intentar ocultar a su hermana

A esta le tenía yo ganas, porque, si me permites, voy a explicar una cosa a la que quería yo dar rienda suelta.

El plot twist de que Vader era el padre de Luke Skywalker, es el mejor de la historia del cine porque ABSOLUTAMENTE nadie se lo podía esperar. Luego muchos dirían que estuvo ahí todo el tiempo (ya que, literalmente significa Dark Father), pero tampoco es cierto, porque, para empezar, Vader iba a morir en el ataque a la primera Estrella de la Muerte en el guión original. Entonces era todo menos enrevesado, las justificaciones eran válidas porque no se le buscaba ochocientos pies al gato y Obi-Wan suavizó el golpe a Luke, pues la carga que existía sobre sus hombros era demasiado pesada.

Pero tuvo sus consecuencias, y la gente trató de buscar nuevas y misteriosas revelaciones en las precuelas (donde el mayor misterio era saber que Palpatine era Darth Sidious, y no se molestaban en ocultárselo demasiado al espectador, más allá de un par de sombras en el rostro y algún retoque en la voz para que pareciera más siniestra) que no hallaron porque no hacía falta (todo aquel que hubiera visto la trilogía original, sabía que iba a ocurrir al final con Anakin).

Pero estas nuevas películas han caído presas de nuevo y en mayor medida de un problema que aqueja a la industria audiovisual de un tiempo a esta parte, culpa y milagro en gran parte de gente como J.J. Abrams y el borracho de Damon Lindelof ya que su forma de concebir las historias, se basa en la teoría de la “caja misteriosa”.
Es una caja cerrada, donde puede ocurrir absolutamente de todo, y el espectador va a seguir mirando y comprándote el producto hasta obtener una respuesta. Respuesta que no va a recibir nunca porque ni el puñetero creador sabe cuál es, y en su lugar plantea una innumerable cantidad de dudas, crea infinitos acertijos sin resolver, con un par de pinceladas, apenas unos pocos datos y ale, te lo comes con patatas.

El caso más sonoro es Lost, serie que mantuvo durante varias temporadas a los espectadores enganchados, dio a luz a una legión de fans que consumían merchandising de forma salvaje, elevó el spoiler a una nueva categoría, creó una nueva forma de ver televisión, y propició que muchas países, España incluso, emitieran con apenas unos minutos de diferencia el capítulo final.
Lost fue una locura, revolucionó el mercado, vendió un montón, creó tremendas expectativas, tenía a la gente atrapada, convirtió a sus creadores en súper estrellas, pero…¿qué es Lost?
El paradigma de la famosa puta caja misteriosa.


Es lo que a ti te de la real gana que sea, porque total, solo vamos a hacer que le cojas cariño a los personajes, para que, si les pasa algo, sufras, y entre medias, te vas a inventar tú la historia y a rellenar con teorías maquiavélicas los infinitos huecos que quedan en la trama.
Es una patochada, una estafa, un bulo de proporciones gigantescas, pero eso sí, utiliza de manera magistral el suspense, y consigue que los espectadores estuvieran atentos a cada nuevo capítulo semana sí, semana también…¡y todavía se sigue discutiendo de ello, años después!

La forma de hacer historias de gente como Abrams (y este todavía sabe dirigir, de escribir ni puta pero dirigir sabe) o Lindelof (este encima es un soberbio y un subnormal), se basa en crear tal ruido a través de las redes sociales que la historia acaba en un plano tan lejano que parece que a nadie le importa.
Defenderé que se cargaran todo el UE para poder dar pista libre a la hora de crear nuevas historias en el universo Star Wars, pero no quiero más caja misteriosa, así que en gran parte, agradezco que Abrams solo haya puesto la primera piedra, que las siguientes películas se centren en contarnos la historia, en hablarnos de sentimientos, del bien contra el mal.
Las teorías, desde que existe el acceso a Internet, están ahí y plagan la red.

Por el santísimo amor de Vader bendito, hay locuras gigantescas, los fans están chalados y crean disparatadas teorías, a cuál más gorda y sin un sustento fiable.

Mirad esta mierda de teoría sobre un Luke más grande en las películas, en serio, mirad.

O esta otra, que dice que algunos de los protagonistas de Rogue One son parte de los Caballeros de Ren, pero eh, que lo de que haya más de 30 años de diferencia entre una historia y otra no le importa nada a la peña que alimenta esta serie de teorías.

Hay un rumor-teoría que dice que Rey es hija de Luke Skywalker tiene de donde sostenerse. ¿Por qué? Porque es poderosa en la Fuerza, porque el sable láser de los Skywalker le llama, porque logra mediante la postcognición averiguar parte de su pasado (probablemente reprimido en base a algún shock emocional como pudo ser la matanza de los alumnos de Luke por parte de los caballeros de Ren),porque por edad podría serlo,  proque supuestamente una escena del videojuego Disney Infinty 3.0 confirma su herencia

Pero luego hay teorías que son insanas. A ver, que a todos nos gusta fliparnos y pensar los famosos “¿Y si…?”, pero claro, cuanto menos sustento hay, cuanto más inventamos sobre lo que nos da la historia realmente, más difícil es demostrar esa teoría.

Que Rey fuera hermana de Ben es ALTAMENTE improbable (no digo imposible, que ya sabemos lo que le gusta a según qué autores metérnosla doblada solo para dejarnos con más dudas y más locas teorías).
¿Por qué? Pues porque no solo tendría que haberle borrado la memoria a Rey, si no que tendría que haberlo hecho con absolutamente cada persona que existe que supiera de ella. No solo a Han, Leia, Chewbacca, R2, C-3PO, Luke, etc., si no a cada persona que supiera que Leia estuvo embarazada una segunda vez. ¿Entiendes lo que quiero decir?

A este punto hemos llegado por culpa de creadores como Abrams y Lindelof. Olvidamos la historia y los hechos por montarnos cuatrocientas películas más gigantescas en nuestra cabeza.

Hay un post que me parece que viene al pelo para teorías como estas. (X)

- Finn es el hijo de Lando Calrissian.
- Rey es nieta de Obi-Wan Kenobi.
- Kylo Ren se ha condenado a sí mismo para completar la tarea de Vader y destruir el Lado Oscuro.
- Kylo Ren salvó a Rey durante la masacre de los aprendices.
- El Líder Supremo Snoke es Palpatine/Darth Plagueis.

Y así hasta el infinito.Total, como no puedo demostrar empíricamente que eso es mentira, pues…

En su defensa, diré que Star Wars es un producto transmedia muy potente, y seguramente muchos de esos agujeros se nos vayan rellenando a través de esos otros medios como las novelas, cómics, o videojuegos.

El problema es que de base las películas tendrían que poder mantenerse por sí solas, y El Despertar de la Fuerza tiene unos agujeros bastante curiosos, y plantea bastantes dudas que habrán de ser resueltas en las siguientes entregas (aunque seguro que habrá otras que se quedarán en la incógnita, esperando a que llegue alguien y rellene el hueco en alguna historia paralela en algún cómic, como ya ocurriera en los films originales con cuestiones como la del maestro Jedi Sifo-Dyas y otras que nunca se sabrán, como por qué ni R2 ni Chewbacca parecen recordar nada de las Guerras Clon y su encuentro con los jedi), y no tener que tener al espectador escribiendo kilómetros de teorías fantásticas en Internet sin ton ni son.

Para mí, este tipo de historias son una estafa a nivel moral pero asquerosamente lucrativas, ya que mantienes constantemente la atención sobre el producto, teniendo a la gente en tensión constante, deseando saber más, y dejando que sean ellos los que hagan tu cochino trabajo.

Están bien las dudas, es lógico tener algún pequeño agujero de guión, los cliffhangers son muy útiles, pero esto es excesivo. Y mira que parezco un drama queen, ya que El Despertar de la Fuerza no se lleva ni de lejos la peor parte de lo que la infame caja misteriosa ha hecho (Prometheus coff,coff) y sigue haciendo.

Hace poco me preguntaron por cómo vería la posible existencia de que Rey creara un bastón láser como arma en lugar de la espada, y dije que sí era posible, porque no es una teoría descabellada.

Rey mantiene su bastón al final del film, ella conoce como se usa, en el UE y en las historias canónicas existen referencias a bastones láser y picas de fuerza, y en todas las películas de Star Wars, han introducido algún elemento nuevo con respecto a las famosas armas láser, bien cambio de color en el arma, cambio de forma, sables dobles, etc. Así que se podría mantener la tradición y darle a Rey una flamante nueva arma basada en las espadas láser.

Para mí, esas son las cuestiones que tienen cierto fundamento, que tienen una base y son discutibles sin necesidad de inventar ninguna locura o rellenar los huecos de un guionista torpe.

El resto es pura especulación, y por supuesto, ahí, en esa maldita caja misteriosa, vale de todo, hasta que Jar Jar Binks fuera un terrible Lord Sith.

PD: Sí, al final de la pelea con Kylo, Rey parece demaiado violenta, eso es porque está siendo tentada por el Lado Oscuro, está usando su rabia, su odio y su miedo, y eso la hace poderosa, por eso sobrepasa en el último tramo del enfrentamiento a Kylo Ren. De hecho, la novelización de la película y el propio guión lo dicen.

PD2: Perdón por el tocho, pero tenía la NECESIDAD de soltarlo xD Así que gracias por las preguntas y haberme dado esta oportunidad, aunque me haya saltado un poco a la torera la respuesta y haya hablado de trescientas cosas más. Eso sí, para ser concisos, no, no creo ni de coña que A) Sean hermanos, aunque es bastante probable que se conocieran de antes y B) Anakin esté ayudando de alguna manera a Kylo Ren.

Sensaciones Pasadas || Capítulo 10 (Fic Wigetta)

ALERTA LEER ESTE MENSAJE:

A los que no lean el fic pero se encuentren este tocho en el tagg Wigetta y estén media puta hora bajando con la ruedita del ratón para llegar a otra publicación, solamente puedo decir.. : LO SIENTO MUCHO

A los que lo leen:

Creo que este es el capítulo más largo que he escrito.. así que a muchos se os hará tedioso, pero de verdad que no he encontrado la forma de abreviarlo, estaba planeado así >_<

Entiendo que pueda resultar pesado, por eso recomiendo (Si no os gusta leer mucho) Que lo leáis en dos partes, los que sigáis el fic.

-Narra Vegetta-

La estupefacción empezó a hacerme temer que no estuviera llegándome el aire a los pulmones. Durante los primeros segundos sentí una angustiosa asfixia, las manos del remordimiento rodeándome el cuello y estrangulando sin piedad. Me costaba creer que nos hubiera cazado, después de todo, la persona menos conveniente. Había pasado radicalmente de sentirme extasiado por la felicidad de su cariño, a quedarme helado por la súbita presencia de Sarai. Estaba tan bien con Willy.. apretándonos contra el otro lo físicamente posible e inhalando cada beso como si fuera aire. No podía creerme que ella hubiera interrumpido nuestro gran momento, que de habernos marchado un minuto antes.. nada hubiera sucedido. O quizá sí, habría sucedido algo maravilloso que llevaba demasiado tiempo esperando. La castaña lucía un corto vestido verde, que otorgaba una generosa vista de sus largas piernas. Me evocó recuerdos de un pasado en el que semejante visión me hubiera vuelto loco de deseo, y que en este instante me producía repugnancia. Sarai era simple apariencia, preciosa en el exterior pero poseedora de una personalidad despreciable. No era como Willy, él era hermoso por dentro y por fuera. Tenía una belleza real, imperfecta. La cólera inundó cada resquicio de mi cuerpo cuando reparé en la manera descarada en que estaba observándole. Los ojos jade de la castaña miraban a Willy como si fuera un ridículo juguete, divirtiéndose abiertamente debido a la vulnerabilidad de su desconcierto. La presencia del menor empezó a importunarme, aunque supiera que él era lo suficientemente inteligente para enfrentarse a Sarai si la conociera. Pero no sabía cómo era y prefería ahorrarle la desgracia que suponía conocerla. La forma descarada en que cada expresión de su rostro estaba destinada a burlarse de nuestro descuido, solamente aumentaba la irritación que su presencia siempre me provocaba.-Samuel, samuel.. el novio ideal.-Ironizó jovialmente, caminando hacia Willy mientras sonreía perversa. Recordé que hubo un tiempo en que tal sonrisa me parecía encantadora, uno de los mayores errores de mi juventud. Resultaba curioso e incómodo, que el mayor error estuviera ahora a unos pasos de mi mejor acierto. El menor estaba visiblemente incómodo, pero mantenía la mirada ferozmente hacia la fémina como si temiera que bajarla significara alguna clase de derrota. Al comprobar que ninguno la interrumpíamos, ella siguió con su molesto discurso.-¡Pobre Jessica! Estando embarazada..-Exclamó teatralmente, rodeando a Willy y analizándolo con la mirada como si fuera cualquier cosa menos una persona. Apreté los puños con fuerza, arañándome las palmas para contener la rabia que su intervención me estaba provocando. Quería hacerla callar, pero notaba la garganta paralizada por el miedo y la intimidación que su malintencionadas apariciones solían ocasionarme. Sarai, que me conocía más de lo que me gustaría, notó enseguida que su desconsideración hacia Willy estaba molestándome y decidió atacar por donde más me dolía.-Y pobre chico.. es el mismo de hace unos años ¿Verdad? Claro, Willy..-Masculló, consiguiendo que el otro alzara las cejas interrogante. Tuve la necesidad de interponerme físicamente entre ambos, pero fue un mero acto reflejo. Obviamente Willy no corría peligro físico alguno, y el gesto protector no podría evitar que las crueles palabras de Sarai me traspasaran el cuerpo para herir al menor.-Déjalo, Sarai.-Ordené severo. Sus ojos verdes se abrieron por la sorpresa, pues aunque solíamos discutir cuando nos encontrábamos, nunca alzaba la voz ni la trataba con tal grado despreciativo. Pero ella estaba buscándose que mi odio fuera en aumento, intentando herir a la persona que quería.-¿No fuiste tú quién lo dejaste?.-Me recriminó, fue como un puñal en el pecho. Me había molestado con este tema durante años. Sarai sabía lo de Willy y le gustaba demasiado recordarlo, las pocas veces en que nos encontrábamos disfrutaba insinuándome que debería contárselo a Jessica o cosas por el estilo. Ellas eran amigas desde la infancia, y aunque nosotros hubiéramos tenido una especie de relación amorosa en el pasado, eso no impidió que lo siguieran siendo. Jessica era demasiado buena para darse cuenta de su detestable personalidad, o para prescindir de una amistad tan duradera. Aún así ella sabía que nosotros no nos llevábamos bien, y por eso evitaba que nos encontráramos en lo máximo posible. Ya ni me invitaba cuando quedaba con ella, y aunque se vieran con frecuencia no solía traerla a casa, solamente tenía que soportarla en sus cumpleaños y demás eventos importantes. Nunca me había gustado que siguiera teniendo contacto con ella, pero tenía la esperanza de que en lo más profundo de su corazón, Jessica fuera realmente una amiga para Sarai. Pero eso ahora sería lo más inconveniente teniendo en cuenta que me había descubierto engañándola con alguien. ¿Porqué el mundo parecía estar confabulando en mi contra? Todo tenía que salirme mal, aún cuando lo único que intentaba por encima de todo era hacer las cosas bien. Malditas ironías del destino, jugando con nuestra felicidad como si fuéramos sus marionetas y riéndose de nuestras desgracias. El secreto peor guardado sería siempre el nuestro, dos veces enamorados y dos veces descubiertos. Tristemente éramos culpables de nuestra situación, pues embaucados por la compañía del otro habíamos olvidado por completo que no estábamos en el sitio idóneo. Nos habíamos sometido a las ganas de estar juntos, hallándonos solamente a metros de una celebración llena de personas. ¿Pero cómo era posible qué, teniendo él los labios sobre mi piel, pudiera pensar en otra cosa que no fueran sus besos? Difícilmente podría haberme concentrado en el resto del mundo, cuando su esbelto cuerpo había presionado el mío contra la hierba de una manera tan deliciosa.-Debe ser horrible que siempre te use cuando está aburrido..-Se lamentó la dulce voz de Sarai, dirigiendo su falsa compasión hacia el menor. Su cuerpo tenso dio un paso hacia la izquierda para dejar de estar oculto por el mío.-Debes saber que Samuel se cansa rápido de las compañías..-Añadió, aumentando mis ganas de estrangularla. El moreno se quedó callado, estaba claro que no sabía que decir en una situación como esta. Me dirigió una mirada interrogante, pero su rostro estaba impasible. Si las palabras de mi ex le hicieron sentir inseguro o triste, Willy tuvo la capacidad de disimularlo a la perfección. Ni un ápice de dolor se reflejó en su impertérrito rostro, ninguna expresión que le hiciera parecer débil. Pero yo le conocía más allá de sus creíbles actuaciones, y la seguridad con la que Sarai hablaba podría engañar a cualquier desconocido.-Willy, no la escuches. Vete a casa.-Me giré hacia él, dándole la espalda a Sarai. Sería mejor que se marchase, antes de que la estúpida embustera consiguiera hacerle dudar sobre mis sentimientos hacia él.-Tengo que ocuparme de esto.. no te preocupes, mañana hablaremos.-Coloqué las manos sobre sus hombros y mantuve el contacto visual, intentando transmitirle una seguridad de la cual en realidad carecía.-¿Tengo que dejarte solo en esto? Vegetta.. ella se lo dirá.-Respondió inseguro, desviando momentáneamente las pupilas hacia la castaña. Estaba muy poco convencido, pero sucediera lo que sucediera, no quería que él estuviera aquí para presenciarlo. Si Jessica se enteraba, el caos.. la culpabilidad, era una carga que no quería compartir con él.-Tranquilo, este es mi problema. Tú no tienes nada que ver en esto, no tienes porqué aguantar sus tonterías.-Me sentía tan seguro cuando nos mirábamos fijamente a los ojos, que casi había olvidado que ella estaba detrás nuestra.-No cuchicheas lo suficientemente bajo para que no se te oiga.-Exclamó en voz alta, consiguiendo que entornara los ojos por el cansancio. Si ella no fuera mujer, las cosas serían muy distintas. Por primera vez desde su llegada, Willy comentó algo respecto a Sarai, que consiguió hacerme sonreír frustrado.-Es odiosa.-Opinó sin reparos, sin molestarse en bajar el volumen de su voz, simplemente como si no estuviera presente justo detrás nuestra.-Lo sé.-Contesté, frotándole los hombros con los pulgares. Sarai estaba cansándose de esperarnos, la escuchaba quejarse de nosotros y amenazarme con volver a la carpa.-¿Entonces me voy?.-Preguntó él, seguramente tras notar que sus advertencias estaban haciéndome palidecer. Solamente de imaginarme a Sarai contando lo que había visto delante de Jessica, de mis suegros, de mis padres..-Sí, no te preocupes. Mándame un mensaje cuando llegues a casa, intentaré mantenerte informado.-Murmuré apacible, intentando aparentar calma aún cuando estuviera temblando por dentro. Volvió a mirarme dubitativo, deposité un fraternal beso sobre su frente, volví a pedirle que no siguiera preocupándose y finalmente se marchó.

La situación arrancó a Sarai una cruel risotada mientras yo presenciaba afligido como la silueta de mi amante se alejaba de nosotros hasta perderse en la oscuridad. Esperaba que encontrara una forma fácil y rápida de volver a casa.-¿Pero qué le has visto a ese chico? En persona es todavía peor.-Acusó la castaña, reanudando su tarea de meterse con Willy para hacerme sentir atacado. No me molestaría en enumerar todas las características fantásticas que el menor poseía y que ella jamás lograría tener. Una persona tan despreciable como ella, no merecía explicaciones.-Después de estar con alguien como tú, estoy preparado para cualquier cosa.-Farfulle despectivo, agachándome para recoger del suelo mi americana negra, la cual estaba hecha un ovillo. Su rostro se contrajo en un adorable puchero, tan falso como todo lo bueno procedente de ella.-Aw.. que malo eres, Samuel.-El sarcasmo habría sido incapaz de pasar desapercibido para nadie que conociera su significado. Intenté alisar mi chaqueta vanamente, desprendiendo los pegajosos pedazos de hierba adheridos sobre la tela.-Estos tacones son un asco.-Se quejó entonces, agitando los tacones negros que sostenían sus manos.-Es imposible andar con ellos, tendrás que ayudarme.-Exclamó despreocupada, antes de agacharse para cubrirse los pies descalzos con los zapatos. Pero grandes preocupaciones me inundaban el pensamiento como para prestar atención alguna sobre sus insignificantes comentarios. Me acongojaba saber si nos delataría, y la forma descarada en que estaba evitando el tema de habernos visto besándonos. Era un asco tener que tratar con una de las personas que más odiaba para evitar que me hundieran la vida, pero así era.-Sarai.. no se lo cuentes a Jessica. Te juro que tenía pensado cortar con ella, esto no será para siempre.-La joven terminó de colocarse los tacones, se irguió elegantemente y me ofreció su brazo para que lo rodeara con el mío.-No puedes pedirme que me calle, cariño. Es que.. ¿En qué clase de amiga me convertiría eso?.-Rodeé su brazo con el mío para que me utilizara como apoyo. Su hipocresía era alarmante, el tipo de persona que carecía por completo de empatía y principios. Comenzamos a caminar hacia la carpa que relucía a lo lejos, mientras lo hacíamos en sus labios rojos danzaba una sonrisa.-¿En la amiga espantosa y convenida que has sido siempre?.-Respondí enseguida, sonriendo también para disgustarla. De ninguna manera fingiría que ella me agradaba para hacerla callar, tal artimaña sería la peor forma de traicionarme a mi mismo.-Eres realmente hipócrita.. ¿Te crees mejor que yo? ¿Más bueno? Estás haciendo precisamente lo que siempre criticaste de mí. Somos más parecidos de lo que te gustaría.-Su acusación consiguió borrarme la sonrisa y provocarme un nudo de angustia en el estómago. Aunque cometiera errores, siempre había querido considerarme una persona humilde y leal, capaz de cumplir las cosas que prometía. Jamás pensé que me vería envuelto en una situación tan comprometedora, en la que hacer lo adecuado suponía ir contra lo que sentía y herir a la persona que más me importaba. Y cuando recordaba que pronto sería padre, la cosa empeoraba. Porque realmente yo deseaba cuidar a mi pequeño más que nada el mundo, quería ser un padre ejemplar y educar a una persona digna, respetable. Antes había estado seguro de que podría conseguirlo ¿Pero ahora? Tendría suerte si después de todo Jessica me dejaba estar con nuestro hijo.-No es cierto.-Contesté vacilante, sin terminar de creer mis propias palabras. El menudo brazo de Sarai encajaba perfectamente con el mío, debíamos ofrecer una imagen encantadora juntos, aún cuando nos odiáramos fervientemente. Ella jamás me había perdonado que la rechazara, y su ira fue en aumento cuando descubrió que estaba saliendo con Jessica. Ella sonrió con la seguridad que solamente puede proporcionarte una victoria.-No, la verdad es que tú eres mucho peor.. al menos yo lo admito.-Declaró, alzando la barbilla con altivez. No pude evitar suspirar, quizá tenía razón. Quizá era una persona espantosa por engañar a mi novia y amiga, por mucho que creyera que después de todo merecía el amor de Willy. En realidad no merecía el amor de ninguno de los dos. Merecía estar solo, o peor.. estar mal acompañado. Pero abandonar a ambos me convertiría en un ser todavía peor y más egoísta, además sería incapaz de hacerlo. No podía alejarme de Willy, ni pensaba abandonar a mi hijo. La creciente culpabilidad se transparentó bajo mi rostro con translúcida franqueza, graso error. No debería dejar que mis enemigos vieran reflejada en mi expresión la repercusión de sus ataques. Su brazo desnudo seguía entrelazado firmemente con el mío, aún así no parecía afectada por el denso aire frío.-Eres demasiado fácil de manipular, siempre lo has sido ¿Ya te sientes mal? Deberías dedicarte a algo que no fuera engañar, eres un pésimo actor. Si Jessica no lo ha notado, es porque es un poco tonta.-A cada paso que dábamos, la blanca carpa se hacía más grande y las voces de otras personas aislaban las nuestras. Me sorprendió la manera despectiva que empleó para describir a su amiga, como me temía.. el tiempo y la amistad no significaban nada para Sarai.-No la insultes, ella es mucho mejor que nosotros.-Refuté molesto por la necesidad de tildar de tonta a una de las pocas personas verdaderamente bondadosas que conocía. Jessica, que siempre había hecho de intermediaria entre nosotros, tratando de evitar que discutiéramos o habláramos mal el uno del otro. La desagradecida ni se molestó en responderme, simplemente cambio de tema como lo encontró conveniente.-Que tu novio te deje embarazada y luego te engañe con un tío.. que horror. Te tenía por un buen chico, Samu.-Terminó de convencerme de que su único propósito era machacarme hasta hacerme sentir todavía peor.. Sería mejor no decirle que sus intentos carecían de sentido, dudaba que alguien pudiera sentirse más miserable y traicionero que yo en este momento. Así que no quise seguir dando vueltas al asunto, cada vez estábamos más cerca del cumpleaños y no habíamos pactado nada, ni me había dejado claro si pensaba delatarnos.-Si no se lo he dicho ya es porque me da cosa que le afecte de algún modo en su estado.. no es porque disfrute mintiendo. Sarai, ni tú eres tan mala para perdonarte que les pase algo por tu culpa.-Murmuré casi inaudible, temiendo que hubiera alguien por los alrededores. Procuré apelar a sus minúsculos sentimientos, la conocía desde hacía años y no siempre había parecido tan desalmada.-No, pobres Jess.. y eso no sería divertido. Prefiero torturarte un poco.-Al decir esto último, sus labios formaron una dulce y encantadora sonrisa. Siempre era inquietante cuando una persona hermosa ocultaba su detestable carácter tras la máscara que la belleza ofrecía. La mayoría de veces uno se dejaba guiar por las apariencias, teniendo que sufrir situaciones desagradables antes de darse cuenta que una cosa no iba ligada a la otra.-¿Qué quieres?.-Pregunté gélido, en cuanto comprendí que su intención era la de chantajearme hasta que dejase de resultarle divertido.-Pues.. están abriendo los regalos sin ti, por eso me he ofrecido amablemente a buscarte. ¡Tus suegros son tan majos! Os han regalado unos pases para ir a un hotel con balneario los próximos dos días, en las afueras. Se nota que tienen dinero. Me vendrían tan bien dos días de descanso..-Me sorprendió su patética petición. No era extraño que los padres de Jessica nos hicieran ese tipo de regalos, siempre habían gozado de una buena condición social. Me produjo ansiedad imaginar a las dos solas durante dos días, teniendo que confiar ciegamente en que Sarai cumpliera su palabra y no contase nuestro secreto.-¿Eso es todo? Le diré que no puedo ir.. buscaré una buena excusa y le propondré que te lleve.-Accedí, pues no me quedaba otra opción. Si ellos habían preparado el viaje para los próximos dos días, es porque sabían que no teníamos nada importante, por lo que me costaría encontrar un motivo convincente. Ya estábamos solo a unos pasos del resto de invitados, reconocí la mayoría de rostros como amigos de la infancia o compañeros de Jessica.-No, esto no es todo.. solamente es el principio.-Respondió risueña. Me obligué a fingir una afable sonrisa, pues no quería que el resto de invitados reconocieran en mi expresión las ganas de insultar a mi acompañante.-Eres una zorra manipuladora.-Mascullé entre dientes, lo suficientemente flojo para que fuera la única que pudiera escucharlo. No solía recurrir al insulto fácil, pero cabía reconocer que me ayudó a desahogarme, hacía tiempo que deseaba decirle algo así y merecía cosas mucho peores.-Eh.. esa boquita, o me harás abrir la mía.-Amenazó, mientras que dirigía sus pasos directamente hacia Jessica. Esta estaba junto a la mesa de regalos, junto con el resto de invitados.

Muy a mi pesar, obedecí. Para no decir cosas que pudieran complicar nuestra situación, decidí quedarme callado hasta que alcanzamos a nuestro objetivo común. Tampoco me resultó difícil, pues mi compañía no era precisamente una de las que prefería para conversar.-Deberíamos haber terminado juntos, Samuel.. así seríamos felices siendo infieles mutuamente.-Bromeó en un murmullo en cuanto estuvimos detrás de Jessica. Fue lo último que la escuché decir antes de soltarla con desprecio. Sé que solamente buscaba hacerme daño comparándonos, y lo conseguía. No creía que mi existencia fuera conveniente para ninguno de mis allegados, y de las decisiones que podía tomar.. todas implicaban lastimar a alguien. Podía hacer feliz a Willy y desdichada a mi familia, podía ser a la inversa, o podía hacer desdichados a ambos al mismo tiempo.. pero ninguna maldita opción haría felices a todos. De mi felicidad ya poco tenía que decir, en este instante era lo último que me importaba. Comprobé que mi traje no daba demasiadas pistas sobre la caída en el césped antes de tocar el hombro de mi novia para llamar su atención.-Cariño.. ¿Dónde estabas? Quería esperarte para empezar a abrir los regalos, pero han insistido y bueno.. espero que no te moleste.-Me explicó tras girarse, sonriéndome. Siempre era peor cuando la veía tan ajena a todo, a la mentira.. siempre me sentía peor, por eso la evitaba lo máximo posible. Es un asco cuando confías ciegamente en alguien y te falla, pero entonces como mínimo sabes que no tienes la culpa. Esto es distinto, ella confía en mí y yo no puedo evitar fallarla, aún sabiendo que se sentirá destrozada cuando sepa la verdad.. y que soy el único culpable. Probablemente por eso quería alargar el momento de sincerarme, aunque en estos casos fuera mejor hacerlo rápido y enseguida. Aún no estaba preparado para afrontar la tristeza de Jessica, para soportar la decepción reflejada en sus ojos.-No digas tonterías ¿Cómo voy a molestarme por eso?.-Cuestioné apacible, depositando un cariñoso beso sobre sus densos cabellos azabaches. Sarai se había alejado hasta perderse entre la gente, sabía bien que debía estar sonriendo allá donde estuviera. Una de las invitadas le pasó otro sencillo regalo a Jessica, ella inspeccionó el envoltorio y esbozó una cálida sonrisa.-Este es el de Willy.-Exclamó, y se puso a mirar a nuestro alrededor para localizar a su propietario. Me sorprendió que este hubiera traído un regalo para Jessica, pero intenté disimular mi estupefacción.-Se ha tenido que ir.-Respondí, mirando el paquete con desorbitada curiosidad. La morena pareció sorprendida por la rapidez en la que mi amigo había huido de la celebración, pues sabía que me llevaba bien con poca gente y le gustaba que tuviera una buena relación con él. Tristemente eso le haría sentir peor cuando supiera la verdad, que Willy era mucho más que un amigo.-Oh.. ¿Tan pronto? Bueno, veamos..-Murmuró, antes de desenvolver el regalo ante la atenta mirada de todos. Dejó el envoltorio sobre la mesa y abrió la caja que contenía varios juguetes para niños. Jessica sujetó entre sus manos una adorable tortuga de juguete, no parecía desilusionada aunque no fuera en absoluto el más espectacular de todos los presentes.-Que monos.-Comentó, pasándome otro de los juguetes para que lo viera. Sujeté el pequeño unicornio y lo hice girar entre mis dedos, me evocó demasiados recuerdos felices.-Sí…-Murmuré, mientras ella lo guardaba junto con el resto de regalos. Imaginé a Willy teniendo que elegir juguetes para nuestro hijo y suspiré frustrado.

-Te he dejado pizza congelada, lechuga..-Me recordó ella, mientras se detenía frente a la puerta con una pequeña maleta en la mano. Me encontraba agotado, apenas había pegado ojo desde anoche.-Lo sé.. me lo has dicho mil veces. Soy un adulto ¿Recuerdas?.-Murmuré risueño, dando por hecho que los siguientes días subsistiría pidiendo comida a domicilio. Jessica resopló, no le gustó demasiado tener que dejarme solo y ser la única de ambos que disfrutase del regalo de sus padres. Sarai estaba recostada contra la pared de brazos cruzados, esperando impaciente que termináramos de hablar para coger el taxi.-Cuidaos mucho, tú y el niño.-Aclaré, acariciando su elevado vientre. La castaña bufó, se despegó de la pared y sujetó su maleta, exageradamente grande para sólo dos días de ausencia.-Gracias.-Respondió irónicamente. Pensaba contestar, pero mi novia puso esa cada vez más recurrente expresión de “no empecéis a pelear” y recordé que no me convenía hacer enfadar a Sarai, no cuando estaba apunto de pasar dos días enteros a solas con Jessica, cuando podía delatar mi infidelidad en cualquier momento.-Cuídate tú también.-Deseé a la chica, sin molestarme en fingir una sonrisa. Sus ojos verdes me fulminaron, pero al parecer fue suficiente para lograr que se quedara callada. La morena abrió la puerta para marcharse y se encontró con un chico al otro lado. El menor estaba leyendo tímidamente nuestro felpudo, como si necesitara una excusa para no haber tenido el valor de tocar el timbre.-Hola.. ¿Willy?.-Preguntó Jessica, consiguiendo que este alzara la mirada muy sorprendido. Sentí que mi corazón se detenía, él no debería estar ahí. Sus ojos rasgados alternaron la mirada de mi novia, a mí ex-pareja y después a mí. ¿Podía tornarse más incómoda la situación? Todavía no le había puesto al tanto sobre lo sucedido con Sarai, pues llegué tarde a casa después del cumpleaños y no estuve desocupado en ningún momento. Tuve que inventarme una excusa para no ir, proponer a Sarai de un modo que sonara convincente.. teniendo en cuenta que nos odiábamos, y después ayudar a Jessica con el ( afortunadamente) reducido equipaje. El rostro de mi amante se había teñido de un blanco cadavérico, y el mío no debía lucir distinto.-¿Qué haces aquí? ¿Vais a empezar con lo de la mudanza?.-Insistió mi pareja, al comprobar que nuestro invitado se había quedado sin palabras. Este me miró muy confuso y asintió vacilante. Era la única excusa que me había venido a la cabeza, sabía que Jessica comprendería que hubiera hecho una promesa a un amigo.. en este caso ayudarle con su supuesta mudanza. Yo no era el mejor mintiendo, pero Jessica no era la mejor cuestionando la sinceridad de las personas.-Eh..sí..-Contestó finalmente el menor, encogiéndose de hombros. Mientras que yo empezaba a sudar por los nervios, Sarai no podía parecer más divertida.-Suerte con eso, las mudanzas son muy pesadas. Nosotras ya nos íbamos. Cuídame a Samuel.-Exclamó amablemente, consiguiendo arrancar una carcajada a Sarai con sus bienintencionadas palabras.-Seguro que lo hará.-Contestó la castaña, dedicando una pícara mirada que nos hizo temblar a ambos. Por suerte el comentario quedó en el aire, y se fue con el mismo sin tener que agregarse nada al respecto.-Adiós cariño, te llamaré cuando lleguemos.-La morena se despidió y me besó en los labios con calidez. Me vi obligado a corresponder quedamente, aún cuando me sentía paralizado porque sabía que él estaba mirándonos.-Chao.-Me despedí también, una vez se hubo separado. Ambas salieron de casa, Willy tuvo que hacerse a un lado para dejarlas pasar.-Y recuerda..-Murmuró Jessica una vez estuvo fuera, señalándome con el dedo índice. Entorné los ojos.-Sacar la ropa de la lavadora.-Repetí, por centésima vez aquel día. Ella sonrió dulcemente y ambas cogieron el ascensor.

En cuanto Jessica y Sarai desaparecieron tras las puertas metálicas del ascensor, Willy entró en casa y cerramos la puerta. Él estaba muy serio, deduje que no le había hecho ninguna gracia tener que verme besándome con otra persona.-Lo siento..-Musité, aún cuando el beso no había sido iniciativa mía. Él ni me miró, sus labios formaban una línea recta y la tensa posición de su cuerpo delataba preocupación.-¿Qué te pasa?.-Pregunté, dando un tirón de su jersey para atraerle contra mi cuerpo. Recordé que tanto habíamos disfrutado la noche pasada antes de la aparición de Sarai, deseaba más que nada poder reanudar aquel momento.-Ya no sé si quiero seguir contigo.-Su voz se quebró en mil pedazos, por lo que tuvo que hacer una eterna pausa antes de seguir hablando.-Tío, es que.. no me haces ningún caso.-Terminó por decir, dejándome perplejo por la inesperada decisión. Esperaba que él estuviera bromeando, que se tratase de un mal chiste. Claro que había estado ocupado, pero no me habría jugado mi relación y mi familia por una persona cuya presencia ignoraba.-¿Porqué dices eso?.-Pregunté sobresaltado, sin esconder cuan angustiado me encontraba. No comprendía porqué le había hecho sentir de esa manera, cuando adoraba más que nada estar con Willy y me dolía infinitamente tener que separarme de él. Siempre escogería pasar el rato con él, incluso aunque estuviéramos callados sin saber qué decir. El silencio puede decir muchas cosas si uno lo comparte con la persona adecuada.-Dijiste que me mantendrías informado.-Recriminó, atravesándome con sus oscuras orbes, me sentí vulnerable como si estuviera viendo a través de mí. Él no podía dejarme, no se lo permitiría. Mis manos se aferraron a la suave tela de su jersey, apretándolo con los dedos. Él se quedó inmóvil, su cuerpo permaneció cerca del mío.. contradiciendo así la certeza de sus fríos reproches.-No he podido Willy, he estado muy ocupado.. apenas he dormido -Me excusé, señalando las oscuras ojeras que me enmarcaban la mirada. Estaba exhausto. Normalmente no dormía mucho y solía madrugar, pero esta noche calculaba que habría dormido dos horas o incluso menos. -¿Y crees que yo he dormido bien? No sabía si ella se lo habría dicho o que..-Era lógico que Willy se hubiera preocupado, pero no había encontrado el momento idóneo y tampoco me apeteció demasiado hablar sobre el tema cuando, terminado el cumpleaños, llegamos por fin a casa.-No, como habrás comprobado Jessica no lo sabe.-Expliqué, aunque daba por hecho que lo habría supuesto tras la incómoda escena que acabábamos de protagonizar los cuatro en el portal. Se quedó pensativo unos silenciosos segundos, en los cuales me dediqué a trazar dulces caricias sobre la prenda.-¿Y porqué se supone que estoy de mudanza?.-Interrogó finalmente, cruzándose de brazos aún sin oponer resistencia ante mi contacto. Su pregunta me arrancó una sonrisa, le envolví entre los brazos.-Sarai me está chantajeando, tenía que poner una excusa para cederle mi viaje con Jessica.-Realmente la despreciable Sarai me había hecho un favor, pues Willy no hubiera soportado de ninguna de las maneras que yo me fuera durante dos días enteros de viaje romántico. Se habría vuelto loco de celos, y mi cordura también hubiera corrido riesgo teniendo como única compañía a la persona que engañaba. A uno le consumirían los celos y al otro la culpa. Él se quedó callado, no dejaba de mirarme como si me estuviera perdonando la vida.-Willy.. ¿Encima te enfadas? Estoy harto, anoche bastante tenía ya con el tema de Sarai como para estar pendiente del móvil y de contarte todo lo que pasaba. Tenía que conseguir que ella se quedara callada, buscar una excusa y ayudar a Jessica a preparar todo. No es motivo para que te pongas así.. no puedo con tanta presión, de verdad.-Mascullé, notando como mi corazón galopaba velozmente contra el pecho. Estaba agobiándome mucho, tenía demasiadas preocupaciones quitándome horas de sueño y Willy no ayudaba enfadándose tan fácilmente. ¿No comprendía que todo lo que hacía, lo hacía por estar con él?.-¿Y yo sí puedo? Esto es injusto.-Me dijo, su voz exenta de cariño. Le solté, incapaz de seguir soportando su carácter tan poco comprensivo. Rabia y frustración estaban combinándose hasta ser una misma, quemándome las entrañas y consiguiendo provocarme unas inmensas ganas de gritar para desahogarme. Gritar porque todo me salía mal, porque últimamente todo el mundo parecía estar pendiente de mis actos y lo único que yo quería era salir corriendo o ser socorrido. Jamás había estado en una situación semejante, tan angustiosa que sentía que me faltaba el aire. Pero como acostumbraba a hacer, reprimí el alarido que mi garganta ansiaba dejar escapar. Inhalé, exhalé y respondí.-Sabíamos que no sería fácil, Willy. Tú buscabas esto, tú me lo pediste.-Me había alejado unos pasos, pues temía descargar mi ira sobre él. No podía dejar salir toda la ansiedad que estaba acumulándose en mi interior, necesitaba calmarme. Él enojo de su rostro aflojó su impasibilidad, transformándose más bien en una mueca de preocupación.-Ya lo sé, pero no recordaba lo que era esto. Es un asco que pase otra vez, que ni podamos pasear juntos como una pareja..-Estaba intentando tranquilizarme, no quería seguir desaprovechando el tiempo junto a él.. no quería malgastar que estuviéramos completamente solos durante dos días. Podríamos actuar como si nuestras preocupaciones fueran humo, por mucho que ignorar los problemas nunca fuera una solución. Era lo que quería, estar bien con él y ya está.-Claro que podemos ¿Cómo que no podemos? Mira.-Le cogí la mano, entrelazando sus dedos con los míos. Su piel era fría como el invierno, la estreché con más fuerza y empecé a caminar por el salón tirando de él.-¿En serio..?.-Preguntó sarcásticamente, mientras andábamos por la estancia sin soltarnos de la mano.-Estamos paseando ¿No?.-Contesté risueño, necesitaba un momento como este para acordarme de porqué soportaba mi situación. No tardamos en toparnos con la pared del salón, dimos la vuelta y recorrimos exactamente el mismo camino que antes.-Hola señor, buenas tardes.-Exclamé mirando el perchero repleto de abrigos que había en la entrada. Tuve que tirar de Willy para que siguiera caminando hasta que alcanzamos la cocina y volvimos a darnos la vuelta.-Esto es absurdo, Vegetta.-Se quejó, mas sus imperturbables labios empezaron a curvarse formando una radiante sonrisa. Le acaricié el dorso de la mano con el pulgar, nuestros pasos no tardaron en volver a alcanzar la pared que limitaba el salón, repetimos el mismo proceso.-Venga te toca, ten un poco de imaginación.-Le rogué cómico, balanceando nuestros brazos. Él entornó los ojos, y después puso los mismos sobre una mesa llena de trastos. No quise pensar en la cara de cualquiera que nos viera, teníamos que parecer como mínimo dos fugados del manicomio.-Eh.. ¿Hola?.-Murmuró Willy, claramente la tontería le hizo sentir vergüenza y se ruborizó. Era divertido practicar, después de todo cuando cortase con Jessica debía acostumbrarme a pasear con un hombre de la mano e ignorar las miradas y comentarios ajenos.-Hola señora, ¿Cómo está? Yo estoy aquí paseando con mi novio.-Añadí.-Así mejor.-Su tímida sonrisa se ensanchó aún más, mostrándome su perfecta dentadura. Sin poder contenerme más de lo que ya lo había hecho desde que había llegado, lo atraje hacia mi cuerpo y besé sus labios. Él me correspondió, confirmándome con eso que definitivamente lo de querer cortar había sido una decisión precipitada. Me costó separarme del dulce sabor que ofrecían sus labios, pero estaba ansioso por excusarme, por mejorar el mal concepto que él debía tener de mí.-Te quiero Willy, siento si crees que no te presto atención, pero de verdad.. estoy intentando hacerlo lo mejor que puedo.-Murmuré próximo a su boca, acunando su mejilla con la mano y suspirando contra él. Se limitó a responder volviendo a besarme, y no pudo haber escogido mejor respuesta. Introduje la lengua en su boca para profundizar el beso, mientras que mis manos se dirigieron directamente al límite de su jersey para arrebatárselo. Había conseguido descubrir hasta su ombligo cuando se detuvo y me miró, consiguiendo que le soltara interrogante. ¿Qué sucedía ahora? ¿Porqué nos deteníamos? Esperé a que hablara, temiéndome cualquier nuevo problema.-¿Vas a desnudarme aquí? ¿En mitad de la calle? ¿Delante del señor perchero?.-Sus preguntas tontas me hicieron reír a carcajadas, negué con la cabeza y robé un rápido bocado del sabor de sus labios.-Eres tonto, de verdad..-Murmuré risueño, besándole cuantas veces me fue posible. Era un tonto adorable, y me encantaba que así fuera.-No te preocupes, te llevaré a otro sitio.-Dije enseguida, sin querer postergar más nuestro momento. Le cogí la mano y le arrastré hasta el dormitorio.

https://www.youtube.com/watch?v=gwlGajiNczs

Una vez llegamos al ordenado dormitorio nuestros labios volvieron a colisionar, buscando desesperados el contacto ajeno. Ahora podía besarle sin miedo a ser descubiertos, estábamos ocultos del mundo, riéndonos a sus espaldas por haber intentado separarnos una vez más. Nada conseguiría separarnos esta vez, estaba listo para ser considerado un despreciable traidor y lo que fuera necesario para permanecer junto a él. No existía conciencia suficientemente pesada como para lograr que me alejase de Willy. Dejamos de besarnos y nos quedamos mirando al otro con una intensidad estremecedora. Quería desnudarle, mi necesidad de arrancarle la ropa era alarmante. Coloqué las manos en el límite de la prenda y él afirmó con la cabeza, dándome su permiso. Le quité el jersey, dejándolo caer al suelo enmoquetado. Me quedé prendado observando su cuerpo, por primera vez en mucho tiempo podía hacerlo sin reparos, sin temer que alguien detectase en mi forma de mirarle lo mucho que me gustaba. Temía que esos instantes en los que su belleza me aturdía fueran delatadores, pero ahora podía contemplarla cuanto quisiera, y es lo que hice. Examiné cada recoveco de su torso desnudo. El cuerpo pálido y lampiño, las delicadas pero grandes extremidades, los elegantes huesos alzándose bajo la piel. Su abdomen plano y la grácil cintura, que casi pedía a gritos ser acariciada. Todavía portaba el collar que le había regalado, su frío metal contra la piel desnuda. Lo miré con todo el deseo contenido, temiendo parecer un ansioso depredador impaciente por devorar cada rincón de su esbelta figura. Cuando la vista hubo apreciado todo lo que el menor ofrecía, el sentido del tacto quiso formar también parte del juego. Le acaricié el torso, notando cada parte de este bajo las yemas de los dedos. Su clavícula, el pecho, el vientre y finalmente el opresor límite de sus vaqueros. Me humedecí los labios y desabroché el botón de sus pantalones, bajando la cremallera y acariciándole sobre la ropa interior. Hasta el momento Willy había permanecido inmóvil, con su respiración acelerándose por el ansiado contacto. Cuando acaricié el contorno de su erección, que ya se adivinaba bajo el único trozo de tela que me separaba de ella, el moreno esbozó un placentero suspiro y se dibujó en sus labios una pícara sonrisa. Colocó sus grandes manos sobre mi camisa y la separó bruscamente, provocando que la mayoría de botones se desprendieran y escucháramos su tintineo al impactar contra el suelo. Su voracidad me dejó atónito, tiré del elástico de sus bóxers.-Mi camisa preferida..-Mascullé acercándome a sus labios carnosos, mordisqueándoles de manera provocativa. Él me colocó las palmas sobre el pecho, me acarició los pectorales y después los bíceps con la amplitud de sus manos.-Cállate.-Exclamó, mientras notaba mi piel erizarse bajo el necesario contacto. En aquel momento colé la mano en su ropa interior, acariciándole directamente la piel caliente. El simple roce de mis dedos sobre su excitada virilidad, arrancó a su garganta un sonoro gemido. Él también me desabrochó el pantalón, lo que tuve que agradecer porque cada vez estaba más excitado y ansioso por concretar. Muy impacientemente le ayudé a desprenderse de toda su ropa, y después hice lo mismo con la mía. Una vez estuvimos desnudos, me rodeó las caderas y atrajo contra su cuerpo, pegándome a él. Nuestras descubiertas erecciones se rozaron y no pude contener un jadeo por el placer de la fricción. ¿A qué estábamos esperando? Me volvería loco si no hacía el amor con él. Le rocé el trasero y besé pasionalmente sus labios, descendiendo después hasta su cuello y succionando la piel para dejarle marca. Mientras mis labios le acariciaban el cuello escuchaba sus jadeos y me enardecía todavía más, la sangre era lava y me deshacía las venas.-Wily.. ponte en la cama.-Pedí impacientemente, justo cuando hube desprendido mi lengua de su piel. Él obedeció, se colocó sobre la cama, con las rodillas y las palmas de las manos hundiéndose en el colchón, usando esas partes como apoyo para sostenerse. Me excitó mucho tener así a Willy, me parecía tan intratable que conseguir someterle, tenerle a mi merced.. siempre había sido una de las cosas que más me encendían. Estaba aguardándome, y mi erección pedía a gritos ser atendida, tanto que incluso dolía hacerla esperar. Hinqué las rodillas sobre la cama, colocándome justo detrás de Willy. Le cogí por las caderas y le atraje hacia mi entrepierna, introduciéndome en su trasero con una sola estocada. El placer que me proporcionó adentrarme en su cuerpo me extrajo más de un ronco gemido. Había esperado durante demasiado tiempo este momento, y por fin estaba sucediendo. Lo había deseado e imaginado en incontables ocasiones, estando solo o acompañado por otra persona. Él resopló, me habría gustado poder ver su expresión para saber cómo estaba. Sentía que su cuerpo temblaba bajo mis manos, mas no sabía si era por placer o nervios. Notaba un agridulce cosquilleo en el bajo estómago, pidiéndome que empezara a moverme dentro de su cuerpo. Y eso hice. Salí de su interior y volví a embestirle, repetí el delicioso movimiento tantas veces como pude mientras que él hundió la cabeza en la almohada para ahogar los placenteros gemidos, cada vez más fuertes. La posición de nuestro encuentro era peligrosamente excitante, podía ver como salía de su cuerpo y los músculos de su espalda tensándose tras cada nueva embestida. El constante vaivén de mis estocadas no cesó, cada vez empujaba con más salvajismo sus caderas buscando llegar más hondo, sobrepasar un límite ya alcanzado. Nuestros sonidos se fusionaron con el tórrido ambiente, una mezcla de gemidos, hondas exhalaciones y respiraciones alteradas. Las sábanas arrugándose bajo nuestro ajetreo, mi sangre tan caliente que parecía estar hirviendo, consiguiendo que el sudor empezara a humedecerme la frente. Lamentaba no poder ver su cara cada vez que el placer le hacía gritar, su gozo era una melodía para mis oídos. Sin dejar de mover las caderas, liberé una mano y la empleé para atender su excitación. Se endureció con mis caricias y cuando lo hizo empecé a masturbarle, moviendo la mano al ritmo de mis penetraciones. Mi estómago era un revoltijo de deleite y deseo, sentía las ganas de terminar con el último y más intenso estallido de placer. Sabiendo que apenas quedaba tiempo, intensifiqué las embestidas y bombeé su erección con más rapidez. No tardó en llegar el momento cúspide de nuestro encuentro, noté el inconfundible hormigueo en el vientre y terminé dentro de él con un éxtasis definitivo. El placentero clímax me hizo encoger los dedos de los pies, le solté las caderas y salí de su interior. Estaba extasiado. Cada músculo de mi antes tenso cuerpo se relajó, la ansiedad de las últimas horas había conseguido extinguirse estando unos minutos en la cama con él. El corazón me latía demasiado deprisa, parecía que quisiera salir disparado del pecho. Había quedado enteramente satisfecho después de semanas reprimiéndome, mi cuerpo necesitaba el desahogo que el suyo le había proporcionado. Él hundía la cabeza contra la almohada, le insté a girarse y pude verle el rostro. Tenía el alborotado cabello negro pegado a la frente por el sudor, la cara sonrosada y sus labios entreabiertos no dejaban de inhalar y exhalar. Proporcionaba una visión muy erótica y sugestiva. Pegué mis labios a los suyos e introduje mi lengua en su cavidad bucal, besándole con lascivia. Mi mano seguía estimulando su erección, buscando aliviarle. No tardó en terminar, devoré los gemidos que vociferó contra mi boca y el placer del orgasmo le hizo arquear la espalda. Volvimos a besarnos cuando terminó. Hacía tiempo que no me sentía tan saciado, me había liberado y estaba satisfecho: En cuerpo, y en alma. 

//////////////

anfjksdf me cuesta la vida escribir la temática del final.. no me hagáis bullyn. Espero que os guste y me dejéis vuestra opinión:

PD: Los comentarios con spoiler los responderé en privado, y los anónimos con spoiler no puedo responderos en privado así que tardaré en contestaros hasta que deje de ser spoiler >_< un saludo <3 Besitos de pato.

16 actores que se tuvieron que poner tochos para interpretar un papel

Mark Wahlberg, “Dolor y dinero”

Joseph Gordon-Levitt, “El caballero oscuro: La leyenda renace”

Christian Bale, “Batman Begins”

Charlie Sheen, “Hot Shots 2”

Ben Stiller, “Tropic Thunder”

Whoopi Goldberg, “Cat Woman”.

Jessica Biel, “Blade: Trinity”

Brad Pitt, “Troya”

Dwayne Johnson, “Dolor y dinero”

Nicolas Cage, “Con Air”

Demi Moore, “G.I. Jane”

Hugh Jackman, “X Men”

Keep reading

Dice un amigo¿Todavía jugando a eso de Zelda? Que infantil.

Para tu información. the Legend of Zelda trata sobre ser pequeño y enfrentarte a alguien más grande, sobre tener todas las de perder pero aún así no rendirte, sobre como ser valiente cuando todos los demás se acobardan. Y no hay nada más útil para la vida adulta que eso. Así que

Cállate la puta boca. 

CAFE Y CAÑON, LA GRAN COMBINACION!

Min. 9:33 - 9:50

“V: Si, si, si. ¿Así de grande te vale?

W: A ver… Vale, así está bien. Voy a hacer el…

V: Tú piensa que esto va a ser tocho ahora para adelante, ¿Sabes? Es decir, ahí estamos…

W: Si, si. Esto va a ser un pedazo de cañón que van a flipar.

V: Si, si, si. Que digan “Ostras chaval, estos tíos no se andan con chiquitas, no, se andan con chicones”… Vale, ahí estamos”

No sé. Perdón, pero de verdad lo pensé en el sentido de chiquitas como mujeres y chicones como hombres. 

Ya, mejor me callo y voy *Se va*