terrorismo

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Monumento de la lágrima

To the Struggle Against World Terrorism (también conocida como Tear of Grief y Tear Drop Memorial) es una escultura de unos 10 pisos de altura, obra de Zurab Tsereteli, que el gobierno ruso entregó a Estados Unidos, en forma de regalo oficial, como un monumento conmemorativo a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y el atentado terrorista al World Trade Center de 1993. Está situada en Bayonne, Nueva Jersey, y fue inaugurada el 11 de septiembre de 2006, en una ceremonia a la que asistió el antiguo presidente de los Estados Unidos Bill Clinton.

La escultura tiene la forma de una torre de 30 metros, hecha de acero y bañada en bronce, en medio de la cual se abre un agujero, de aspecto irregular.​ Dentro de este espacio cuelga una gran lágrima de acero inoxidable, de unos 12 metros de longitud,​ en memoria de aquellos que perdieron sus vidas en los ataques terroristas.​ En las once caras de la base del monumento se encuentran placas de granito en las que están grabados los nombres de las víctimas.

Non siamo affatto artefici del nostro destino, recitiamo una parte insignificante in qualcosa che non comprendiamo, e le nostre grandi tragedie individuali non contano più della formica che ho appena calpestato attraversando il giardino
—  La moglie perfetta, Roberto Costantini

Lo Stato Islamico dell'Iraq e della Siria (Isis) ha imparato bene dalla storia. Utilizza un metodo vecchio come il mondo, ma che ha avuto un ruolo determinante nelle guerre del secolo scorso: il plagio delle masse.
I suoi capi (chiunque essi siano e con chiunque essi siano affiliati) hanno creato un esercito di mine vaganti, che non necessitano più di strategie belliche, ma che possono agire con semplici e rudimentali mezzi, da soli, a qualsiasi ora e in qualsiasi posto.
La semplicità ha disarmato la tecnologia (sbaglio o un certo fisico tedesco, anche se in un altro contesto, lo aveva predetto?).
Non sono necessarie bombe o mitra, non è necessaria neanche una pistola.
Nessun genocidio materiale, l'obiettivo è più alto. Per estinguere l'anima di un popolo (la vera morte) bastano un coltello e un furgone.
Rendere un uomo un'arma in carne ed ossa: è questa la vittoria suprema dell'Isis.

(Nessuna foto di corpi insanguinati sotto questo post. Questo perché, per vedere come muore un popolo, basta guardare il dolore di quelli che restano).

Imaginaos si el 99'9% de los terroristas fueran mujeres.
No dejaríamos de hablar de género. Hordas de periodistas y columnistas se hartarían a analizar elementos como “¿qué problema tienen las mujeres para que sean tan tendientes al asesinato?”, “¿cómo se educa a las mujeres para que pasen estas cosas?”, “¿en qué influencia nuestra cultura a las mujeres para que cometan tanta violencia?”, “¿qué influencias literarias y cinematográficas les compelen a causar todo este caos?”, “¿será biológico?”, deberíamos establecer una legislación para controlar sus cuerpos. Es sabido que poseen un exceso, de origen genético, de la hormona oxythorconompolonomon, que las hace más susceptibles de la agresión, con una simple operación bastaría…“
Todo dios, desde Trump hasta Oprah Winfrey estaría con este tema en la boca a diario.
Pero como el 99'9% de terroristas son hombres, el género no es importante. Hasta ese punto hemos naturalizado la violencia masculina. No nos preguntamos cuál es el problema con "esta” categoría humana ni como criamos a los hombres para que se vean con derecho sobre cuerpos ajenos. El género y el patriarcado no son los únicos factores, aunque sí de los más importantes. ¿Por qué prácticamente la totalidad de terroristas y tiradores son, salvo excepciones, hombres?