taco mesa

Parte 1: Un gusto conocerte (2/3)

[de ahora en adelante la historia estará narrada en tercera persona]

Claro, Marlo no se había fijado en Xxino esa vez que el muchacho fue a la tienda de pintura. Se sentía estúpido al hacer ese comentario en voz alta y pensar en que el muchacho más joven podría haberlo escuchado.  Pero en este momento y mientras salían nuevamente de la tienda tenía algo más importante de que preocuparse. “A dónde puedo llevarlo?” pensaba mientras intentaba recordar todos los lugares que conocía en los alrededores, lo mejor era preguntar.

-Ammm… oye Marlo, tienes algún lugar que te guste o hay algo que te gustaría comer?- se atrevió a preguntar

El muchacho se sorprendió un poco por la pregunta, osea que realmente lo estaba invitando a comer? Bueno, ya había entrado a su ‘casa’ y había usado su baño así que ir a comer algo no sería una mala idea, además empezaba a hacer hambre y aunque no quería causar molestias aún seguía enfadado con…Xxino? Por el accidente de hace rato y aunque él había arreglado todo cordialmente, no le importaría aprovecharse un poco más de su hospitalidad.

-Puesss… hay un lugar donde venden unos muy buenos tacos y             queda cerca de unas aguas riquísimas – dijo Marlo. Xxino lo miró sorprendido ya que no esperaba una respuesta tan agradable viendo que antes estaba tan molesto y pesado.

-Entonces tendrás que guiarme porque yo no sé dónde queda. Pero si quieres ir para allá, entonces vamos- Le dio una tierna sonrisa, y es que al mayor le gustaba más de lo que debía la idea de que ambos salieran a comer. “Ya estoy desvariando de nuevo! Mierda! Si es solo ir a comer nada más! Deja de pasarte rollos Xxino qlo!” se decía a si mismo intentando calmar sus propios pensamientos.

Juntos se fueron al local que el muchacho había dicho, pero Marlo no era muy bueno para aprender el nombre de las calles por lo que se perdieron un poco en el transcurso, aunque no fue mayor obstáculo para que lograran llegar.

Al joven se le hacía agua la boca con tan solo oler la carne de los tacos. Miró a Xxino con unos ojos impacientes que le indicaban que hiciera ya el pedido, Marlo tuvo que admitir que su actitud estaba siendo algo grosera, pero bueno primero sus dientes y luego sus parientes. Xxino miró al muchacho, al verlo tan ansioso por comer solo le hizo gracia y sonrió. Hizo el pedido y lo pagó altiro [de inmediato].

-Vamos a sentarnos mientras nos traen el pedido? Pedí artos tacos, así que seguro se tardan un poco- Sugirió el mayor.

Tomaron asiento y se quedaron en silencio por un momento. Fue realmente muy incómodo, más porque Marlo se daba cuenta de que Xxino no le despegaba la mirada, tal vez esperaba que le dijera algo por lo que soltó un suspiro recordando todo lo de hoy, supo que tal vez ya era hora de dar las gracias.

-Esteeee, pues…gracias por todo lo de hoy. Eres muy buena onda a pesar de que tienes el aspecto de un rebelde- Marlo se cruzó de brazos apartando su mirada apenado, había tratado algo mal al tipo y ya era hora de comportarse mejor. Sintió un leve sonrojo subir a sus mejillas, realmente le daba pena todo este rollo.

Xxino no atinaba a decir nada, no esperaba oír un ‘gracias’ por lo que lo tomó por sorpresa. Había dicho que era buena onda? Se puso nervioso, desvió la mirada y se estiró en la silla haciéndose el tonto.

-Jajaja- se rió nerviosamente –y-yo un rebelde? N-nah que va! Jajaja- miró a Marlo de reojo –bueno q-quizás un poco, pero mala gente nunca. De todas formas, gracias a ti por dejar que te retribuya por lo que pasó –le dijo a la vez que con lo último ponía una mirada que parecía de perro arrepentido. Vio que el muchacho lo miraba con gracia, le parecía que su manera de tartamudear era graciosa y más con esa mirada de cachorro.

Marlo pensó que Xxino tenía lindas expresiones faciales. QUÉ?! No no, pensar eso fue muy joto de su parte, desvió esos pensamientos de su cabeza para después solo dedicarle una sonrisa divertida.

-Oye pues jaja, gracias por todo esto, perdona si soy un estorbo pero es que soy muy bueno para estorbar- le dijo entre risas mirándole a los ojos.

- No-no, no importa…- Qué mierda pasaba con él? Hace tiempo el chileno no se ponía tan nervioso con alguien, tan inseguro. Su corazón latía a mil por hora cada vez que ese enano decía algo o le dirigía una mirada.

Marlo se quedó en silencio, pero luego fijó su mirada en el cocinero de la tienda y frunció el ceño.

-arrrgghhh tengo hambre! –gritó molesto. El cocinero solo le dio una mirada rápida, como si no le importara. El muchacho rió y arrimó su silla más cerca de Xxino-Bueno! Como esto va un poco pa’ largo que tal si me hablas de ti?- dijo Marlo mientras lo miraba fijamente lo que hizo sonrojar  a su compañero, quien se sentía estúpido a más no poder, así que miraba a otro lado intentando disimularlo.

-Qué te gustaría saber de mi? No tengo mucho que contar más allá de lo que te dije. Vivo en ese pequeño cuarto de la tienda de pinturas, trabajo ahí mismo. La chica que estaba allí es mi compañera de trabajo que hoy se dignó ir a trabajar y por eso tengo el día libre… Entonces fui a dar una vuelta, comprar un batido cuando…choqué contigo. Eeeeh…eso po! Si quieres saber algo pregunta no más.- Le contó Xxino haciendo un corto resumen.

El chico suspiró algo aburrido, la verdad que ese tipo a su lado tenía una pinta de esos chicos que andaban rompiendo vidrios de casas por lo que arrimándose un poco más le susurró al oído.

-Y nunca has hecho cosas malas?-

-AH?!- ese susurro en el oído sí que no lo esperaba. Xxino sintió un escalofrío que le recorría la espalda y como sus mejillas se ponían de color rojo- malo… m-malo cómo qué?

-Malo en plan…alguna cosita vandálica que hayas hecho- le dijo el muchacho lentamente manteniendo su sonrisa. Marlo se sonrojó un poco, tener a Xxino tan cerca le causaba una sensación algo rara, no sabía si él jugaba para ese bando, como dicen muchos, pero no perdía nada con decirle cosas con doble sentido. Eso de que todos los guapos eran gays era mentira, él aún no tenía la suerte de encontrarse a alguien que le gustasen los hombres.

-Aaah… en ese plan. Cuándo iba en la universidad salíamos con amigos, rayábamos paredes con spray, tomábamos cerveza en la calle, nada más allá de eso- Miro al chico directo a los ojos algo desafiante y coqueto- Esperabas algo más rebelde? Te decepcioné?

-Jajaja pues en que cosas malas pensabas eh?- Marlo se separó un poco del mayor –Eso es genial, mis amigos no eran tan aventados -se recostó en la mesa y lo miró a los ojos- Y tienes novia? –aquello salió de repente de su boca, casi como algo involuntarios. Miró hacia otro lado fingiendo no tener interés en lo que le contestara a pesar de que moría por recibir un ‘no’ como respuesta.

Se hizo un breve silencio incómodo, ambos se miraron por un segundo.

-No, no tengo- respondió –Hace ya mucho tiempo que no tengo perro que me ladre, tampoco es que me apresure a encontrar a alguien- miró a Marlo preguntándose lo mismo, pero fingió que no era la gran cosa – Y tu? Vas a ir una fiesta con tu novia que ibas tan arreglado cuando nos topamos en la calle?

Justo en ese momento llegaron los tacos a la mesa – Disculpen la tardanza, teníamos bastantes pedidos que atender – Dijo la mesera al momento que colocaba el pedido en la mesa.

Marlo miró su comida contento, tomó un taco y le dio un mordisco como modo de victoria al saber que Xxino no tenía novia. Una vez que tragó su comida volvió a dirigirse a él, quien aunque parecía indiferente, estaba impaciente por escuchar la respuesta.

-Ejem, sorry. Pues no, no tengo, aunque si me urge juntarme con alguien- dijo esto con una tristeza fingida- Últimamente solo me entero de que las personas que me gustan les gusta alguien más –dijo con tono molesto- Míranos, tan guapos y tan solos –dijo entre risas dándole un pequeño codazo y guiñándole un ojo a Xxino quien se rió de eso al tiempo que intentaba tragar lo que tenía en la boca.

-Pero no me digas eso que voy a pensar que te me estás insinuando- esas palabras se salieron de su boca, medio en broma medio en serio. Cuando se dio cuenta se quedó mirando a Marlo esperando una reacción. El muchacho, que tenía comida en la boca, se atoró un poco y comenzó a toser.

-Jaja, en serio?- Marlo tomó un poco de su refresco, lo dejó a un lado y nuevamente se arrimó hacia su compañero de mesa –Tal vez si lo estoy haciendo –Le dijo de manera coqueta pero casi de inmediato comenzó a reír- jaja! Es broma wey! –dijo dando otro trago a su bebida.

Xxino lo miro serio, tragó su comida y dio un sorbo de su bebida, se acercó sutilmente a Marlo.

-Casi me lo creo, pero si lo hubieses dicho en serio no me hubiese molestado-

El chico lo miró sorprendido, estaba ligando con él? Lo dijo en serio? Lo estaba molestando o qué? Tenía demediadas dudas. Se sonrojó un poco y tratando de actuar normal le dijo.

-No sabía que jugabas para ese bando Xxino- Trató de decirlo como si fuera a broma pero realmente deseaba que le confesara su orientación sexual, no se daba muchas ilusiones ya que la mayoría de los chicos solo bromean con eso, a parte sería raro que él le dijera su orientación sexual, después de todo siguen siendo completos extraños.

Xxino escuchó a Marlo a la vez que seguía comiendo, pensó inmediatamente que se le había pasado la mano. Lo habría asustado? Después de todo se veía que el muchacho era menor que él…apostaba que había quedado como el weon raro. Qué podía hacer? Decirle la verdad, quizás.

-Espero que no seas una de esas personas cerradas de mente- volvió a tomar un sorbo de su bebida y miró hacía cualquier lado sin mirar al joven –La verdad no me importa si son hombres o mujeres, para mi es el interior de la persona lo que cuenta así que no decido yo quien me gusta o no. Espero no haberte hecho sentir incómodo –dentro de él sentía que explotaría de vergüenza, vaya imbécil haberse insinuado así sin saber más de su acompañante.

Miró a Marlo quien enseguida puso una expresión de sorpresa. Carajo! Por fin alguien buenote que le gustaban los hombres y las mujeres! A pesar de que se mantenía callado, por dentro celebraba con gritos y patadas. Ahora Marlo no sabía qué hacer, le echaba los perros? Lo trataba igual? Un rubor subió a sus mejillas, comenzó a temblar pensando en qué hacer. Xxino era un buen tripo, podrían ser buenos amigos, pero vamos! Coquetear con él estaría padre! Pero luego las cosas serían raras, es verdad que le urge conseguirse una novia o novio, pero no quería parecer un puto que solo va a ligar con el primero que le dice que es bi o gay.

-Oye pues tranquilo! Estás con alguien de la manada! Soy bisexual después de todo- Le dijo algo avergonzado, aunque ahora se sentía más en confianza con Xxino- No hay muchos chicos por aquí que piensen como tú, eso me agrada –le dijo mientras le dedicaba una sonrisa sincera lo que hizo a Xxino, sentirse aliviado y realmente feliz.  Algo tenía Marlo que le cautivaba, no sabía si eran sus ojos, su pelo, su tono de piel o esa sonrisa tan linda que tenía.

-Entonces –le dijo a Marlo a la vez que pasaba su brazo por sobre los hombros del chico- Significa que puedo coquetearte?

La gente de la tienda de tacos se les quedó mirando raro unos segundos, dos de las meseras comenzaron a cuchichear mientras observaban la situación. Marlo se sonrojó al máximo, comenzó a tartamudear y a temblar, sentir todas esas miradas lo incomodaban mucho.

-Shhhh m-mejor  va-vamonos –el chico tomó a Xxino de la muñeca y jalándolo lo alejó de la tienda- Qué crees que haces?! –le dijo histérico. Ahora estaba rojo de vergüenza e ira.

-Oye, lo siento, lo siento! –le dijo el mayor intentando calmarlo mientras seguía siendo jalado por el muchacho. Se puso delante de Marlo al tiempo que le detenía el paso, lo tomó de los hombros y lo miró a los ojos- Oye, disculpa… de verdad. Es el segundo error que cometo contigo…lo siento, en serio. No te voy a molestar más, solo…vamos a ver la polera que prometí que te compraría y podrás marcharte.

Marlo abrió sus ojos de pronto, tampoco quería ser un grosero.

-No no no, espera -Se quedó callado un momento, Xxino estaba atento a él. Marlo se acercó a su oído –N-no me molesta eso del…del coqueteo, es solo que estábamos en público –el joven sentía su rostro arder, tan sonrojado estaba?-No te disculpes Xxino, tu solo tratas de hacer las cosas mejor, eso habla muy bien de ti –se le dificultó un poco verlo a los ojos pero al final lo hizo, se podía ver en Xxino que estaba apenado pero aliviado a la vez. Realmente le parecía tierno, algo repentinas sus acciones, pero era realmente tierno.

- Entonces intentaré no hacerlo en público, de todas formas disculpa por hacerte sentir incómodo –le dijo al tiempo que le hacía una pequeña caricia en la mejilla, la cual estremeció un poco a Marlo, pero fue muy agradable –Pero vamos a ver esa polera, está bien? O camisa, lo que quieras que te compre –dijo animado intentando dejar el incidente ocurrido atrás –Y si aún te parece bien podríamos ir a dar una vuelta a otro lado o…no sé –dijo dejando la propuesta abierta.

Marlo sonrió tranquilo al oírle decir eso…vaya, Xxino era lo más noble en el mundo.

- Si no arruinas por segunda vez mi camisa tal vez si salga a dar una vuelta contigo –le dijo en tono de broma comenzando a caminar.

- Ya… me estás haciendo bullyng! Jajaja –le dijo devolviendo la broma, caminando a su lado.

Llegaron a la primera tienda de ropa, era muy bonita y algo elegante.

-Quieres pasar a ver aquí?- le preguntó a Marlo quien asintió.

Entraron y el más joven se puso a buscar alguna camisa que le quedara bien, no sería difícil ya que no era muy exigente para el vestuario. El mayor también se puso a buscar algo para Marlo, intentando que éste no lo notara.

-Encontraste algo que te gustara? –preguntó pasado un rato

-No mucho, todo está muy cholo. Pero mira! Encontré esta negra de rayas! Todos aman las rayas –dijo Marlo victorioso mostrándosela a Xxino.

-Mmmmmh sí, está linda –respondió no muy convencido –Ve a probártela, nunca sabrás como te queda si no te la pruebas.

-Va, nada más no espíes –le guiño un ojo a Xxino quien se sonrojó mirando a otro lado haciéndose el tonto. Se fue a los probadores y Xxino entonces alzó la mirada para verlo entrar.

Miles de pensamientos pasaron por la cabeza del chileno, desde los dulces hasta los más sugerentes. Tragó saliva intentando apaciguar tanta imbecilidad que venía a su mente. Intentó concentrarse en buscar algo más que pudiese quedarle bien al muchacho.

En el probador Marlo se medía la camisa, le quedó bien a final de cuentas. Se sonrió en el espejo para después quitarse la camisa y devolverla a su colgador. Nuevamente se miró fijamente en el espejo, tocó suavemente su piel desnuda mientras pensaba en aquel tipo que lo esperaba afuera. Aún se le hacía difícil de creer que encontró a alguien como él, tuvo mucha suerte. Tocó su torso y pensó que sería mejor si fuera Xxino quien le hiciera esos roces. Se detuvo casi de inmediato al pensar lo último, después solo se rió.

Se puso nuevamente esa playera que le quedaba grande, salió del probador dirigiéndose donde se encontraba Xxino. Este lo miró salir, miró a otro lado un momento intentando calmarse y luego le devolvió la mirada a Marlo.

-Entonces, te quedó bien? Te gusta o quieres ver otra cosa? –le preguntó con una sonrisa.

-No no, esta está bien! Pero mejor déjame pagarla yo, tu ya hiciste mucho por mí –le dijo el joven seriamente pero con una sonrisa.

-Mmmh! –exclamó con gesto de desaprobación mientras lo miraba –Y te probarías esta? Solo por darme en el gusto –le mostró una camisa a cuadros celeste, azul, blanca y fucsia –Por favor? –le dijo con un tono tierno, como de niño pequeño intentando convencerlo.

Marlo tomó la prenda en sus manos y miró al sujeto. Vaya! Que aparte de sexy era lindo!

-Bien, pero solo para darte gusto. Me esperas afuera del probador?-

-Sí, te espero. Pero tienes que mostrarme como te queda, ya? –le dijo con una sonrisa sincera y coqueta.

El chico se sonrojó. Entró al probador, se colocó rápidamente la camisa y después de acomodársela un poco salió para que Xxino la viera.

-Y? Qué te parece? Ya te di en el gusto? –le dijo en broma, aunque tenía que admitir que la camisa no le quedaba nada mal.

-Sí! –le contestó con una gran sonrisa y un brillo en sus ojos –Te queda linda. Pero es tu camisa así que tú decides cuál te llevas.

El joven miró ambas camisas, le gustaron mucho ambas, aunque esa que le dio él era especial…por qué? Pues porque Xxino la eligió para él –Quiero esta, la que tú me diste.

-Bueno! –dijo rápidamente, al tiempo que la tomaba. La llevó a la caja y la pagó –Ni creas que te iba a dejar pagarla –La cajera la envolvió y se la entregó al mayor en una bolsa.

-Perdona si te hago gastar tanto, en serio, parezco tu novia –Marlo se rió de su propio comentario esperando no haberlo incomodado con eso.

Xxino volteó con la bolsa en las manos, sonrojándose por el comentario.

-Toma tu camisa, es un regalo por causarte tantos problemas –le dijo mientras le pasaba la bolsa al chico mirando a otro lado –Y quizás…me gustaría que lo fueras –dijo en un tono de voz bajo.

-Qué dijiste? –preguntó Marlo mientras tomaba la bolsa.

-JE! Jaja, que fuéramos a dar una vuelta –respondió rápidamente haciéndose el tonto de forma olímpica –Te gustaría?

El muchacho lo miró por unos segundos, dudoso por lo que hubiese dicho.

-Bueeeeeno, a donde quieres jalar? –

-Qué te parece ir a dar una vuelta a la plaza? Una cosa poca, así tampoco te quito demasiado tiempo –dijo un poco apenado, no sabía si estaba así porque sabía que ese día se estaba agotando o porque en el fondo hubiese querido que él escuchara lo que había dicho en voz baja.

-Vas! Me gusta la plaza! –Marlo lo tomó de la muñeca comenzando a caminar fuera del local para dirigirse a la plaza, Xxino se sonrojó al sentir esa mano sujetándolo firmemente.

 Durante el trayecto el muchacho tenía un par de dudas que le gustaría saber sobre el extranjero por lo que se animó a preguntar.

-Así queeee, eres de Chile-

-sip soy de Chile, hace un tiempo que me vine a México-

-Que Chido! Y por qué el cambió? –Dijo aun sujetando la mano de Xxino con la intención de no soltarla.

-Yo… -la mirada de él se tornó triste, melancólica. Entonces dejó de caminar –Preferiría no hablar de eso –dijo con una sonrisa fingida –Al fin y al cabo estoy aquí y eso es lo importante.

Marlo no dijo nada más, no quería seguir viéndolo así de triste.

-Ey, no te pongas así –soltó la mano de Xxino y con ambas manos tomó el rostro del mayor –Te ves más guapo cuando sonríes –Le dijo de forma dulce sin dejar de ver sus ojos. Él no le respondió, solo lo miró seriamente antes de pasar los brazos por la cintura de Marlo abrazándolo y dejando caer su cabeza sobre el hombro del más pequeño.  El joven se sorprendió, pero no hizo nada. Xxino lo abrazó un poco más fuerte y hundió su cara en el cuello de Marlo quien podía sentir la respiración de él cerca de su cuello y eso lo tensaba.

-Xxino… está bien, mejor ya no te pongas triste y vamos a la plaza-

Xxino lo soltó, se incorporó, miró al cielo y respiró profundamente. Miró a Marlo y le dio una gran sonrisa.

-Ya estoy bien, no pasa nada –puso su mano sobre la cabeza del joven y le revolvió el cabello tiernamente –Vamos a la plaza.

 [Continuará…]

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[mil gracias a marl-arts que ahora me ayuda a escribir la historia pudiendo profundizar más en la misma <3]