soldados romanos

Los detalles anatómicos y fisiológicos de la muerte por crucifixión.

Por el Dr. C Truman Davis.

Un análisis físico de la crucifixión.

Del New Wine Magazine, Abril de 1982

Originalmente publicado en “Arizona Medicine”.

Marzo de 1965, Asociación Medica de Arizona.

Traducido en México, Enero 2015.

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La crucifixión fue inventada por los persas en los años 33 a.C, y perfeccionada por los romanos 100 años d.C.

  1. Es la muerte más dolorosa inventada por el hombre, y es de ahí de donde tenemos el término de “enloquecedor”.
  2. Estaba reservado principalmente para los más viciosos hombres criminales. Jesús rechazo el tipo de vino que le fue ofrecido por el soldado romano debido a su promesa que hizo en Mateo 26:29 “Y os digo que desde ahora no beberé  más de este fruto de la vid, hasta aquel día  que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.” (Reina Valera 1960)
  3. Jesús fue despojado de su ropa y fue repartida entre los guardas romanos. Esto fue en cumplimiento a Salmos 22:18 “Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suerte.” (Reina Valera 1960)
  4. La crucifixión de Jesús garantizo una horrorosa, lenta y dolorosa muerte. Habiendo sido clavado en la cruz, Jesús tenía una posición anatómica imposible de mantener.
  5. Las rodillas de Jesús fueron flexionadas cerca de 45 grados, y fue forzado a soportar el peso de su cuerpo en sus músculos, que es una posición anatómica imposible de mantener por más de unos cuantos minutos antes de padecer severos calambres en los músculos del muslo y pantorrilla.
  6. El peso de Jesús fue puesto en su pie, con clavos atravesándolos.  Mientras la fuerza de los músculos del cuerpo de Jesús fue decayendo, el peso tuvo que ser trasladado a sus muñecas, sus brazos, y sus hombros.
  7. Con tan solo unos minutos de haber estado en la cruz, los hombros de Jesús se dislocaron. Minutos después los codos y muñecas tuvieron el mismo destino.
  8. El resultado de estas luxaciones de las extremidades superiores es que sus brazos se alargaron 9 pulgadas más de lo normal.
  9. Añadiendo a esto, la profecía fue cumplida en Salmos 22:14, “He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas.” (Reina Valera 1960)
  10. Después de dislocarse las muñecas, los codos y hombros de Jesús, el peso de su cuerpo sobre sus extremidades superiores causó fuerza sobre los músculos pectorales mayores de su pared torácica.
  11. Su pared torácica fue permanentemente puesta en una posición respiratoria máxima. Con el fin de exhalar Jesús fue fisiológicamente forzado por su cuerpo.
  12. Con el fin de exhalar, Jesús tuvo que empujar hacia abajo los clavos de sus pies para levantar su cuerpo y permitir que su caja torácica se moviera para expirar el aire de sus pulmones.
  13. Sus pulmones estaban en una posición de reposo de la inspiración máxima constante. La crucifixión era una catástrofe médica.
  14. El problema era que Jesús no pudo empujar fácilmente hacia abajo los clavos en sus pies debido a que los músculos de las piernas, dobladas a 45 grados, estaban extremadamente fatigados, en severo calambre, y en una posición anatómica comprometida.
  15. A diferencia de todas las películas de Hollywood sobre la crucifixión, en donde la víctima era extremadamente atractivo. La víctima fue crucificado obligado fisiológicamente a moverse hacia arriba y abajo de la cruz, una distancia de unos 12 centímetros, con el fin de respirar.
  16. El proceso de su respiración causó dolor insoportable, mezclado con el terror absoluto de asfixia.
  17. Mientras las 6 horas de la crucifixión pasaban, Jesús era cada vez menos capaz de soportar su peso sobre sus piernas, sus músculos del muslo, y de la pantorrilla se fueron cada vez agotando. Hubo aumento en la dislocación de sus muñecas, codos y hombros, y aún más la elevación de su torácica, por lo que su respiración cada vez fue más difícil. Pocos minutos después de su crucifixión todo se convirtió en falta de aire para Jesús.
  18. Sus movimientos de arriba hacia debajo de la cruz parar respirar causaban insoportable dolor en sus muñecas, pies, codos y hombros dislocados.
  19. Los movimientos se hicieron menos frecuentes a medida que Jesús se cansaba más, pero el terror de la muerte inminente por asfixia le obligó a continuar en sus esfuerzos para respirar.
  20. Los músculos de las extremidades inferiores de Jesús desarrollaron calambre atroz por el esfuerzo de empujar hacia abajo sobre sus piernas para elevar su cuerpo, para que pudiera respirar, lo dejo en una posición anatómica comprometida.
  21. El dolor de sus nervios medianos destrozados en sus muñecas exploto con cada movimiento.
  22. Jesús estaba cubierto de sangre y sudor.
  23. La sangre fue el resultado de la flagelación que casi lo mata, y el sudor fue el resultado de  sus intentos involuntariamente violentos a los esfuerzos para expirar el aire de sus pulmones. A lo largo de todo esto, estaba completamente desnudo, y los líderes de los judíos, las multitudes y los ladrones a ambos lados de él se mofaban, jurando y riéndose de él. Además, la propia madre de Jesús estaba mirando.
  24. Fisiológicamente el cuerpo de Jesús estaba pasando por una serie de eventos catastróficos y terminales.
  25. Debido a que Jesús no podía mantener una ventilación adecuado de sus pulmones, ahora estaba en un estado de hipoventilación (ventilación inadecuada).
  26. Su nivel de oxígeno en la sangre comenzó a caer, y desarrollo hipoxia (bajo nivel de oxígeno en la sangre). Además, a causa de sus movimientos respiratorios restringido, su nivel de dióxido de carbono en la sangre comenzó a subir, una condición conocida como La hipercapnia.
  27. Este aumento de nivel de CO2 estimulo su corazón a latir más rápido con el fin de aumentar el suministro de oxígeno y eliminar el CO2.
  28. El centro respiratorio en el cerebro de Jesús envió mensajes urgentes a sus pulmones para respirar más rápido, y Jesús empezó a resoplar.
  29. Los reflejos fisiológicos exigieron que tomara respiraciones profundas, y él involuntariamente se movía de arriba y debajo de la cruz mucho más rápido, a pesar del dolor insoportable. Los movimientos agónicos espontáneamente comenzaron varias veces por minuto, para el deleite de la multitud que lo abucheaban.
  30. Sin embargo, debido a que estaba clavado en la cruz y su creciente agotamiento, Él no pudo proporcionar más oxígeno a su cuerpo hambriento de oxígeno.
  31. La fuerza de la falta de oxígeno (hipoxia) y demasiado CO2 (hipercapnia) hizo que su corazón latiera más rápido, por lo que Jesús desarrollo taquicardia.
  32. El corazón de Jesús latía más y más rápido, y su pulso era probablemente alrededor de 220 latidos por minuto, el máximo normalmente sostenible.
  33. Jesús había no había bebido durante 15 horas, desde las 6 del día anterior. Jesús había soportado una flagelación que casi lo mata.
  34. Sangraba por todo su cuerpo después de la flagelación, la corona de espinas, los clavos en sus muñecas y los pies, y las laceraciones seguido por sus golpes y caídas sufridas.
  35. Jesús ya estaba muy deshidratado, y su presión arterial se redujo de manera alarmante.
  36. Su presión arterial era probablemente alrededor de 80/50.
  37. Estaba en primer grado de choque, con poca sangre en su cuero, taquicardia, frecuencia respiratoria excesivamente rápida, y sudoración excesiva.
  38. Para eso del medio día el corazón de Jesús probablemente comenzó a fallar.
  39. Los pulmones de Jesús probablemente comenzaron a llenarse de edema pulmonar.
  40. Esto solo sirvió para exacerbar su respiración, que ya estaba gravemente comprometida.
  41. Jesús estaba en una insuficiencia cardiaca y respiratoria.
  42. Jesús dijo “Tengo sed”, porque su cuerpo estaba clamando por líquidos.
  43. Jesús estaba en una urgente necesidad de una infusión intravenosa de sangre para salvar su vida.
  44. No podía respirar bien y asfixiado poco a poco hasta la muerte.
  45. En esta etapa, Jesús probablemente desarrolló un Hemopericardio.
  46. Plasma y sangre se reunieron en un espacio alrededor de su corazón, llamado pericardio.
  47. Este líquido alrededor de su corazón causo taponamiento cardiaco (líquido que prohibió latir de la manera correcta al corazón de Jesús).
  48. Debido a las crecientes demandas fisiológicas en el corazón de él, y el avanzado estado Hemopericardio, probablemente con el tiempo sufrió una rotura cardíaca. Su corazón literalmente estalla. Esta fue probablemente la causa de su muerte (medicamente hablando).
  49. Para retrasar el proceso de la muerte, los soldados romanos pusieron un pequeño asiento de madera en la cruz, lo que permitiría a Jesús el “privilegio” de llevar su peso.
  50. El efecto de esto es que podría tomar hasta nueve días para morir en una cruz.
  51. Cuando los romanos quería acelerar la muerte simplemente romperían las piernas de la víctima, causando una sofocación en cuestión de minutos. Esto fue llamado crucifragrum.
  52. A las tres de la tarde Jesús dijo: “Tetelestai”, es decir “Consumado es” (o por su traducción del Inglés “It is finished”, “Esta terminado”). En ese momento entregó el espíritu y murió.
  53. Cuando los soldados se acercaron a Jesús para romper sus piernas, él ya estaba muerto. Ni un hueso de su cuerpo estaba roto en cumplimiento a la profecía.
  54. Murió después de seis horas de la tortura más atroz y terrible que se ha inventado.
  55. Murió para que la gente común como tú y yo podamos ir al cielo.

Todo lo que Él pide es que lo ames, como tu Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente.

Leitura Diária: A armadura do cristão.

“Vistam-se com toda a armadura que Deus dá a vocês, para ficarem firmes contra as armadilhas do Diabo.” (Efésios 6:11)

Um verdadeiro cristão que tem a sua vida guiada pelo Espírito Santo em algum momento enfrentará uma guerra espiritual. Porém, Deus não permite que guerreamos sem uma armadura que seja capaz de nos proteger, combater e finalmente, vencer o adversário. Efésios 6:10-13 não apenas nos instrui a como nos preparar como também nos informa contra quem estamos lutando. E em seguida traz o equipamento que o cristão deve usar para resistir e vencer os ataques do diabo.

Antes de dizer quais são esses elementos, quero te convidar a pensar em como você faz uso dessas armaduras na sua vida espiritual, pois não adianta nada saber quais são e suas finalidades sem usufruir delas. Veja a seguir a armadura do cristão onde Paulo faz uma analogia com a armadura militar:

  • Cinto da verdade: “usem a verdade como cinturão” (Ef: 6:14). Nos tempos antigos, o soldado vestia uma túnica larga feita de tecido. Isso representava um perigo pelo fato de os combates seres corpo a corpo. A finalidade do cinto era prender as partes “soltas” da túnica. No sentido espiritual, esse cinto que prende essas pontas soltas é a “verdade”. A mentira nos faz tropeçar, o que resultaria na vitória de satanás sobre as nossas vidas.
  • Couraça da justiça: “vistam-se com a couraça da justiça” (Ef 6:14). A couraça servia para proteger o tronco do soldado, mais especificamente os seus órgãos vitais. Era feito de pedaço de couro e sem mangas. Ela é a principal proteção do cristão visto que a justiça é um elemento do caráter do próprio Deus. É Ele quem nos justifica e nos torna retos através do sangue do seu Filho para que estejamos aptos para a batalha contra o inimigo de nossas almas. “Quem intentará acusação contra os escolhidos de Deus? É Deus quem os justifica” (Rm 8:33)
  • Pés calçados com a prontidão do evangelho da paz: “e calcem, como sapatos, a prontidão para anunciar a boa notícia de paz” (Ef 6:15). Os soldados romanos usavam botas com pregos para que se prendessem no chão durante a luta. O cristão pisa em território inimigo e se ele não estiver calçado, a sua pisadura não será firme. Esse evangelho da paz trata-se das boas novas que todo cristão aonde quer que vá a anuncia, levando a paz de Deus para as pessoas.
  • Escudo da fé: “e levem sempre a fé como escudo, para poderem se proteger de todos os dardos de fogo do maligno” (Ef 6:16). O escudo é um objeto grande capaz de proteger o corpo do soldado. O escudo do cristão é a confiança que ele tem em Deus e em suas promessas. A fé irá nos proteger das tentações de todo pecado.
  • Capacete da salvação: “recebam a salvação como capacete” (Ef 6:17). A cabeça é um dos grandes alvos do inimigo e o capacete servia para protegê-la desses ataques. Uma das armas de satanás é lançar a dúvida em nossa mente, buscando destruir a certeza da nossa salvação. Ou seja, o cristão precisa estar tão consciente da sua salvação quanto estaria consciente de sentir um capacete em sua cabeça. É necessário ressaltar que essa passagem se refere àqueles que já são salvos e não a obtenção da salvação.
  • Espada do Espírito: “recebam a palavra de Deus como a espada que o Espírito Santo lhes dá” (Ef 6:17). A espada era a única arma do soldado, todas as outras são de defesa. Da mesma forma é com o cristão, a Palavra é a única arma de ataque que o cristão precisa. E ela é a arma mais poderosa do que todas as armas do diabo juntas.

Agora tente trazer todos esses conceitos para a sua vida espiritual. Como e em que situação você pode fazer uso da armadura descrita? Você não está sozinho e também não está impossibilitado de lutar. O Deus que nunca perdeu uma guerra é com você. E lembre-se: você é mais do que vencedor em Cristo Jesus. O que é isso? Ser vencedor antes mesmo de entrar para lutar. O Senhor dos exércitos, Jeová Sabaoth é com você.

“Se revista da armadura do Deus Emanuel. Se revista da armadura do Deus que fez terra e céu.” (Coral Kemuel)

Pensar que yo puedo ser lo que tú quieras que sea, doblegarme hasta el suelo por una mirada, enterrarme en el sarcófago del olvido por un beso, esperar en silencio tu suspiro, perpetuar con caricias tus sentidos. Pensar que puedo ser lo que quieras que sea, así tan sumisa y fiera, tan tranquila y desordenada, tan cuerda y loca, como tú desees, donde tú desees, cuando tú desees. Y es que cuando se toca este intervalo, entre el hemisferio del deseo y amor, la línea que divide el ecuador de almas se fosiliza en el pecho. Se pierde la poca dignidad que queda para armarse con la armadura oxidada de soldado romano, se despoja toda vestimenta razonable, se pierde porque se busca ganar. Y eso a lo que llaman ganar, aunque sea entre perdidas y sumisión, me parece lo más cercano a la vida.
—  Kirsy Mari