setecientos

Xá II.

Por supuesto que prefiero ser el viento detrás de tus velas que el agua en tus pulmones

pero me conoces y sabes que nunca voy a ser el mejor en separaciones.

Que izen tus velas, que cierren camarotes, que dejen cargado cada cañón

no pienso soltarme sin pelear, sin gritarle al cielo quien soy.

Y es que si tus oídos son sordos y tus ojos ciegos, tal vez nunca entiendas el poder del viento.

Si tus manos siguen entumidas y no dejan de temblar, no deberías navergar en altamar.

Cuando las espadas no son suficientes en contra de las tormentas de balas

se hace tiempo de remar a las islas donde guardamos las otras armas.

Me juré jamás volver a escribir otra historia que involucrara piratas

pero el mar es el único que cuida las fibras de mí que antes sólo tú tocabas.

Y claro que no quiero hundirme pero ¿Cuándo has visto algún capitán saltar de su barco?

“Las manos arriba y los ojos abajo; esto es un pinche asalto”.

O por lo menos eso parece siempre que llegas diez minutos para no quedarte.

A setecientos kilómetros te veo venir de frente pero ya sé que debo extrañarte.

Te escribo siempre para mentarte la madre pero hoy es sobre toda mi ansiedad,

quiero que sepas que ha mejorado y que me estoy acostumbrando a la sobriedad.

Y sigo partiéndome la madre todos los perros días contra las pastillas

pero ya me harté de estar siempre “bien”. Siempre entre comillas.

Mis papás no han dejado de preguntar que cuándo vas a volver a venir,

no he tenido los huevos de confesarles que ya te perdí.

Las cosas siguen igual que siempre en la escuela:

todo es muy fácil pero me quita un chingo de tiempo y eso me emperra.  

Lejos, muy lejos veo que sí hay un faro encendido.

Pero ya no sé si la luz sea suficiente para esconder toda la oscuridad en la que estoy perdido.

Y sé que muchas cosas no han sido mi culpa pero no he dejado de pensar

cómo cambian los pensamientos si te tomas un momento para respirar.

También me atreví a sacar la cabeza del agua y me dejaron de dar miedo los perros

todos los pugs se llaman Elvis y siempre que veo uno, me acuerdo.

Hace un par de semanas descubrí que acá también hay Doña Tota,

¿Crees que me voy a parar sin ti? ¿Con las manos frías y la mirada rota?

Mis amigos no tocan el tema porque saben que es meter el dedo a la yaga.

Y yo lo agradezco un chingo, hablo sólo cuando siento que la ansiedad me traga.

Nunca te gustaron las referencias náuticas pero es que eres igual de fuerte que el pinche océano.

¿Te acuerdas cuando corrimos derecho al mar, pedísimos después de fumar orégano?

Qué chinga todos los pisos en los que tuvimos que dormir

qué huevos que te valía madre y que no te importaba, sólo porque yo estaba ahí.

Y los ángeles mudos nos enseñaron de fragilidad.

Todos los gritos, las llamadas colgadas y las peleas que pasaron allá.

Lo peor que me ha pasado fueron los cuartos separados en Monterrey.

Supongo que no todas las ciudades iban a ser como casa de Andrés.

Muchas veces te escribí para mentarte la madre pero hoy es sobre toda esta soledad.

No me molesta cogérmela a ella, sólo espero que sí vayas a querer regresar.

100 - 999

100 by itself is cien

However, when it’s 101-199 cien becomes ciento

You then simply add the ending which is the same as 1-99

101 – Ciento uno

116 – ciento dieciséis

120 – ciento veinte

128 – ciento veintiocho

133 – ciento treinta y tres

199 – ciento noventa y nueve

Note that it is not, for example, 100 and 74 like it is in English but 100 70 and 4.

Ciento sesenta y cuatro - correct

Ciento y sesenta cuatro - incorrect

The 100’s:

200 – doscientos

300 – trescientos

400 – cuatrocientos

500 – quinientos

600 – seiscientos

700 – setecientos

800 – ochocientos

900  - novecientos

For the most part the 100’s are made up of their origin number and then cientos – 200 is dos and cientos put together: doscientos

However there are 3 exceptions: 500, 700 and 900

500 changes from cinco to quin, also note that it is not cientos but ientos for 500, quinientos.

700 removes the i from siete and has instead just setecientos

900, instead of being nueve, it is nove – novecientos

From this they then all follow the same pattern as 100

For example:

201 – doscientos uno

312 – trescientos trece

423 – cuatrocientos veintitrés

535 – quinientos treinta y cinco

644 – seiscientos cuarenta y cuatro

756 – setecientos cincuenta y seis

867 – ochocientos sesenta y siete

999 – novecientos noventa y nueve 

El cuarto planeta estaba ocupado por un hombre de negocios. Este hombre estaba tan abstraído que ni siquiera levantó la cabeza a la llegada del principito.
—¡Buenos días! —le dijo éste—. Su cigarro se ha apagado.
—Tres y dos cinco. Cinco y siete doce. Doce y tres quince. ¡Buenos días! Quince y siete veintidós. Veintidós y seis veintiocho. No tengo tiempo de encenderlo. Veintiocho y tres treinta y uno. ¡Uf! Esto suma quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.
—¿Quinientos millones de qué?
—¿Eh? ¿Estás ahí todavía? Quinientos millones de… ya no sé… ¡He trabajado tanto! ¡Yo soy un hombre serio y no me entretengo en tonterías! Dos y cinco siete…
—¿Quinientos millones de qué? —volvió a preguntar el principito, que nunca en su vida había renunciado a una pregunta una vez que la había formulado.
El hombre de negocios levantó la cabeza:
—Desde hace cincuenta y cuatro años que habito este planeta, sólo me han molestado tres veces. La primera, hace veintidós años, fue por un abejorro que había caído aquí de Dios sabe dónde. Hacía un ruido insoportable y me hizo cometer cuatro errores en una suma. La segunda vez por una crisis de reumatismo, hace once años. Yo no hago ningún ejercicio, pues no tengo tiempo de callejear. Soy un hombre serio. Y la tercera vez… ¡la tercera vez es ésta! Decía, pues, quinientos un millones…
—¿Millones de qué?
El hombre de negocios comprendió que no tenía ninguna esperanza de que lo dejaran en paz.
—Millones de esas pequeñas cosas que algunas veces se ven en el cielo.
—¿Moscas?
—¡No, cositas que brillan!
—¿Abejas?
—No. Unas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Yo soy un hombre serio y no tengo tiempo de desvariar!
—¡Ah! ¿Estrellas?
—Eso es. Estrellas.
—¿Y qué haces tú con quinientos millones de estrellas?
—Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy un hombre serio y exacto.
—¿Y qué haces con esas estrellas? —¿Que qué hago con ellas?
—Sí.
—Nada. Las poseo.
—¿Que las estrellas son tuyas?
—Sí.
—Yo he visto un rey que…
—Los reyes no poseen nada… Reinan. Es muy diferente.
—¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?
—Me sirve para ser rico.
—¿Y de qué te sirve ser rico?
—Me sirve para comprar más estrellas si alguien las descubre.
“Este, se dijo a sí mismo el principito, razona poco más o menos como mi borracho”.
No obstante le siguió preguntando:
—¿Y cómo es posible poseer estrellas?
—¿De quién son las estrellas? —contestó punzante el hombre de negocios.
—No sé… De nadie.
—Entonces son mías, puesto que he sido el primero a quien se le ha ocurrido la idea.
—¿Y eso basta?
—Naturalmente. Si te encuentras un diamante que nadie reclama, el diamante es tuyo. Si encontraras una isla que a nadie pertenece, la isla es tuya. Si eres el primero en tener una idea y la haces patentar, nadie puede aprovecharla: es tuya. Las estrellas son mías, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas.
—Eso es verdad —dijo el principito— ¿y qué haces con ellas?
—Las administro. Las cuento y las recuento una y otra vez —contestó el hombre de negocios—.
Es algo difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio!
El principito no quedó del todo satisfecho.
—Si yo tengo una bufanda, puedo ponérmela al cuello y llevármela. Si soy dueño de una flor, puedo cortarla y llevármela también. ¡Pero tú no puedes llevarte las estrellas!
—Pero puedo colocarlas en un banco.
—¿Qué quiere decir eso?
—Quiere decir que escribo en un papel el número de estrellas que tengo y guardo bajo llave en un cajón ese papel.
—¿Y eso es todo?
—¡Es suficiente!
“Es divertido”, pensó el principito. “Es incluso bastante poético. Pero no es muy serio”.
El principito tenía sobre las cosas serias ideas muy diferentes de las ideas de las personas mayores.
—Yo —dijo aún— tengo una flor a la que riego todos los días; poseo tres volcanes a los que deshollino todas las semanas, pues también me ocupo del que está extinguido; nunca se sabe lo que puede ocurrir. Es útil, pues, para mis volcanes y para mi flor que yo las posea. Pero tú, tú no eres nada
útil para las estrellas…
El hombre de negocios abrió la boca, pero no encontró respuesta.
El principito abandonó aquel planeta.
“Las personas mayores, decididamente, son extraordinarias”, se decía a sí mismo con sencillez durante el viaje.


El principito, Antoine de Saint-Exupéry.

Boca de Tormenta.

Herédame otra tormenta porque eso es lo único que dejas siempre que regresas nada más para recordarme que ya no estás.

Deshuesa a todos los coyotes y búrlate de cómo intento mantener la sangre corriendo y la carne pegada a los tuétanos.

No necesito que digas nada más. Es más, hoy cállate de una buena vez y escúchame. Las cosas ya no son como hace seis meses cuando podíamos ver la luz de lejos y apretábamos los puños juntos hasta que las manos nos sangraran sólo para sentirnos vivos.

Déjame lamerme las heridas como se me de la chingada gana.

Déjame gritar en los shows de mis amigos. Avergüénzate de que soy quien tiene la playera más sudada y el que más veces se levantó entre la gente para cantar todos los himnos a los que tú nunca les vas a dar una oportunidad.

Déjame llenarme los ojos de todas las imágenes que me calientan el alma y escúchame, sonríe y no me obligues a defender las cosas que me gustan como si fuera un pendejo.

Deja de medir el terreno y por el amor a todas las cosas en las que alguna vez creí, ya no estires la liga porque sí la vas a reventar. Te juro por todos los callos en mis manos y las ojeras que me llegan hasta el pecho que la vas a reventar.

¿Tú qué creíste que iba a ser de mí? ¿De verdad me conoces tan poco para pensar que no me afecta?

¿De verdad eres tan ingenua para pensar que siendo el wey con la cabeza más caliente que conoces puedo enfriarme el alma con dos cervezas y un mezcal?

No se trata de ver quién llega primero, pero Miguel dijo una vez que los que pierden también olvidan y eso quiero creer.

Qué huevos de llegar a gritarme en la cara que te abandoné cuando el primer número en tu lista era ahogarme el corazón y gobernarte lejos de mis fronteras.

Qué chinga saber que todas las veces que te escribí el alma en un hilo, tú no te molestaste en leer después del primer renglón y ahora te hacen falta esas letras.

¿Me vas a venir a decir con todos los dientes que chingue a mi madre pero que la chingue cerca de ti?

Ten huevos una pinche vez. Vete en el espejo y sostente la mirada diez segundos. O sólo vete.

En tus marcas ¿Lista? Fuera. De mi pinche vida con esos tratos.

No es posible que sepas que tienes mi regreso a ocho letras de distancia y no te hayas cansado de gastar ciento cuarenta, siete veces al día sólamente en alejarme.

Construye mil murallas al rededor de ti y vuélvelas a armar cuando tire la última. Hazlo cien, doscientas, mil pinches veces y luego encabrónate cuando se cansen mis caballos y fallen todos mis arqueros.

Tú sabes que yo soy el primero en la fila para firmar que no se trata de construir paredes frente a ti, se trata de ver a quién chingados le importas suficiente para tirarlas todas pero tampoco mames. Tampoco empieces incendios en el infierno con todos los retrovisores mal acomodados sólamente para ver si puedo pasar a través de todo. De reversa y descalzo.

No es que no quiera. Tampoco es que no pueda. Simplemente ya no siento nada.

Ya no quiero correr setecientos kilómetros para pedirte perdón porque tú te quisiste ir para que me apagues el infierno con esa mirada tan pinche fría que tienes como si pensaras que no esperabas menos de mí.

¿Y ahora qué esperabas? ¿Exactamente qué pensaste que iba a pasar?

¿Soy un pendejo por irme a buscar las cosas que perdí en la chingada porque tu me mandaste a recogerlas todas setecientas veces?

¿Soy un pendejo por rendirme después del final?

¿Soy un pendejo por seguir desgarrándome los brazos pensando que vas a volver?

¿Por seguir pintándome la garganta de rojo cada vez más alto y con más ayuda para ver si te interesa escuchar?

No. Soy un pendejo porque creí que me querías de vuelta cuando lo único que quieres es no verme lejos pero no te intereso cerca.

Soy un pendejo por creer que estaba haciendo las cosas bien haciéndolas exactamente como te gustan y ahora resulta que ni siquiera así las quieres. No las quieres como te gustan, tampoco como me gustan a mí. Lo único que te importa es que las haga para poder decir con toda la lengua que las estoy haciendo mal.

Porque hay mil pendejos afuera haciendo la mitad que yo. Hay dos mil haciéndolo con menos corazón. Hay siete mil que regalaron sus almas para poder estar un escalón arriba y eso lo celebras y lo aplaudes.

Pero a mí que me has visto hacerme con mis manos, que has visto de frente a la vida patearme los dientes y me has visto dejar las encías en las banquetas sólamente me tiraste al piso unas monedas que escribían que “Si no te digo yo que lo que hiciste está horrible, nadie más te lo va a decir”.

¿Crees que no lo sé? ¿De verdad me crees tan pendejo para no tener idea de qué cosas son las que se tienen que retocar antes de tirarme al aire a ver si se me atraviesa uno de mis sueños?

Claro que lo sé. No necesito tu pinche indiferencia y tu crítica especializada sobre cosas que ni conoces.

Necesito que me digas que no me estoy desvelando a lo pendejo siete días a la semana y que las ojeras que me he ganado a pulso partiéndome la madre no están ahí de adorno.

Necesito que estés y ya.

Herédame otra pinche tormenta.

Ven y tira la casa de cartas que me partí la madre tres meses haciendo. Y luego vete como siempre.

Como siempre que sólo vienes a asegurarte que siga en el pinche suelo buscando las llaves borracho.

Que sólo siga tirando el dinero de la escuela en cerveza.

Ven a asegurarte que dejé mis pastillas otra vez.

Ven a calentarte el alma viendo como me lleva la chingada esperando a que vengas.

Ven esperando que te ruegue que te quedes sólo por el puto hecho de aparecerte.

Ven y decepciónate de no encontrar ningún número de tu chingada lista cumplido.

Hoy no estoy feliz, pero por lo menos ya no estoy en el hoyo que habías cavado a mi medida.

La verdad. {Drabble Wigetta}

 Encendí la cámara tragando saliva y respirando hondo, ya no había vuelta atrás, necesitaba hacer esto.- Hey buenas a todos guapísimos aquí…- tartamudee un poco quedandome en blanco, luego de unos segundos perdido en la nada moví mi asiento un poco a la derecha observando directamente a la cámara. Respire hondo una vez más y continué.- Samuel. Bueno, más bien Vegetta setecientos setenta y siete como ustedes me conocen… en un vídeo donde… quiero hablar sobre un tema personal y espero que lo vean y escuchen con mucha calma.  Respire nuevamente sintiendo como mis manos temblaban y la ansiedad se apoderaba por completo de mi cuerpo, opte por tomar un bolígrafo y jugar con este entre mis manos para calmar mis nervios. - Este vídeo es… bueno yo… joder ni siquiera sé como comenzar con esto, es muy difícil, durante más de cuatro años estoy aquí en YouTube trabajando felizmente y todo gracias a ustedes, lo amo, de verdad, no tienen idea de lo mucho que ustedes significan para mi, son mi soporte no sabría explicarlo pero de verdad, muchísimas gracias por todo. Por hacer todo esto posible.  Sé que muchos estarán en plan “ay y este que le pasa” pero no se preocupen yo estoy bien, voy a estar bien y ustedes también. Lo prometo.  Este actualmente es el vídeo más importante en todo mi canal, y de hecho el último de todos ellos.- una lagrima rodó por mi mejilla y un pequeño nudo se formó en mi garganta.

////////// CANCIÓN ///////// 


- Sé que es difícil para algunos pero no me siento cómodo y nunca voy a volver a estarlo después de confesar lo siguiente.

  My lover’s got humour
She’s the giggle at a funeral
Knows everybody’s disapproval
I should’ve worshipped her sooner
If the Heavens ever did speak
She is the last true mouthpiece
Every Sunday’s getting more bleak
A fresh poison each week


 - Yo.. hace unos años, tal vez dos no lo recuerdo muy bien, me enamoré de una persona. Esa persona es lo mejor que me pudo pasar en mucho tiempo y actualmente es una de las personas que más amo, planeo casarme y ser feliz a su lado. Y si, conocen a esa persona de sobra no creo que haga ni falta mencionarle.- sonreí recordando el “salseo” que se montaban a cada rato.

‘We were born sick,’ you heard them say it
My church offers no absolutes
She tells me 'worship in the bedroom’
The only heaven I’ll be sent to
Is when I’m alone with you
I was born sick, but I love it
Command me to be well
Amen. Amen. Amen


- ¿Que es el amor? no hay nadie que pueda decir que es el amor, porque todos amamos de maneras diferentes. Algunos dicen que es una vergüenza caminar de la mano con una persona de tu mismo sexo.

Take me to church
I’ll worship like a dog at the shrine of your lies
I’ll tell you my sins and you can sharpen your knife
Offer me that deathless death
Good God, let me give you my life


 - ¿Que importa a quien amas? ¿Quien puede detenerte a amar?
 Vivimos en un mundo donde juzgar y ser un estereotipo son las cosas más importantes de la Tierra. Vivimos en un mundo donde la gente siempre te juzgará. No importa lo que digas, no importa lo que hagas, siempre estarán allí para recordarte las cosas que para ellos tú haces mal. Así que si amar a una persona de tu mismo sexo es un error… entonces está bien. Todo el mundo comete errores.
 Ellos solo ven lo que los medios intentan demostrar, y lo que la gente tiene para decir.. pero si ellos no conocen a esa persona y ni siquiera se esfuerzan en conocerla, entonces ¿porqué lo juzgan? ¿porqué siempre tratan de ver a las personas tristes?
 Detrás de las cámaras, detrás de los flashes hay una persona. Hay alguien que tiene un enorme respeto hacía los demás, alguien que no finge algo que no es, alguien que tiene una familia que le importa, que tiene sentimientos. Alguien que ama de la misma manera que tú, alguien que debe ser respetado como los demás.
 Ellos no saben cuanto significa esa persona para ti. Ellos no saben que tu felicidad está conectada a él.
 Ellos no ven lo amable que es, no ven su humildad, no ven a él del todo. Ellos solo ven a una persona con otra de su mismo sexo y la juzgan por creer que “eso” está mal. 

No masters or kings when the ritual begins
There is no sweeter innocence than our gentle sin
In the madness and soil of that sad earthly scene
Only then I am human
Only then I am clean
Amen. Amen. Amen

- Lo único que esa gente no te puede robar es el amor, y sin amor no hay vida.
 Les deseo lo mejor, y nuevamente gracias por todo el apoyo constante que me dieron, gracias.- dije limpiando pequeñas lagrimas que salían sin avisar de mis ojos. Un beso, un saludo y chao chao.- terminé por decir apagando la cámara.

 Adiós youtube. Murmure para mi mismo observando mi canal dejando subiendose el vídeo. 
 Probablemente a la mañana siguiente el vídeo sea un furor por todas las redes, pero eso ahora no importaba. Encendí mi movil entrando a twitter, dispuesto a darle de baja o simplemente dejarlo inactivo para siempre, eso lo vería luego, antes de cerrar cesión dedique mi último tweet a mis seguidores.

“#WigettaEsReal” junto un par de emojis mencionando a Willy. Casi al minuto llegó su respuesta, acompañado por las fangirls confusas con dicho tweet, este me respondió con una simple foto nuestra en una cena en la que el se encontraba sentado sobre mis piernas, ambos con trajes, parecía una escena de boda. Me quede unos segundos embobado en la imagen, él sonreía de oreja a oreja rasgando, aun más si eso era posible, sus pequeños ojos mientras que yo besaba su mejilla con un amor indescriptible, era nuestra foto favorita, me alegraba mucho que haya sido tan valiente de compartir eso… aunque era evidente ya que él estaba completamente enterado del vídeo que había grabado.
 Sonreí satisfecho, sabía que estaba haciendo lo correcto algo en mi me lo decía. Me despedí con un fuerte abrazo de mis padres, tome mi maleta y me dirigí rumbo al aeropuerto destino a Los Angeles. 

 Una nueva vida junto a mi futuro esposo me esperaba. 

Boda ~Wigetta

Boda ~Wigetta

Todos estaban emocionados, el anuncio por Twitter de un directo de Apocalipsis hizo a todos felices, hasta que un tuit hizo que el hype aumentara. El tuit decía lo siguiente:

“@vegetta777: @willyrexyt ¿listo para la boda?” Y una “selfie” del juego donde ambos se miraban con sus respectivos personajes vestidos de una manera peculiar -un traje negro en lugar de sus habituales atuendos-, sólo eso basto para que todo el fandom explotara en teorías y personas ansiosas de esperar el momento.

Ambos chicos estaban nerviosos, preparaban todo en sus respectivos ordenadores. Cuando llego el momento, Willy apareció en la habitación de Vegetta con su portátil en mano. Sin decir nada se sentó en la silla junto a su compañero de piso. Ambos estaban nerviosos, se les notaba, lo típico de un directo.

El mensaje de llamada entrante en Skype les llego a ambos, ambos cogieron la llamada, la voz alegre de Luzu sonó.

-¿Listos?

-Si

Respondieron al unísono, Samuel dio un gran suspiro antes de presionar el botón para comenzar a grabar.

-¡Hey muy buenas a todos guapísimos! aquí Vegetta setecientos setenta y siete en un nuevo directo de Apocalipsis minecraft, y estoy aquí con Willy…

-¿Qué tal compañero?

Respondió el menor como siempre, queriendo demostrar que no estaba nervioso.

El episodio continuo, Vegetta omitió el obvio hecho de que ambos llevaban la skin con traje negro, explico que habían hecho el episodio anterior.

-¡Vegetta! -grito Willy -Explica por que vamos con estas pintas.

-Vale, haremos algo que nos han pedido muchas veces, y para que vean que os amamos mucho…. Nos vamos a casar. ¿No es así compañero.

-Si, si. En el juego. -aclaro Willy, conociendo a sus fans, sabrían que sacarían de contexto esa frase- Ya tenemos todo listo, la capilla, los invitados, hasta el tío que nos va a casar.

-¡Saluda! -hablo Vegetta, indicándole a Luzu hablar. Su personaje corrió desde unos árboles hasta donde se encontraban los otros dos.

-Hola mamones.

-!Hombre Luzu! ¿Listo para casarnos?

-Soy mami Luzu, siempre estoy listo para el salseo.

Los tres soltaron una carcajada, Willy paró de reír antes que los otros y siguió bobeando con su inventario.

Después de hablar de algunas cosas sin sentido, los tres hombres se dirigieron a la capilla de piedra con cristales morados y verdes. Tomaron sus posiciones y por fin Luzu comenzó con lo que todos estaban esperando.

-¡Hermanos del salseo! -grito el mayor de los tres- Estamos hoy aquí reunidos para unir en matrimonio este bello ship que lleva por nombre “Wigetta”, es el comienzo de un viaje mágico para ambos, una nueva vida dejando atrás la vieja, con todos sus buenos y malos recuerdos para formar unos nuevos.
Me alegra teneros hoy aquí, bajo su propia voluntad. ¿O vienen forzados?

Vegetta río al ver el rostro de Willy negar"afortunadamente no grabamos con cámara chaval" pensó.

-Bueno, pues como esto es minecraft y la luz solar se nos va rápido, digan sus votos.

-Yo primero. -Hablo Willy.- Vegetta, gracias por ser mi compañero de aventuras durante este tiempo… En la serie. Jamás me imagine que llegaría tan lejos contigo.

Vegetta sonrió inconscientemente, el personaje de Willy arrojo un anillo que el de Vegetta recogió.

-Willy, pues nada compañero, sabes que siempre te agradezco que me aguantes todos los días, y ahora lo harás más, seremos marido y muj… -Vegetta recibió un codazo de su compañero.- Nada, yo no he dicho nada.

Luzu río, Vegetta lanzo el anillo dorado y el contrario lo cogió.

-Bueno, ahora por el poder que me otorgaron al aceptar ser mami Luzu, os declaro casados en minecraft, puede besar al novio.

Vegetta río y acerco su personaje hasta el contrario, simulando un beso.

El silencio invadió el ambiente, Luzu sabía que pasaba, así que sólo espero.

-Vaya, soltaros ya tíos, que me dan ganas de vomitar.

Vegetta se alejó y se fue corriendo hasta una tarta gritando que ya estaba casado con su Willy.

Comieron algo de tarta, golpearon unas vacas y hablaron de más tonterías y con un agradecimiento por su tontería, el directo concluyo.

Samuel se dejo caer sobre el respaldo de la silla.- Vegetta esta casado.- Se río ante la tontería que acababa de decir, Guillermo sólo negó.

-¿Os a gustado? -pregunto Luzu.

-Si. -hablo Guillermo que andaba muy callado.

-Bueno, os dejo, debo ir a grabar, felicidades por la boda. Y se terminó la llamada, Guillermo suspiro y miro a Samuel.

-Te noto raro tío- Hablo Samuel mirando a Guillermo -¿Te arrepientes de haberte casado? -Guillermo negó.

-No, sólo que… -suspiro y miro su mano.- ¿De verdad nos hemos casado? -Samuel asintió- ¿Y no se habrán dado cuenta de que la boda era real?

-No creo tío, parecía más un juego, y si lo notan ¿Que más da? No voy a negar a mi esposo.

Guillermo se sonrojo-Me gusta como suena.

-Igual a mi, ven, dame un beso, esposo.

Guillermo se acerco a su ahora esposo. Que tontos los suscriptores si no notaron que la boda había sido real.

Dedicado a fanfily-me por la idea ❤️

EL VLOG - Wigetta Lemmon

Willy se mira al espejo, intenta arreglarse el cabello pero no lo consigue. Su barba necesita ser afeitada nuevamente, pero hoy no será el día. Debía hacer el vlog cuanto antes.
Sale del baño y se sienta frente al ordenador. Prende su cámara y comienza a grabar.

W: —Hey muy buenas a todos, aquí Willyrex comentando y estamos de vuelta con… un nuevo vlog. Y en este caso quería comentaros acerca de varias cosas. Primero agradeceros por el apoyo que ha recibido el libro y-

Su grabación fue interrumpida por la Intro de su compañero.

V:  —Hey muy buenas a todos, guapísimos! Aquí Vegetta setecientos setenta y- …Hey muy buenas a todos, guapísimos! Aquí Vege- …Hey muy buenas a todos…

W: —Me cago en todo, trato de hacer un vlog y a Vegetta se le ocurre comenzar a grabar!  —Estaba algo cabreado pero, de todas formas, ya estaba acostumbrado a eso.

De fondo la voz de su amigo continuaba sonando. Intentaba hacer su intro pero, al parecer, no lo conseguía.

W: —Pues nada, saben qué? Vamos a entrar a la habitación de Vegetta a decirle que se calle un rato.

Tomó su cámara, se levantó y se dirigió a la habitación de al lado. 
No golpeó la puerta, entró directamente y se encontró con quién le estaba jodiendo el video.

W: —Pues bueno, como os decía, aquí está Vegetta jodiéndome el vlog.

V: —Hey, hey, tú, tío. Qué haces aquí? Por qué entras sin golpear? —Estaba sorprendido y serio.

W: —Vine porque estaba tratando de hacer un vlog pero tu bendita intro no me deja.

V: —Vale, vale. La tontería del día? Ve a grabar, yo lo haré luego.

W: —Gracias compañero! —Dijo mientras se dirigía a la puerta para volver a su habitación

V: —Pero ésto no lo subes.

W: —Claro que sí. —Se giró y le dirigió una mirada desafiante pero divertida.

V: —Que no Willy. Anda, deja ya de grabar y vuelve a tu habitación.

W: —No puedes impedirme que lo suba.

V: —Claro que puedo.

W: —No! No puedes!

Terminó la frase riendo y salió deprisa de la habitación de su amigo para volver a la suya donde pensaba seguir con la grabación, pero Vegetta lo siguió rápidamente y entró a su cuarto junto a él.

V: —Borrarás toda esta parte y lo sabes.

W: —Ya te he dicho que no.

Se estaban desafiando, pero el ambiente era divertido y sus voces tenían un tono burlón. Ninguno estaba dispuesto a perder la discusión.

V: —Tío no te la juegues, sabes lo orgulloso que soy. Me darás esa cámara!

Se le acercó y comenzaron a forcejear, pero Willy no parecía querer soltar su cámara.

W: —No podrás quitármela! —Dijo riendo.

V: —Ya verás que sí. —Y lo tiró a la cama.

W: —Qué haces?! —Estaba sorprendido, pero estaba divirtiéndose mucho.

V: —Me la darás!

W: —No!

Por los forcejeos, estaban cada vez más en medio de la cama. Vegetta estaba sobre Willy; la “discusión” se tornaba rara.

V: —Eh… esto es un poco incómodo… —Dijo riendo en cuanto se dio cuenta de la posición en la que estaban.

W: —De todas formas podría subirlo a youtube…—Volvió a desafiarlo, aún sabiendo lo que eso causaba en Vegetta.

V: —No! —Se acercó más a él con sobresalto. —No lo harás!

W: —Por qué? Qué harás al respecto?

Vegetta no lo dudó y, por un impulso, lo besó de forma apasionada. Tenía a Willy agarrado de las muñecas, así que éste no podía impedirle que lo haga. Pero, para su sorpresa, no hubo resistencia de su parte, por el contrario, solo hubo un beso correspondido que comenzaba a calentar el ambiente.
Sin darse cuenta, Willy soltó la cámara y, cuando su compañero estuvo muy ocupado acariciándolo, él aprovechó para hacer lo mismo y de paso quitarle la remera. Lo siguiente fue desesperación, no sabían qué era lo que les pasaba, pero necesitaban tenerse el uno al otro, y lo necesitaban ya.
El mayor arrancó los pantalones y la ropa interior de su amigo para luego lamer su entrepierna y oírle soltar pequeños gemidos que iban aumentando de volumen a medida que él aumentaba la velocidad de la felación.
Willy tenía tomado del cabello a Vegetta y, cuando estuvo a punto de correrse, tiró de él para indicárselo y poder besarlo.

V: —Necesito tenerte. Ahora. —Le dijo al oído mientras se lo lamía, un poco agitado.

W: —Hazlo. —Y lo besó.

Vegetta se sentó en la cama y su compañero lo desnudó para poder lamerle la entrepierna y hacer la penetración más sencilla. Una vez cumplida su tarea, se subió a la cama y se puso en una posición cómoda para que el mayor pudiera penetrarlo.
Y así lo hizo.
A pesar de ser la primera vez que se encontraba en esa situación, Willy lo llevaba muy bien, su cuerpo se acostumbró casi de inmediato.
Primero fue algo lento, temían hacerse daño. Pero en cuanto estuvieron a gusto las estocadas comenzaron a ser más rápidas, fuertes y profundas.
Tiempo después, cuando el placer se fue haciendo más notorio, Vegetta comenzó a masturbar a Willy, haciendo que, minutos más tarde, acabaran al mismo tiempo.
Cayeron rendidos sobre la cama desordenada, un poco confundidos por la situación, pero embriagados de placer. Estaban a punto de dormirse.

W: —Oye… y la cámara?

V: —Es verdad tío, dónde habrá quedado?

Estando acostados y tapados por las sábanas, miraron a los lados de la cama y ahí estaba, apagada pero sana.

W: —Osea que… se ha grabado todo?

V: —No lo sé, parece que se ha quedado sin batería.

W: —Durante cuánto tiempo estuvimos… ya sabes.

V: —No lo sé…

Quedaron pensativos ambos. Una sonrisa se asomó en los labios de Willy.

W: —Igual podría cortar el video y subirlo a Youtube. —Lo desafiaba nuevamente.

V: —Willy… —Dijo sonriendo y con una mirada pervertida. —Te la estás jugando…

W: —Lo sé. —Se acercó más a él, con la misma mirada, para besarlo.

Querían volver a tenerse, estaba claro.

V: —No lo subirás. —Dijo comenzando el juego.

W: —Sí.

V: —No.

Se acercaban cada vez más.

W: —Sí…

V: —No…

Volvían a estar uno encima del otro.

W: —Lo subiré. —Le susurró al oído.

V: —No lo harás. —Y le lamió la oreja mientras se acomodaba.

W: —Sí. —Logró decir conteniendo un gemido.

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Okay, primera vez que hago algo así, no sé, chau. *Se mete en una caja*

Maneras de hacer feliz|| Drabble|| Wigetta

Despertar. Una de las cosas que menos le gusta a las personas. Ese momento en el que te das cuenta de que todo lo que estaba pasando era un sueño y vuelves a la horrible realidad llena de problemas y responsabilidades, pero no siempre despertar tiene que ser malo, tal vez solo la manera de hacerlo lo es.

Es normal que cuando vives en pareja duerman juntos, que se abracen durante la noche y al despertar se sigan mostrando afecto. Hay muchas maneras lindas de despertar a tu pareja, como preparando el desayuno, dando tiernos besos hasta que reaccione, susurrándole cosas bonitas al oído, o… A la versión de Vegetta, repitiendo “¡Hey muy buenas a todos guapísimos! Aquí Vegetta setecientos setenta y siete!” Una y otra vez, con un tono de voz agudo y alto. Y como era de esperarse nadie se despierta de buenas cuando se tiene jet-lag y con tal escándalo.

Willy había pasado la noche en la habitación de su novio, los dos juntos, abrazándose y susurrándose cosas al oído, esta había sido perfecta, pero como siempre las mañanas no lo había sido. Él se encontraba bastante agotado, llevaba casi una semana con jet-lag y no había podido descansar bien, por eso la noche anterior había accedido a dormir en compañía de su pareja.

-“¡Hey muy buenas a todos guapi-” Okay, va de nuevo-, primera vez. -“Hey muy benas a-” Agh, de nuevo-, segunda vez. -“Hey muy buenas a todos guapísimos. Aquí Vegetta setecientos sesenta-” ¡Uf!- tercera vez. Realmente Willy estaba rezando para que no hubiera más pero al parecer no fue suficiente, -“Hey muy buenas a todos guapísimos. Aquí Vegetta sietecientos-” “Hey muy buenas a todos guapísimos. Aquí Vegetta setecientos seteta-” “Hey muy buenas a todos guapísimos. Aquí Vesettta se-”…-, cuarta, quinta, sexta, séptima vez, Willy no soportaría una vez más. -“Hey muy buenas a todos guapísimos. Aquí…”-, Vegetta estaba pronunciando su introducción por décima sexta vez, esto ya no era tolerable. -¡Vegetta!-, se oyó un grito de repente, el mayor volteó rápidamente para ver que ocurría. -¿Qué pasó chiqui?-, le preguntó con un deje de preocupación, -¡Tío cállate! No son mas de las siete de la mañana, quiero dormir pringao’-, declaró molesto el chico que estaba en la cama, que de un segundo a otro había terminado de pie gritándole casi en la cara a su novio. Enseguida se salió de la habitación dando un fuerte portazo.

Pasaron los minutos y el silencio se hizo presente, Willy estaba tumbado en su cama intentado volver a dormir pero no fue posible. Aunque no estaba dormido se quedo tumbado en su cama viendo su móvil. Ya habían pasado casi quince minutos desde su “pelea” con su pareja y para su sorpresa no se había oído nada más desde entonces, en aquel piso reinaba el silencio.

Pasaron otros diez minutos y nada, no se oía la voz de Vegetta mientras grababa. A Willy ya se le había pasado el cabreo y decidió ponerse a editar, cuando oyó que tocaban la puerta de su habitación, -Adelante-, respondió y siguió con lo suyo. Cuando la puerta se abrió le llego un ligero aroma a comida, la cual olía deliciosa. Giró en su silla y cuando volteó vio a su novio sosteniendo un plato con tortitas y vaso con zumo. -Perdón chiqui-, Vegetta le sonrió, mostrando arrepentimiento y poniendo las cosa a un lado, -Debí haber pensado en ti y en lo cansado que estaba. Lo siento ¿Podrías perdonarme?-, preguntó tomando las manos de Willy para acariciarlas, -Esta bien. También perdona por hablarte así, cariño-, dijo, levantándose de la silla y acercándose al chico fuerte. -No te preocupes. Gracias-, le sonrió y se acercó más a él, pasó sus fornidos brazos por la cintura de su pequeño y unió sus labios en un perfecto beso.

Tal vez la menear de despertar no había sido la mejor, pero siempre hay maneras de hacer feliz.

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Wuuu! ^^ Hola! ¿Cómo están? Me desaparecí un rato por la estúpida escuela -.- Tuve exámenes y por suerte me fue bien ^^ En fin este pequeño drabble lo inspire en el tweet que puso Willy en la mañana, #manerasdedespertarcabreado. Y como yo tampoco desperté de buena manera >.< Tenía que desahogarme un poco, así que aquí lo tienen. Ojalá les haya gustado ^^
¡Gracias por leer! :D No saben lo mucho que alegran mis días. ¡Los quiero! ❤️❤️

-PaM- z4

anonymous asked:

Which one is correct in Spanish cientos de personas or cientas de persornas and why? I thought that cientas de personas would be correct because personas is femenine, however I have seen also cientos de personas in articles in newspaper. Thank you.

It's cientos de personas.

The numbers only start agreeing with subjects after 200.

  • doscientos libros = 200 books / doscientas sillas = 200 chairs
  • trescientos libros = 300 books / trescientas sillas = 300 chairs
  • cuatrocientos libros = 400 books / cuatrocientas sillas = 400 chairs
  • quinientos libros = 500 books / quinientas sillas = 500 chairs
  • seiscientos libros = 600 books / seiscientas sillas = 600 chairs
  • setecientos libros = 700 books / setecientas sillas = 700 chairs
  • ochocientos libros = 800 books / ochocientas sillas = 800 chairs
  • novecientos libros = 900 books / novecientas sillas = 900 chairs

Partly it’s because cientos here means “hundreds” while cien is “100”… the other part is the de.

cientos de personas = hundreds OF people

Not cien personas = 100 people / cien libros = 100 books

Because people don’t count by 200s or 300s, you don’t see doscientos / trescientos de personas.

For the same reason, you see…

  • miles de personas = thousands of people
  • millones de personas = millions of people
  • mil millones de personas = billions of people

The gender agreement only really applies for numbers 200-999.