tajar

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Some concept art for my senior animation thesis film, working title; The Tajar.

Its very loosely based off of a story told at camps across the US about a magical creature that lives in camp and his full of fun and folly. My tajar isn’t quite a prankster, but he does like to have lots of adventures.

These are some early concept sketches, based off the classic description in the story that the tajar is something like a leopard, something like a badger and something like a tiger. Hes changed quite a bit in the last few months and none of these is the final design. However do like them a lot.

Inktober - #15 El Coco


El coco, cuco o cucuy es una criatura ficticia ubicada en América Latina y la Península Ibérica. Caracterizado como asustador, su oficio es el de amenazar a todos los niños que no quieren dormir, y en casos de reincidencia, secuestrarlos y ocultarlos en su guarida, probablemente bajo tierra.

Una de las descripciones menos conocida de este ser es la de un espectro vaporoso, como una sombra que se desliza por cualquier hueco, con una calabaza hueca tallada cubriéndole lo que sería la cabeza. La costumbre otoñal e infantil de vaciar calabazas y tajar en su cáscara ojos, nariz y boca buscando una expresión severa, está lejos de ser una costumbre estadounidense importada. En Portugal, Galicia y otras partes de la península es una tradición ancestral que tiene raíces en el culto celta de las cabezas cortadas.

Para el nombre de este personaje y su caracterización se han sugerido muchas posibilidades, desde el latín coquus, ‘cocinero’, hasta el náhuatl kojko, 'daño’.

Dada la descripción inicial, el etimólogo Joan Corominas afirma en su obra, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, que los hombres del almirante portugués Vasco de Gama llamaron así al fruto homónimo por comparación de la cáscara y sus tres agujeros con una cabeza con ojos y boca. Todavía hoy se llama coloquialmente coco a la cabeza, en expresiones como «comer el coco», «tener mucho coco», «estar mal del coco» o «patinarle a uno el coco».

Ess la versión más antigua del Hombre de la bolsa, y posiblemente la más difícil de rastrear hasta sus orígenes.

Otra de las versiones apunta a que su apariencia es la de un reo condenado a muerte por la Inquisición. Esta imagen proviene, por tanto, desde hace varios siglos, cuando dichos condenados eran “paseados” por las calles de la ciudad hasta el punto donde se pondría fin a sus vidas. De esta forma, se adoctrinaba a los infantes mostrándoles que esa era la imagen del mal que había de evitarse a toda costa, y la mejor forma de hacerlo era obedeciendo a la autoridad. Es decir, a los padres.

En este sentido, es importante señalar que bajo la capucha del Coco se esconde un rostro horripilante pero no desconocido. Unas facciones grotescas y desmesuradas que, según anuncian los testigos, se parece notablemente a los de una madre en plena transfiguración.

vimeo

Man, remember the days when I was a youngin’ and still in school? It seems so far away now…

Anyway, heres my thesis film which I finally uploaded. You can see it in all of its nonsensical glory. I really don’t have much to say. “I’m sorry?” “What was I thinking?” “Damn, After Effects why did you have to destroy the quality?” So yeah, heres Tajar.