te haga

Nunca eres la misma persona después de que te rompen el corazón
Cambias, pierdes partes de ti que no sabías que necesitabas. Te vuelves vulnerable, lleno de cicatrices
Eventualmente, cuando sanas y sigues adelante las cosas no son diferentes; dejas, incluso, de creer en el amor. Piensas que nunca volverás a amar como lo hiciste, que jamás te volverán a amar como lo hicieron. Sientes como si la vida te debiera algo, esperas y buscas a esa persona que te recuerde todo eso, que te haga sentir vivo o simplemente dejas de buscar, de esperar que cruzando la calle alguien te sonría, que te inviten un café.
Nunca eres la misma persona después de que te rompen el corazón
hasta que llega alguien y te recuerda que a pesar de todo, puedes volver a amar…
—  Skaylar
Que te quiera con luz y a oscuras,
cuando seas invierno y en verano,
cuando la luna se vaya y sólo queden estrellas.

Que te quiera cuando estés caída
y cuando seas Imperio,
por encima de cualquier sonrisa descompuesta,
que te quiera sin cerrar los ojos
y que quiera seguir viéndote en sus sueños.
Y en sus pesadillas, sobre todo.

Que te quiera con los vasos rotos,
con las miradas perdidas que jamás volvieron,
con los besos que, al terminar, te hicieron una herida
y tuviste que seguir bailando, incluso cuando el telón ardía.

Que te quiera, ¡joder!, que te quiera
descalza,
desnuda,
vulnerable,
rota
y dañina.
Que te quiera, aún sabiendo
que le terminarás rompiendo el corazón,
los días,
la vida.

Que te quiera cuando los pájaros pronostiquen la lluvia
y entre la nostalgia y la melancolía por la puerta,
recordándote que lo eterno puede terminar en una sonrisa,
en una lágrima, en un suspirar.
Que estás rota.

Que te quiera por encima del cielo
y por debajo del mar.
Que te quiera, cielo,
por encima de sus tormentas,
de sus tornados
y torbellinos.

Que se acerque más que nunca
cuando quieres que ni tu sombra te siga,
tus pasos serán direcciones a las cual ir
siempre que haga frío.

Que te quiera, ¡así!
Tal como eres:
Un dulce veneno
y un letal antídoto.

Que te quiera, loca,
que te quiera, rota,
que te quiera y haga de ti un mejor lugar,
un lugar en el cual germinar
y hacer primavera eternamente.
—  “Amor es aceptación, no adaptación”, Benjamín Griss (SEGUNDA PARTE)