siempre hay tiempo

No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés; porque cuando la gente realmente quiere, siempre hay tiempo.

Supongo que es el tiempo del año cuando comienzas a reflexionar sobre tu vida y las cosas que hiciste y las cuales no hiciste. Pero también es el tiempo cuando puedes sentirte muy feliz con esas cosas o muy triste. Solo déjame decirte que si este no fue tu año, está bien. El fracaso, la tristeza y la depresion vienen de todos esos momentos que no lograste hacer por culpa del sentimiento de presión. Sentiste que si no lo hacías este año jamás sería una realidad. La verdad es que vivimos en una burbuja de tiempo, pensando y preparando fechas que creemos especiales, cuando en relidad deberíamos dejar todo fluir por si solo. Quizás este año está por terminar, pero no significa que tus sueño deban terminar con el, comienza de nuevo hoy. No importa si es el inicio o final del mes o año, siempre hay tiempo.

Nada es perfecto, nadie es perfecto, nadie lo será. Sólo quiero que recuerdes eso cuando la vida te fastidie o cuando te canses de ti mismo. Que sepas que uno puede equivocarse pero siempre hay tiempo para mejorar. Conozco gente que dice que la primera impresión es la que cuenta, si supieran que se necesita más de una para entender realmente como es una persona. Eso es lo malo, te pueden juzgar por un error para siempre. No les hagas caso, sólo sigue adelante y trata de ser la mejor versión de ti mismo. Bueno, dejo estas letras para ti, que me lees y viajas en mi alma. Espero te sirvan para jamás rendirte y que está bien hacer locuras, mientras no dejes de ser tu mismo ni dejes de aprender algo nuevo cada día. Hay cosas que nos hacen vivir o sentirnos vivos, así que aprovéchalas. No me gusta decir buenos días o buenas noches. Así que te deseo buena vida y que todos tus pasos te lleven a encontrar la felicidad. No la que se compra, aquella que se gana en base al dolor y al esfuerzo. Cuídate.
—  Carta para salvarte de este caos, Joseph Kapone

No hay fórmula para medir el amor. No hay sistemas de unidades o volúmenes que puedan cuantificarlo. Yo solo sé que a veces el amor está dentro de la circunferencia de mi abrazo, o afuera del tuyo. También sé perfectamente que tu cuello es trece besos de largo, con luz o sin ella. O que cuando trato de medir el tiempo siempre hay dos formas de hacerlo, contigo o sin ti. La última siendo relativa a la distancia que nos separa, elevada a la potencia del tiempo transcurrido. Saber que voy a verte divide las últimas horas en múltiplos de tres. Y cuando finalmente te veo se aceleran los minutos, se roban las horas de los días y me las devuelven en cualquier unidad en la que se mida la vida. En cambio dormir contigo es trascender cualquier fórmula de tiempo, espacio y lugar. Porque si duermo a tu lado y te sueño al mismo tiempo, estoy viviendo contigo dos vidas. Y le robo tiempo al tiempo, y le robo vida a la vida.

—Lucas Hugo Guerra

Siempre hay tiempo para estar en su presencia.

Un día cuenta con 24 horas, 1440 minutos, 86 400 segundos. Es bastante ¿verdad?. Pasamos al menos 8 horas ocupados con nuestros estudios o trabajo. Otras 8 en dormir. Si contamos, son al menos 2 horas lo que tardamos en comer, exagerando el asunto. Y otras dos horas más, que ocupamos en transportarnos, caminar, etc. Tenemos aproximadamente 20 horas del día, en las que nos mantenemos ocupados. Para ser realistas, hoy en día son pocos los que dormimos las 8 horas completas, o nos tardamos tanto en comer. Aún así, son mínimo 4 horas que nos restan, en la que solemos estar más metidos en Facebook, o dando REblog en Tumblr; viendo televisión o simplemente haciendo cualquier cosa poco provechosa. Es algo bueno que nosotros podamos disfrutar de nuestras actividades cada día. Ahora que llegó el verano, mucho más. Pero, ¿Cuánto tiempo del día se lo dedicamos a nuestro Padre? ¿Cuánto tiempo nos tomamos para darle ‘gracias’?.

Personalmente, por mucho tiempo me la pasé dando excusas. Y no me dí cuenta, lo mucho que Dios me ha bendecido. El incluso, solo despertar y seguir viviendo, es un gran milagro; del cual todos deberíamos ser conscientes y sobre todo, agradecidos. ¿Cómo no darle gracias a quién dió todo por nosotros? Querido jóven, rendir adoración por medio de una canción al Señor, no toma más de 5 minutos.  Darle gracias, platicar con él.. no te toma más de una hora. Leer un capitulo de la Palabra al día, no lleva más de 15 minutos. A lo que voy, es que el amor, se paga con amor. Así como nosotros somos la prioridad de Dios ¿Por qué el no es la nuestra? Con ello, quiero que juntos meditemos cada día, en cómo estamos demostrando nuestro amor y nuestra gratitud para nuestro Padre del cielo. Buscarlo por medio de la oración o la Palabra, es un privilegio; no una obligación. Los invito esta noche, a abrirle el corazón a Dios; y decirle cuanto lo aman; cuán agradecidos están por la vida, por la salud, por la familia, por todo. Tengan por seguro, que ello le hará sonreír.