sn1006

The Guest Star - Super Nova Remnant SN 1006

This beautiful structure is the result of a violent explosion that happened thousands of years ago. This remnant is located 7,200 light-years away in the constellation Lupus. In the year 1006 a bright light dominated the night sky for all of humanity to see. This bright explosion was the brightest object in the night sky (other than that moon) and was ¼th the brightness of the moon. All over the world observations of this strange super bright star were recorded. Even to this day there has not been an object brighter than SN 1006 observed in the night sky. After it’s initial brightness faded, astronomers began to call this object the “guest star”; at the time they could not have known the complexities it contained.

Credit: ESO

Supernova remnant 1006

When the object we now call SN 1006 first appeared on May 1, 1006 A.D., it was far brighter than Venus and visible during the daytime for weeks. Astronomers in China, Japan, Europe, and the Arab world all documented this spectacular sight. With the advent of the Space Age in the 1960s, scientists were able to launch instruments and detectors above Earth’s atmosphere to observe the Universe in wavelengths that are blocked from the ground, including X-rays. SN 1006 was one of the faintest X-ray sources detected by the first generation of X-ray satellites.

A new image of SN 1006 from NASA’s Chandra X-ray Observatory reveals this supernova remnant in exquisite detail. By overlapping ten different pointings of Chandra’s field-of-view, astronomers have stitched together a cosmic tapestry of the debris field that was created when a white dwarf star exploded, sending its material hurtling into space. In this new Chandra image, low, medium, and higher-energy X-rays are colored red, green, and blue respectively.

Image credit: NASA

Supernova SN 1006: Cause of Brightest Stellar Event in Recorded History Illuminated

ScienceDaily (Sep. 27, 2012) — Between April 30 and May 1 of the year 1006, the brightest stellar event ever recorded in history occurred: a supernova, or stellar explosion, that was widely observed by various civilizations from different places on Earth. More than a thousand years later a team led by researchers from the University of Barcelona, the Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) and the CSIC has found that the supernova of 1006 (SN 1006) probably occurred as a result of the merger of two white dwarfs.

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SN 1006

SN 1006 is a supernova remnant located about 7,000 light years away towards the constellation Lupus. The light from the explosion reached Earth in 1006 c.e., when the object became one of the brightest in the sky for several weeks. This image is about 70 light years across.

SN 1006 is a remnant from a Type 1a supernova, a supernova caused by a white dwarf star either accreting mass from a companion star or merging with another white dwarf and gaining enough mass to collapse into a supernova. These events are used as landmarks for astronomers to measure the expansion of the universe. Scientists are also working to determine the composition of the original star by looking at the elements in the debris. The remnant is also changing, as some material flies off at almost 11 million miles per hour while some saunters away at only 7 million miles per hour.

Image and information from Chandra.

La supernova más brillante de la historia

     

Una investigación, en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto el origen del que hasta ahora se considera el “evento estelar más brillante” que ha podido ser contemplado en la historia desde la Tierra, la supernova SN1006, que tuvo lugar en el año 1006 a unos 7.000 años luz de la Tierra, fruto de la fusión de dos enanas blancas, según ha publicado la revista Nature en su portada.
De esta forma, el CSIC señala que este evento estelar se clasifica dentro de las supernovas de tipo Ia, que son aquellas generadas por sistemas binarios en los que dos objetos astronómicos están ligados entre sí por su fuerza gravitatoria. Asimismo, apunta que el estudio calcula que la luz emitida por SN1006 fue equivalente a “una cuarta parte” de la del brillo de la Luna, lo que respaldaría los registros históricos de astrólogos de la época que indican que la explosión fue visible en distintas partes del mundo durante “más de tres años" y que fue "aproximadamente” tres veces más brillante que Venus. Por otro lado, explica que “usualmente” estos sistemas suelen estar formados por una enana blanca y una estrella normal que le aporta la materia necesaria para alcanzar la “masa crítica” de 1,4 veces la del Sol y, una vez alcanzada, la enana blanca comienza la fusión de su núcleo que origina una explosión termonuclear. No obstante, también existe la posibilidad de que la supernova se origine a causa de la fusión de dos enanas blancas conectadas entre sí.

 "La exploración en torno al lugar donde se produjo la supernova SN1006 no ha detectado a ningún candidato a compañero de la enana blanca original, lo que invita a pensar que probablemente se produjo mediante la fusión de dos enanas blancas conectadas entre sí".

“Hasta la fecha se habían encontrado algunas supernovas extragalácticas que no mostraban ninguna señal de la existencia de la estrella compañera”. “Estos nuevos resultados, junto con otros anteriores, suponen que la fusión de enanas blancas podría ser una vía usual para dar lugar a estas violentas explosiones termonucleares”. 

Investigadora del Instituto de Física Fundamental del CSIC Pilar Ruiz-Lapuente.

Ante esto, el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias Jonay González, que ha liderado el trabajo, ha argumentado que

“Existen tres tipos de estrellas en la región donde tuvo lugar la explosión, las gigantes, subgigantes y enanas, pero las observaciones sólo detectaron cuatro estrellas gigantes situadas a la misma distancia que el remanente de la supernova”.

“Las simulaciones numéricas no predicen a una compañera de estas características, las cualidades de una posible estrella compañera. Tras la explosión de la supernova, la estrella compañera de la enana blanca se asemejaría más a una estrella de helio, pero ninguna de este tipo fue detectada en la región de estudio por lo que se desprende que el origen de SN1006 tuvo lugar en la colisión de dos enanas blancas, cuyo material fue expulsado sin dejar ningún testigo de la explosión”.