te-lo-dije

Que corras detrás de mi, que me tires en tu cama y me hagas cosquillas,que te quedes encima de mi, y que tu mirada y la mía se crucé y bajito me digas "te quiero"

Tú no lo sabías, pero yo suspiraba por ti. Cada día esperaba con ansias contenidas el verte de nuevo, mirándome con esos ojitos que me volvían loco, tú me mirabas y sé que esos ojos me gritaban más de lo que yo mismo podía descifrar. 
Nunca te lo dije, pero eras asombrosa, pusiste de cabeza mi mundo sin siquiera pretenderlo.
Llegaste un día, y me marcaste  para siempre, fuiste la sorpresa y coincidencia que muy dentro de mí deseaba, y que un día después de tantos años se hizo realidad.
Eras fuente de alegría siempre, amaba tu entusiasmo, las ganas que le ponías a todo, el empeño con el que siempre luchabas.
No te lo dije, pero me enamoré de ti, me enamoré de tus gestos al hablar, y de la manera en la que me mirabas, me enamoré de la manera en la que me hacías sentir, porque no sabía que se podía sentir tanto en un segundo.
Nunca te lo confesé, por idiota, por cobarde o por miedo a que fuera tan correspondido que no fuera posible.
Tú nunca lo supiste, pero el día en que te fuiste mataste algo de mí, fuiste la lección más preciosa con la que pude toparme, y también una de las más dolorosas.
Te fuiste un día, así sin más. Te despediste de mí y me abrazaste como si no hubiera futuro, aunque lo hubo, aunque no fuera el futuro juntos que deseábamos.
Tal vez jamás leas esto, o tal vez jamás sepas que lo escribí, pero esta es la carta de despedida que siempre quise hacerte, pero que no hice. O al menos, que jamás te entregué.
Fue el destino, la vida y la jodida suerte más precisa la que te trajo a mí, o la que me llevó hacía ti, de cualquier manera dejaste algo en mí que será por siempre inolvidable.
Yo sé que no te dije tantas cosas, y me arrepiento, pero nunca olvides, que el amor tan intenso y prohibido que vivimos, jamás se podrá borrar, ni de mi mente, ni de la tuya.


El deseo de un soñador.

—  La sinfonía del alma.
Escribiré un libro, te lo prometo, y cuando mires nuestra historia plasmada en cien paginas, te diré “Te lo dije”, y no empezare por el típico «Érase una vez» porque tu no eres una vez, tu eres todas las veces porque eres diferente, no solo diferente a la mayoría, diferente a todos, diferente de una forma que no se explicar, diferente de una forma que me gusta; se que tal vez es un sueño, pero el soñar es un privilegio, los limites de nuestros sueños son impuestos por nosotros mismos..
Cada día sin ti.

Sabes que pasó cuando me separaste de ti?
El primer día fue un “se fuerte y ya llorarás cuando llegues a casa”, el segundo fue cuando no tenía ni puta idea de como seguía echando lágrimas si ya me había llorado la noche entera queriendo entender el porqué. El tercer día fue cuando comencé a notar mas tu ausencia, empecé a extrañarte un poco mas y una parte de mi sostenía que te pasaría lo mismo y que eso te haría volver. El cuarto día espere un mensaje, un simple “podemos hablar” que daría comienzo a algo mejor. Pero ya pasaron meses y ese mensaje aun no ha llegado y dudo que mandes un “te extraño” o “la he cagado” y al escribir esto me doy cuenta que nada dura el tiempo que uno espera, aquello que prometes, aquello que juramos que nunca acabaría, acaba. El primer mes fue cuando entendí que todo lo que simplemente fuimos no iba a volver, empecé a dar un paso, y otro, y otro hasta poder afrontar el estar sin ti, pero no faltaban noches en el que extrañaba tus abrazos, tus besos, tus caricias, y aquella cara que creía conocer, también la extraño.
Siempre necesité tiempo para mi misma, pero nunca me di cuenta que te necesitaba cuando lloraba; y es que simplemente con tu sonrisa controlabas mis días, calmabas mis demonios y si el motivo era yo, valía mas que nada en el mundo.
Hoy ya puedo decir que estoy mejor, pero siempre al terminar el día, me acuerdo de ti, eso no me permite conocer a nadie que me llene y me complete de la forma que solo tu lo hacías, y da tanta bronca que sea así, que ya ni me recuerdes, que tu si pudiste seguir adelante, empezar una nueva relación y dejarme acá hecha mierda. No digo que esta mal, porque cada uno debe seguir por su lado, pero me olvidaste tan rápido, te fuiste en un abrir y cerrar de ojos, llevándote todo.
Pero ahora soy yo la que no sabe donde ir cuando me siento muy sola, ni a quien pedirle ayuda cuando quiera tirarlo todo a la borda. Dirán que soy cobarde al no decirte todo lo que me consume por dentro y muero por soltar, pero es que nada va a cambiar, porque no quiero interrumpir, sé que eres feliz. Y solo me basta y conformo pensar en ese “algo” que algún día fuimos.
Porque pase lo que pase, sea cual sea el daño que me hayas hecho, como o con quien estés, yo siempre voy a estar verdadera y completamente enamorada de ti y voy a esperarte, con esto no digo que voy a dejarte entrar a mi vida cuando se te de la gana, quizás con el tiempo nos veamos una vez más y podamos cambiar todo lo que hicimos mal, y no me importa que me llenen la cabeza diciendo que no vales la pena, porque si vales. Vales las lágrimas, las risas, la espera y aunque hayas roto una parte de mi, que me dolió hasta el alma, gracias; porque de todas formas estamos hechos para que nos rompan el corazón y un gusto que lo hayas roto tu, así uno aprende a levantarse y seguir caminando por su propio pie. Solo por eso voy a esperarte. ¿Te puedes imaginar tanto amor?

Me aferré a ti tantas veces, aún cuando la vida me decía una y otra vez que era tiempo de dejarte ir.
Me aferré a ti por temor a perder los momentos que habíamos pasado. Porque sentía que superarte era olvidarte, y que olvidarte iba a significar deshacerme de todo lo que significabas tú, y tú en aquel tiempo formabas gran parte de mi, así que olvidarme de ti iba a suponer olvidarme de mí.
Me aferré a ti porque fuiste mi salvación en los momentos en que más lo necesité. Pero cuando te perdí, no hubo soporte que me hiciera quedarme quieta por mi cuenta. Porque te necesitaba ahí, porque tú eras quien me salvaba.
Pero entonces llegó el día en que tuve que enfrentarme a la vida y a tu recuerdo sola. Y nada había sido tan difícil antes.
No fue fácil, salir por mi cuenta mientras veía como continuabas con tu vida. Y fue más doloroso aún cuando supe que durante un tiempo tú también me habías extrañado tanto como yo a ti.
Me aferré a ti aún cuando no me dabas motivos para hacerlo, me aferré a todo lo bueno que me hacías sentir, a esa sensación de que por primera vez en la vida todo marchaba bien.
No sabría explicártelo ahora, porque ya no lo he sentido desde que tú no estás, pero lo que me hacías sentir, era de otra maldita galaxia.

Aún así después de perderte me encontré a mí, después de muchos meses y entre tanto caos logre verme, hecha un ovillo y hecha un caos, pero ahí estaba, de todos modos. Después de tanta niebla, dolor y desesperación logré verme una vez más.
Si tuviera que explicarlo no podría, porque nunca nadie me había marcado tanto como tú, porque me hiciste sentir por primera vez amada. Porque tú mirada era lo único que deseaba ver por el resto de mis días.
Me aferré a ti aún después de ver cómo volviste a ser feliz.
Y no, no lo sabes, porque jamás volví a buscarte, ni tú a mí, pero al fin y al cabo, lo hice.
Me aferré a un amor que había quedado en el pasado, y a una persona que ya había logrado superarme.
No fue bueno, aferrarse nunca lo es, y menos aferrarse a una herida que no había dejado de sangrar.
Yo jamás te lo dije, y probablemente jamás te lo diré,
Pero aún en estos tiempos donde ya no espero nada de ti, aún cuando ahora he resurgido de entre las sombras, aún, en ocasiones cariño, he seguido aferrándome al amor por ti que jamás pudo morir, al amor que solo logré enterrar en lo más profundo de mi corazón.

-La sinfonía del alma.

Que extraña sensación de no necesitar de ti, de sentir que ya no me importa lo que hagas.
Pase de sentir todo a nada, sólo indiferencia y no porque no te quiera ¡claro que te quiero! pero no me importa ya lo que hagas porque de cualquier forma, siempre terminas en brazos que no son los míos y escribiendo mensajes para alguien que no soy yo.
No soy de historias a medias, es todo o nada y hoy creo que definitivamente ya es nada.
—  8:15 am; las peores cartas de amor.