sha jahan

"Un día, el príncipe Sha Jahan se enamoró en un bazar de la princesa Arjumand, de sólo 15 años, hija del Primer Ministro de la Corte. El príncipe, impresionado por su belleza, preguntó el precio del collar de cristal que ella se estaba probando. Le respondieron que no era de cristal sino de diamantes y que valía 10.000 rupias. El príncipe pagó sin dudarlo y así conquistó de inmediato el corazón de la princesa. Pero los novios tuvieron que esperar cinco años para casarse, tiempo durante el cual no pudieron verse ni una vez. Finalmente la boda tuvo lugar en el año 1612, con una ceremonia espectacular, en la cual Arjumand pasó a ser conocida como Mumtaz Mahal, "La Elegida del Palacio". Aunque no se trataba de su primera esposa, de hecho fue la cuarta, sí fue la favorita y con ella tuvo 12 hijos antes de que el dolor hiciera su aparición en esta hermosa historia de amor. Tras varios años de dicha conyugal, el príncipe fue coronado en 1627 tomando el nombre de Shah Jahan, ‘Rey del mundo’ y fue conocido como un gobernante bondadoso, gran amante de su pueblo y de la paz. Pero la felicidad nunca dura eternamente y menos en las historias de amor que pasan a la posteridad y pronto la tragedia sacudiría violentamente sus vidas. Sufrió la peor tragedia de su vida. Su amada y favorita esposa, Mumtaz Mahal, no resistió el parto de su 14º hija. En su lecho de muerte, la reina la propia Mumtaz Mahal habría pedido a su esposo en su lecho de muerte que construyera un edificio que simbolizara su amor y que cumpliera estas cuatro promesas: -Que construyera su tumba; -Que se casara otra vez; -Que fuera bueno con sus hijos; -Que visitara su tumba cada año en el aniversario de su muerte. El emperador y amante esposo sintió un dolor tan intenso que deseó morir junto a su esposa. Su tristeza era tan profunda que se encerró en su habitación ocho días con sus ocho noches, sin comer ni beber. A la salida, Jahan ordenó que se cumpliera el luto en todo el reino prohibiendo las vestimentas de colores, tocar música, usar perfumes y joyas y hasta llegó a prohibir la sonrisa entre los súbditos. Jahan cumplió con la primera de las peticiones de su esposa, y para su desgracia, la única que el emperador pudo cumplir. Hizo un juramento: Mahal tendría la tumba más hermosa que el mundo hubiera visto jamás, en testimonio de su amor y para que el recuerdo de su nombre perdurara por siempre. Los arquitectos más importantes del imperio participaron en su construcción, se dice que, una vez finalizado el trabajo, mandaron cortar sus manos para que nunca pudieran volver a diseñar construcción parecida en ningún lugar y también mandó dejarles ciegos. " Este monumento es un importante destino turístico de la India y reconocida como una de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo.