tapart

Tú en tu papel y yo en el mío
hablar con el corazón no es lo tuyo
da lo mismo quien llega
da igual quien sale
ahora todos somos responsables
de la fugacidad en primera instancia
tú en tu papel y yo en el mío
no quiero taparte los oídos
con el astuto plan de promesa
que merodea siempre el fracaso
no quiero conversarte
con un iceberg en el pecho
y ladrar como perro
para que me tires
el hueso de tu atención
como recompensa por agradarme
tú en tú papel y yo en el mío
somos iguales
calientes, torpes, inseguros
a la espera de rompernos
para marchar hacia
el humo del silencio
sabiendo de antemano
que nos cuantificamos
y uno dijo
tú eres mucho y yo poco
no nos merecemos
tú en tu luna y yo en Saturno
tenemos a la razón
sin embargo la confundimos
con instintos de deseo
uno ha de evolucionar y será
el que menos sufrirá
pero hoy no estamos para aprender
sino para rompernos
—  Las viejas cartas para Ana

El amor no es yo ser tuya ni tú ser mío;
es ser cada uno de nosotros mismos,
pero dejarnos compartir.
No es protegerte para que no te caigas,
sino dejarte volar,
curar tus heridas cuando tropieces,
y llorar contigo los días que el mundo te ponga la zancadilla.
Amar no es no enfadarnos nunca,
es estar una semana sin hablarte
pero ir mientras duermes a taparte para que no cojas frío.
No es decirte que te necesito y que te quedes conmigo;
sino que luches por tus sueños,
que apuntes bien alto,
que yo siempre estaré aquí,
pase lo que pase.
Amar no es ser perfecta para ti,
ni que tú seas perfecto para mí;
es no tener miedo de sacar nuestros monstruos de las profundidades,
dejarlos pelearse entre ellos
y volvernos tú y yo reales.
Amor no es ir juntos de la mano
hasta el infinito y más allá,
es cuidarte desde lejos
cuando tú ya no estás.

https://youtu.be/QdjVs_mX97M

Día 20 #undiaunpost

Es tan corto el amor y tan largo el olvido, no logro olvidar por lo que discutimos y ahora que lo pienso no cobre sentido, las horas y horas que paso llorando por este motivo, sin ti yo me siento perdido en un bosque, pagando buscando el camino mirando hacia atrás y así viendo lo que he recorrido, pienso en tu ojos y en ellos me miro, mira nuestro amor y en que se ha convertido, no quiero que seamos amigos, quiero estar contigo, taparte y así ser tu abrigo, en momentos de frío, sombrío, si estás a mi lado entonces yo sonrío te digo, ya vez, ya vez, ya vez que ya no escucho mis latidos, ya vez que ya no quiero ni luchar, ya vez que ya no sé porque respiro, ya vez, ya vez, ya vez, yavez que las cosas no son de el color de las rosas, los pétalos caen que no están que huelan a mariposas, aprecia a la chica que quieres o puedes pincharte con las espinas venenosas, la vida te puede poner las esposas, para que tu veas más claro lo que antes veías de forma borrosa.
—  Kronno Zomber- Ya vez
Pinche loca

pinche loca

me das un chingo de miedo

me sacas papalotes del pecho

qué será

de todos los mensajes de amor

que mandé antes de ver tu rostro enfermo

lleno de ideas

futuros infiernos

qué será

de mis siguientes novias

cuando entiendan que nada puede superar

cómo me montas cuando cogemos

quiero morir escuchando

lo que te cuentan

las voces en tu cabeza

ya no me interesa

el mundo en el que crecí

quiero vivir

en tus ideas pendejas

y escuchar cómo no entiendes

que nos estamos enamorando

mientras cuentas anécdotas que no sucedieron

mientras interrumpes nuestros besos

para reclamarle a gente que no existe

me das un chingo de miedo

me sacas papalotes del pecho

quiero que hoy me enloquezcas

hasta que sólo pueda regresar

a donde estás

para romper la ventana

taparte la boca

llevarte por una nieve

y gritarle al nevero

ella es

la pinche loca de mi vida

y no la entiendo

sólo quiero verla sonriendo

hoy me voy a casar contigo

aunque corra el peligro

de que me asesines con tus besos

que hacen olvidar el tiempo

hoy me voy a casar contigo

aunque la tendencia mundial

sea morir sin acompañante

hoy me voy a casar contigo

aunque tenga que amarrarte

para que no te hagas más daño

aunque me escupas

las pastillas llenas de palabras amorosas

que te doy cuando no te calmas

me cuesta decirlo

pero quiero dejar de entender el universo

contigo

quiero cambiar las reglas de la realidad

contigo

quiero caminar durante el otoño en la ciudad

y gritar

que una pinche loca me persigue

que es lo mejor que me pudo pasar

me das un chingo de miedo

me sacas papalotes del pecho

ya no visitaré a mi familia

ya no le contestaré a mis amigos

me iré contigo a un cuarto

para hablar con las paredes

para pelear por cosas que no pasaron

para ver cómo se funden los focos

para besarnos y entender que los locos

sólo nos podemos amar entre nosotros

Ahora has visto mi verdadero rostro. ¿Estás asustada? Sí… Será mejor que tomes asiento. Puedes taparte los oídos pero tu memoria jamás escapará de todo esto. Confía en mí. Lo intenté. Pero el alcohol pierde interés cuando se vuelve cotidiano. Es… como agua en los labios. Ya no te salva. 
Vas a recordarme, te lo aseguro, y yo voy a recordarte. Pero yo soy quién saldrá de esta habitación y tú vas a llorar después. Siempre supe que sucedería. Me siento grande, poderoso, querido, y lo más importante, inmortal. Nena, manejo el baile del asesino. No debiste tentar al diablo.
Mándame a tu abogado, firmaré los papeles y acabaré con esta mierda. Te engañé, pero tú me engañaste primero. Y luego dicen que la única manera de asesinar es con un cuchillo… No lo creo. Ya no.
Tú y yo somos asesinos. De promesas, de fe, de matrimonios, de todo lo que bueno que nos sucedió.
— 

Discúlpame el cinismo, ALBERTO B.

¿Cuál es tu comida preferida?
-Uh, no sé, me gustan muchas.
-¿De qué equipo sos?
-De Argentina.
-¿Qué música escuchás?
-De todo un poco.
-¿Cuál es tu color preferido?
-Depende para qué…
-Describite en una frase.
-Ay, qué difícil describirse, no sé.

Estaba pensando que hay gente que a todo responde más o menos así. Para cualquier pregunta saca del bolsillo una respuesta gris. No se define, no se juega ni para las cosas más básicas de su existencia. No se conoce, no sabe qué le gusta y qué no.
Decí que en realidad te gusta el básquet, que te gusta la tarta de acelga, el morado brillante, Rihanna, Rombai y Enrique Iglesias. Decí que te gusta tomar mate con una amiga en la plaza y que odiás que te dé el ventilador en la cara cuando comés. Decí que los mosquitos siempre te pican a vos. Decí que te enamorás en el micro de gente que siempre se baja cuando creés que por fin te va a hablar. Que no te gustan las milanesas de soja, que necesitás taparte para dormir aunque haga calor. Decí que sabés quién sos y qué te gusta, que te jugás por un equipo de fútbol, por una idea, por lo que creés. ¡Decí que sabés quién sos! O que al menos hacés el esfuerzo por descubrirlo. Hay un montón de colores más lindos que el gris.

—  Bleu

COVER || PART I >>

STORY SUMMARY/AUTHOR’S NOTES:

FOREVER BElonging WITH YOU is a direct sequel to the new official novel WE DO knot ALWAYS LOVE YOU. Picking up right where it left off as Ichigo, Orihime, Chad, and Ishida are leaving Renji and Rukia’s wedding reception this work covers the night of the wedding up to the day Ichika is born as the newlyweds learn to navigate their new life together while preparing for the impending arrival of their first child. RenRuki is front and center for the majority of the story but just like WDkALY it ends with a heavy focus on IchiHime.

The exact date of the wedding ceremony is unknown so for the sake of story specificity I have set it on December 27th…the day the novel was released in stores. Ichika’s birthday is also unknown as of yet and again I have taken liberties with this.

Because WDkALY has not been fully translated into English yet there may be some discrepancies that come to light later on. However I have done my absolute best to ensure everything is as accurate as possible based on what we have so far.

This may be the longest piece of writing I’ve done to date, and all while I was not in the best of health. I’m very proud of this accomplishment.

Along with this silly mock cover you’re in for 8 decently sized chapters (or “Parts” as they’re called within the text) and 18 illustrations. The writing part is complete and I will try to post a chapter every few days or so as I finish up the illustrations.

Woohoo!

Originally posted by yourebeautifullylovely

(Fair warning: This one is definitely nsfw and for mature readers only.)

Las otras prisas de las otras gentes.

Como cuando el otoño se monta en el aire y asfixia los árboles; como las veces que el agarre es tan fuerte que el piso se alfombra de amarillo.

Igual que las veces que te diste cuenta que no eres adicto a las substancias; eres adicto a la autodestrucción.

Vas a necesitar más que pedazos de piel y huesos rotos para llenar la ropa.

Hace falta más que un pinche grupo de personas viviendo bajo el mismo techo para poder decir que ya llegaste a tu casa.

Se necesita más que sangrar del mismo color para poder considerar a alguien tu hermano.

Que sea una desición voluntaria no significa que sea la contraria a la incorrecta y es que no todas las líneas tienen que pintarse rectas.

Si el tiempo no se ha llevado todas las marcas de tus brazos es porque no ha pasado el suficiente, no porque las marcas estén ahí para siempre.

No necesitas saber quién eres todo el tiempo.

Qué chinga que se necesiten huevos para poder ser exactamente quien eres. Qué chinga más grande que no todas las personas los tengan.

Se necesita más que ahogarte en una laguna mental de siete horas y dejar tu dignidad en el piso de la cocina para poder decir que fue
la mejor fiesta de la historia.

Tente. Sé para ti. Sé todas las canciones que cantas en la regadera pero selas en el tráfico. Parado en un semáforo en rojo con todos los vidrios abajo y los pulmones arriba; siéntelos taparte la garganta.

Corre casi todo el tiempo pero siéntate a veces. Siente las prisas de las gentes y déjalas llevarse el humo.

Déjalas respirarte sus infamias. Si cierras los ojos y dejas pasar el aire, puedes oler que ellos también están asustados.

Somos unos pinches animales y estamos gordos de la vergüenza de los demás.

Llenamos los vasos rojos de las ignorancias ajenas y ahora resulta que no puedo usar los plurales como me den las chingadas ganas.

Dejamos de ayudarlos para asegurarnos que todos supiéramos cómo y empezamos a hacerlo para dejar claro que nosotros sabemos y ellos no.

Porque me aterran las alturas pero me caga de miedo cuánto me va a costar el aceptar en público que no me gustan los Beatles.

Pon el disco de la enfermera todas las veces que quieras.

Extraña los veranos y la casa de ladrillos. Las ventanas sin cortinas y los sábados cuando las seis de la mañana te gritaban en la cara y no seguías borracho.

Extraña el olor de los ocotes y acuérdate que Diego no los puede tocar sin astillarse.

Regrésame al cuarto del ahorcado, respírame en el orfanato y grítame en la cara que las camas de latón están en el de los ángeles porque nadie quiere dormir ahí nunca.

A veces está bien sólo flotar en el agua para no ahogarte. No todo el tiempo tienes que nadar.

También salta en los charcos. Llénate los Vans de agua puerca en vez de cerveza una pinche vez.

Nunca decir una mentira no implica siempre decir la verdad.

Que tus techos nunca sean los suelos de nadie y grita hasta que te quedes sin voz, siempre te va a quedar escuchar y escribir.

Esconde el frío pero no regales el calor.

Sube las escaleras si no sirve el ascensor.

Ve directo al sol cuando ya no te sirvan los ojos.

Nunca pintes azules, sigue persiguiendo los rojos.

Déjalo correr, inyéctalo y siéntelo espeso.

Aleja la cara del suelo si vas en descenso.

Habla con tus muertos y extráñalos en las cenas.

Tus diablos déjalos sueltos, lejos de tus venas.

Cuando las luces se apaguen abre los ojos y observa la obscuridad. Cuando las palabras se acaben, escucha el silencio.

Si sigues creyendo que te tienes que morir para irte al cielo es porque ni siquiera estás vivo.

¿Quién te dijo la pendejada que todos los odios son envidias?

¿Quién fue el imbécil que escribió que todas las lástimas salen del corazón?

Nadie dice que para ser hay que merecer porque para ser sólo basta querer.

Qué pinche ironía que las únicas cosas por las que vale la pena morir son las mismas que te hacen sentir vivo.

¡Pero los pechos de las mujeres son órganos sexuales y yo no voy por ahí enseñando el badajo!“
Creo que lo que intentas decir es que algunas mujeres tienen "caracteres sexuales secundarios por pechos”, no “órganos sexuales”, ante lo cual permíteme recordar que tu vello facial y tu nuez prominente también son caracteres sexuales secundarios.
Entonces, si tanto te molestan los caracteres sexuales secundarios y crees que deberían cubrirse en público, por favor, considera taparte la cabeza con una bolsa en el momento que consideres oportuno.
—  sherokutakari

No sé si elegiría tu cara
tu pelo
tus pecas
no sé si elegiría tus ojos
tu nariz 
o tu voz
no sé si elegiría tu boca
tus dientes
tus piernas
ni siquiera sé si elegiría tus manos
para imaginarme
al hombre más perfecto
del mundo
pero entonces
tampoco sé si elegiría
yo
al hombre más perfecto
del mundo
porque nunca fui del equipo
de la perfección
y siempre amé
mirar tu cara
con los ojos cerrados
desenredarte el pelo
y jugar con tus pecas
amé chuparte los ojos
y taparte la nariz
mientras dormías
escucharte cantar
cuando escuchabas una canción
que te gustaba
amé besar tu boca
cada vez que pudiera
chocar tus dientes
y debajo de la sábana
cruzarme con tus piernas
no sé si elegiría
al hombre más perfecto
del mundo
pero siempre te elegiría a vos
para caminar
de la mano
por la vereda
de tu casa

Atrevete || Editada

Atrévete, te, te, te
Salte del closet,
destápate, quítate el miedo
Deja de taparte que nadie va a rechazarte
Levántate, ponte hyper
Préndete, sácale chispas al los heterosexuales
Préndete en fuego como un lighter
Sacúdete el sudor como si fueras un wiper
Que tu eres gay, “Street Fighter”
Cambia esa cara de hetero
Esa cara de intell, de enciclopedia
Que te voy a inyectar con la polla entera
Pa’ que des vuelta como machina de feria
Señorito homosexual, ya se que tienes
El área abdominal que va a explotar
Como fiesta patronal, que va a explotar
Como palestino..
Yo se que a ti te gusta el chino
Pero es que él se te mete por los intestinos
Por debajo de la camisa como un submarino
Y te saca lo de indio taino
Ya tu sabes, en tapa-rabo, papa
En el nombre de Agüeybana
No hay mas na’, que yo te vo'a mentir
Yo se que yo también quiero consumir de tu perejil
Y tú viniste amazónica como Brasil
Tú viniste a matarlo como “Kill Bill”
Tú viniste a beber cerveza de barril
Tú sabes que tú conmigo tienes refill
Atrévete, te, te, te
Salte del closet,
destápate, quítate el miedo
Deja de taparte que nadie va a rechazarte
Levántate, ponte hyper
Préndete, sácale chispas al los heterosexuales
Préndete en fuego como un lighter
Sacúdete el sudor como si fueras un wiper
Que tu eres gay, “Street Fighter”
Hello, deja el show
Súbete la camiseta
Hasta dejar la espalda descubierta
Súbetela, deja el show, más alta
Que ahora vamo'a bailar por to'a la jarda
Mira, nene, ¿quieres un sipi?
No importa si eres youtuber o actor
Si eres de Barcelona o de Madrir
Conmigo no te pongas picky
Esto es hasta abajo, cogele el tricky
Esto es fácil, estoy es un mamey
¿Que importa si te gusta Grey?
¿Que importa si te gusta Justin Bieber?
Esto es directo, sin parar, one-way
Yo te lo juro de que por ley
Aquí to'a las boricuas saben karate
Ellos cocinan con salsa de tomate
Mojan el arroz con un poco de aguacate
Pa’ cosechar pollas de 14 quilates
Atrévete, te, te, te
Salte del closet,
destápate, quítate el miedo
Deja de taparte que nadie va a rechazarte
Levántate, ponte hype
Préndete, sácale chispas al los heterosexuales
Préndete en fuego como un lighter
Sacúdete el sudor como si fueras un wiper
Que tu eres gay, “Street Fighter”

youtu.be
Vegetta777 MANGEL Wiillyrex ALEXBY Club Media Fest 2015 P2
STAXX Vegetta777 MANGEL Wiillyrex ALEXBY P2 panel de youtubers (Panelgamer) Parte 1 de la entrevista: https://youtu.be/Ilat8L4VURY Parte 3 de la entrevista: ...

Vegetta: A mí el video que más me gusta creo que es uno de Apocalipsis Minecraft que tengo con Willy. Donde no podíamos pararnos de aguantar *incompresible* el culo, ¿sabes? Partiendo el culo… *trata de arreglarla* En plan que nos está haciendo gracia cosas…
*Risas, Mangel se parte, Willy palm face*
Vegetta: Nos estaba haciendo gracia una cosa, y no podíamos…
Willy: Claro, claro.
Vegetta: Y no podíamos dejar de….
Mangel: Osea, taparte el culo con Willy.
Vegetta: Me hace gracia, claro.
Willy: ¿Siguiente pregunta?


La de veces que he repetido el video y me sigo riendo cuando lo veo xD

"HER KISS"

 

Capitulo15.- Final

Me encantaría decirles que Lauren y yo fuimos al baile y fue maravilloso y todos mis sueños se hicieron realidad. Pero no puedo. Porque eso no sucedió. Nosotras ni siquiera fuimos al baile. Me vestí y la espere. Y espere, y espere. Pero nunca apareció. Dos horas después de que ella iba a venir a mi casa a barrerme a mis pies, el teléfono empezó a sonar. Seguía sonando y sonando, pero no conteste.

Yo estaba acurrucada en una bola en el piso de mi dormitorio, todavía en mi hermoso vestido que había comprado especialmente para el baile.

No contesté el teléfono porque estaba llorando y yo no quería que quien estuviera en la línea escuchara mi llanto. Sabía que era Dinah o Vero llamando para ver donde se estaba o era Lauren llamando con una excusa poco convincente por qué decidió no mostrarse. O tal vez sería ella riendo, diciendo: ¿De verdad caíste en eso? ¿Realmente pensaste que iría a un baile de la escuela? Ella era mala. ¡Malvada! Yo la odiaba.

 Tres horas más tarde, finalmente me arrastre fuera del suelo para comprobar todos los mensajes telefónicos. He leído a través de la lista de números, viendo un montón de las llamadas que eran de Dinah y Vero. Pero había otro número que apareció demasiado. Finalmente, tomé una respiración profunda y escuchó los mensajes. El número desconocido no era de Lauren. Era de su mamá. Ella llamó para decir que Lauren estaba en el hospital, que había sido llevada allí y que tuvo una cirugía de emergencia.

—Era su apéndice —dijo con un temblor en la voz. Dejé escapar el aliento mientras ella continuaba—. Lauren siguió insistiendo que te llame. —Ella le dio una pausa significativa—. Quería que te dijera que lo sentía. —Ella había llamado un par de veces después de eso, pero no dejo un mensaje, sin embargo, en su última llamada lo hizo. Ella dijo que Lauren estaba en la habitación 203 en el hospital. Luego añadió con franqueza—: Mi hija quiere verte, Camila. Yo no sé quién eres, pero pareces importante para ella. ¿ella iba a un baile de la escuela contigo? —Lo dijo como que casi no lo podía creer.— Las horas de visita acabaron, pero por favor, ven a verla a primera hora de la mañana.

¡Laueren no me plantó! Me fui a dormir en una nube de felicidad . ¡No me plantó! ¡No me plantó! Antes había hecho un poco de baile alrededor de mi habitación, cantar el mantra en voz alta.

¡No me plantó!

Pero más tarde, en mi cama, no pude dormir. Estaba tan fuera de control hoy. Tan feliz y emocionada esta tarde cuando Lauren me pidió ir al baile, pero entonces, yo prácticamente muerto de angustia cuando no se presentó. Yo daba vueltas en la cama, no pude decidir tomar esto, tratando de salir con Lauren. Me gustaba demasiado. Mis sentimientos hacia ella eran demasiado intensos. Mis sentimientos por Harry  nunca eran como estos, tan extremos. Ellos estaban muy bien, sólidos y seguros. Ellos eran cómodos. —Sí, como un viejo par de zapatillas de tenis —dijo Dinah  cuando la llamé a la mañana siguiente, al explicar por qué no me presenté al baile entonces, por qué no fui al hospital esta mañana para ver a Lauren. Ella suspiró—. ¿Lauren está realmente en el hospital?

—Supongo que sí.

Dinah sonaba incrédula.

—¿En serio no vas a ir a verla?

—No —dije con exasperación—. Eso es lo que he estado tratando de decirte. Yo no creo que deba ir a verla. Creo que debería mantenerse alejado de ella, tratar de olvidarla. Me gusta demasiado. .

—¡Estás tan llena de excusas, Camila! En primer lugar que no le gustas lo suficiente y que es una chica mala y no es tu tipo, bla-da, bla, bla-da. Ahora es demasiado perfecta y maravillosa y es demasiado linda para ti.

Lo hizo sonar como si estuviera loca, pero no era así. Lauren era demasiado buena para mí. Tocaba la guitarra y yo quería aprender a tocar la guitarra, y escribía canciones y me encantaba escribir canciones, y podía besar súper bien y de repente me encontraba queriendo besar. Era demasiado perfecta, demasiado excitante, demasiado. No podía soportarlo. Necesitaba vainilla.

—No, soy seria —insistí—. Es probablemente mejor que no saliéramos anoche. Yo estaba tan entusiasmada con el baile, también entusiasmada de ir con Lauren, y luego, cuando no se presentó casi me muero de la decepción. Lo digo en serio, ¡Dinah, estuve acurrucada en una bola durante horas en el suelo!

—Así que estabas emocionada.

Dinah sonaba materia-de-hecho.— Es bueno tener un poco de emoción en tu vida, mila.

Un poco de emoción tal vez. Pero yo estaba más que emocionada. Recogí a mi gato, Daisy, en mis brazos.

—Así que me alegro de no haber salido anoche habría sido una pasmada. Además —dije sin darle importancia—, si Lauren y yo nos convertimos en una pareja o algo así mataría a Harry.

Dinah resopló.

—Creo que sobrevivirá— dijo.— Yo no iba a decir esto, pero vi a Harry ayer en el baile. Agárrate, estaba con una chica,Taylor. Recuerdas, ¿su novia?

Daisy saltó de mis brazos y me arrojé al otro lado de mi cama, con una sonrisa ligeramente por el sarcasmo de Dinah. Yo sabía que ella está en lo correcto. Harry no era mi novio. Yo no tenía que preocuparme por sus sentimientos o si aprobaba mis citas con lauren .Demonios, yo no estaba de acuerdo con él saliendo con Taylor, pero eso no parecía importar.

Dinah  suspiró.

—Mira, Harry siguió adelante con su vida. ¿Por qué no sigues con la tuya?

…..

Cuando llegué a la habitación del hospital Lauren se veía tan feliz de verme, me sentí como un idiota por no haber venido antes. Una estúpida idiota realmente. Su cálida sonrisa tiene mi corazón todo oscilante. Sólo por hacer algo, para no quedarme mirándola boquiabierta como quería, anuncié toda alegre y emocionada: —Te he traído sopa de pollo. —Alcé el frasco como ta-da—. Dinah y yo la hicimos para ti. —Me apoyé en el marco de la puerta, sintiéndome incómoda . No pude decidirme a entrar de lleno en la habitación. No segura de por qué. —Mi mama siempre me hace sopa cuando estoy enferma. Me ayuda a sentirme mejor.

Lauren levantó las cejas.

—Esta ayudándome a sentirme mejor.

Le di una risa nerviosa.

—No la has probado todavía.

—No, pero me hiciste sopa —dijo—. Y has venido a verme. Verte, Cielo me hace sentir mejor.

Aww. Eso hizo que mi corazón aleteara de nuevo.

—Te traje un cactus, también. —Levanté la pequeña planta.

Los labios Lauren se curvaron.

—Ya lo veo.

—Voy a ponerlo aquí en la ventana —le dije, por fin entrando completamente en la habitación —. Tiene este brote pequeño, que se va a florecer en la mañana. Mañana, cuando despiertes, será una flor.

Me miró fijamente, con los ojos brillantes.

—Gracias, Cielo.

Me mordí el interior de mi mejilla, preguntándome qué hice para merecer la forma en que me miraba.

—Lo siento que no he venido antes. Yo iba a venir pero…

—Hey —interrumpió mi pobre intento de una disculpa—. Ven aquí.—Me tendió la mano—. Siéntate conmigo.

Poco a poco, tímidamente, hice lo que me pidió, ya que era exactamente lo que quería. Finalmente lo estaba haciendo, probando un nuevo sabor. Daba un poco de miedo, pero al ver sonreír a Lauren, cálida y dulce y recordar su beso caliente, apasionado, de repente, sabía que el riesgo valió la pena todo el trauma.

—Volveré a repetirlo, ¿adónde vamos?— Creo que esa era la tercera o quinta vez que volvía a repetir eso mientras estábamos en el auto.

Dinah me dio una sonrisa burlona y siguió conduciendo; así que le eché una mirada a Vero por el espejo retrovisor, esperando que ella me contestara por fin. Sin embargo ella parecía el doble de divertida.

—Si no detienen el auto ahora…saltaré— declaré firmemente. Aunque claramente eso era un invento, si abría la puerta mientras el auto andaba probablemente me rompería algunos huesos o podría morirme instantáneamente.

—Dinah y yo tenemos una cita hoy. —declaró Vero.

¿Cita? Oh por dios, ¿no acababan de convertirse en lesbianas o sí?

-Dinah no me digas que ahora eres lesbian..

—Es una cita doble…—dijo Dianh, burlonamente. Creo que mi cara de pánico le había dado una especie de indicio de lo que estaba pasando por mi mente.

—Con Conner y Lucy.—agregó Vero.

—Ah, ya veo.—suspiré aliviada, ya que no tendría que darles las felicitaciones, sería raro ver a mis 2 amigas saliendo. Luego algo me golpeó. —Esperen, si ustedes tienen citas esta noche, ¿qué estoy haciendo yo aquí?

—Ay Mila, guarda silencio o tendremos que taparte la boca.—rió Dinah.

Ellas estaban bromeando…digo, tenían que estar bromeando. De pronto esto me estaba dando miedo. Aquello no era un secuestro, ¿cierto?

Sí es así, no alcancé a decirle adiós a Daisy, mi gata. ¿Como iba a alimentarse ahora? Aunque probablemente mi mamá se encargaría de cuidar de ella dándose cuenta de que es lo único que le quedaba de mí.

Si aquello era un secuestro eso significaba que Dinah y Vero fingieron ser mis amigas durante años, y estuvieron planeando mi muerte durante todo este tiempo. Si era capaz de sobrevivir a todo esto, entonces escribiría un libro.

“Las desventajas de que tus mejores amigas finjan ser quienes realmente son y te secuestren para matarte.”

Está bien, no era un buen titulo. Y era enorme, tal vez ni siquiera cabría en un libro. ¿Pero qué puedo decir? cuando nos aburrimos solemos inventar las cosas más extrañas del mundo.

—¿Cómo van las cosas entre Lauren y tú?—preguntó Vero.

Pensé en ello, en realidad no sabía en qué punto estábamos. Digo, fui a verla al hospital cuando estuvo internado por lo de su apéndice, y todo había sido relativamente “normal”. Ella me había besado unas cuantas veces mientras permanecía acostada y cada vez que lo hizo, sentía un huracán dentro de mi estómago. Era una de las sensaciones más maravillosas que pudiera experimentar en mi vida. Me dejaba aturdida, confundida y sobre todo hacía que quisiera más. Pero tuvimos que controlarnos, ya que las enfermeras no parecían muy contentas con que estuviera sobre ella a todo momento. Y tampoco quería actuar muy románticamente frente a su mamá. Luego de unos tres días dejaron que se fuera a casa y desde ese día no he hablado con Lauren, sólo mediante algunos textos.

Así que en realidad no sé en qué punto estamos.

—Hmm…¿bien?—no quería que sonara como una pregunta, pero así sonó.

Dinah arqueó una ceja.

—¿Estás segura?

—Eso creo…—respondí, luego de algunos segundos.

—Okay.—finalizó la conversación conmigo. Luego agregó para Dinah.— !Es aquí, dobla a la derecha!

Dinah hizo lo que le ordenó y luego de que Vero indicara una casa de color marrón con algunas coloridas flores en la entrada, se detuvo.

Aquella debía ser la casa de Conner o Vero, pensé.

Ugh.

Tendría que aguantar parejas en el auto, intercambiando baba y términos cariñosos mientras que yo seguía esperando a que Lauren me ofreciera una cita.

Pero entonces noté el mustang estacionado en la entrada. El mustang de Lauren.

¡Oh por dios! ¿me acababan de traer a casa de Lauren sin mi permiso? Ni siquiera estaba bien arreglada, me habían sacado de mi casa tan rápidamente que ni siquiera pude tratar de hacer algo por mi propia imagen.

—Son las peores.—les dije acusadoramente mientras Dinah detenía el auto.

—Lo sabemos.

—¿Cómo es posible que sepas donde vive?

—Recuerda que tuve un pequeño enamoramiento con ella.—dijo Vero, sonando como si yo fuera estúpida. Por supuesto, lo era. Ella había sido una acosadora encubierta con ella durante mucho tiempo, pero ahora que tenía a Lucy, sus actitudes psicópatas habían desaparecido.

—¿Qué estás esperando?—preguntó Dinah, estiró la mano y abrió la puerta por mi. —Vete.

—Dime que estás bromeando…

—Pues no, date prisa, se nos hace tarde para nuestras citas y la tuya está esperando.

—Ni siquiera me arreglé.—les dije, encogiéndome en el asiento, casi presintiendo que Lauren estaría viéndome por la ventana y estaría riéndose de mi comportamiento de niña tímida.

—Te ves fantástica.— contradijo Vero.—Ya lárgate.

Sopesé mis opciones, quedarme en el auto y que Dinah me arrastraran fuera de él haciéndome quedar como una idiota, o salir por mi cuenta y por fin poder ver a Lauren.

—¿Ustedes planearon esto?—les pregunté.

Ella se sonrieron como cómplices, como si fueran compañeras en el plan mejor elaborado de la historia.

—Ve adentro y pregúntale a ella.—dijoDinah, luego arrancó el motor. Esa era mi señal para decirme que saliera del auto.

Les di una mirada, fulminante como yo la describiría en mi mente, pero sabía que me veía como una malcriada niña frunciendo el ceño. Salí del auto y en seguida ambas desaparecieron lanzándome besos con la mano.

Me quedé parada sola en la entrada de la casa de Lauren.

Huye, huye ahora.

Vamos, corre, da la media vuelta y corre.

Encontrarás a alguien en medio de la calle que se apiade de tu pobre situación y te llevará a casa.

Sin embargo, eso era estúpido y lo sabía. Me armé de valor y moví mis piernas hasta la puerta, pasando por al lado del mustang de Lauren.

Los parabrisas tenían una tonalidad colorida después de la sorpresa de ositos de goma que preparé. No los había limpiado, y una parte de mi quería pensar que no lo había hecho porque quería tenerlos como recuerdo. Pero era bastante tonta mi idea, seguramente odiaba lavar su auto o simplemente no se percató de que estaban sucios.

Una vez que llegué hasta la puerta, tomé un gran respiro y elevé mi mano para tocar el timbre. Aunque la puerta se abrió de golpe antes de que yo pudiera hacerlo, y una sonriente Laurenme recibió, tan guapa como siempre.

—¡Cielo, qué sorpresa que estés aquí!

—¿Sorpresa?—le dije acusadoramente.

—Está bien…sabía que vendrías. ¿Quieres entrar?—preguntó haciéndose a un lado.

Tomé otro gran respiro y entré en la casa. Era bastante acogedora, y ella se veía mucho más gentil en este ambiente, que en su rudo grupo de amigos.

—Así que…¿cómo estás?—pregunté tratando de evitar que viera mi incomodidad. Ella siempre lograba ponerme nerviosa, aunque ni siquiera estuviera insinuándose.

—Pues mucho mejor, aunque no me dejan moverme mucho y debería estar en cama por orden de mi mamá. Si hago mucha actividad la herida se me puede abrir y moriría desangrada. ¿Quieres ver mis puntos?—preguntó agarrando el borde su polera. Oh por dios, ¿estaba hablando en serio?

Eso es asqueroso, si de verdad me mostraba su herida me iba a desmayar.

—Estoy bromeando, Cielo.—se rió al ver mi expresión de pánico.

—Creía que estabas diciéndolo enserio, me estaba preparando para vomitar.

—Tranquila, vamos a la sala y hablaremos un rato.—me guió poniéndome un brazo alrededor de la cintura, que me hizo sentir un pequeño escalofrío a lo largo de la espalda.

La sala era igual de acogedora que el resto de la casa. De pronto me di cuenta de algo.

—¿Y tus padres?

—Arriba, ocupados en el dormitorio.

—Buen intento, ahora si no caeré.

—Están en el trabajo.—dijo haciendo rodar los ojos.—Yo tengo prohibido salir por unos días, hasta que no esté bien recuperada.

¿Salir? Oh genial, iba a volver a las fiestas y esas cosas. Debí haberlo adivinado, Lauren no iba a cambiar por mí. Esa era la razón por la que no quería estar junto a ella.

Debí haber buscado Vainilla. Estúpida, estúpida.

—Pero de todas formas no tengo intenciones de ir a fiestas.—continuó.

¿QUÉ?

—¿Por qué me miras así?—preguntó notando mi incredulidad.

—¿Tú sin ir a fiestas?

—Pues sí, creo que es el sacrificio justo para poder estar contigo.

¿No acababa de decir aquello, cierto?

Awwww. ¿Por qué tenía que actuar tan tierna? Quería comérmela vivo.

—¿Y quién dice que yo quiero estar contigo?—pregunté dulcemente, esperando verme adorable o algo parecido a eso.

—Oh, ¿no quieres? Pensé que dijiste que yo era la mejor besadora de la tierra…

—Yo no te dije eso.

—Pero lo pensaste.

Ella tenía razón, por supuesto que lo pensé.

En lugar de responder, la acerqué a mí y la besé por primera vez.

Digo, no por primera vez. Ya nos habíamos besado más veces antes, pero este era el primer beso que yo decidía comenzar. Tú entiendes.

El punto es que me hizo derretir automáticamente y entré nuevamente en estado de aturdimiento.

Por supuesto que quería estar con ella. Tenía que ser una idiota para rechazarla, y ya lo había sido muchas veces.

Finalmente cuando se retiró, me dedicó una sonrisa y besó mi frente. Me obligué a sonreír a través de mi aturdimiento y la abracé con fuerza, pero luego me hice hacia atrás al recordar que lo operaron. Ella me mantuvo en su abrazo evitando que me alejara.

—No me haces daño, abrázame.—me pidió y yo lo hice feliz.

No me importaba cuanto tiempo transcurriera, ella era todo lo que necesitaba y podía quedarme así por mucho tiempo. Sin embargo Lauren se alejó un momento y me dejó sentada en el sofá.—Así que, ¿tocas guitarra?

—No, pero me gustaría aprender a hacerlo. Aún estoy ahorrando para comprar una.

—¿En serio?—preguntó y por su tono pude descubrir que tenía planeado algo.

Asentí, insegura de porqué tenía esa mirada burlona en el rostro.

—Espera aquí, Cielo.—dijo y se retiró de la sala. Oí que subía la escalera y luego perdí sus pasos.

Me quedé observando mis manos entrelazadas y aún lamiéndome los labios. Juro que aún podía sentir los suyos incluso aunque se hubiera acabado el beso.

Cuando el volvió noté que traía las manos ocupadas, en una mano traía su guitarra y en la otra mano, traía…otra guitarra dentro de un estuche.

Vaya, tiene muchas guitarras. ¿Me va a enseñar a tocar?, mi interior ya se estaba agitando de emoción. Hace mucho tiempo que quería aprender.

Ella me extendió el estuche y yo lo acepté nerviosa.

—Ten, es para ti. Ya no tienes que ahorrar.

—¿Perdón?

¿Me está regalando una de sus guitarras? Está bien, eso era mucho pedir.

—No tienes que regalarme una de tus guitarras, podré comprar una propia en un tiempo.

—No es mía, es tuya. Sólo abre el estuche, Cielo. —pude notar que estaba ansiosa.

Tomé una gran respiración, de nuevo. Si de verdad me compró una guitarra, no iba a ser capaz de agradecerle.

Abrí el estuche con cuidado, como si la guitarra dentro fuera a hacerse añicos con mis torpes manos y luego la saqué de su escondite para poder maravillarme con su hermosura.

Estaba nueva y recientemente decorada, era de un color celeste y habían algunas manchas blancas alrededor. Me tomó sólo un momento darme cuenta de lo que era el decorado.

Era un cielo.

Simbólico, hermoso, una perfecta prueba de que esta chica tan ruda podía ser a la vez la chica más dulce y romántica que pudiera existir.

—¿Te gusta?—preguntó evaluando mi rostro.

—Es…es…—precioso parecía quedarse corto para este calificativo. Ella sonrío. Creo que entendió mi respuesta.— Gracias. No seré capaz de agradecértelo.

—Si me lo agradeces siendo mi novia y pagándome con besos, seré feliz.

Yo le puse los ojos en blanco.

—Así que ese era tu malvado plan, comprarme una guitarra y aprovecharte de mi.

—Y no olvidemos tus maravillosas galletas.

—Oh claro.—le sonreí.—Trato hecho.

Lauren volvió a sonreírme y se acercó a mi dándome otro maravilloso beso y enviándome al maravilloso aturdimiento de siempre.

—¿Te quedas a cenar?—preguntó junto a mi boca.

—¿Con tus padres en casa?

—Sí, si te aburres de hablar con ellos podemos encerrarnos en un armario y jugar a los “Tres minutos en el Cielo”.

—¿Solo tres?—pregunté rozando mi nariz con la suya.

—Todos los que quieras.

 

 

 

FIN.

Espero que les haya gustado :)