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I took the bus into town today. Sadly, at no point was there a hot long-haired dude who tried to seduce me with his flamenco skills.

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Soleares, Nino Ricardo (flamenco guitar) & Manolo Caracol (vocals)

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Mas de doce horas bailando, los brazos, los pies, el cuerpo molido. Una sensación de agotamiento increíble pero una alegria que no cabe porque lo comparto con @MariaAngelaUV y @gorypaz . SEÑORES SOLEARES ESTA DEVUELTA! #flamenco #alegría #amigas #soleares #duende #baile

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#soleares #guitar #self

Para decir adiós a S.


Soleá de Triana


Ella es toda una mujerCon los pies en la tierra,Que canta, que baila y queNunca sienta la cabeza.

No le importa preguntar,Pero quiere que la entiendan,El alma en libertad,Lo jondo por las venas.
Su vida sentimental,Es como un cuento de hadas.A veces es la bruja buenaY otras la bruja mala.



Milonga sentimental



Un vaso roto,Y en el salónLas pruebas esparcidasDe nuestro amorSin medida.
La pila plena de platosY el alma hecha pedazos.
Pero luego se miróAl espejo y se vioLlena de amorHasta los huesos.
Me dejaste en el salónUna rosa solitariaY en el colchónTu olor;
La toalla arrugada,El coletero por los pies.Los sueños que me dejaste,El sabor de la miel.
En la alcobaUn vaso rotoY un montón de platosEn el fregadero.





Le gustan los zapatosY no tiene miedo a preguntarSi el amor que yo le tengoSi es amor en realidad.
No puede dormirSi no se lava los dientes.Y los fines de semanaVa a comprar con sus clientes.
Es una sentimentalCon miedo de confesarlo.La almohada le diráLo que anhela su regazo:Mi cabeza reposar.
Para no verla llorarNo le dije que la amaba,Pero lo que siento por ellaLo llevaba yo en la cara,Como la suya lo lleva.
Era un amor que teníaMinutos y horas contadas,Fecha de caducidad,La muerte programada.
Yo un ser de ficción,Ella una mujer sin medida.No cabía más salidaQue devorarnos los dos.
Cuanto más la recuerdoMás solo me encuentro.He aquí el misterioQue aconteció en calle Febo.
Dos que se quisieronY se olvidaron,Son los que trataronDe luchar contra el tiempo:Estaba contado.
Veinticuatro puñaladasLe den al avión de Lisboa,Veinticinco suspiritosEn el asiento de cola.
Donde estará mi muchachaPor la noche y a deshora,Las campanadas de AlfamaLa desvelan a estas horas.
Y pensar que no volveráA morirse entre mis brazosA vivir por unas horasA recomponer los pedazosDel corazón que la añora.
A la fuerza me matastePor la boca me morí,Me preguntan si te quieroY yo digo que sí.
Hermosa eresExtraña felicidad derramas.Los ojos quietosLa lengua que no para.Son puros fantasmasLas manos arrebatadas.La gloria del nombre,Extenderte en la cama,Llenarte de amor,Vaciarse de savia,Colmarse de senos,Pasarse de raya,Indultar a los toros,Apremiar las murallas,Perder el decoro,Sufrir de papaya,Mal de mango,Fiebre de bayas,Ira, descargo,Violencia maya,Azteca descaro.
Ninguna promesaDe amor eterno.Tan sólo algo de lumbreEn este invierno.

Fuiste el amor primeroDe mis cuarenta y tres años.Nada más y nada menos;Corriente en los pantanosY una fuente en el desierto.Vida del camposanto,Primavera de un invierno,Fe de los paganos,Paraíso en el infierno.




Bulerías mexicanas


La Paquera de JerezCantando por bulerías,La pone a mi prima a cien.
La almohada ‘toavía’ conserva,El olor de sus cabellos,La forma de su cabeza.
Por poco me vuelve locoQué arreones pegabaMi prima la de Toronto.

México se llamaLa tierra de mis sueños,El nombre que a mí me calma.
Tú me echaste una cadena,Ay, alrededor del cuello,Primita la jalapeña.


Final


Para decir adiós a S.Es necesarioClausurar el inviernoInaugurar el verano.Enterrar a los muertosY tender la manoAl mañana.
SOLEDAD DE LABIOS ROTOS (SOLEARES)

Te he mentido soledad
al decir que su sonrisa
sepultada está en el mar.

Te mentí con voz de viento
que se lleva las palabras
pero deja el sentimiento.

Soledad de labios rotos,
tú sabías que mentía
con mi pésame de loco.

Hoy me toma por el brazo
el recuerdo de un suspiro
con perfume de pasado.

Corazón de primavera
con ensueño de cristal
en un beso de sirena.

Soledad estoy contigo,
aunque veas su figura
reflejada en mi delirio.

-José Luis Calderón.
 

Las sevillanas y los orígenes del flamenco

Este género popular de baile y cante, que inunda desde hoy las casetas de la feria de Sevilla, tiene su origen en el Renacimiento

Ni las soleares, ni las seguiriyas, ni los martinetes. Las sevillanas, pese a quien pese, son el estilo más antiguo del flamenco ya que su presencia, con el nombre de seguidillas, está atestiguada en el ‘Cancionero de Palacio’ (Siglos XV y XVI). En las danzas renacentistas y barrocas encontramos los antecedentes remotos del flamenco, ya que en estas épocas se practican danzas que aún hoy forman parte de lo jondo, las seguidillas y el fandango. Tanto unas como otro tienen una doble vertiente de danza popular y danza de profesionales. En esta época no hoy una separación estricta entre lo popular y lo culto.


En el teatro barroco se usaba la seguidilla como final de unas piezas teatrales cortas de carácter cómico  llamadas entremeses. Y es el verdadero género vertebrador de los bailes boleros ya que casi todos los estilos de esta época (el bolero, los panaderos, las sevillanas, etc) son variaciones por seguidillas. La seguidilla llegó a ser la danza, con su música y su estrofa literaria, más popular de España. La cultivaron músicos y poetas cultos y populares y llegaron a existir múltiples variantes locales. Una de estas variantes era la seguidilla sevillana. Cuando la seguidilla de Sevilla perdió su nombre y se quedó sólo con su apellido nació la sevillana.


Desde hace unas horas suenan obsesivamente en el Real de la Feria de Sevilla. Desde ahora hasta septiembre este alegre son amenizará todas las festividades andaluzas. Las sevillanas son seguidillas, es decir, coplas de cuatro versos heptasílabos los impares y pentasílabos los pares, un baile y canto de origen castellano (la versión actual más genuina de la seguidilla castellana es la hoy llamada seguidilla manchega) que se aclimata a las condiciones y actitudes de la capital andaluza. Con un ritmo de 3 por 4, es un baile popular en pareja, es decir, de galanteo. Actualmente se interpreta en tandas de cuatro coplas, con unos pasos fijos, sin embargo en el pasado llegaron a ser hasta siete coplas en una misma tanda. El género presenta una enorme variedad armónica y melódica. Hasta la década de los sesenta es un baile y un cante popular más, que sólo en contadas ocasiones entra en los estudios de grabación o como ambientación castiza en algún film de temática andaluza. Las primeros documentos sonoros por sevillanas nos los ofrece un cantaor de flamenco, El Mochuelo, en los frágiles soportes de la época, cilindros de cera, hacia 1895. Desde entonces hasta los años sesenta se introduce ocasionalmente en los repertorios de Escacena, La Niña de los Peines, La Niña de la Puebla o Bernardo el de los Lobitos. Este genial cantaor de Alcalá de Guadaíra cuenta con una grabación de las sevillanas corraleras (1955) tan delicada e hiriente como aérea y grácil En los primeros sesenta surgen, en las voces de Los Hermanos Toronjo, El Pali o Los Hermanos Reyes, sus primeros cultivadores especializados.


El género da un vuelco a partir de 1970 debido a grupos vocales como Los Romeros de la Puebla o Los Marismeños: se aceleró y sufrió la incorporación del bajo eléctrico, las orquestas de cuerda y los sintetizadores. A partir de este momento su temática se va ampliando y su estrofa literaria se torna más flexible. Los ochenta son la década de máximo apogeo, no sólo en Andalucía, en toda España, proliferando los tablaos monográficos y las academias dedicadas a su enseñanza. Intérpretes especializados como Ecos del Rocío, Ana Reverte, Salmarina, María del Monte, Los Marismeños y Cantores de Híspalis logran éxitos de ventas de sus discos y su presencia en programas de radio y televisión es habitual, como un género popular y ligero más. El pueblo de Sevilla la bailó siempre, como podemos comprobar en el ‘Tratado de bailes’ del maestro José Otero (1912), una obra que expone pormenorizadamente la coreografía contemporánea de la sevillanas, fijada a finales del siglo XIX por este maestro bailador. La excelente película ‘Sevillanas’ (1992), de Carlos Saura, muestra su diversidad lírica, coreográfica y musical actual. Matilde Coral o Manuel Salado, entre otros, firman interesantes vídeos didácticos para su aprendizaje.