tesoros de la vida

Los signos como frases de Marilyn Monroe.

Aries: “La imperfección es belleza, la locura es genio y es mejor ser absolutamente ridículo que absolutamente aburrido”.

Tauro: “Una carrera nace en público, el talento en la intimidad”.

Géminis: “Todos deberíamos comenzar a vivir antes de hacernos demasiado mayores”.

Cáncer: “Soy buena, pero no un ángel. Cometo pecados, pero no soy el demonio. Simplemente soy una pequeña chica en un mundo grande tratando de encontrar alguien a quien amar”.

Leo: “Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores. Estoy fuera de control y a veces soy difícil de controlar. Pero si no me puedes controlar en mis peores momentos, entonces seguro que no me mereces en mis mejores momentos”.

Virgo: ”Algún día quiero tener hijos y darles todo el amor que nunca tuve”.

Libra: “Millones de personas viven toda su vida sin encontrarse. Pero es algo que debo hacer”.

Escorpio: “Sabes, la mayoría de la gente no me conoce realmente”.

Sagitario: “Nunca se sabe lo que es la vida, hasta que las has vivido”.

Capricornio: “Vivo para tener éxito, no para complacerte a ti o cualquier otra persona”.

Acuario: “El respeto es uno de los grandes tesoros de la vida”.

Piscis: ”No soy una víctima de conflictos emocionales, soy humana”.

“Lo mejor que te puede suceder en la vida es encontrar con quien reír, con quien hablar o con quien llorar; saber que alguien se preocupa por tu felicidad, que está pendiente de ti, es lo mejor que te puede suceder.

Encontrar una verdadera amistad es un gran tesoro, es el ingrediente más importante en la receta de la vida.“

—  Te quiero @fuenteshdemetrio
Tema: Paternidad- Wigetta's Daughter

Tercera parte de “Cuestión de Rol” y siguiente de “Precioso Regalo”

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-… ¿Samuel?

Oí como Guillermo me llamaba, y pesadamente abrí los ojos, mirándole algo molesto, viendo como él sonreía feliz.

-¿Qué?…- contesté, volviendo a cerrar los ojos.

-¿Cómo estás, amor?- preguntó alegre. Desde que se había enterado de que íbamos a ser padres no paraba de llamarme así.

-Mhn…- quise ignorarlo y me di la vuelta en la cama, dispuesto a volver a dormir.

Él se rió un poco, antes de sentarse en el lecho y apoyarse un poco sobre mi cuerpo para mirarme a la cara.

-Amor- llamó, zarandeándome suavemente- ella tiene hambre…

Ante esa notificación no pude ignorarlo más y cansado, comencé a sentarme.

Con bastante dificultad y no sin la siempre atenta ayuda de Willy, logré incorporarme en la cama. Se me complicó un poco por el hecho de que mi abdomen seguía aun algo hinchado desde el nacimiento de nuestro milagro.

-Voy a traerla- me avisó antes de levantarse y dirigirse hacia afuera.

Mientras estuve solo me puse a divagar en mi mente…

Pensé:

¿Cómo había acabado siendo yo el que tuvo a la pequeña?

Porque desde que recordaba, siempre había pensado que sería yo quien sostendría su mano para darle ánimo al tener a nuestro primer hijo; y no todo lo contrario. Ni siquiera me venía a la memoria cómo fue que sucedió; en cual de nuestros encuentros amorosos decidimos cambiar de posiciones.

Pero esos pensamientos inútiles desaparecieron cuando le vi entrar con la criatura en brazos. Se veía muy molesta y no paraba de llorar.

-Ya, ya; tranquila, cariño- susurraba tratando de calmarla- Aquí está tu mami.

Dijo lo último mirándome con una risa burlona. No tenía ganas de hacerle caso a sus idioteces así que le ignoré de nuevo.

-Sólo cállate y dámela- exigí extendiendo los brazos hacia él.

Sin dejar de reír me entregó con cuidado a la bebé

A pesar de que me dijeran que todavía no se parecería a nadie, la verdad es que yo podría asegurar que era idéntica a mí. Aunque bueno, también tenía algunos rasgos a Willy.

Quizá había salido tan quejumbrosa por él.

Apenas la sostuve junto a mi pecho se calmó; segura de que por fin podría comer y dormir.

-Bueno, bueno, bueno; parece que alguien aquí tiene hambre- exclamé en un tono infantil- ¿a que sí?

-Así es, Samuel; tengo mucha hambre- me contestó Willy haciendo el tonto, como siempre.

-Tú calla, chaval. Que le hablaba a mi hija, no a ti.

-¿Cómo que tu hija?;- replicó, simulando indignación- que es NUESTRA hija.

-Ya, claro. Es más mía que tuya- afirmé, pasando los dedos por los diminutos bracitos de mi pequeña- ¿quien fue el que la tuvo?

Nada de lo que él dijera podría ganarle a ese argumento.

Estaba tan distraído haciéndole caso a las tonterías de Willy, que por poco me olvidé para que me había levantado. Por lo menos hasta que ella soltó un quejido en señal de enojo, al estar todavía esperando por su comida.

-Mira, chaval que no me vas a dejar darle de comer a mi niña- vi como hizo una mueca de molestia al no incluirlo en la oración, de nuevo.

Ya sin sus interrupciones, procedí a satisfacer a mi pequeña.

Tome mi camiseta, jalándola hacia abajo y acercando a la bebé a mi pecho.

Ella reaccionó inmediatamente y se pegó a mi pezón izquierdo, asegurando su agarre con ambas manos a los lados de mi pectoral.

Yo sólo pude hacer una mueca ante sus acciones, me era muy incómodo sentirla así. Claramente no era la primera vez que alguien usaba mis pezones; pero sí la primera vez que lo hacía de forma inocente, sin un rastro de lujuria ni dobles intenciones. Sólo estaba alimentándose.

La miré por unos segundos.

Tras removerse un poco en busca de ponerse cómoda, cerró los ojos y comenzó a comer.

La verdad es que era bastante ruidosa al hacerlo, al igual que a la hora de quejarse. Y lo hacía de forma escandalosa pero lenta; succionaba con fuerza para llenarse la boca, tragaba y repetía el proceso.

El sonido de succión que hacía al llenarse la boca de leche y tragarla, me recordaba cosas que no tenían nada que ver con el bello momento familiar en que estábamos.

Dirigí mi vista hacia Willy, quien miraba embelesado a nuestra pequeña mientras sonreía un poco.

-¿Está buena, mi amor?- susurró, inclinándose sobre ella para verle el rostro.

-¿Qué ocurre, Willy?; ¿quieres un poco de leche acaso?- pregunté, totalmente consciente del doble sentido de esa oración.

Él me miró pícaro; riendo un poco y replicó:

-Samuel… no frente a la niña.

Bajé mi vista hacia la bebé, al parecer a ella no le importaba para nada lo que nosotros estuviéramos haciendo o diciendo, mientras que la dejáramos comer tranquila. Además; era muy pequeña y obviamente no entendía nada de lo que hablábamos.

Cuando por fin se sintió llena; se apartó de mi pecho, girando la cara como si éste le asqueara y no quisiera saber más de mí.

Ambos nos quedamos mirándola por largo rato, absortos en nuestros propios pensamientos.

-¿Puedes creerlo?…- pregunté de pronto, rompiendo el silencio de varios minutos.

-… ¿Qué cosa?- interrogó él, desconociendo a qué me refería.

-Mírala…- murmuré acariciando su rostro con la mano derecha- hoy es tan pequeña… y cuando menos lo esperemos será una mujer… crecerá y se hará independiente.

-Sí…- respondió, tomando su pequeña diestra- pero aún queda mucho para eso… no ha hecho más que nacer y todavía faltan años para que tengamos que empezar a preocuparnos por novios y escuela.

Esos pensamientos me aterraron, no quería imaginarme a mi preciosa niña; la bella mujer que un día sería, con una cosa tan terrible como un novio tras ella.

No mi bebé.

-Mi hermoso tesoro…- oí que susurró Guillermo dulcemente- tú nos mostrarás lo bello de la vida, ¿verdad, mi amor?

Ella se había quedado dormida hacía varios minutos. Con cuidado, se la entregué a él y me preparé para oír las palabras preciosas palabras que le dedicaría a nuestra hija.

-Junto a ti aprenderemos a ser padres, nos enseñarás como sobrevivir a la paternidad y nosotros te mostraremos la belleza de vivir… ¿verdad?, mi muy adorado ángel…

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GAY GAY GAY GAY GAY GAY GAY GAY GAY :V

No voy a escribir más de esto, Vegetta uke sí =3; pero no con esta historia :v

NO MÁS; SE ACABÓ, FIN.

Willy quiere leche de Vegetta ( ͡͡° ͜ ʖ ͡°)

*Final gay porque sí*

*De nuevo fue idea de suicide-morphine*

PD: ni se imaginan lo raro que se me hizo escribir esto, Vegetta dando pecho, pls :V

¿Cuánto tienes?

Por: Mariani SIerra

“Cuanto tiene el que lo tiene todo
Si no tiene con quien gastarlo
Tanto tienes tanto vales
Cuanto vale lo que tienes.”

Vinito pa’l corazón- Tommy Torres

¿Qué tienes? Una pregunta que a diario la sociedad nos hace. Cuántas riquezas acumulas, es tu valor. Aquello que acumulas aquí, te da prestigio, te da una posición digna de admirar. Lo cierto es que ante lo inevitable de la muerte, lo que tienes, lo que posees, lo material, no sirve de nada.  Creo que lo importante es acumular cosas en el alma, en las manos. Coleccionar momentos, de esos que cualquiera no puede tener.  Si, ya sé eso es un cliché, pero al final uno vale por cuánta gente le logró dejar huella. Acumular cosas materiales puede que te de cierto placer momentáneo, o cierta alegría, pero tener riqueza tangible no llena, no  hay límites, no hay ese momento de plenitud, sabiendo que lo tienes todo. 

Yo prefiero tener lo que vale, lo esencial. Prefiero llenarme de libros, de pláticas con café, de poesías, prefiero llenar la vida de alguien con un buenos días, en darle esperanza a aquel que siente que la ha perdido. Prefiero llenarme de lo importante, de aquello que no pierde valor, de lo que no está de moda, de aquello que puedo dar y no termina, de aquello que puedo regalar y se devuelve con creces. Prefiero apreciar la lluvia, un día soleado, unas manos juntas… prefiero atesorar un abrazo reparador, una sonrisa de un extraño, una mirada llena de ternura, y un tarde para descansar. Una comida deliciosa, un bonito recuerdo, un viento de los que refrescan, un amor para toda la vida. Una amistad de años, un nuevo logro, o sueño. La vida está llena de tesoros, de riquezas que no podremos nunca dejar de apreciar. El día que le damos más importancia, a la ropa en vez del cuerpo, al celular en vez que a la persona tras el aparato, al regalo en vez de las manos que lo dieron, a el auto en vez del camino, perdemos lo que importa en la vida, los momentos, lo que realmente nos hace humanos.

¿Qué tienes? Si tienes vida, si puedes respirar. Lo tienes todo. No hace falta más nada. ¿no crees?

Y cuando alguien tew diga que no vales, que hay mejores, que no eres lo que pensaban, diles que eres mucho mejor, que fuiste soñada (o), que a ti te moldearon mucho antes de 9 meses, que eres el tesoro de alguien de quien vales su sangre, alguien que dio la vida por ti sin importar ¿que dirán? Como aveces a nosotros nos importa, alguien que te ama mañana, tarde y noche, alguien a quien le duele verte llorar y le alegra verte reír, alguien que sabe que eres más capaz de lo que piensas, alguien que esta disponible las 24 horas para ti, alguien que cree en ti y en tus sueños, en esos sueños que a lo mejor se te olvidaron a ti pero a ese alguien no, ese alguien dio a su hijo por ti, y créeme, lo volvería a dar, ese alguien es DIOS.

Dios te ama, y si entendieras cuanto te ama, temerias al pensar que alguien es capaz de amar así.