tal vez nosotros

Tal vez si nosotros mismos nos tiráramos para arriba, si nosotros mismos pusiéramos de nuestra parte nos daríamos cuenta que en la vida no todo es negro, no todo es tristeza, si viéramos la vida de otra forma en la que tenemos altos y bajos, días buenos y malos, si nos diéramos animo y no nos segáramos por todo lo malo tal vez ahí seriamos un poco más felices, no todo tiene que ver con el otro, si queremos ser felices seámoslo, nosotros mismos démonos la felicidad por qué al fin y al cabo si tú no vez por ti, si tú no te das amor, felicidad ¿quien te la dará?
Frases de Pretty Little Liars para cada signo:

Aries: No se ha acabado hasta que yo diga que se acaba. Duerman tranquilas mientras puedan, perras./ Te sorprendería lo mucho que puede durar un segundo.

Tauro: Me siento mucho más segura cuando estoy a cargo de lo que me pasa.   / La vida no siempre es romántica. A veces es realista.

Géminis: Popular en vida y muerte. / Los amigos pueden ser duros con nosotros, tal vez esperan más de nosotros que los extraños, los extraños nos ven más o menos de la forma que queremos que nos vean, pero no se puede engañar a los amigos, porque eso les hace ser amigos. 

Cáncer: Creemos que sabemos quienes somos pero no es así, no hasta que nos ocurre algo malo, y entonces todas las cosas sin importancia se vienen abajo y nos queda lo que en realidad somos./ Dos pueden guardar un secreto si uno está muerto.

Leo: Con todas estas terribles cosas en mi vida ahora mismo ¿por qué me siento tan afortunada?/ Algún día alguien te querrá por ser exactamente quien eres. Puede que te tome más tiempo que a las demás, pero eso es todo.

Virgo:Mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos más cerca./ Si, bueno, a veces tengo problemas con aceptar las críticas constructivas. Suelo tomarlas como amenazas.

Libra: Te diré qués lo que sé de la gente. No son nada buenos. Cada quien juega por su propio interés. Esa es la verdad./ Los secretos no son solo secretos. Son armas. Cosas que guardas en tus bolsillos hasta el momento en que las necesitas.

Escorpio: Verás, no estoy mintiéndole, sólo no lo comparto todo. Es diferente./  ¿Desde cuando el diablo te da muestras gratis?

Sagitario: A veces las mentiras son más interesantes que la verdad./ Combate el fuego con fuego. Ponla en evidencia.

Acuario: Tienes que averiguar si estás herida o estás dañada. /  No es que las cosas hayan cambiado, están del revés, y me despierto y tengo que seguir acostada un par de minutos solo intentando recordar que es real.

Piscis: Es increíble la cantidad de daño que se puede hacer cuando se tienen solo buenas intenciones./ La honestidad puede no ser la mejor política.

El Amor: Una carta de A. Einstein para su hija

(Imagen: SeppH)


Cuando publiqué la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron y lo que voy a transmitir a todos los seres ahora también creará confusión en unos, asombro en otros, miedo en aquellos y odio tal vez, debido a la falta de lucidez, y parcialidad en el mundo. 

Te pido que guardes esta y las demás cartas por cuanto sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para aceptar lo que explicaré a continuación. 

Hay una fuerza de poder insondable para la cual, hasta ahora, la ciencia no ha logrado encontrar un explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna todas las demás, y está incluso tras cualquier fenómeno que se manifiesta en el universo y no ha sido aún identificada por nosotros. Esta fuerza universal es AMOR. 

Cuando los científicos buscaron una teoría unificada del universo ellos olvidaron la fuerza invisible más poderosa. 

El Amor es Luz, porque ilumina a quienes lo brindan y a quienes lo reciben. El Amor es gravedad, porque hace a aquellos sentirse atraídos por ellos, y a ellos por aquellos. El Amor es poder, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite a todos los seres de esta esfera ir en contra de su egoísmo ciego. El Amor esparce, transmite y revela. Por Amor vivimos y por Amor morimos. El Amor es Dios y Dios es Amor. 

Esta fuerza explica todo y le da sentido a la vida. Esta es la variable que hemos ignorado desde hace mucho tiempo, tal vez porque estamos temerosos del Amor, porque es la única energía en el universo que el hombre de esta esfera no ha aprendido a manejar a voluntad. 

Para dar visibilidad al Amor, yo hice una simple substitución a mi más famosa ecuación. Si en vez de E = mc2, nosotros aceptamos que la energía para aliviar al mundo puede ser obtenida mediante Amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, entonces podemos llegar a la conclusión que el Amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene limites.

Después del fracaso de los seres de esta esfera en el uso y control de otras fuerzas del universo que se han vuelto en contra de nosotros, es urgente que nos nutramos con otro tipo de energía… Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nosotros estamos para buscar el sentido a la vida, si nosotros queremos salvar el mundo, y hasta el más sensible ser que lo habita, el Amor es la única respuesta. 

Tal vez nosotros no estamos listos para hacer una bomba de amor aún, o un dispositivo con el poder suficiente para erradicar por completo el odio, el egoísmo y la avaricia que devasta nuestra esfera. Sin embargo, cada individuo posee dentro de sí un pequeño empero un poderoso generador de Amor el cual espera liberar toda su energía. 

Cuando aprendamos a dar y a recibir esta energía universal, querida Lieserl, habremos afirmado que el Amor, todo lo hace posible, es capaz de trascender todas y cualquier cosa, porque el Amor es la quinta esencia, el quinto principio de la vida. 

Me arrepiento profundamente de no haber sido capaz de expresar lo que está en mi corazón, el cual ha latido en su totalidad por ti toda mi vida. Tal vez es muy tarde para disculparse, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te Amo y que gracias a ti he alcanzado la solución definitiva. 

Tu padre, 

 Albert Einstein

Tal vez no hay tal cosa como el destino. Tal vez son sólo las oportunidades que nos dan, y lo que hacemos con ellas. Estoy empezando a pensar que tal vez los grandes y épicos romances no ocurren por casualidad. Tenemos
que hacerlos nosotros mismos.
—  Marissa Meyer
Y créeme que tú sigues apareciendo en mis copas de vino, mientras estoy con alguien que no debe ser. No es que piense en ti, es que todo me recuerda a ti. Mientras tu estás en brazos de otra persona, yo estoy en las caricias de otra, y qué podemos hacer? Extrañarnos? Amarnos? Tenernos? Olvidarnos? Los días pasan como si fueran un remolino, dejando desastre a su paso. Y tu, y yo? Donde quedamos? No, más bien, dónde quedaron nuestras risas simultáneas? Nuestras discusiones racionales? En general, lo que era un nosotros? Tal vez se desintegró como lo hacen las proteínas celulares. O tal vez somos un segundo que se cumplió y jamás podrá volver a ser. Pero, qué hubiera sido de mi sin conocerte? Y viceversa. Tal vez seríamos más felices, pero más ignorantes de lo perversa que puede ser la vida. Y conozco tus ‘’Te amo’’ aunque no me los digas, porque en tu mirada tan sutil se ve mi nombre. Y reconozco unas ojeras que son dignas de tristeza, porque lucen igual a las mías. Nunca te has preguntado ¿Por qué el destino es así? Tan asintomático con la gente y sus lugares hechos para fraccionar un momento, operando, abriendo las vísceras de un bello recuerdo y sacando la sangre a relucir en días grises como hoy. ¿Nunca has creído que el universo puede equivocarse? Que tal se haya equivocado con nosotros al separarnos otra noche más donde el frío es la ‘’calidez’’ de una madrugada solitaria, y la falta de compañía es la seguridad de que aún estás vivo porque sientes dolor en tu alma. Y ambos éramos demonios, si, y ambos éramos el uno al otro.
—  Frigidus.
Cuidaré de tus latidos ...

“No dejaré que nada malo pase, ni que las dudas dibujen lágrimas tristes en tu piel. Estoy despierto y entero para acompañarte en este viaje. Sea cual sea la solución o nuestro camino en la vida. Si te vas te amaré; y si te quedas lo haré estando a tu lado. Cuidaré de tus latidos y de tus sueños, cómo cuidaré de los míos. Porque siento que son los mismos; en ti veo mi sentir y en mi sentir veo el tuyo. Bonito es amar lo que a ti te duele para darme cuenta de que es mi mismo dolor, y por igual que con tus sonrisas, que no sólo son tuyas sino que también son las mías.
Tú eres tuya y yo mío, y eso nos hará más nuestros. Nos hará libres y delicados. Grandes viajeros de compañía en el mundo. Quiero y solo deseo el respeto entero. El cuidado y la honestidad que hará de nuestros días, cada día, uno nuevo. Uno en el que desearé saber más de ti sin saberlo todo y en el que estoy seguro que no dejaré de aprender y de ser mejor gracias a ti y a tu lado. No te sientas sola cariño. Yo estoy aquí. Y tengo tanto que llorar feliz a tu lado, tanto que enseñarte y mostrarte. Ir contigo a tantos rincones que hoy están solos, tal vez tristes, sin nosotros. Tantos lugares que hoy no son felices porque nosotros no estamos en ellos. Tantas noches de mirar las estrellas y llorar sonriendo gracias a la satisfacción de tener tu mano junto a la mía. Quiero prepararte el té en tus tazas favoritas y que nuestras mejores canciones no dejen de sonar mientras nuestras miradas se anudan en cada sorbito. Mientras nuestras naricillas arrugadas quedan escondidas entre sus porcelanas. Porcelanas, que como nuestro amor, deberemos cuidar todos los días con delicadeza y amor. Para que nuestras mejores mezclas sigan, siempre, dando la mejor de las aromas.
Y no es todo lo que viviremos. Esto es solo un principio que hoy ha quedado soñado y escrito….”

Es complicado para todos entender, asumir el hecho de que todo ha terminado, que ya no habrán mañanas de desayunos, ni tardes de películas, ni noches de amor con esa persona. Es difícil ver a ese “alguien” como si no fuese “ese alguien”. Todo cambia al final, por desgracia y experiencia. No sé como actuar, lo juro, supongo que es mejor llorar y mirar para adelante que negarse y seguir haciéndose daño a uno mismo, ténganlo en cuenta. Quizá nuestro futuro no está en otras personas, si no en otros lugares, o tal vez en nosotros mismos, no sé. Ámense aunque todo se caiga, creo que cuando eso pase, va a depender de cada uno seguir de pie.

“Porque el tiempo cambia todo.
Cambia las miradas, las emociones, los sentimientos, los pensamientos.
Y cambia también a todos nosotros.
Tal vez para mejor, tal vez para peor; pero esto no cuenta.
El tiempo te cambia, y aquello que eres hoy, no será jamás igual a aquello que eras ayer.…
Cada día es un renacer.
Cada día recomienza tu vida, tu ocasión, aún si no te das cuenta, pero llegará el día que te mires al espejo y te verás cambiada, porque el tiempo te ha cambiada.
Ahora tienes una coraza, dos ojos fuertes, mil motivos para estar enfadada y dudar de cada cosa pregonada a los cuatro vientos.
Ahora sabes que son mejores los silencios, que tu amor va merecido y luego custodiado en aquella fortaleza que es el corazón.
Ahora sabes equilibrar las sonrisas, contar a los amigos con una sola mano, sabes lograrlo tú sola. Pero luego te vuelves a mirar al espejo y piensas a cuando bastaba una tiza, una cuerda y la felicidad tomaba forma.
No como ahora que la vida te toma a cachetadas y ‘felicidad’ es una palabra grande.
Te miras al espejo y te pasa toda la vida delante.
Y te alzarás un día y ese día cambiarás todo.”

Andrea Filocomo

Tal vez fue bueno que no sucediera nada entre nosotros, tal vez fue la mejor elección que tomé después de todo. Somos jóvenes y ambos somos muy inmaduros para una relación en estos momentos; así que tan sólo espero que el destino nos vuelva a reunir ya más grandes, que el destino, esta vez me permita quedarme con esa persona que en el pasado yo misma arrebaté de mi lado…
—  poetisa-diurna
La odio a ella por no haber podido vencer a su conciencia y a sus falsas libertades. La odio porque me demostró demasiado rápido que me quería y me deseaba, pero después no supo responder a estas demostraciones. La odio porque no las supo demostrar, pero ese día se fue cargando con ellas para su cama. Yo la quiero, muchacha estúpida, ¿no se da cuenta? Pero apartándonos de eso, la odio porque me originó un problema el berraco y porque siempre se iba con mis palabras, mis gestos y mis caricias, con todo… otra vez para su cama. Pero, tal vez, para nosotros exista otra gloria al final del camino, si es que todavía nos queda un camino… quién sabe…
—  Andrés Caicedo/Infección (Fragmento)