sus amiguitas

Alejandrísima:

No estés enojada conmigo por este largo silencio. También los silencios atan, y yo he visto más de cuatro paquetes de masitas atados con hilo negro; basta desmoronar el moñito para que aparezcan los merengues, relámpagos y religiosas, sin contar los horribles (3 ft., 25 100 gr). Cosas así todos los días.

Bicho lejano, la semana pasada fuimos a Montmachoux a cenar con Laure y Philippe, y todo el mundo habló tanto de vos que yo traje otra silla y la puse por las dudas. Gracias a mi sistema de espionaje me he enterado también de que las socias del Club de las Piantadas se reúnen en los cafés para acordarse de su amiguita de la calle Montesdeoka. Tu popularidad secreta (sic) puebla las terrazas del barrio latino. Hay un pintor que firma Piza; otro, Arnik. Hay un cocktail que se llama Alexandra. Un infame plagiario llamado Hesíodo ha publicado un libro que se titula « Los trabajos y los días ». En el patio de casa, debajo de la pawlownia, juega una gatita negra que imita tu manera de abrir grandes los ojos. Ya ves que no te pudiste ir.
Y entonces, mientras nosotros estábamos en nuestro ranchito de Saignon (que todo el mundo llama Saigón para ofendernos y vilipendiarnos), llegó a París tu libro,2 y lo encontramos hace diez días cuando tuvimos que volver para trabajar en la Ionesco. Aurora lo leyó de un tirón, y no te escribió todavía; yo lo leí anoche despacito, con coñac y una pipa, y ahora te escribo. Vos sabrás valorar los méritos respectivos de estas conductas. […]
Me dolió tu libro, es tan tuyo, sos tan vos en cada línea, tan reticentemente clara, tan por debajo y por adentro. ¿Conocés el sistema que consiste en hojear un libro e ir citando versos o pasajes, con algún comentario o elogio o censura? A mí no me gusta. Pero te voy a decir: lo que siento es lo mismo que frente a algunos (pocos) cuadros o dibujos surrealistas: que estoy del otro lado por un segundo, que me han hecho pasar, que soy vos, que estoy colgando de la punta de la tela como una de esas arañas rojas que hay en la Provenza y que tienen, parece, alianza con el Oscuro. Ahora sé (ya sabía, pero ahora lo sé de alguien que está vivo, cuya mejilla he besado alguna vez) que todo o casi todo puede ser dicho en muy pocas palabras. Cada poema tuyo es el cubo de una inmensa rueda. Otros hacen la rueda entera, y hay que ver cómo se atasca en las cunetas; vos dejás que la rueda sea otra cosa, algo que unos pocos ven dibujarse mucho más allá de la página.  […]
No me guardes rencor (¿cómo podrías? ¡Imposible!) y escribíme. Mi silencio, diría Binetti, es una operación cósmica por la cual las begonias se convierten en miel. Pero ahora que lo pienso nunca vi una abeja en una begonia, seguro que les repugna.
Te quiero mucho,

Julio

—  Carta de Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik
Tarde de juegos (One Shot-Wigetta,Rubelangel)

Eran pasados el mediodía y una niña de 7 años estaba entrando a toda velocidad a su casa mientras una tierna sonrisa pintaba todo su rostro, tenía unos hermosos ojos cafés aunque un poco pequeños y un cabello negro totalmente lizo el cual andaba recogido en una coleta y traía un vestido morado bastante majo.
-Papi, papi e invitado a Ruby a jugar esta tarde-
-¿Pero qué dices? Me debes avisar cuando invitas a tus amigas a casa  ¿a qué hora llegara?- Dijo el padre de la niña mientras la cargaba y le dedicaba una sonrisa.
-Sus padres la traerán en 1 hora, prometo avisarte la próxima vez papi- contesto la niña mientras hacía un puchero
-Vale princesa ve a llamar a tu sabes quién para que te traiga unas golosinas y compartas con tu amiguita antes de que vuelva de hacer las compras, además ve a darte un baño y a cambiarte- Ciertamente aquel chico era un padre excepcional aunque a simple vista no lo pareciera
La niña rápidamente se soltó del agarre de su papa y salió corriendo a su habitación no sin antes tomar el teléfono para hacer la llamada.
Una vez que la pequeña se fue el chico se dispuso a preparar la merienda pero justo antes de poder hacerlo un pequeño llanto hizo que este caminara rápidamente a la habitación
-Que sucede mi pequeño príncipe, acaso ya tienes hambre?- decía con voz dulce mientras levantaba un pequeño bultito de la cuna
El niño que se encontraba ahora en brazos de su papa dejo de llorar
-Chaval asi que lo que tu querías eran mimos, definitivamente no hay duda de quién eres hijo- se rio un poco ante el comentario y decidió sentarse un rato con el niño en brazos mientras le ofrecía el tetero  en caso de que si tuviera hambre

Mientras tanto en otra casa un poco lejos una niña corría por toda su habitación buscando su zapato izquierdo
-PAPAA! ¿sabes dónde está mi zapato?- grito la niña mientras seguía buscando
-No lo sé cariño pero puedes ponerte otro par de zapatos, tienes muchos- El chico de ojos negros mientras veía a su hija buscar como loca por todo el lugar
La pequeña era pelinegra aunque tenía unos bellos ojos de color  verde,  vestía un vaquero y una camiseta blanca además de eso andaba puesta un gorro con cara de panda que le quedaba bastante gracioso
-Hija deberías quitarte tu gorro, hace un poco de calor- dijo el chico mientras se acercaba para quitárselo
-NO, es mi gorro déjamelo que a mí me gusta y lo llevare-
-Vale, hay ese no es tu zapato- pregunto mientras señalaba un zapato dentro de la mochila de la niña
-Ups, no sé cómo llego ahí papa- rio la pequeña y fue a ponerse su zapato
-Bueno date prisa que en 5 minutos nos vamos a casa de Sally- El chico de cabello negro salió del cuarto de la pequeña.


En la casa Sally ya había sonado el timbre y la niña corrió a abrir la puerta lo más rápido que pudo
-RUBY!- grito feliz mientras abrazaba a su amiga
-Hola pequeña soy Guillermo el papa de Sally pero me puedes decir Willy- Dijo Willy saliendo de la habitación con un bebe en brazos – ¿Y dime quien te trajo alguien?¿tu mama o papa o viniste sola?- Guillermo estaba algo preocupado de que la niña se hubiera podido escapar de su casa y sus padres no tuvieran ni la mínima idea de donde se encontraba

-Mucho gusto Willy- sonrió Ruby- vine con mis papas ellos están en el auto pero ya vienen es que a mi papi le dio un mareo entonces mi papa se quedó esperándolo a que se sintiera mejor-

Ciertamente el comentario inocente de la pequeña agarro por sorpresa a Willy quien no se esperaba que su invitada tuviera dos padres

-PAPA regresaste- grito Sally corriendo hacia los brazos de un hombre el cual venia con varias bolsas en sus manos

-Hola chiqui, y veo que ya está aquí tu amiguita- sonrió
-Sí, Ruby él es mi papa Samuel pero le dicen Vegetta, papa ella es Ruby-
-Es un gusto pequeña- Dijo samu mientras le sonreía a la niña –Sally si quieres ve a jugar con Ruby a tu habitación y guille o yo les llevamos la merienda en un rato ¿vale?-
-Vale papa-
ambas niñas se fueron rápidamente a jugar mientras Vegetta dejaba las bolsas con lo que compro sobre la mesa, una vez que lo hizo se acercó a Willy por detrás quien estaba acunando al niño y lo abrazo con cuidado
-¿Qué tal tu día chiqui?- le susurro Vegetta mientras le daba un suave beso
-Aquí cuidando a los niños y esperándote, duraste mucho para ir por las compras- Willy hizo un puchero y fue rápidamente al niño que ya se encontraba dormido a su cuna –pero no importa eso porque ya estás aquí- Willy tomo a Samuel y lo beso profundamente mientras lo abrazaba por el cuello
-No puedo creer, que asco lo que están haciendo, acaso no se dan cuenta que hay niños que pueden verlos- Un comentario proveniente de la puerta principal que se encontraba abierta hizo que ambos chicos se separaran bruscamente y Vegetta apretara sus puños para estamparlo en toda la cara de la persona que hizo ese comentario tan homofóbico y en su propia casa
cual no fue la sorpresa de Samuel que al voltearse a ver quién fue el que hizo tal comentario se encontró con un chico castaño de ojos verdes al cual conocía muy bien y llevaba algún tiempo sin verlo, rápidamente su expresión de ira cambio a una de alegría
-Buah chaval, vaya tela, Rubius hombre que te estampo mi puño en toda tu cara, ¿Qué haces aquí?- dijo animado Samuel
Willy al escuchar ese nombre miro a la puerta rápidamente y vio a su ahora esposo abrazando a Rubius
-Rubius hombre tanto tiempo sin verte!?- Sonrió feliz Willy
-Lo mismo digo chicos y Vegetta que más voy a hacer aquí si no es a traer a mi hija a que juegue con su amiguita aunque vaya sorpresa me vine a dar al ver quiénes son los padres de Sally- los 3 chicos rieron  ante el comentario
-Rubiuh cabron no me dejes atrás- Dijo una voz masculina la cual se acercó a los chicos –Vegetta?…..Willy?- dijo un poco asombrado
-Mangel?-

-No me digan que ustedeh son los padres de Sally?- Pregunto un mangel aun confundido
-Hombre pues somos los padres de Sally y ahora entren a casa que tienen mucho que contarnos- Rio Willy mientras los dirigía al interior de la casa

-entonces al final el Wigetta si era real!, Joder macho que yo lo sabía- Dijo alegre Rubius
-Y podemos decir lo mismo del Rubelangel- Comento Vegetta con un tono acusador
-Ya loh ves, tenemos ahora hasta a una pequeña boca que a alimentar- bromeo Mangel –Y ustedeh parece que también tienen una-
-Chaval que nosotros tenemos 2 bocas que alimentar- Comento Willy mientras señalaba la cunita que se podía ver dentro de la habitación

Willy llevo la merienda a las niñas que se encontraban jugando y regreso rápidamente con sus amigos, pasado un rato los 4 chicos ya se habían puesto al corriente de todo lo sucedido y ciertamente aun se encontraban asombrados de las vueltas que da el destino y que sus caminos se volvieran a cruzar y aun más que sus hijas fueran tan buenas amigas

una vez entrada un poco la noche Rubius y mangel llamaron a su hija ya que se debían ir

-Papi, papi Ruby puede quedarse a dormir por favor-
-Papi puedo quedarme a dormir-
ambas chicas salieron suplicando a sus padres

-Por mí no hay problema chiqui y creo que papi Willy tampoco los tiene- sonrió Vegetta –Rubius Mangel dejan que se quede? Nosotros la cuidamos-

-Hombre claro,  nadie mejor que los famosos Vegetta y WillyRex para que cuiden a nuestra pequeña- Dijo animado Rubius –A parte hoy mangel y yo podemos armar algo de Salseo en casa- dijo en tono pervertido

-Papi porque Ruben te dijo WillyRex? Acaso no es Willy?- pregunto Sally algo confundida

-Pues es que WillyRex es el nombre completo, Rubius me conoció cuando aún lo usaba y cuando tu papa era Vegetta777 y no solo Vegetta-

-USTEDES SE CONOCEN- gritaron las dos niñas sin poder creer lo que habían escuchado

-Claro, si quieren les contamos algunas de nuestras historias-

Todos se fueron a sentar y platicarles  a las niñas sus aventuras de jóvenes, entre risas paso rápidamente la noche y las chicas quedaron dormidas

Ruben y Mangel se despidieron de sus amigos, al menos hasta el día siguiente cuando volvieran a recoger a su hija

El destino ciertamente logro su cometido y no solo unió a un chico con el otro, no simplemente logro que el amor de su vida se encontrara vía YouTube y con su mejor amigo, también logro unir a 4 chicos con historias muy parecidas y 4 chicos que fueron amigos por mucho tiempo y siguieron su amistad luego de varios años

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Bueno les traigo este pequeño one shot, lo hice rapidamente, espero les guste a tod@s :3 nos leemos luego z4 chau chau

anonymous asked:

Mi novio le da like a fotos de sus amiguitas casi desnudas. :c

No pasa nada, mientras te de ‘’like’’ a ti, vestida, desvestida, peinada o despeinada, contenta o enojada.