sierva

Cuando terminó, Cayetano tomó la mano de Sierva María y la puso sobre su corazón. Ella sintió dentro el fragor de su tormenta.
«Siempre estoy así», dijo él
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:
«¿Y ahora? »
«Ahora nada», dijo él. «Me basta con que lo sepas».
—  Del amor y otros demonios (fragmento) de Gabriel García Márquez.
Los Hombres de Verdad Aman las Mujeres de Carácter — Por Paul Maxwell

He escuchado a muchas personas decir: “A los hombres le gustan las mujeres tranquilas”. “Los chicos no responden bien a chicas inteligentes”. “Las mujeres profesionales son demasiado intimidantes como para atraer hombres buenos”.

Yo entiendo por qué creemos estas cosas. Es una historia bonita. Tiene sentido en el éxito de algunas mujeres para encontrar maridos, y el fracaso de otras. Como cristianos (y como seres humanos) nos sentimos muy inteligentes cuando tenemos que diagnosticar la causa y la cura de la soltería. “Eres demasiado obstinada”. “Eres demasiado escandalosa”. “Una mujer debe ser humilde, tranquila y delicada”.

Sin embargo, es fácil olvidar en medio de todo nuestro diagnóstico que: si una mujer es “intimidante” es un factor de la percepción masculina, no de la personalidad femenina. ¿Queremos que las mujeres sean menos intimidantes? Esa es una pregunta para exponerla a los hombres que las ven como tal, y solo podemos esperar que tales hombres maduren. La verdadera pregunta que debemos hacernos es: ¿queremos que las mujeres sean débiles? Y la respuesta debe ser siempre, basados en lo que nos enseña la Escritura: “De ninguna manera”.

Las mujeres de carácter son tan vitales como los hombres de carácter para el propósito de Dios en la iglesia. ¿Por qué?

1. Las mujeres de carácter exponen a hombres perversos

No puedo hablar en nombre de los hombres cristianos en todas partes, pero puedo hablar por mí mismo, y en nombre de muchos de los hombres de la Biblia: La piedad es atractiva tanto para los hombres como para las mujeres (Pr. 31:30).Y, a menudo, la femineidad piadosa requiere ser fuerte, incluso intimidante. Considere a Jael en Jueces 4. El marido de Jael, Heber, “se había separado de los ceneos,”, y “había plantado su tienda cerca de la encina Zaanaim, que es junto a Cedes”.

Por lo tanto, cuando Sísara, un general militar cananeo bajo Jabín, rey de Hazor –enemigo del pueblo de Dios– trató de buscar refugio, se fue a la tienda de Heber, “porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber Cineo” (Jue. 4:17). Pero Sísara encontró a Jael en la tienda y empezó a darle órdenes: “Dame un poco de agua” “Ponte a la entrada de la tienda”. En respuesta, Jael “se le acercó silenciosamente y le clavó la estaca en las sienes, la cual penetró en la tierra” (Jue. 4:21). Débora posteriormente canta de Jael: “Bendita entre las mujeres sea Jael”. “Extendió ella la mano hacia la estaca de la tienda, y su diestra hacia el martillo de trabajadores” (Jue. 5:26).

Gracias a Dios Jael no era mansa, sumisa y respetuosa hacia este amigo de su marido rebelde. Ella no era de las que se dejaba pisotear. Las mujeres de carácter rechazan las demandas de los hombres malos.

2. Las mujeres de carácter reprenden a hombres buenos

Cuando David decidió matar a Nabal –el hombre impetuoso y brutal que encarna la locura de la pura masculinidad– Abigail, mujer de Nabal, ofreció a David cientos de pasteles de higos, panes y odres de vino. Aun más, ella aprovechó la oportunidad para hablar a David con las siguientes palabras: “esto no causará pesar ni remordimiento a mi señor, tanto por haber derramado sangre sin causa como por haberse vengado mi señor” (1 S. 25:31). En otras palabras, Abigail advirtió: “Ten cuidado. No uses tu poder de manera que te haga culpable”.

David respondió: “Bendito sea tu razonamiento, y bendita seas tú, que me has impedido hoy derramar sangre y vengarme por mi propia mano” (1 S. 25:33). Nabal murió poco después de un ataque al corazón. “Entonces David envió a hablar con Abigail, para tomarla para sí por mujer” (1 S. 25:39).

David se sintió atraído hacia esta mujer valiente por su fortaleza, por su reprensión y por su carácter. Abigail le hizo la vida más difícil a David. Y David, en un momento de gracia, fue capaz de ver que el hecho de que Abigail se interpusiera en su camino, era un regalo de pureza para él. Ese día, David buscaba la salvación por sí mismo, pero le fue dada por Dios en Abigail, quien aun cuando estaba a su merced como sierva le dijo lo que necesitaba escuchar.

Las mujeres fuertes reprenden a hombres buenos, que necesitan ayuda en sus debilidades, que necesitan a alguien que les ayude a ver cómo ser fuertes.

3. Las mujeres de carácter forman hombres creyentes

No hay más fuerte, más constante recordatorio del evangelio en mi vida que mi madre. Pablo dice algo muy similar de Timoteo: “Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” (2 Ti. 1:5).

En un mundo ideal, hombres y mujeres unirían sus fuerzas. Pero vivimos en un mundo en el que necesitamos mujeres de carácter para hacer fuertes a los hombres, porque a veces simplemente no hay hombres para hacerlo. El padre de mi mamá murió cuando ella tenía nueve años, y mi propio padre no estaba presente en mi vida lo suficiente como para ser padre. Así que ella hizo el trabajo de dos padres –el trabajo de dos discipuladores– tanto para mi hermana como para mí. Junto con Pablo y Timoteo, estoy muy contento de que Dios nos dio estos regalos de mujeres fuertes para sobrevivir la presencia inconsistente y las consecuencias de las acciones de hombres “fuertes”.

Por supuesto, algunas de las madres más piadosas han tenido algunos de los niños menos piadosos, y viceversa. Pero en una época en la que los padres a menudo fallan en otorgar el don de la fe a sus hijos, el futuro a menudo se encuentra en la fortaleza de las mujeres para hacer ese trabajo evangelístico.

Ya sea como niños o como sus discípulos, las mujeres de carácter forman hombres creyentes.

La belleza y la fuerza de la fe

Vivimos en una época en que las mujeres están superando a los hombres en muchas áreas de habilidades profesionales y personales. Los hombres tienen dos opciones: encontrar la fortaleza femenina maravillosamente atractiva o permanecer inseguros e intimidados. Los hombres de verdad aman a las mujeres fuertes, porque la gloria de Dios es hermosa, y “la mujer es gloria del varón” (1 Co. 11:7).

Jesús, da a los hombres la gracia de ver la belleza de la gloriosa fuerza femenina. Da a las mujeres la resistencia para permanecer fuertes por el tiempo que sea necesario para que, a los hombres adecuados, ellas les parezcan hermosas por los motivos correctos. Y ayuda a los hombres y mujeres a enamorarse de una fe probada y genuina, que es “más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego” (1 P. 1:7).

Una publicación de DesiringGod.org

Traducida por Alicia Ferreira de Díaz

[Booktag] El Cuerpo Humano Literario

Muchas gracias de nuevo @bookspalooza por etiquetarme en estos bookstag y perdon por latardanza no habia podido entrar espero les gueste :D

Ojos: Libro del que te enamoraste a primera vista

Originally posted by bumblebookbees

Tokio blues – Haruki Murakami

Simplemente por que la portada luce algo de melancolia, la cual se ve claramente reflejada en sus letras, pongo este por que en verdad me gsuto mucho cuando lo lei pero pudo ser cualquier otro hay varios que me han gsutado al ver su portada

Boca: Libro del que todos hablan

Originally posted by fireladies

Ladroan de Libros – Markus Zusak

Es el unico libro que lei justo cuando era aun muy popular,y ya esta demas hablar de el, simplemente es muy bueno y si no lo has leiodo deberias hacerlo, de los que son populares atualmenteen realidad no me llaman la atencion, pero supongo en algun momento leere alguno.

Pulmones: Libro vital en tu vida

Originally posted by myxwretchedxworld

Frankenstein – Mary W. Shelley

Por qué? simplemente porque fue el primer libro que lei, dejo una gran impresion en mi y de ahi mi interes en libros del mismo genero, no lo voy a olvidar y lo tendre siempre en mi estanteria.

Estómago: Libro que devoraste

Originally posted by lovetheworldlife

Del amor y otros demonios – Gabriel García Márquez

Si bien es relativamente corto, lo termine mas rapido de lo esperado ya que me absorbio bastante su trama, cada uno de los sucesos ocurridos en el me preocupaban, queria saber que es lo que le pasaria a Sierva Maria, cada injusticia y hechos de incompresion hacia ella hasta ese final tan extraño pero esperado a fnal de cuentas. Sin duda un excelente libro

Hígado: Libro muy gordo

Originally posted by yahooentertainment

Cancion de hielo y fuego – George R. R. Martin

Aqui me referiero a toda la saga de The game of thrones ya qu etodo sus libros son bastante gordos sobre todo dos que si sobrepasan las mil paginas asi que por eso y porque es una saga fantastica, la pongo aqui.

Apéndice: Libro que ni te gustó ni te disgustó

Cruzada en Jeans – Thea Beckman

Me lo presto un amigo, no sabia que esperar, es una historia bastante entretenida, lo del viaje en el tiempo fue lo que me llamo la atencion, no es increible pero tampoco es malo y con un final a mi parecer algo forzado, pero bueno historia a final de cuentas

Corazón: Libro romántico

Originally posted by valarmorghulouis

La mecánica del corazón  – Mathias Malzieu

Es un libro que si bien no acaba bien, lo cual me molesto bastante, el resto es una historia increible donde le amor es lo que mueve a nuestro protagonista para encontrar a us amada y poder estar con ella, lo que viene al final me parecio una crueldad excesiva por parte del autor pero…no se.

Cerebro: Libro reflexivo y realista

Originally posted by piercethealltimesleepingveil

Quien se ha robado mi queso – Spencer Johnson

Por demas conocido, libro de superacion personal podria decirse, lo lei hace muchos años, lo pongo aqui porque esa clase de libros no me interesa tanto, lo lei porque lo tenia al mano, soy bastante neutral con este libro asi que por eso lo pongo aqui.

Cabello: Libro superficial

Originally posted by burdened-with-glorious-hobbits

??? – ???

En esta seccion la verdad no se que libro de los que he leido podria poner, me suena a que debria poner un libro que hable de cosas muy superfluas, de personal precisamente superficiales, si ven las lista de mis libros leidos y creen que alguno lo sea pueden decirme

Uñas: Libro que cuidas mucho

Originally posted by credo-in-deum-patrem

Prince Lestat – Anne Rice

Este Libro será siempre el que más cuide y mantenga protegido ya que es un libro que espere mucho aun sin saber que seria escrito despues de tantos años y por que esta Firmado por Anne rice :D

Bueno eso  fue todo espero que esten bien Saludos!!!

“Aprì il fagottino di Sierva María e sistemò le cose una a una sopra il tavolo. Le conobbe, le fiutò con un desiderio avido del corpo, le amò, e parlò con loro in esametri osceni, finché non ne poté più.”

G.G. Marquez, Dell’amore e altri demoni

Me alegro de ser caótica, impredecible, algo salvaje y sarcástica, que tu madre se ría de mi rebeldía y que festeje cada vez que opino distinto a ti y tus ideas machistas que quieren mantenerme sumisa y enmudecida. Yo no nací para bajar la cabeza delante de los hombres que se creen machos alfas, ni pretendo ser jamás una mujer de harén, mi lugar nunca será otro que el primero, no salí del vientre de mi madre para ser segunda, tercera o cuarta. Yo valgo el amor completo de cualquier hombre, no me conformo con migajas de tiempo o cariño, soy una mujer entera que busca lo que ofrece, un amor genuino y una entrega sincera, sin mentiras ni ocultamientos mezquinos para satisfacer el ego. No me importa discutir por horas, no esquivo las peleas, no soy complaciente con tal de no iniciar una guerra, voy de frente, soy combativa y mi lengua sabe moverse placentera en medio de los campos minados de explosivos. Conozco los dolores que se sienten en el alma y he provocado heridas, me gusta lastimar algunos autoestimas que se pasan al plano de la absoluta soberbia. Si hubiera nacido en la época de los reyes, me habrían cortado la cabeza por no ser una sierva que cumple con las leyes de obediencia… Me gusta ser auténtica, y eso es todo, al que no le guste solo lo invito a no molestarme, porque aunque sea todo lo que he dicho al principio, aprendí a respetar muchos puntos de vista de personas que consideré dignas de desaparecer de la faz de la Tierra sin dejar ni siquiera el registro de sus nombres…
—  Olivia Ismael.

Las personas cristianas son personas seguidoras de Jesucristo y creen en Él y su palabra que es la Biblia, por lo que todas sus creencias deberían estar fundamentadas sólo en el libro que el mismísimo Dios inspiró. (Quise aclarar este punto ya que hay muchas ideas acerca del siguiente personaje).

Todo a continuación es basado en la Biblia y todo aquel que guste puede comparar los siguientes versículos que se relacionan.

¿Quien es Maria? ¿Que fue lo que hizo? ¿Puede la madre que tuvo Jesús interceder por mis problemas si le pido a ella? ¿Es digna de un altar? ¿Es María una diosa?

María, la madre de Jesús era una mujer quien fue descrita por Dios como “muy favorecida” (Lucas 1:28). La frase “muy favorecida” viene de una palabra griega, que significa esencialmente “mucha gracia”. María recibió la gracia de Dios. La gracia es “un favor inmerecido”, significando que es algo que recibimos a pesar del hecho de que no lo merezcamos. María necesitaba de la gracia de Dios, al igual que el resto de nosotros. María misma comprendió esta hecho, al declarar en Lucas 1:47, “Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.” María reconoció que ella necesitaba ser salvada, que ella necesitaba a Dios como su Salvador. La Biblia nunca dice que María fuera otra cosa que una humana ordinaria, a quien Dios eligió utilizarla de una manera extraordinaria. Sí, María era una mujer justa y favorecida (con gracia) por Dios (Lucas 1:27-28). Al mismo tiempo María también fue un ser humano pecador, como todos los demás, que necesitaba a Jesucristo como su Salvador, al igual que todos los demás (Eclesiastés 7:20; Romanos 3:23;6:23; 1 Juan 1:8).

María no tuvo una “inmaculada concepción” – no hay una razón bíblica para creer que el nacimiento de María fue otra cosa que un nacimiento humanamente normal. María era una virgen cuando dio a luz a Jesús (Lucas 1:34-38), pero la idea de una virginidad perpetua de María es anti-bíblica. Mateo 1:25, hablando de José, declara, “Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús.” La palabra “hasta” indica claramente que José y María tuvieron una unión sexual después del nacimiento de Jesús. José y María tuvieron varios hijos juntos después de que Jesús nació. Jesús tuvo cuatro medios-hermanos; Jacobo, José, Simón, y Judas (Mateo 13:55). Jesús también tuvo medias-hermanas, pero no se mencionan sus nombres o el número de ellas (Mateo 13:55-56). Dios bendijo y favoreció a María dándole varios hijos, lo cual en esa cultura era una clara indicación de la bendición de Dios hacia una mujer.

Una ocasión en que Jesús estaba hablando, una mujer de entre la multitud exclamó, “Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste” (Lucas 11:27). Nunca hubo una mejor oportunidad para que Jesús declarara que María era en realidad digna de alabanza y adoración. ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? “Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” (Lucas 11:28). Para Jesús, la obediencia a la Palabra de Dios era MAS IMPORTANTE que el ser la mujer de quien nació. En ninguna parte de la Escritura Jesús, o alguien más, dirige alguna alabanza, gloria o adoración a María. Elisabet, la pariente de María, alabó a María en Lucas 1:42-44, pero su alabanza estaba basada en el hecho de que María daría a luz a Jesús. No estaba basada en ninguna gloria inherente en María.

María estuvo ahí en la cruz cuando Jesús murió (Juan 19:25). María estuvo con los apóstoles en el día de Pentecostés (Hechos 1:14). Sin embargo, María nunca vuelve a ser mencionada después del capítulo uno del libro de los Hechos. 1). En ningún momento los apóstoles le concedieron a María un papel prominente. La muerte de María no está registrada en la Biblia. Nada se dice de María acerca de su ascensión al cielo, o siendo de alguna forma exaltada en el cielo. María debe ser respetada como la madre terrenal de Jesús, pero no es digna de adoración. En ninguna parte indica la Biblia que María puede escuchar nuestras oraciones, o que puede ser mediadora para nosotros ante Dios. Jesús es nuestro Único abogado y mediador en el cielo (1 Timoteo 2:5) Si se le hubiera ofrecido alabanza, adoración, u oraciones, María hubiera dicho lo mismo que los ángeles: “¡Adora a Dios!” (Apocalipsis 19:10; 22:9) María misma establece el ejemplo para nosotros, dirigiendo su alabanza, adoración y glorificación solamente a Dios, “Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones, porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre” (Lucas 1:46-49)

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|| Convirtiéndome en Ester || Por Charo y Paul Washer

La mujer devota

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?…”
“Pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7).
“Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las doncellas para venir al rey Asuero, después de haber estado doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres, pues así se cumplía el tiempo de sus atavíos, esto es, seis meses con óleo de mirra y seis meses con perfumes aromáticos y afeites de mujeres, entonces la doncella venía así al rey. Todo lo que ella pedía se le daba, para venir ataviada con ello desde la casa de las mujeres hasta la casa del rey” (Ester 2:12-13).

Siempre me ha maravillado el tipo de preparación que la futura reina Ester tuvo que atravesar antes de poder ir ante el rey Asuero.

¿Alguna de nosotras querría atravesar doce meses de tratamientos de belleza antes de conocer al hombre de nuestros sueños? Probablemente no, pero aún así, imagina las posibilidades. Un año apartada para un solo propósito: convertirte en todo lo que puedes ser para la persona que más amas. Un tiempo precioso para cultivar la belleza, para hacer una inversión en educación y etiqueta, para fortalecer la virtud y construir el carácter.

La preparación de Ester me recuerda ese precioso tiempo entre el despertar del deseo en el corazón de una mujer joven de compartir su vida con un compañero y el momento en el que camina rumbo al altar. Para muchos, este tiempo de preparación aparenta ser nada más que un tiempo de espera. Las mujeres solteras a menudo se ven a sí mismas como esperando en el anaquel mientras la vida pasa frente a ellas; como si estuvieran solamente calentando la banca. Ellas no se dan cuenta de que están desperdiciando el momento más importante de sus vidas, están negándose a sí mismas un enorme gozo y recompensa, están negándole a su futuro esposo una mujer más virtuosa y están negándole a Dios una sierva a través de la cual Él desea hacer grandes cosas.

Así como Ester tuvo que ser preparada antes de poder ser la reina de un reino entero, la mujer debe de ser preparada antes de poder embarcarse en uno de los más importantes y difíciles llamados en la vida: el matrimonio y la maternidad. Ester tuvo que aprender las costumbres del reino al que ella pertenecía, tuvo que aprender las costumbres de la vida en la corte, los desafíos intelectuales, emocionales y espirituales de tan elevada posición. Para decirlo más claro: Ester tuvo que ser transformada de una jovencita a una reina antes de poderse acreditar el título y jugar el rol. De esa misma manera, la cristiana soltera debe aprender las costumbres del Reino de los Cielos antes de unirse con aquel que Dios está preparando para ella. Ella debe de estar preparada intelectual, emocional y espiritualmente no por sirvientes de la corte en algún templo pagano, sino por Dios mismo, Su Palabra y por otras mujeres devotas que han sido preparadas antes de ella.

La soltería no es ni una pérdida de tiempo ni una espera con los brazos cruzados, sino que es un tiempo que Dios ha reservado especialmente para la mujer para convertirla en lo que Él quiere que sea y usarla en maneras que quizá sean imposibles después del matrimonio. La soltería es un tiempo en el que una mujer debe cultivar las virtudes que son parte de ser una mujer de Dios, para que ella pueda ofrecer a su futuro esposo y al mundo algo más que solo una cara bonita.

Recuerda a lo largo de tu soltería que no eres la única que está soltera, también tu futuro esposo está pasando por la misma etapa que tú. ¿No sería algo terrible conocer finalmente al hombre que se convertirá en tu esposo solo para darte cuenta de que él ha usado su soltería para servir a Dios y para prepararse a sí mismo para ser un mejor esposo para ti mientras que tú no usaste la libertad de tu soltería para servir al Señor, ni aprovechaste la capacitación que Dios te ofrecía? ¿No sería algo terrible también darte cuenta de que tu esposo pasó sus días como hombre soltero orando por tus necesidades y por la obra de Dios en tu vida, mientras que tú ni oraste por él ni respondiste a la gracia de Dios que te fue otorgada como resultado de sus oraciones?

Es algo maravilloso cuando Dios bendice a una mujer con un esposo. Ese alguien especial quien es perfecto para ella puesto que ha sido cuidadosamente diseñado por Dios para ser uno solo con ella. Es un verdadero gozo para la mujer mirar hacia atrás y recordar como Dios le permitió esperar en Él y que Él fue fiel para bendecirla. Es incluso un gozo mayor para ella saber que su tiempo como mujer soltera fue también un tiempo de buscar a Dios y de serle fiel a Él y a Su propósito. Que ella en ningún momento quiso huir de ese estado sino que deseaba confiar solamente en Dios y esperar en su soberanía y gracia.

De ninguna manera es una tragedia ser una mujer Cristiana soltera sin embargo, las costumbres del mundo se han infiltrado nuevamente en la Cristiandad con la falsa idea de que lo es. Una de las mentiras más grandes es que si tú no tienes a alguien o no estás activamente buscándolo, algo malo sucede contigo. Otra mentira es que la mujer soltera debe salir con hombres como si buscar esposo fuera igual que ir a comprar en una plaza comercial. Pero una mentira incluso más grande es que la mujer soltera debe entregar su cariño y afecto indiscriminadamente para que pueda ser más experimentada y saber que hacer cuando finalmente encuentre al hombre de su elección. Mi querida cristiana, es una mentira y una afrenta a Dios decir que la experiencia es la mejor maestra cuando de hecho, es Dios quien es el mejor maestro y aunque el lema del mundo sea “vive y aprende”, el consejo de la Biblia es “aprende y vive”. No necesitas ser una experta, solo necesitas ser conocedora de lo que Dios ha dicho y ser obediente a ello. No deberías estar buscando al hombre de tu elección sino que deberías estar esperando al hombre elegido por Dios. Y cuando el venga, no serán las experiencias pasadas las que harán funcionar tu matrimonio, sino la castidad, pureza y santidad pasadas. Deberíamos apartar nuestros rostros de las costumbres y experiencias de este mundo de maldad y buscar solo las cosas que Dios ha puesto en el camino que Él ha preparado para nosotras.

Dios sabe exactamente lo que necesitas y Él incluso conoce mejor que tú los deseos de tu corazón. A Dios le encantan las sorpresas. El no quiere que tu andes buscando a tu esposo, Él quiere traértelo a ti y probablemente en el momento en que menos lo esperes. Si desobedeces este consejo, al igual que muchas otras mujeres antes que tú, y te das a la tarea de buscar por ti misma un compañero, quizá encontrarás a alguien, pero existe la posibilidad de que ese alguien no sea el indicado.

Como mujeres, nuestra naturaleza desea la compañía y camaradería de un hombre. Esto viene de Dios y por lo tanto es bueno. Pero al mismo tiempo estamos equivocadas al pensar que si no llenamos esta necesidad, moriremos. Tener a alguien como compañero no es como la necesidad de respirar. Eso quiere decir que puedes sobrevivir sin un compañero, al menos hasta que Dios haya hecho su obra perfecta en ti. Recuerda las Escrituras: “pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir…”. (1 Corintios 10:13)

He descubierto que hay dos razones principales por las cuales una persona necesita “desesperadamente” de alguien más. Primero que nada, es porque no conocen a Dios como deberían. ¿Acaso no es Dios el Dios de toda consolación? ¿Acaso no es Cristo el Señor exaltado que lo llena todo? ¿Entonces por qué nos quejamos sobre lo solas y vacías que nos sentimos? ¿Podría ser que Dios extiende nuestro tiempo de soltería para que podamos encontrar nuestra vida en Él y para aprender a estar completas en Él? Si buscamos casarnos porque sentimos que un esposo llenará nuestras vidas o porque de alguna manera nos hará completas, terminaremos lastimosamente decepcionadas en nuestro matrimonio. Ningún hombre, no importa que tan parecido a Cristo sea, podrá jamás tomar el lugar de Dios en nuestras vidas; pensar que eso es posible es idolatría pura. Si no estamos llenas de Dios ahora y completas en Cristo en el presente, entonces ni siquiera un matrimonio de “ensueño” será capaz de eliminar esa sensación de vacío.

La segunda razón para desesperadamente necesitar a alguien en nuestras vidas es el egoísmo. Cuando necesitamos a alguien para sentirnos amadas o cuando necesitamos a alguien para que nuestros sentimientos de vacío se disipen, entonces estamos deseando un matrimonio por las razones incorrectas. El matrimonio no debe de buscarse como una oportunidad de satisfacer nuestras necesidades, sino como una oportunidad de satisfacer las necesidades de otro. Si no hemos aprendido a llevarle a Dios nuestras propias necesidades, entonces probablemente vamos a abrumar a nuestro esposo con nuestras necesidades sin estar al tanto de las suyas. Yo he conocido a mujeres Cristianas que pasan sus días consumidas por sus propias necesidades y constantemente lamentándose de que Dios no ha traído a alguien a sus vidas. ¿Pero por qué Dios debería confiarle un hombre devoto a una mujer que esta absorta en si misma y en sus propias necesidades y que no hace uso de su libertad como soltera para servir a Dios y preparase a sí misma para Sus propósitos? ¡Una mujer así tendría muy poco que ofrecer a un esposo devoto!

Mi querida amiga, estar soltera así como estar casada debe de ser considerado un tiempo muy especial y de gozo en la providencia de Dios. No debería ser considerado una mera circunstancia o una maldición de la cual uno debería huir desesperadamente. Estar soltera es un tiempo para aprender de Dios y de nosotras mismas, un tiempo para descubrir quienes somos en Cristo y para conformarnos más a Él. Es un tiempo para ser fervientes en las buenas obras y para involucrarse en la ministración a otros. Estar soltera tiene un encanto propio que debe ser disfrutado en su tiempo porque una vez que pasa, no hay vuelta atrás. Casi no hay nada más triste que una mujer ya casada que se lamenta por lo que pudo haber sido y hecho durante su soltería. Todo se perdió por haberse apresurado a casarse sin tener en consideración la obra o el plan de Dios.

Cada época en la vida tiene una belleza y una maravilla propias. Mi oración por todas las mujeres Cristianas es que puedan disfrutar su tiempo a pesar de las mentiras del mundo. Que puedan ser exigentes y no conformarse con menos que la perfecta voluntad de Dios. Que puedan esperar pacientemente en Dios quien es el dador de todo don bueno y perfecto. Que puedan ser como Ester, usando el tiempo que Dios considere necesario para hacerlas bellas por dentro y por fuera.

Uno elige todo el tiempo.Elegir consiste en tomar una de las opciones, este seguro o no de quererlo. Tomar decisiones no es algo facil y menos en las situaciones donde generalmente aparecen: conflictos en relaciones, fin de etapas. Esas, para mi, son las mas dificiles elecciones. Despues estan las cotidianas, desde hacia donde ir hasta que comida ingerir que las tomamos casi sin darnos un segundo para procesarlas. 

Hay todo un proceso que se lleva a cabo al momento de elegir. A veces sin pensarlo, uno evalua rapidamente que es mejor para uno. Egoismo presente. Otras veces, con un poco mas de tiempo, relevancia e importancia, uno se toma unos segundos o dos y elige entre las opciones para ver cual va a hacerle menos peor. Egoismo presente. 

El egoismo presente, presente en cada uno de nosotros, en cada momento, en cada familia, en cada amistad. Nos recorre a todos por igual, porque siempre está. No se quien me dijo una vez que el ser humano nace innatamente malo. Nunca lo pense, le dije. 

 Despues de muchas experiencias conclui que el ser humano es egoista, no malo. Para algunos estare diciendo obviedades, para otros boludeces, pero a mi me parece interesante. ¿Por que es egoista? porque al momento de tomar decisiones el individuo actua como individuo, es decir que piensa (individualmente) en el bienestar propio, y si hay otras personas incluidas, en el que mayor enfasis y foco va a poner para ver si esa eleccion lo perjudica o no, es en el mismo. Lo afirmo porque lo creo. Para otros sera diferente, capaz ellos sean diferentes. Da igual, al fin y al cabo solo estoy pensando en lo que yo quiero. 

Me voy con la noche
a escuchar los silencios,
a mirar el lado amable de la ciudad,
a beber de la oscuridad igualadora,
me voy para encontrarme con los hermosos barbudos
y las hermosas bailarinas de la calle,
me voy porque el brillo del día me confunde y
me hace alucinar felicidad,
día hipócrita, tú y tus esclavos encamisados,
día hipócrita, tú y tus siervas femeninas al servicio del ojo masculino tan obsoleto, tan demente, tan siniestro,
me voy con la noche a mirar lo infinito,
me voy a navegar junto al humo de los pobres,
me voy a la realidad más cruda,
yo, hijo maldito de la civilización moderna.
—  Awqapuma

Felices 87 años a uno de mis escritores favoritos, Gabriel García Márquez, gracias a ti puedo ahora contar la hermosa historia de amor de Sierva María de Todos los Ángeles, la loca que vivía en un convento. Puedo contar la confusa e incestosa vida de los Buendía y navegar por los mares de rayos de sol por mi sala. Gracias por todo y felicidades. 

anonymous asked:

¿La virgen Maria es la madre de Dios?

Hola :)

Te voy a pegar una respuesta que dice hace tiempo acerca de María:

María, la madre de Jesús era una mujer quien fue descrita por Dios como “muy favorecida” (Lucas 1:28). La frase “muy favorecida” viene de una palabra griega, que significa esencialmente “mucha gracia”. María recibió la gracia de Dios. La gracia es “un favor inmerecido”, significando que es algo que recibimos a pesar del hecho de que no lo merezcamos. María necesitaba de la gracia de Dios, al igual que el resto de nosotros. María misma comprendió esta hecho, al declarar en Lucas 1:47, “Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.” María reconoció que ella necesitaba ser salvada, que ella necesitaba a Dios como su Salvador. La Biblia nunca dice que María fuera otra cosa que una humana ordinaria, a quien Dios eligió utilizarla de una manera extraordinaria. Sí, María era una mujer justa y favorecida (con gracia) por Dios (Lucas 1:27-28). Al mismo tiempo María también fue un ser humano pecador, como todos los demás, que necesitaba a Jesucristo como su Salvador, al igual que todos los demás (Eclesiastés 7:20; Romanos 3:23; 6:23; 1 Juan 1:8).

María no tuvo una “inmaculada concepción” – no hay una razón bíblica para creer que el nacimiento de María fue otra cosa que un nacimiento humanamente normal. María era una virgen cuando dio a luz a Jesús (Lucas 1:34-38), pero la idea de una virginidad perpetua de María es anti-bíblica. Mateo 1:25, hablando de José, declara, “Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús.” La palabra “hasta” indica claramente que José y María tuvieron una unión sexual después del nacimiento de Jesús. José y María tuvieron varios hijos juntos después de que Jesús nació. Jesús tuvo cuatro medios-hermanos; Jacobo, José, Simón, y Judas (Mateo 13:55). Jesús también tuvo medias-hermanas, pero no se mencionan sus nombres o el número de ellas (Mateo 13:55-56). Dios bendijo y favoreció a María dándole varios hijos, lo cual en esa cultura era una clara indicación de la bendición de Dios hacia una mujer.

Una ocasión en que Jesús estaba hablando, una mujer de entre la multitud exclamó, “Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste” (Lucas 11:27). Nunca hubo una mejor oportunidad para que Jesús declarara que María era en realidad digna de alabanza y adoración. ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? “Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” (Lucas 11:28). Para Jesús, la obediencia a la Palabra de Dios era MAS IMPORTANTE que el ser la mujer de quien nació. En ninguna parte de la Escritura Jesús, o alguien más, dirige alguna alabanza, gloria o adoración a María. Elisabet, la pariente de María, alabó a María en Lucas 1:42-44, pero su alabanza estaba basada en el hecho de que María daría a luz a Jesús. No estaba basada en ninguna gloria inherente en María.

María estuvo ahí en la cruz cuando Jesús murió (Juan 19:25). María estuvo con los apóstoles en el día de Pentecostés (Hechos 1:14). Sin embargo, María nunca vuelve a ser mencionada después del capítulo uno del libro de los Hechos. 1). En ningún momento los apóstoles le concedieron a María un papel prominente. La muerte de María no está registrada en la Biblia. Nada se dice de María acerca de su ascensión al cielo, o siendo de alguna forma exaltada en el cielo. María debe ser respetada como la madre terrenal de Jesús, pero no es digna de adoración. En ninguna parte indica la Biblia que María puede escuchar nuestras oraciones, o que puede ser mediadora para nosotros ante Dios. Jesús es nuestro Único abogado y mediador en el cielo (1 Timoteo 2:5) Si se le hubiera ofrecido alabanza, adoración, u oraciones, María hubiera dicho lo mismo que los ángeles: “¡Adora a Dios!” (Apocalipsis 19:10; 22:9) María misma establece el ejemplo para nosotros, dirigiendo su alabanza, adoración y glorificación solamente a Dios, “Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones, porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre” (Lucas 1:46-49).

Te mando un abrazo y que Dios te sorprenda.