superclásico

Bombopena

En vergüenza termino lo que sobre el papel es el partido más trascendental en el fútbol no solo argentino sino sudamericano. Boca y River se jugaban el pase a cuartos de final, pero lo que se terminó definiendo fue la vergüenza en la que se sume nuestro fútbol.

Más allá de cómo iba el juego, el punto aquí es el lío tan grande que ocurrió en la cancha de Boca donde sin explicación alguna, o mejor, con explicación, porque son los patéticos hinchas que olvidan que esto es solo fútbol, los que cometen actos así. ¿Qué necesidad tenía el hincha de Boca de hacer lo que hizo? Ninguna, pero hasta allá llega la irracionalidad en la que se resume el no saber manejar una pasión -aunque esto de pasión ya no tiene nada-

Lo más vergonzoso del caso es ver que la comisión arbitral, la Conmebol y la misma seguridad del campo de juego no hicieron nada ni para evitar el problema ni para solucionarlo de manera rápida y segura. ¿Cómo puede un hincha de Boca entrar un gas pimienta a la Bombonera? Que alguien me lo explique. Y peor aún, después de ser arrojado al túnel que llevaba a los jugadores de River al campo de juego, no hubo ni un policía, agentes de seguridad, alguien que controlara ahí, nadie fue a detener a los desadaptados que cometieron tan lamentable acto.

Lo más triste de todo es que los mismos jugadores no hicieron nada por caldear la situación siendo solidarios entre sí, sino que por las actitudes que tomaron dadas las circunstancias, fue para calentar aún más el ambiente. Sí, lo digo por Boca Juniors, que nunca entendí lo que busco parándose en actitud desafiante frente a los de River, en vez de darles una mano para evitar que su público agravara aún más las cosas. Una total locura. Ahora, no crítico solo al jugador de Boca porque seguramente si los incidentes hubieran pasado en el Monumental, los jugadores de River podrían tomar la misma actitud, lo que crítico es el punto tan deplorable en el que ha caído esta rivalidad, que ante situaciones como estas no se pueden sacar las camisetas y actuar como humanos.

Más allá de si se va a castigar o no con justicia lo que paso -aunque para nadie es un secreto que los intereses de la Conmebol por debajo de la mesa posiblemente eviten que se castigue con severidad- es ver lo bajo que se ha caído. No podemos seguir siendo tan intolerantes entre nosotros y destruyéndonos por cosas que no valen la pena. El fútbol es para disfrutarlo, para quererlo, pero no se justifica que pasen cosas así, por más rivalidad que exista, la violencia no se justifica.
                                                                               Carlos Mario Piñeros Parra

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100 years of SuperClásico.

The Argentina–Brazil football rivalry is a highly competitive sports rivalry that exists between the national football teams of the two countries, as well as their respective sets of fans. Games between the two teams, even those that are only friendly matches, are often marked by notable and sometimes controversial incidents. This rivalry is also called the “Battle of the South Americans.” Even to passionate football fans, Argentina-Brazil matches are often noteworthy for the sheer level of competitiveness and talent of the two squads. (x)