Mi ser esta inundado de ti; de tus ojos, tus sonrisas, de tus palabras y cada una de tus caricias que se han tatuado eternamente en mi alma. Tú, solo tú eres la que llena mi vida de formas inimaginables y de sentimientos impronunciables por la razón humana.
Mi vida es vida ahora que te tengo, ahora que te siento; ahora que sé que eres real y no solo el sueño de un escritor noctambulo.
¡Oh amor mío! tú inundas mi ser, mis sueños y mis versos, y me haces creer en el destino y en ese futuro que solo contigo concibo; pues eres tú, mi bella flor de alelí, la que inundas mi vida de ti, y es pues lo único que necesito para poder ser y existir.
—  jorgema (Inundado de ti)
Hombre con Trastorno Obsesivo Compulsivo

La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza, se silenció, todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados. Inclusive estoy en la cama pensando: “¿cerré la puerta? Si, ¿me lave las manos? Si, ¿CERRE LA PUERTA? SI, ¿ME LAVE LAS MANOS? SI.”
Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios, o en la pestaña de su mejilla, en la pestaña de su mejilla, en la pestaña de su mejilla… Sabía que debía hablar con ella. La invite a salir seis veces en treinta segundos, pero ninguna de las veces que pregunte se sintió bien, así que tenia que seguir haciéndolo.
En nuestra primera cita, pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pase comiéndola o hablando con ella. Pero le encantó, le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles. Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque habían muchas grietas en la banqueta. Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura, como si nadie nos fuera robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces. Yo siempre veía su boca cuándo hablaba, - “cuándo hablaba, - CUÁNDO HABLABA, - CUÁNDO HABLABA”; Cuando me dijo que me amaba su boca se curvaba hacia arriba en los bordes.
En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas y apagarlas, y prenderlas y apagarlas.
Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella. Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme, ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo. Cuando me detenía en las grietas de la banqueta, ella sólo seguía caminando. Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.
Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo, la semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella, que todo esto había sido un error, pero… ¡¿Como podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!, “El amor no es un error y me esta costando que ella pueda salir de esto y yo no”.
No puedo salir y encontrar a alguien de nuevo, porque siempre estoy pensando en ella, usualmente cuando me obsesionó con algo veo gérmenes escabulléndose por mi piel. Me veo a mi mismo siendo atropellado por una infinita línea de autos, y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante, como mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte, en como sopla las velas, - COMO SOPLA LAS VELAS, -COMO SOPLA…
Ahora sólo pienso en quien más esta besándola, “no puedo respirar porque el sólo la besa una vez”, ¡no le importa si es perfecto!. La quiero de regreso tanto que… Dejo la puerta sin cerrar… “Dejó las luces prendidas”…

Fuente: Neil Hilborn
https://youtu.be/-c25Io2Kqnc

A él no le gustaba mucho hablar, sin embargo cuando estaba con ella no paraba de hacerlo, a él no le gustaba el contacto físico con las personas, pero se pasaba todo el día deseando ser acariciado por ella, él nunca demostraba debilidad ante las personas, pero con ella se echaba a sus brazos a llorar, a él no le importaba nada, y ella se convirtió en lo más importante para el, él odiaba los amaneceres, pero a su lado cada día resultaba hermoso, él odiaba cantar en voz alta y escucharse, pero muchas veces le canto mientras dormia, él nunca necesito de nadie, ahora ella es lo que más necesita cada día, él nunca extrañaba a nadie y no le importaba si los volvía a ver, ahora cada minuto que pasa la extraña con toda el alma y cada día que pasa sin verla, es un día en el que siente que muere lentamente.