sotare

[Thanatos] Quieres dejar de pasear por el cuarto!, tu idiota. - dijo gritándolo al verle mareado caminando por la habitación gruño algo refunfuñando la necedad del menor, golpeando la pared con la mano, provocando algo de ruido.- Solo deja de hacer tonterías y quédate en la cama.- Agrego enfurruñado dejándose caer en el sillón, viendo al menor molesto.

______________________________________________________________

El menor se detuvo, buscando el origen de sonido que había escuchado, había sido al parecido a un golpe seco, se quedó mirando la pared de la ventana por un tiempo para después sotar un suspiro y apartar la vista cuando no encontró e origen de este, probablemente era algún ruido de otra habitación o algo por el estilo.  Observó el sillón mientras hacia un puchero, los que solía hacerle a su hermano, se sentó en este, caminó hacia la cama sentándose para acostarse de nuevo , se  había mareado, pensaba que era buena idea caminar  pero tal vez debía esperar un poco.

- pensé que sería bueno caminar un poco…pero creo aún debo esperar algo…

Escuchó unos tacones, era su madre. Se acercó dándole al rubio un beso en la frente - Hola cariño…siento no quedarme a comer y  solo vine a ver como estabas…tengo una cena más tarde para cerrar un trato muy importante.  Me alegra ver que ya no tienes fiebre…¿cómo te sientes?

El menor sonrió a medias - bien mamá…no te preocupes.  

No esperaba que se quedará…pero en realidad habría querido que se quedará, no habían hablado de Than desde que ocurrió el accidente.  Tal vez, estaba trabajando tanto para mantenerse ocupada…quizás es lo que él debería hacer…pero no… el no quería mantenerse ocupado. - yo estoy bien mamá… deberías descansar también…

-Estoy bien Hyp, vine por un rato antes de irme- comentó mientras se sentaba en el sillón.

- Lo extraño mucho… - quería hablar con alguien…no pensaba decirle todo pero al menos..quería hablar con alguien.

- Lo sé… siempre lo seguías… fueron muy unidos..demasiado.- suspiro - necesitas conocer gente Hyp… pasabas demasiado tiempo con tu hermano

El rubio no contestó, conocía gente… se llevaba bien con los de su salón y esas cosas,  pero…nadie podría llenar el espacio del pelinegro, ni como amigo…ni como el ser que amaba,

Se habia puesto de pie, al ver al menor acercarse al sillon, antes de volver a sentarse en la orilla de la cama cuando el rubio se volvio a acostar.

Se quedo en silencio observando a su madre hablar con el menor, cuando esta llego, no era para el nada extraño que le dijera al menor que tratara de conocer gente nueva. Después de todo su madre, nunca había aceptado la idea de que ambos pasaran tiempo juntos, sobre todo el.  Casi podía estar seguro que aquella mujer en realidad le odiaba y lo único que sentía era cierta cantidad de alivio al ver que el había salido de la vida de su hijo. Aquel que siempre acataba todo y seguía con “el linaje” familiar.

Salio al pasillo quedándose en este, prefería no estar cerca de ella en realidad, ademas era mejor isa, por eso mismo había dejado su casa. Y en realidad rogaba porque llevara al menor de regreso a esa casa… o no podría dejar lo que sucedió atrás.

No se quedó mucho tiempo, se despidió de él diciéndole que mañana vendría a verlo, claro siempre y cuando la agenda se lo permitiera.  Siempre había sido así y nunca le había molestado, es decir…gracias a ella los dos tenían un hogar y educación, era como cualquier madre que  trabaja por sus hijos…nunca supo  o nunca quiso saber que había pasado con su padre, pero seguramente habría sido eso.. ella pasaba demasiado tiempo en e trabajo y muchas veces pensó que ellos  no eran lo que ella deseaba, muchas veces él hacía o posible por “satisfacerla” por “complacer”, siempre se angustiaba cuando el pelinegro peleaba con ella, que a medida que crecían las discusiones eran más frecuentes.  Muchas veces llegaba a pensar que su hermano estaba molesto con él, por su forma de ser consecuente con ella,por siempre acatar todo y porque aparentemente ella lo prefería…pero bueno, el siempre obedecía todo y no daba problemas…sentía que debía pedirle perdón a Thanatos por eso, por su madre.

Volteó a ver la ventana suspirando. -  lo siento mucho Than… ella… me hubiera gustado que fueran las cosas diferentes entre ustedes. Ni siquiera  entiendo como es que…probablemente estabas equivocado…¿cómo podrías amarme..a mi?.  

El pelinegro caminaba por el pasillo observando a los otros pacientes tratando de distraerse no había notado que su madre se había ya marchado.  

Encontro a un par de fantasmas que se limitaban a “flotar” por encima de otros pacientes, pensando que era algo bastante extraño y prefirio alejarse un poco de ese lugar siguio caminando un rato antes de dar la vuelta  regresar a ver si su madre se habia ido.

Cuando regreso se recargo contra la puerta observando al menor.

Pensaba mucho, muchos pensamientos al mismo tiempo y cada uno con una emoción diferente. No era tonto, sabía que debía “continuar” , aunque para él era injusto…pero después de todo… ¿porqué habría de ser diferente para él?  ¿quien era él para ser feliz junto al mayor…que derecho tenía él  más que otras personas que perdían también un ser querido?. Pero el mayor era todo para él, siempre lo había sido.  Y recordaba aquella cena, antes de leer la carta,  en su primer beso…ninguno de los dos parecía a ver estado cociente en esos momentos…pero fue una fortuna.

Pensaba en tonterías… tal vez había visto demasiadas películas o leído muchas historias… de personas que podían comunicarse, tal vez estaba volviendo loco, cerró los ojos, sólo quería…verlo, escucharlo…decirle que lo amaba…¿lo había escuchado?…antes de morir…había escuchado que también lo amaba. .

Muchos fantasmas se paseaban por ahí, flotando encima de los pacientes o caminando atrás de familiares tratando de que los dolientes le vieran.

Sintió una presencia, haciéndolo voltear hacía la puerta - ¿Than? - no había nadie, la pregunta fue más que una suplica, pero esa sensación se disipó de la misma forma en que había llegado, tal vez era su propia imaginación o el deseo de volver a verlo. - Debo…dejarte descansar ¿cierto?…- comenzó a llorar de nuevo, haciéndose un ovillo, jalando uno de los catéteres.

No sabía si pensar en él o desear verlo lo hacía daño a su hermano,  tal vez era un egoísta. Necesitaba tanto un abrazo suyo, permaneció así por un tiempo, mientras el sol comenzaba a ocultarse.

A  medida que llegaba la noche, la actividad de las entidades comenzaba a aumentar, se sentía un ambiente helado.

Si… Thanatos debía de estar cansado, si… tal vez debía dejarlo descansar en lugar de fastidiarlo con su llanto y su dolor.  Secó sus lagrimas para recostarse… quería dormir…no quería despertar.  

El anciano apareció junto al pelinegro contemplando al rubio - puedes hablar con él en sus sueños… eso es un inicio…si es que lo deseas claro. Volteó a verle - ¿quieres que hablemos?…¿tienes alguna duda?… todo lo que quieras saber…esta noche sera algo larga…los hospitales por obvias razones tienen mucha concentración de energía… espero que den de alta pronto a tu hermano, no es bueno que este aquí.

Esperaba que el joven le hiciera las preguntas, todas las dudas que tuviera. Le ayudaría para que hablara con su hermano esa noche… esperando que otro fantasma no se hiciera pasar por Thanatos, eso podía ocurrir…pero la mayoría temía cuando él estaba ahí a excepción  de aquella mujer, hoy no la había sentido y esperaba que así fuera.

Sonrió levemente, negando con la cabeza. -Solo; quizá hablar con el un poco.- Menciono desviando la mirada se sentó en la cama junto al rubio.- estaba cansado y fastidiado de la situación.  No entendía porque el otro actuaba como un niño pequeño.- Ademas lo mejor es que el siga adelante… igual lo mejor que puede hacer como siempre es hacerle caso a ella.-

El menor se quedó dormido, se sentía cansado y le había comenzado a doler la cabeza. 

El anciano miró al pelinegro - ya se ha dormido, pero no esta  suficientemente dormido para poder hacer que hables con él.  ¿Dime.. Thanatos, qué quieres hacer realmente, sólo hablar con él? No te gustaría que él te viera como lo hizo conmigo horas atrás.