sneia

Me caracterizo por recordar preferentemente los hechos malos y, así, casi podría decir que ‘‘todo tiempo pasado fue peor’’, si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado; recuerdo tantas calamidades, tantos rostros cínicos y crueles, tantas malas acciones, que la memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza.
—  El Túnel.
¿Por qué ser infiel, para qué si estoy con la persona que quiero, la que yo escogí?

Puede que estés con tu pareja ideal, pero siempre vas hallar algún ‘‘defecto’’. Aunque sea uno, lo que puede transformarse en un problema entre ambos, controlable o no, por ese problema pueden terminan relaciones hermosas, o ser infieles parejas perfectas, porque aunque el porcentaje sea mínimo, tú buscaras ese porcentaje que tu pareja no te da, para sentirte completamente satisfecho. Puede que esto no ocurra al inicio de la relación porque puedes reemplazarlo con otras cosas de tu pareja y sentirte lleno, pero llegará un momento en que no, ya no tendrás con qué reemplazarlo o tu mente, tu cuerpo, tu entorno, te hará pensar (consciente o inconsciente) que ¡necesitas lo que tu pareja no te da! y he ahí, razón por la cuál comienzas a mirar a otras personas, pero no cualquier persona, personas que tengan lo que tu pareja no tiene y tú quisieras tener, ¡no! quizás no lo quieres tener, solo quieres ‘‘sacarte ese antojo’’ saber que se siente ‘‘tener eso’’ saborearlo un rato para recordar la sensación un buen tiempo y volver a los brazos de tu pareja perfecta como nuevo, con ganas de seguir disfrutando lo que te da.

Claro que… está la posibilidad que seas tan pendejo de no poder notar lo que tu mente, tu cuerpo, tu ser, estaban haciendo y te confundas enormemente dudando del amor y relación con tu pareja perfecta. Porque esa sensación de satisfacción, de ese deseo que anhelaste tanto tiempo, te puede cegar e ignorar las demás sensaciones que estás acostumbrado a tener, como esto es algo nuevo y fuerte, te puede confundir, y he ahí pendejos que dejan relaciones hermosas por relaciones fugaces, inestables, personas muy distintas a ellos, el prototipo que jamás pensaste que esa persona estaría, por personalidades que jamás pensaste te podrían cambiar, y ahí está, no le ves lógica pero… todo tiene una razón, aunque esta no te haga conexión alguna.

Volví a casa con la sensación de una absoluta soledad.
Generalmente, esa sensación de estar solo en el mundo aparece mezclada a un orgulloso sentimiento de superioridad: desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos; mi soledad no me asusta, es casi olímpica.

Pero en aquel momento, como en otros semejantes, me encontraba solo como consecuencia de mis peores atributos, de mis bajas acciones. En esos casos siento que el mundo es despreciable, pero comprendo que yo también soy parte de él; en esos instantes me invade una furia de aniquilación. Y siento cierta satisfacción en probar mi propia bajeza y en verificar que no soy mejor que los sucios monstruos que me rodean.

El túnel.-