siento-miedo

Para: Mamá

Mamá, estoy realmente muy triste hoy. Y de alguna manera lo siento, porque no ha de ser facil para ti tampoco. Pero mamá, estoy realmente muy triste hoy.
A lo largo de mi corta vida conocí a muchas personas, hice daño y deje que me lo hicieran, lo siento.
A veces me pregunto si es que alguien puede escucharme, porque suelo pedir ayuda entre susurros.
Y lo siento, mamá, deberia habertelo dicho desde un principio.
Mami… es que hay tantas cosas que no sabes, que no te imaginas.
Y de verdad lo siento, no puedo llorar a escondidas hoy.
Mamá, te amo, pero me odio, por eso lo siento. De verdad no quiero hacerte sufrir, ¿Qué puedo hacer?
Se que me has enseñado bien, no deberia huir. Pero si me voy, si me rindo, quiero que sepas que a veces hay que ir encontra de lo que aprendimos, y aun asi, todo va a estar bien.
Y si estas leyendo esto, espero que puedas entender, que no soy lo suficientemente fuerte para afrontar todo este camino.
Si suelto tu mano y comienzo a correr, no quiero que me sigas, solo mira como a veces tenemos que dejar ir los recuerdos, porque eso soy… mamá, yo solo soy recuerdos. Tu pequeño se rompio hace mucho tiempo, y solo quedo esto.

Me arrepiento de haber sido tan infantil, pero lo siento, no tengo experiencias en cosas del amor… Así que improvise.
—  A mess
Siento una presión en el pecho que no me deja respirar, pero aun así sigo de pie. Me siento tan confundida, perdida y a la vez se lo que debo hacer, sin embargo siempre dudo porque lo que creo que sera correcto solo me hace sentir un poco mas mal. Me convierto cada vez más en aquella chica que finge ser fuerte y fría para protegerse. Soy esa chica que finge no tener sentimientos y de tanto fingir ser asi, mi corazón se ha convertido en piedra. Pero aun siento, quizá solo dolor, pero el dolor me hace sentir viva. He tenido tanto miedo a que me hagan más daño que me he hecho daño con tanto miedo…
—  Un día cualquiera…
Soy hombre.
Quizás ella cree que la he olvidado
pero no es cierto, a cada lugar que voy la recuerdo.
Recuerdo por ejemplo como solía caminar y movía su cabello de manera curiosa, su sonrisa y ese sonido tan peculiar que hacía con los labios, sus manos, que siempre andaban frías… y su mirada que me llenaba de alegría. Ella cree que soy un idiota que la utilicé y ahora me río sin ella, pero sin tan solo supiera que sí, soy un idiota pero ¿utilizarla? eso nunca y lloro por estar lejos de ella. Todo a mi al rededor me recuerda que tuve a la chica más hermosa a mi lado y que la perdí. La perdí y no fue solo por idiota, fue más que todo por cobarde, por no tener el valor de cuidarla y protegerla, hacerla única entre todas esas y enseñarle que sí podía respetarla, la perdí por miedo a entregarme a un amor con el suyo, tan puro y sincero, por creer que no estaba a su altura, la perdí por ir regalando besos a otras chicas… sí, ¡lo admito! Fue un idiota y cobarde. Pero ella cree que la he olvidado cuando todo el universo me la recuerda. Sé que no me perdonará, ni mucho menos me leerá. pero Ustedes que me leen, sepan que seré todo lo que quieran, capaz hasta les recuerde a un canalla con el que estuvieron, pero sí la ame… a mi modo, no perfecto. Pero la ame. Solo falle.
—  Brenda Ramírez. 
Y mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción
—  La mala racha, Eduardo Galeano

Y si te preguntas porque solo te deje de hablar, quiero que tengas bien en claro que es porque no te quiero.

Que jamás podré llegar a ser tan “buena” como ella, ni tan “tierna”, ni mucho menos “tan atractiva.”
Que siento que no podré competir con su recuerdo y la manera en como la amaste.
Que me rindo sin antes comenzar porque soy muy cobarde, porque no me quiero arriesgar a perder lo poco que me queda de corazón.
Que no puedo intentar curar a alguien cuando yo estoy aún más destruida; Que los momentos que pasas conmigo son similares a los que ya escribiste con otra persona.
Que me clavas en el pecho con canciones que te recuerdan  a otros amores y que jamás podré besarte tan bien como para borrar el recuerdo de ella.

Si me alejo hoy, probablemente no te des cuenta y siendo un chico tan despreocupado, no te me preguntarás ¿por qué?

Pero es importante que sepas que no te quiero; aunque la verdad sea que te quiero más de lo que me permito. A la vez necesito, así como tu necesitabas que vuelvan amores, que no me busques, porque estoy hundida.
Porque en este tiempo has logrado sacarme de mi infierno por ratos, pero en cada inseguridad me hundo el doble de donde estaba.
Que cuando me dijiste “me gustas” dude de si me estabas viendo bien, digo, yo no soy tan bonita como otras.
Que no comprendes lo horrible que se siente creer ser menos que la persona que estuvo antes de ti y que jamás lo entenderías porque no estas en mi mente.
Debo decirle a alguien que yo lo intentaría pero no me siento segura.

Hay momentos en los que debes huir con los pedazos intactos antes de que se fragmenten más y el olvido sea eterno.

—  Brenda Ramírez. 
Cuando digo que no me gusta que me toquen, en realidad no es verdad, todo lo contrario, pero el problema es que me siento vulnerable y débil, como si esa persona pudiese romperme en ese preciso momento.