servirse

Las 7 creencias de los Triunfadores:

1: Todo ocurre por su motivo y razón, y todo puede servirnos.

2: No hay fracasos. Sólo hay resultados.

3: Asumir la responsabilidad, pase lo que pase.

4: No es necesario entender de todo para poder servirse de todo.

5: Nuestros mayores recursos son los recursos humanos.

6: El trabajo es un juego.

7: No hay éxito duradero sin una entrega personal.

Las Cosas Que Nunca Te Dije.

×3×



Samuel miraba por la ventana, estaba lloviendo, eran las 4:30 a.m. y él ya estaba despierto y arreglado para irse al trabajo, le había hablado un compañero de su antiguo trabajo ayer después de ver el extraño automóvil, sintió escalofríos al escuchar lo que le dijo su ex compañero de trabajo.

Flashback.

Samuel, perdona que llame tan tarde, pero era necesario decírtelo, Guillermo ha venido a buscarte hace un rato.— Samuel sintió escalofríos, Guillermo había vuelto.

—¿Guillermo estuvo allí? Dime que no le has dicho nada de mi.

—No Samuel, no le dije nada de ti, solo que ya no trabajabas aquí, también he de decirte que sigue esperando fuera de la empresa, tal vez cree que realmente saldrás.

—Gracias por decírmelo.

—De nada hermano, se que ocurrió con él, y sentí la necesidad de decírtelo por si algún día llega a las puerta de tu casa.

Fin Flashback.

Decidió ir por su computador, hacia tiempo que no revisaba sus redes sociales, aunque tampoco es que le importara mucho ver los mensajes de las chicas que fantaseaban con él.

Pero lo vio, vio un mensaje que espero recibir cuando tenía 18 años, no ahora, no ahora que trataba de olvidarlo.

Samuel, soy Guillermo, ¿me recuerdas? He estado Buscándote por todos lados pero no te encuentro, hace unos días fui a la casa de tu madre y nadie me abrió, ¿acaso escapas de mi? Necesito verte, recuperar a mi amigo, te necesito Samuel. Te espero en el café de siempre a las 17:00. No importa cuando veas esto, siempre estaré esperándote ahí.”

Samuel miro la fecha, el mensaje lo tenía desde hace 8 meses, suspiro y apago la computadora, miro a la nada pensó si realmente debería de ir, tal vez lo haría. Pero una hora antes. Pediría permiso en su trabajo para salir antes, le dolería ver a Guillermo, pero lo necesitaba.

Tomo su celular y miro la hora 5:16 a.m. ya no podía dormir. Se levantó de su asiento y fue hacia el baño para lavarse su rostro, necesitaba pensar, tenía tantas cosas en mente que seguro el agua fría lo haría reaccionar. Se observo en en espejo y noto pequeñas ojeras debajo de sus ojos, trató de sonreír pero nada, hoy seria un día de locos.

~~~

Frank observo a Samuel llegar, hoy extrañamente se veía mas cansado, lo vio llegar a la máquina de café y servirse uno para luego tomárselo todo del tirón. Algo iba muy mal, y Frank acababa de comprobarlo.

—¡Samuel! Compañero, ¿que te pasa?, te ves fatal, ¿que ha ocurrido?.

—Guillermo ha regresado, y hoy iré a verle.

Frank quedo en shock, ahora varias cosas empezaban a tomar sentido para él. Sabia que ese día todo cambiaría, y probablemente Samuel resultara herido.

—¿Donde lo verás?

—En el café Leprechaun, antes de que preguntes me iré a las 16:00.

—¿Quieres que te acompañe?

—Te lo agradecería, pero no Frank, debo resolver esto solo. Ahora vamos a la junta que se nos hace tarde.

Frank había olvidado la junta, así que solo corrió detrás de Samuel, hablaría de esto con Lex, él le ayudaría a saber el porque Samuel vería a Guillermo, y lo más importante, para que. No quería que Samuel saliera otra vez lastimado.

-Samuel, estas seguro que quieres le, todavía puedes arrepentirte mira- Samuel le puso un dedo en los labios diciendo que guardara silencio ya que habían llegado al lugar de la junta.

-No Frank, realmente quiero verlo, así que vamos entre los que debo salir pronto.

~~~

Guillermo miraba por la ventana de su oficina, hacia tiempo que iba al café cerca del centro esperando a Samuel, él tenía esperanza en que algún día aparecería, y ahora más cuando se dio cuenta que ya había leído si mensaje. Volteo la mirada a aquella estantería al lado de la puerta, pero con un punto en específico, aquel cofre arriba de todo, sonrió y se acerco lentamente hacia él, lo tomo en sus manos y fue a sentarse para buscar la llave y abrirlo.

-Samuel- susurro Guillermo al tomar el primer sobre que había dentro, hacia tanto que ya no escribía cartas, pero que mas escribía, ya tenía toda una historia de amor escrita.

— Señor Guillermo, ya ha llegado Esteban, ¿Quiere que le diga que se prepare para que lo lleve a la cafetería?— dijo Sara, la secretaria de Guille.

— No Sara, muchas gracias, hoy iré en el coche solo, ya puedes retirarte tu también.

— Pero señor, aún no término mi trabajo.

— No importa Sara, ¿queda lo que te he dejado hace unas horas verdad? —Sara asintió— Entonces no te preocupes, yo lo termino en mi casa.

Sara le sonrió y agradeció para después retirarse de la oficina, Guillermo vio la carta en sus manos y la guardó en el pequeño cofre, para después tomar este entre su brazo y abdomen y salir de la oficina no sin antes despedirse de Sara.

Cuando subió al ascensor sintió su móvil vibrar, así que lo saco para saber si era su amigo, que por cierto no había llamado en lo que había pasado del día, y efectivamente era él, así que contestó.

-Alejandro Bravo, porque no me has llamado en todo el día — dijo Guillermo antes de que el otro pudiese hablar.

—Oh si, Hola Willy, yo estoy muy bien gracias por preguntar ¿qué tal estas tú? — dijo la voz en el teléfono, con cierto tono de sarcasmo había que reconocer.

—Lo siento Alex, no tuve un día fácil, llegaron algunos inversionistas y el día estuvo demasiado cansado— después de decir eso escuchó a su amigo reír.

—Pero de que te quejas pargüela, ¿sabes cuantas horas trabaja la empresa de papá? —Guillermo rodó los ojos y sostuvo mejor su móvil y el cofre que llevaba con él luego de que el elevador sonara anunciando que ya estaba en el piso del estacionamiento.

-Ya se Alex, trabajan hasta las 8 de la noche, me has dicho todos tus horarios de trabajo para que te vaya a visitar— Guillermo llego a su coche y dejó el cofre que traía con él sobre el capo del coche.

-Si, tienes razón, hoy vi a Frank…- Alex no término de hablar cuando Guillermo ya le había interrumpido.

-¿Te dijo algo sobre Samuel?¿Al fin irá al café? Habla ahora Alejandro- Grito Guillermo, Alex no respondió y cuando Guile miró su móvil se dio cuenta de que Alex ya le había colgado.

-Serás idiota Alejandro Bravo- susurro Guillermo para luego tomar el cofre y subirse al coche.

~~~

Samuel caminaba hacia el café, no iba a negar que estaba nervioso, después de tantos años vería a Guillermo, a pesar de que Frank estuvo impidiendo que viniera logro salir.

Iba pensando que le diría a Guillermo en cuanto lo viera, ¿lo besaría? ¿Le diría que fuera rápido y que fuera a grano? ¿Ó simplemente lo trataría como si nunca hubiera estado enamorado de él y nada hubiera pasado?, suspiro y se dio cuenta que solo tenía 10 minutos más para llegar al café a tiempo. ¿Tanto de sumergió en sus sentimientos que no se dio cuenta del Tiempo? Sonrió y siguió​ con su camino, vio él café a solo unos pasos mas, empezó a sudar pero no importaba, ya estaba aquí, miró a través del ventanal del café para buscar a Guillermo, y ¡sorpresa! Tal parecía que Guillermo no venía solo.

∆•••••∆

Hi! Hace tiempo que no actualizo, lo se, simplemente​ no tenía imaginación, pero para que hacernos, soy imbécil y ya tenía muchos capítulos en borrador y lo había olvidado😂😂.
Mañana traeré otro y así hasta que publique todos los que tengo en borrador.

Que pasen bonito día o noche. All the love xx.

Abajo el link para Wattpad. c:

Quédate

La segunda semana había acabado y la tercera estaba por comenzar, los días pasaban y Virgo era otra persona. La tranquilidad, la perfección con la que realizaba cualquier acto cotidiano y su silencio hipnotizante estaba preocupando a la casa. De vez en cuando sonreía cálidamente para no levantar sospechas, pero no miraba a nadie a los ojos.

-La cena está lista- Decía Virgo mientras apoyaba delicadamente la fuente de cerámica sobre la mesa.

-Wou se ve muy delicioso- Exclamó Cancer atacando una de las papas con el tenedor.

- sh sh, tienes que esperar a que Virgo se sirva primero, es su cena- Dijo Tauro reprendiendo la mano de Cancer.

- Esta bien pueden servirse ustedes primero, yo no tengo mucha hambre.

Escorpio miró de reojo Capricornio tenía el ceño fruncido. Virgo era posiblemente el signo más pequeño de la casa seguido de piscis, siempre había sido una persona menuda, pero últimamente su delgadez era más notable. La ropa le quedaba más suelta y las clavículas le sobresalían más de lo normal.

- Si no comes ya no te quedara ni culo para sentarte- Dijo Aries y Leo estalló en risas.

- ¿Dios mío no podes ser más bruto?- contestó libra.

- Aries tiene razón, así nunca tendrás el culo de Piscis, el mejor de la casa- Agregó Acuario.

- Te voy a matar infeliz- contestó Escorpio levantándose de su asiento. –Mi amor, por favor basta- Decía Piscis tratando de sentar nuevamente a Escorpio.

- Bueno bueno basta ya, dejen a la preciosa geisha, si no quiere comer que haga lo que quiera- exlcamó sagitario dedicándole una pícara sonrisa a Virgo, este se crispó.

- Una vez alguien me dijo que la comida ayuda al cerebro a pensar y, al corazón. Pansa llena corazón contento- Dijo Piscis con una dulce sonrisa.

Virgo miró a Piscis y su semblante revelaba la brutalidad con la que imaginaba asesinarle. Virgo le devolvió otra dulce sonrisa. –Es que tengo demasiado sueño, me quede leyendo toda la noche- Decía con un tono muy diplomático –Sépanme disculpar. Buen provecho a todos.

Virgo sonrió una última vez y se retiró de la mesa. Los signos se dedicaron a disfrutar del banquete y luego de una pequeña disputa entre quien sacaría los trastes restantes ya todos se habían ido a sus respectivas habitaciones a descansar.

Eran las dos de la mañana, el viento se levantaba y las ventanas chiflaban. Virgo había bajado silenciosamente hacia la cocina a buscar algo para comer, su estómago gruñía violentamente y se sentía un poco débil, ansiaba comer algo con desesperación.

Abrió la puerta de la heladera y agarró lo primero que vio. Era un pedazo de chocolate, mordió un poco, lo masticó y se lo tragó, mordió el segundo bocado, recordó porque se había propuesto aquella meta, se acercó rápido al cesto de basura y escupió aquel bocado y junto a él tiró el chocolate. Se sentía infinitamente culpable, pero aún tenía mucha hambre y con las pocas energías que le quedaban calentó agua y se preparó un té. Apagó la luz de la cocina y subió las escaleras para volver a su cuarto. Estaba oscuro, Virgo arrastraba los pies para así no despertar a nadie, un rechino de madera se escuchó y Virgo con un poco de miedo se giró deseando que fuera un fantasma y no Escorpio o peor aún, Piscis.

- ¿Qué haces por acá a estas horas? Dijo alguien en la oscuridad jalando de su brazo.

Virgo gimió, aquella persona le volteó con fuerza y su brazo le dolía, pudo ver que se trataba de Capricornio.

- Nada yo…-

- Sabes que a mí no me podes esconder nada, sabes que tu tranquilidad no es más que una bomba del tiempo y es cuestión de el a que explotes. A mí no me podes engañar, así que es mejor que te aclares y no hagas nada raro. ¿Entendiste?- Dijo serio Capricornio.

Capricornio soltó el brazo de Virgo –Vamos andá a dormir- dijo palmando su espalda y se dirigió a su cuarto.

Virgo iba en dirección contraria hacía su habitación, tenía miedo de que Capricornio se enterara de aquello. De pronto sintió que alguien le había agarrado de los hombros y le había estampado contra la pared, Sagitario había acorralado a Virgo.

- ¿Como estas princesa? ¿Capricornio te estaba molestando?

- Solo me estaba diciendo algo- decía Virgo intentando zafarse.

- No te preocupes por él, siempre anda mandoneando a todos. No tenes que dejar que alguien así te haga menos.

Sagitario se pegaba cada vez más a Virgo. –Tenes que ser libre, ser vos y tomar tus propias decisiones ¿sabes bebé?- Decía este mientras acariciaba el rostro de Virgo. Virgo había enrojecido completamente, la escénica de Sagitario nublaban por completo su mente. Nadie le había hablado o tocado así.

Virgo miró con timidez hacía los ojos de Sagitario y despegó con nerviosismo la mirada, estaba a punto de irse pero Sagitario le agarró de la cintura y le beso. Sagitario puso una sonrisa burlona y Virgo moría de vergüenza, se soltó y se dirigió con prisa hacia su cuarto.

Esa noche Virgo hizo un gran esfuerzo por dormirse pero aquello le había sorprendido demasiado, no dejaba de dar vueltas en la cama, pensaba sobre escorpio y sobre piscis, pero también estaba capricornio y ahora su primer beso robado. No sabía bien cuáles eran las intenciones que tendría Sagitario diciéndole todo aquello.

Al día siguiente Virgo tenía unas crudas marcas oscuras debajo de sus ojos. Géminis quien se encontraba al lado de sagitario se burló de sus ojeras, Virgo vio a Sagitario y ruborizó, este hizo caso omiso y siguió texteando en su teléfono.

Virgo comenzó a observar más a Sagitario, había algo en el que le atraía, pero no sabía con certeza “que”. El día transcurrió, Virgo intentaba acercarse un poco más pero parecía que Sagitario no estaba interesado.

Al final del día todas las preguntas que había hecho Virgo a Sagitario para saber más de él fueron esquivadas con sarcasmo, Virgo no sabía que había hecho mal, se desesperaba al pensar que quizás nadie le quisiera nunca.

Virgo se había salteado el almuerzo, se excusó diciendo que había dormido muy mal, cosa que era cierta.

- Cuanto te apuesto a que va a aceptar dormir con migo- Decía Sagitario a Acuario.

- Es senil, dudo que se pueda poner caliente.

- Acuario Acuario, nadie puede resistirse a mis encantos.

- Ya vamos a verlo- Respondió Acuario dándole la última pitada a su cigarro.

Era un hermoso día soleado, la mayoría de los signos habían salido a disfrutar el clima en el parque. Virgo se dedicaba a dormir, no tenía muchas fuerzas para salir.

Alguien había tocado a la puerta de su cuarto. –¿Bebé, estas ahí?- llamaba Sagitario del otro lado.

Virgo se sorprendió, ya daba por hecho que Sagitario jamás le volvería a hablar.

- ¿Por qué ahora? No era que me odiabas.

- Yo no te odio, es que… soy tímido, enserio me gustas Virgo- dijo Sagitario sosteniéndole su mano y besándola.

Virgo había quedado sin habla, la influencia que ejercía Sagitario sobre Virgo era muy poderosa y estaba consciente de ello.

- ¿A vos no te pasa lo mismo? Preguntaba él acercándose más a Virgo –Vayamos a mi cuarto, vamos a hablar ahí- Decía Sagitario arrastrando de la mano a Virgo rumbo a su habitación.

Virgo sabía a donde podía terminar todo aquello, pero junto a Sagitario la aventura desconocida era tentadora. Virgo se había sentado en la cama de Sagitario, este se acercó juguetón. -¿Por qué siempre tanta seriedad?- Dijo Sagitario pasando un mechón del pelo de Virgo detrás de su oreja.

Sagitario recostó a Virgo sobre su cama. Virgo pensaba en todo lo que había perdido a causa de la duda y el miedo, tenía decidido perderse en la locura de Sagitario, era su autocastigo, sentía que no merecía nada de nadie, si tenía a Sagitario ahora no podía dejarlo y echarlo a perder como todo.

Sagitario besaba a Virgo mientras con sus manos bajaba hasta su entrepierna, él se había sacado la remera y desabrochó su pantalón, Virgo temblaba debajo de Sagitario, sus sentidos volvieron y un pánico repentino se apoderó de Virgo.

- espera… yo

Sagitario besó a Virgo y abrió sus piernas pero Virgo le empujó queriendo alejarse. - ¡Vamos!- exclamó Sagitario sujetando las manos de Virgo con Fuerza.

Sagitario seguía besando con ansiedad el cuello de Virgo, Virgo comenzó a asustarse, tenía asco, quería irse corriendo.

- Por favor basta, Sagitario me quiero ir.

- Vamos, es re normal ¿de que tenes miedo, vos no querías esto?- Contestó Sagitario riendo.

Sagitario levantó la remera de Virgo, Virgo seguía forcejeando, Sagitario comenzó a bajarle la ropa interior. No quería que su primera vez fuera así, quería que fuera con alguien especial, de otra manera, pero no así, Virgo le dio un rodillazo a la entrepierna de Sagitario.

- PUTA- gritó Sagitario con dolor. Virgo agarró sus cosas como pudo y salió corriendo de la habitación.

Virgo se tambaleaba por el pasillo y se topó con Capricornio, este vio a Virgo vacilante y le refugió en su habitación. Virgo no decía una palabra, solo estaba de pie en frente de la puerta.

- ¿Me vas a decir que pasó? ¿A quién mato?- Capricornio cubrió a Virgo con una manta.

- Me da vergüenza, ¿Capricornio soy anormal?

- No existe lo “normal” Virgo, pero creo que sos la persona más decente de esta casa.

Los ojos de Virgo se habían cristalizado y desvió la mirada hacia el piso. Capricornio se acercó y rodeó a Virgo entre sus brazos. - Sabes que esto no lo hago por nadie.

Virgo temblaba y sujetó con fuerza a Capricornio. –Siempre te doy problemas, perdón.

- Yo estoy acá Virgo, no te puedo ver así- Respondía Capricornio mientras acariciaba la cabellera de Virgo.

- prometí que nunca volvería a llorar, quiero ser fuerte como vos, pero… tengo tanta rabia. Soy un desastre- susurró Virgo con pesadez a Capricornio.

- Yo soy el desastre. Llorar no te hace débil Virgo, te hace una persona fuerte consciente de sus sentimientos. La vida hay que afrontarla con valentía.

Unos gemidos se escuchaban contra el hombro de Capricornio, Virgo apretaba con furia sus labios, realmente no quería volver a llorar, pero aquel primer abrazo tan cálido y protector de Capricornio le hacía sentir tanta pena propia.

- Ya pasó, yo siempre te voy a proteger- Dijo Capricornio y abrazó con fuerza a Virgo.


Hola a todos. La verdad no se bien que escribí jaja ya estoy cansada. cualquier duda pueden preguntarme. Quiero aclarar que esto es ficción y que no todos los sagitarianos son así, personas malas y buenas hay en todo el mundo y de cualquier signo. Espero que les guste. Gracias por leer

                 En la actualidad, Lucien bien podría hacer una lista de las cosas que detestaba, pero muy arriba de ello se encontraba el ser un vampiro… como todos. Sí, era el más fuerte, guapo, el primero, millonario y todo lo demás, pero no era mejor que un original y estaba atado, otra vez, a Nik. Aquella noticia se confirmó por la mañana al pisar los terrenos sagrados de los ancestros. Lucien no podía sentir la magia y la comunicación era nula. Confirmó sus temores. Que amigos los suyos. Tenía opciones y conjeturas, pero la más importante de ellas era mantenerse vivo. Y seguir fingiendo que sobrepasaba a la familia inmortal por excelencia, todo lo posible. “Al menos esto sigue siendo lo que debe ser.” Masculló al servirse su propio vaso de whisky en la barra del restaurant. “Pruébalo, te quitaría esa cara larga.” Apuntó a la persona, que ni siquiera había visto, pero se encontraba a su lado. 

paisas-and-computers  asked:

I'm trying to learn anything about the EZLN, is their anything you would recommend I should start with?

Yes!  I’m glad you asked, I’m always happy for people to learn more about the Zapatistas.  I’m always trying to learn more myself.

There’s a famous document that a lot of people refer to… it’s called *the 6th Declaration of the Lacondon Jungle*.  It was a declaration of the EZLN that stated some of their principles, aims, and those with whom they make common cause.  You can find it here:  http://enlacezapatista.ezln.org.mx/sdsl-en/

Even more accessible for beginners like you and me is *the video series produced by Schools for Chiapas:  Teach Chiapas.*  You can find it here:

http://www.schoolsforchiapas.org/teach-chiapas/teach-chiapas-video-series/

Here is *a contemporary account* from the Zapatistas, produced only two months ago:  http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/06/28/new-paramilitary-attack-caracol-resistance-toward-a-new-dawn-la-garrucha/

There are also principles, by which the EZLN operate.  These are the principles of Zapatismo, which have been listed sometimes as follows (and which I found at the following website:https://dorsetchiapassolidarity.wordpress.com/2015/07/19/zapatismo/) :

Obedecer y No Mandar (To Obey, Not Command)

Proponer y No Imponer (To Propose, Not Impose)

Representar y No Suplantar (To Represent, Not Supplant)

Convencer y No Vencer (To Convince, Not Conquer)

Construir y No Destruir (To Construct, Not Destroy)

Servir y No Servirse (To Serve Others, Not Serve Oneself)

Bajar y No Subir (To Work From Below, Not Seek To Rise)

But, in the words of some Zapatistas themselves:

“Zapatismo is not a new political ideology, or a rehash of old ideologies. Zapatismo is nothing, it does not exist. It only serves as a bridge, to cross from one side, to the other. So everyone fits within Zapatismo, everyone who wants to cross from one side, to the other. There are no universal recipes, lines, strategies, tactics, laws, rules, or slogans. There is only a desire – to build a better world, that is, a new world.”

Good luck friend, see you someday in the new world.

sobreviviente, si, maldita sea.

[Van a ser las 3am y Kakashi no puede dormir, otra vez. Por supuesto que se reúsa a despertar a Obito así que en vez de eso hace algo más fácil, tomar un cigarro y servirse un corto de whisky -barato- para apoyarse en la ventana a medio abrir y mirar las luces de la ciudad. Hay ruido a lo lejos, como siempre. Quizá solo está acostumbrado a vivir de noche, pero hay algo más, un escosor en las manos que lo deja intranquilo.

Mmm… Debería aprovechar el modo reflexivo para escribir algo o repasar alguna composición. Tal vez la abstinencia lo tiene de pie, ha estado tranquilo los ultimos ¿cuatro días? Algo así. A ver cuanto dura.]

Cuando uno habla de más y otros buenos resultados - (Wigetta fanfic)

OneShot


-       ¡Que me folles! – se escuchaba a un Willy ya exasperado, desde dentro de la habitación, antes de que la puerta se abriera y Samu saliera casi corriendo, como rata por tirante.

-       ¿P-pero a ti qué te ha picado?- se le puso aguda la voz y negándose a mirarlo, llegó a la cocina.

-       Que no entiendo que te sucede en la cabeza, parece que estuvieras hablando de un niño de 10 años, mírame por dios, que mido lo mismo que tu  - salió Willy tras él,  acercándose mientras lo veía servirse agua y continuaba negado a mirarlo

-       Una cosa Willy, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, que  tú, tú nunca has estado con un hombre e igual yo si soy más grande, que estamos juntos, pero deberías darte más tiempo  chaval

-       ¿Pero tú estás tonto? Que si es por ti me voy a morir antes de decidas pasar de manosearnos a algo – llegó hasta Samu, que se tomó el agua de un trago y huyo al sillón, sin sentarse, por simple precaución

-       Willy …– lo señaló con el dedo y la boca abierta esperando a que una idea  se le viniera a la cabeza – Willy – seguía con el dedo en alto mientras lo veía acercarse

-       Las pajas no cuentan parguelas, no me importa cuánto me ponga verte – le agarró la mano con la clara intención de besarlo.

Si le pagaran por cada vez que se podía ver haciendo lo que Willy le estaba pidiendo, sin lugar a dudas, ganaría más de lo que gana en YouTube, pero lejos. Y en ese momento con Willy besándolo como lo besaba, igual que podría fácilmente estrellarlo contra el sillón y darse el gusto. Pero no, no. No sabía cómo terminaron en esta discusión, si hasta donde el sabia, Willy se podía camuflar con la alfombra roja cada vez que le metía mano o le decía algo bonito, o igual algo sucio, así que ¿qué leches?, ¿Qué habia pasado?

Esto habia pasado, que él era un gilipollas de primera, lo sabía, si un par de tragos y ya la habia cagado soltando la lengua. Que cuando fueron a la fiesta de Luzu con los chicos, estaba todo la mar de bien, de hecho no hacía mucho les habían dicho que estaban juntos desde hacía un poco más de un mes, así que parecían haberse congregado para felicitarlos y de paso fastidiar con sus bromas.

Pero por supuesto, ahí tenía que ir el de bocazas, cuando empezaron a hablar todos de sus relaciones y bromear, en los sillones, entre cervezas y pizzas, ahí se le dio por abrir la boca.

-       No que yo de niño me comía los mocos – se ria el Rubius – no me veía ni la sombra, estaba ahí en plan “soy el gracioso” y ni cuenta me daba, después crecí y como me ven, soy un adonis – se paró tocándose los pechos en plan chiste, antes de que Alexby lo empujara de vuelta y cayendo en el sillón

-       El adonis de los parguelas – se rio con todos – yo estoy bien aquí con mis tenedores, no necesito a nadie – bromeó


-       Pero si me tienes a mi cariño – apareció Staxx, con más bebidas, desde atrás y se agachó para plantarle un ruidoso beso, casi que en el cuello.

-       Ahí va el tontaco – saltó en su asiento para la diversión de todos, tocándose donde lo habia besado y  agradeciendo que las luces bajas apenas dejaran ver su rostro que comenzaba a picar

-       ¿Pues ustedes saben – comenzó Samu, con lo que todos lo vieron preparados para reírse con lo que fuese a salir-  cómo me decían a mí de joven?

-       Tonto, pero aparte, ¿desde cuando que te volviste viejo? Que yo soy más grande que tu cabronazo – le tiro una bola de papel a mano en la cara mientras todos reían

-       No, no, aparte de eso, yo digo de mi época de irme de baretos, como los niños aquí – continuo después de una de sus risas ahogadas, refiriendoce a Rubius, Alex, Staxx y Mangel , incluido Willy, que estaba a su lado y no paraba de reírse.

-       ¿Cómo le decían señor Vegetta? – le siguió Mangel la corriente

-       El señor de petarlo – le siguió un silencio que luego estallo en risas

-       Nos ha salido tonto el niño, disculpen – se reía Luzu agarrandole la mano a Lana, como padres, mientras le daba palmadas en la cabeza Samu – igual, si es cierto que tienes tu reputación pilluelo - le golpeo el hombro

-       Y bien ganada – se rió Staxx – era el señor de las conquistas dicen -

-       Ah si, ese era mi otro apodo – siguió la broma

-       Es cierto – continuo Mangel – recuerdo que no hace tanto siempre se te veía ligue nuevo

-       Es verdad, que si las copas, que pim pam, y ahí va otro que se fue con Samu – se reia Staxx

-       Es que era un niño adelantao – bromeo, hasta que notó que de repente Willy estaba muy callado

-       O el niño precoz diras – soltó Luzu distrayéndolo con más risas

Y las bromas y chistes continuaron sin más, hasta parecía que Willy lo habia olvidado, pero al parecer, igual no, pero ni de lejos. Si cuando terminó la fiesta, está bien que los dos estaban un poco pasados de copas, lo que era raro, pero cuando llegaron a su casa Willy se prendió a él poniéndolo en un segundo al límite, a fuerza de besos y tal, hasta llegar a habitación. Desde que empezaron las cosas habían ido con calma, experimentando, conociéndose, yendo un poco más lejos cada vez, sobre todo porque asi quería hacer las cosas Samu con Wlly y así parecían estar bien. Solo que esa noche Willy repentinamente parecía querer ir a por todas y con toda la fuerza de voluntad que tenia apenas y alcanzo Samu a salir del cuarto. Y volvemos al principio.


-       Que estas ebrio Willy, ya – se apartaba, tomándolo por los hombros con la poca resistencia que le quedaba, si con solo verlo le pasaba de todo

-       Me cago en ti, no estoy ebrio, ni lo quieras usar como excusa – y era cierto, con la discusión y todo, aunque todavía tuviera efectos del alcohol, la ebriedad se le habia pasado bastante – no entiendo cuál es tu problema tío, ¿crees que no llegare a la altura de tus “conquistas”?

-       ¿Qué? – lo miró sin poder creérselo

-       Que no lo voy a hacer bien, ¿porque nunca estuve con un tío? Ya sé que en comparación con otras personas puede que yo no – se le empezaba a acumular la angustia que no quería demostrar

-       Para, para, para, Willy, ¿qué? – si es que no podía creérselo, no podía estar hablándole en serio – me estás diciendo, tú crees que yo – no quería reírse porque sabía que solo  lograría que se enoje más

Las fichas le empezaron a caer lentamente en su lugar, desde la fiesta hasta ahora, y estaba que no caía, si lo que habia sucedido en la cabeza de Willy era un misterio para él, ahora le era imposible de entender.

-       Definitivamente tu eres tonto – soltó al fin, aun con la expresión “no me lo creo” plasmada en el rostro, pero automáticamente se arrepintió al ver la expresión enojada y dolida de Willy

-       Que te den – intento irse, pero Samu lo abrazó como pudo evitando que huyera


-       Willy


-       Que te den, vete a


-       Willy


-       ¿Qué? – lo miró a los ojos al fin

-       Que no te enteras de nada, no tienes idea chaval – le sonrió casi riendo– no tienes idea de lo acojonado que estaba, que estoy, contigo

-       ¿Qué dices? – frunció el ceño sin entender

-       ¿Tú qué crees? ¿que no ves que me entran ganas de meterte mano cada vez que te veo, que no tengo que pensar en las cosas más asquerosas para parar cuando intento no ir muy lejos? – lo tomó del rostro – Estoy acojonado de aquí a dos mil años, de que te espantes si voy muy rápido, de que de repente te des cuenta de que estar con un tío no te gusta, de que te asquees o tal y te vayas, madre mía Willy, me cago en con quien estuve antes, que eso no tiene nada que ver contigo

-       Y luego el tonto soy yo – lo empujó no muy fuerte – ¿tú  que crees? ¿que yo me habría cruzado un océano, habría dejado la mitad de mis cosas en la otra punta del mundo, para mudarme contigo de nuevo, que te habría dicho que te amo, sin considerar el hecho de que follaríamos? Pues te daré una notica, me lo eh imaginado, y de mil maneras distintas, muchas veces, y créeme, por dios, que asco no está ni cerca de lo que sentía al hacerlo – y la señal de que el alcohol se habia empezado a ir finalmente era que, a pesar de sus palabras, el rostro se le comenzó a ruborizar desde el cuello hacia arriba.

Samu quiso abrir la boca para decir algo, pero simplemente estaba atontado, no podía dejar de verlo, y entonces la piel, que se le empezaba a enrojecer en el rostro, se le torno apetecible así que la besó, y no pudo parar hasta llegar a sus labios. En algún momento lo habia tomado de las caderas y los dedos de Willy se le habían hundido en el cabello de la nuca. Fue hasta que cayeron al sillón, Willy a horcadas sobre él, que Samu se separó de su boca para morderle y besarle el cuello hasta sacarle la remera. Era como si finalmente se hubiese soltado la correa, porque de un momento a otro los pantalones de Willy se habían desabrochado y su remera también habia ido a parar a otro lado.

-       Joder chaval – le dijo entre beso y beso, llevando las manos a su trasero y apretándolo contra el – en la que te has metido Willy – le mordió el labio sonriendo y Willy sabía que le hablaba en serio.

Estrellas - One Shot Wigetta.

¿Un restaurante costoso? ¿Una cena hecha por él mismo? ¿Cuándo cumplieran alguna fecha importante? ¿Su cumpleaños? ¿En la plaza comercial? ¿Un parque? Joder quien diría que es tan complicado proponer matrimonio, Guillermo ahora entendía por qué la mayoría de los hombres lo hacía en restaurantes. Además, como se vería él, ¿tendría que arrodillarse? ¿Tendría que darle algún diamante? Tantas preguntas solo creaban más conflicto, las pocas veces que ha visto cosas así son en las películas y ni siquiera veía las escenas completas porque se quedaba dormido, vaya que era complicado.

Tal vez Luzu y Lana le ayuden… se detuvo a pensarlo un momento y mejor se lo explicaría primero a Luzu antes de que se arrepintiera o algo, hay posibilidades de que en el fondo no quiera atarse a una relación así de seria.

¿Un anillo dentro de un unicornio?

No, Guillermo no es ni una pizca lo romántico que Samuel. Ya un año de relación y le cuesta imaginar cómo pedirle esto, solo necesita relajarse… y ver películas de amor.

–Samu

–Willy –seguido de esto ambos se rieron por lo extraño que sonaron, parecía que no había día en que estos chicos se rían de algo por más tonto que sea.

–¿Quieres ver una película esta noche? –dijo Guillermo mientras comían, era justo lo que pensaba decir antes de que bromearan.

–¿Quieres dormir temprano hoy? –respondió medio sonriendo su compañero obviamente haciendo juego por todas las veces que lo ha hecho.

–Prometo verla completa –interrumpió para que se notara su seriedad.

–Vale… ¿entonces tú eliges?

–Sí, la encontré hace unas horas e imagine que sería interesante –decía mientras le mostraba en el móvil la portada y la sinopsis.

–Willy cariño, ¿si sabes que es de amor y cursilerías?

–Para variar un poco tío –fingió porque quería ver como reaccionaba ante propuestas así de cursis, había pasado al menos una hora buscando escenas de películas en busca de la más melosa y la había encontrado.

–Amantes de 5 a 7 será

La película comenzó un poco aburrida así que a Guillermo ya le estaba dando un poco de sueño, opto por levantarse a servirse un poco de agua le sirvió caminar hasta la cocina para despejarse, regreso al sillón para acurrucarse en los brazos de su pareja que sonriente y entusiasmado por la película lo abrazo y recibió con un beso en la mejilla.

La escena no fue tan especial como Guillermo creía solo un discurso bien elaborado y la convenció de que quería pasar el resto de sus días a su lado, eso lo podía hacer ahora mismo solo le hacía falta el diamante.

El hombre de la película no tuvo que pensarlo ni darle tantas vueltas como lo hacía el, el protagonista se vio en apuros de que la chica lo fuera a olvidar así que era ese momento o nunca. Su discurso fue bastante ¿cursi? no podía llamarlo así cuando todo eso que le decía a la chica él lo sentía con Samuel e incluso más.

La película termino y Samuel estaba limpiándose un par de lágrimas, sí que era sensible con estos temas, más presión para Guillermo.

–Ya veo que no bromeabas cuando decías que era urgente –contesto Luzu con una sonrisa enorme, sus mejores amigos se casarían, eso no es algo que pasa todos los días.

–Necesito ayuda tío –balbuceo Guillermo tapándose el rostro con las manos.

–Solo piensa bieeeeeeen a detalle que le gustaría –alargo la “e” mirándolo fijamente.

–Ya lo intenté –musito un tanto desesperado

–Tu tío por favor que eso te lo crea el mesero –Luzu noto que Guillermo no podía ni relajarse un poco, era claro que debía ayudarlo más –¿algún recuerdo lindo de ustedes dos? Fuera de la cama por favor –Guillermo lo miro angustiado y cansado.

“–¿Samu que haces fuera tan tarde?

–Buscando estrellas –continúo mirando hacia el cielo que solo se veía negro.

–No veo ninguna, creo que allí hay una –dijo Guillermo señalando una pequeña luz lejana.

–Creo que es un avión, se está moviendo –se rieron al ver que se movía más rápido.

–Extraño las estrellas –dijo Samuel abrazando a su compañero que seguía mirando al cielo, sin encontrar nada.

–Ya las encontraremos…”

–Hace medio año en el descanso de casa, era de madrugada y él quería ver estrellas, pero solo vimos aviones

–Si hay estrellas pringaos –exclamo Luzu aguantando la risa.

–No las vimos, tal vez esa noche no había

–Bueno si, muchas noches no hay por la luz de la ciudad –se quedaron pensando un momento mirando el móvil hasta que a Luzu se le ocurrió algo.

–¡Sé dónde ver estrellas! O algo así –salieron del café e hicieron un trayecto de casi una hora hasta un lugar un poco deshabitado.

–¿Luzu dónde estamos? Ya dime

–Es un observatorio, pero recuerdo que tenían un sitio especial, pasaremos a preguntar

–Ok, ok vamos –Guillermo se sentía un poco más confiado de este lugar, pintaba para ser el ideal.

Luzu fue quien pregunto todo y Guillermo solo asentía emocionado, las personas que les atendieron fueron de lo más majos ayudándoles a hacer todo perfecto. No saldría muy barato, pero valdría la pena de una manera increíble. Acordaron no decir nada, prácticamente tendrían que ocultárselos a Lana y obviamente a Samuel, sería casi imposible.

//All of the stars - Ed Sheeran: https://www.youtube.com/watch?v=nkqVm5aiC28 //

Era el día, el día exacto en el que cumplían un año de noviazgo. Guillermo estaba listo para salir de casa junto con Samuel, le había dicho que saldrían con Luzu y Lana fingiendo claramente que había olvidado la fecha, aunque todo estaba más que arreglado para el evento. Lo más difícil fue lograr salir del restaurante sin que Samuel los viera, caminaron unos minutos más y llegaron al lugar donde los estaban esperando, Guillermo tomó posición en el centro del pequeño cuarto redondo e indicó cuál era la canción que quería que sonara.

Colocaron a Luzu con una cámara en una orilla para tomar el ángulo perfecto, se envió el mensaje a Lana para que fueran al lugar, era cuestión de minutos. Un hermoso y elegante smoking, una pequeña caja, un anillo y Guillermo entrando en pánico porque se estaban retrasando en el camino. Lo mejor que encontró para calmarse fue sacar ese pequeño papel donde anoto lo que le diría, la verdad es que se había robado algunas líneas de la película que vieron y otras cuantas escenas que vio por su lado. A muchos les parecería apresurado, pero en realidad casarse no les afectaría debido al tiempo que llevan viviendo juntos, ellos se conocieron, se enamoraron, se fueron a vivir juntos a otro país, y ahora se casarían.

El tiempo corría rápido para ellos, son el tipo de pareja que todos envidian, esa pareja que “hace las cosas muy rápidamente”, “que no se toman su tiempo”, excusas que se inventa la gente cuando no aman con esa pasión que hacen ellos, no viven con la sensación de que en algún momento se acabara, que es necesario vivir nuevas aventuras, y con un amor tan correspondido como el suyo el tiempo valía oro.

Y se apagaron las luces, esa era la señal para que Samuel entrara sin tener ni la más mínima idea de que estaba pasando. Una pequeña luz iluminó a Guillermo que sonreía ansioso de ver como reaccionaba a todo esto, Samuel levantó la mirada y vio que se encontraban en una especie de domo pequeño, y que esa pequeña luz era la luna proyectada desde algún punto de la habitación. Guillermo estiró la mano esperando a que Samuel llegara hasta el, lo que hizo de inmediato.

–Tranquilo –le dijo al notar como temblaba un poco –sé que todo esto te sorprende, así que no digas nada y solo escúchame –Samuel asintió nervioso –este año ha sido increíble, pero no estamos aquí para celebrar eso, y quiero celebrar los tres años que llevamos conociéndonos, me siento afortunado de estar aquí tomando de tu mano, de besarte, de compartir contigo cada día, de… de amarte –pudo notar como los ojos de Samuel se ponían llorosos y de cómo el entorno negro comenzaba a poblarse de pequeñas estrellas que les iluminaban un poco más –y soy aún más afortunado porque sé que me correspondes, sé que esto es real –comenzó a agacharse hasta arrodillarse mientras con una mano lo tomaba con otra sacaba la pequeña caja. Al final usó sus propias palabras, y nada de las películas.

–¿Puedes ver las estrellas? –le dijo para que mirara un poco del hermoso entorno, lejos de la habitación oscura a la que había entrado ahora estaba iluminada de estrellas, incluso una estrella fugaz pasó –Samuel… –robó su atención de nuevo.

–Wi… Willy –dijo Samuel temeroso de lo que veía.

Guillermo se aclaró la voz, espero un momento y lo hizo –Samuel, ¿quieres casarte conmigo? –abrió la caja mostrándole un anillo plateado con un grabado dentro que decía “nuestro viaje mágico”.

–S-sí –musito Samuel arrodillándose junto con él dándole un beso cargado de amor y pasión, de inmediato lo rodeo con los brazos de una manera posesiva, las lágrimas no pudieron quedarse más tiempo en sus ojos así que lentamente bajaron mientras sonreía y le repetía a Guillermo cuánto lo amaba.

Le coloco el anillo, limpio sus lágrimas sonriendo sin saber que él también estaba llorando, lo tomó del cuello acercándolo y manteniéndose frente con frente dijo –es nuestro viaje mágico… te amo –lo que recibió como respuesta fueron los desesperados labios de Samuel que temblaban aún de la emoción. Eran dos chicos enamorados, dos corazones condenados.

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Esta es la sorpresa, el hype por AM4 me esta atacando y este fue el resultado.

Ustedes solo tienen que decirme si quieren la boda que yo encantada :3

Espero les haya gustado z4

No puedes culpar a la gota que derramó el vaso cuando fuiste tú quien decidió servirse agua desde un principio.
—  Y siempre puedes conseguir un vaso nuevo.
We’re all mad here.

Con magia todo es más sencillo, él mismo siempre lo repetía. Pero esa ocasión Fred decidió desempolvar un poco su lado artístico. Llevaba en los baños cerca de tres horas, rodeado por una docena de papeles cubiertos por pintura de todas las veces que había borrado y vuelto a intentar su maquillaje. Quería que los detalles fueran lo más perfectos que le fuera posible. En vacaciones él y Roxanne pasaron una semana con el abuelo Arthur, quien les encomendó la tarea de estudiar los avances tecnológicos de los muggles en cuanto a televisores. Uno de esos días, el castaño encontró un programa que ciertamente lo dejo fascinado; sobre todo, fue un personaje en particular que lo dejó cautivado. Miró una foto del chico durante todo el rato intentando imitar fielmente su caracterización. La pintura le ayudó a modificar sutilmente sus rasgos, aunque finalmente cedió ante su varita y con un hechizo sencillo de transformación modificó un poco más las curvas de su rostro. 

Con otro movimiento de su varita, cambió el color de su cabello por rubio, pero no de un tono que pudiera confundirlo con los Malfoy, si no el exacto de Tate Langdon. Una vez listo el maquillaje, ensayó frente al espejo su expresión, claramente tendría que mantenerse serio la mayor parte del tiempo, sobre todo hablar lo menos posible. Aunque en caso necesario, fácilmente podría utilizar un hechizo de distorsión del sonido para jugar con su voz. Jugar a ser alguien más sería la parte más divertida de la noche.

Tomó su chaqueta negra para terminar con el oscuro conjunto que necesitaba antes de salir de su habitación y bajar pacientemente hasta el gran comedor. Una vez dentro, sonrió internamente al ver a muchos alumnos ya en el lugar, la mayoría disfrazados y disfrutando de la velada que apenas comenzaba.

Dio varios pasos hasta la mesa de bebidas, tomando un vaso para servirse mientras observaba a las personas en la pista. La música estaba a un volumen tan alto que no lo dejó escuchar a la persona que lo llamaba desde un lado de la mesa.

Originally posted by junkimind

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Tutorial ruso.

Cómo servirse un refresco de cola sin burbujas. No hace falta saber ruso

ULTIMATE | YOUTUBERS.
PRÓLOGO

Las pisadas del conjunto de Principales eran rápidas, firmes. El mismo llamado les había convocado. Podrían ser las cuatro de la mañana perfectamente, y ellos estaban tomando sus lugares con la presentación propia de un traje y zapatos bien lustrados. La institución no se había forjado con bases de unos vagos, pero tal parecía que estaban teniendo problemas por contratar gente que sí lo eran.

El Ultimate Principal estaba constituido por cinco entidades de buen nombre, conocidas por el círculo de seguridad y otras instituciones y personajes de la altura. Entre ellos y encabezando la marcha se encontraba Samuel, ajustándose la corbata y el cabello una última vez. Para alguien que guardaba tanto la pulcritud, comenzar un día con una llamada de alarma no era la mejor forma de llevar orden. Extendió una mano hacia el frente, irrumpiendo en el salón principal con un golpe a la puerta que ni siquiera llegó a tocar. Pasó acelerando aún más a su paso y llegó hasta las oficinas de tecnología principal.

¿Y bueno? ¿Qué es lo que pasa? —Preguntó, cruzando los brazos—. Díganme que no he venido a solucionar una niñez.

Estamos teniendo problemas con el reconstructor de Rubén. Provoca fallos en el resto del sistema.

Eso es imposible. —Sonrió, siendo acompañado por las leves risas o murmullos de los cuatro a su espalda—. La tecnología de Rubén no tiene errores desde hace cuatro años. Algo están haciendo mal.

Con la expresión de la mayor neutralidad, uno de los integrantes de la oficina le entregó un informe de fallos producido por el sistema central de control. Un sistema creado, también, por el mismo Rubén. Cinco pares de ojos miraban perplejos el papel, intentando buscar soluciones que ya estaban más que intentadas y obsoletas por parte de la oficina. Lo siguiente que pudo verse fue la hoja de papel levitando en medio de la sala y siendo rota en ocho trozos perfectos.

Desde un principio le dijimos que habría un choque por el cambio de software, pero…

Llamen a Rubén y díganle que venga. —Murmuró; rostros asintiendo detrás de él—. También a Guillermo.

Una vez en su oficina, se dedicó a servirse tazas de café que dejaba enfriar y no bebía. Mantenía su vista fija en el gran ventanal, observando la ciudad despertarse ante sus pies. Muchas veces había pensado en dejar su puesto y dejar volar su vida a tranquilidad y cotidianidad, pero luego recordaba: No habría quién podía reemplazarle, ni nada que reemplazase su trabajo.

No había tantas personas como él, como todos aquellos en aquél edificio y los que servían a él, como los que le gustaría pensar. Por una buena razón se vieron, bajo la mirada curiosa del gobierno, a crear el Ultimate. Una organización de personas con capacidades especiales para gente sin capacidades especiales, o sin capacidades en su totalidad.

Dentro de ésta organización se encontraban todo tipo de habilidades que en su descubrimiento habían sido escondidas, temidas e incluso repugnadas, pero eran ahora un privilegio envidiable, un error de la naturaleza que mantenía las miradas fijas en ti. Lo que se consideraba supernatural no existía mucho más. Todo eso, era el presente y el futuro.

Con ello, nuevas clases de amenazas habían surgido. Habilidades que eran puestas en uso buscando el poder, el gobierno, el dinero o cualquier otra clase de beneficio. Como si lo pudieran lograr… pensó.

Quienes pertenecían al Ultimate eran capaces de habilidades antes conocidas como la Telequinesis, mover, levantar, destruir o moldear cosas a su gusto sin mover un dedo. Estaban quienes, entre muchas otras habilidades más, podían crear campos, de contención, de fuerza, de lo que se les ocurriese; podían encerrarte en ellos mientras parpadeabas y ser un prisionero en segundos. Por alguna razón desconocida, estas personas lograban tener una velocidad que les volvía, por segundos, invisibles.

Regresó su vista a su escritorio por un momento, recordando el encuentro de aquella mañana en donde aquellos mismos poderes intentaron engañarlo, y parte lo lograron.

Que no lo logras, Willy. Ya conozco tus campos. Ya sé que tienes buen rato de estar aquí. — Sonrió, dándose la vuelta, encontrándose con la mirada retadora del chico—. Necesito que hagas algo por mí.

¿Estoy ganando algo? —Preguntó, apoyando el brazo en un marco invisible pero palpable—.

No, pero es una orden simplemente porque necesito tu ayuda. —Se acercó unos pasos hacia él, deshaciéndose de toda hostilidad—. Y porque me debes una de anoche.

Eres aburrido para pedir cosas a cambio, yo ya había pensado en algo mejor. —Rio, sentándose en su escritorio—. ¿Qué quieres?

Que traigas a Rubén. Está incomunicable. Toma lo que necesites.

Y cómo no, debía tomar mi teléfono. No lo había notado hasta el momento en que quiso intentar comunicarse con Rubén una última vez que buscó su teléfono y no lo encontró. No se tomó ni un momento en dudarlo. Guillermo tomaría la oportunidad de hacerles una broma a dos personas en una sola ocasión, y no lo culpaba. También lo habría hecho.

 Pues ustedes, mis hermanos, han sido llamados a vivir en libertad; pero no usen esa libertad para satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Al contrario, usen la libertad para servirse unos a otros por amor.
.-Galatas 5:13

Thanks for all. || Sloane&Derek. [Privado]

Siguiendo las indicaciones que le había dado en el sms, Sloane cogió el bus y fue tranquilamente hasta susodicha calle, terminando por ir el tramo de recorrido restante andando. Su todo terreno se había quedado jodido y estaba en el taller, a revisión de Samuel, así que le tocaría unos días servirse de vehículos públicos y caminar, que es muy sano. Al llegar al edificio, o el que ella supuso, llamó varias veces al telefonillo. No tardaron en abrirle, así que entró y comenzó a subir las escaleras hasta el piso, guardándose el móvil en el pantalón más tarde. Aferró con cuidado su guitarra a la espalda, metida en la funda negra, y entonces se armó de valor para llamar a la puerta con los nudillos.