sentir-la-lluvia

Empiezan las tardes de invierno.
Y la soledad cala de nuevo mi piel
afuera la lluvia no ha dejado de parar
y tengo miedo de abrir la ventana aunque quiera sentir la lluvia,
pues la tristeza busca como sea entrar por ella.
Mi cama no sé siente la misma, duda de su comodidad. 
y el frío de mi alma se esta sumergiendo entre sus espumas.
Mi rostro empieza a empalidecer y los surcos de mi labio a secarse

Este invierno no conlleva solo el frío de la ciudad y la lluvia incesante
Este invierno trae recuerdos
y es eso lo que congela mi alma
y las pocas ganas que recuperaba 
de volver
amar.

—  Brenda Ramírez. 
El Amor según yo

El amor es lanzarse al mar en un día caluroso.
El amor es el coro de la canción que tanto te gusta.
El amor es el pasto verde en un día de campo.
El amor es la brisa fresca en un viaje de carretera.
El amor es cantar a todo pulmón.
El amor es saborear tu postre favorito.
El amor es reír hasta las lágrimas.
El amor es un abrazo sorpresa por la espalda.
El amor es el calor de tus cobijas en las noches frías.
El amor es un chocolate caliente en una mañana de invierno.
El amor es ver tu película favorita cada vez que quieras.
El amor es un beso de piquito.
El amor es sentir las primeras gotas de lluvia en la cara.
El amor es el viaje que tanto te emociona hacer.
El amor es una tarde con tu libro favorito.
El amor es una puesta de sol en la playa.
El amor es un paseo por el parque.
El amor es abrir los ojos y ver a esa persona al despertar.
El amor es descubrir nuevas canciones.
El amor es un café caliente cuando mueres de sueño.
El amor es un mensaje de buenos días.
El amor es un mensaje de buenas noches.
El amor es pasar tiempo en tu lugar favorito.
El amor es sentir los últimos rayos de sol en la cara.
El amor es volver a casa.
El amor es perderte en una ciudad desconocida.
El amor es el recuerdo que te hace sonreír.
El amor es una buena plática.
El amor es todo lo que te haga feliz.

Ayer llovía, y te extrañé tanto que ni siquiera pude escribir sobre ti. Preferí quedarme encerrado en mi habitación, con las memorias de nuestros momentos juntos recostadas en mi cama, acariciándoles el pelo y mirándolas fijamente como la utopía que son.

Esto de extrañarte toma más peso cuando llueve. Es como si tu recuerdo fuese una vasija de cristal posada en mi cabeza, la lluvia empezara a llenarlo hasta que se rebosara, y empezara a salirme por los ojos.

Quisiera tenerte conmigo en todos los días lluviosos, para cobijarme en tus brazos y ya no sentir que la lluvia me cala los huesos.

—  Cartas De Un Amor A Distancia, Marcos J. Ramírez
Quisiera tener la seguridad de que nunca te irás. Y cada día que pasa estoy de más segura que nunca me perdonaría si te fueras por mi culpa, pero sé que no es posible estar siempre del todo juntos, sé que algún día me iré (como todos) y sé que te irás, pero trataré de que el tiempo que estemos unidos como algo más que mejores amigos, como compañeros, trataré de que los dos disfrutemos, de caminar, de reír, de embriagarnos (embriagarme, ja) de bailar, y de cantarnos, de jugar, de platicarnos, de observar tormentas, y de sentir las gotas de lluvia en nuestra piel, de despeinarnos en la cama y en la calle, de besarnos las mejillas y los párpados, de ser tú, de ser yo.
Las cosas más comunes, con la persona indicada, pueden llegar a ser las cosas más increíbles.
—  Karina Infante - Sobre cosas que si se dan.
Me gusta estar bajo la lluvia, sentir que me limpia, que me quita lo malo; me gusta estar bajo la lluvia y sentir como sus gotas recorren mi piel, sentir que el cielo también llora y que su dolor disminuye el mío

“Estaciones del año”. Mis ojos saben reconocer muy bien a una persona, sobre todo cuando miran fijamente a esa persona. He mirado durante mucho tiempo tus ojos, he mirado tus labios y también tu cabello. He podido tocar tus manos muy fuertemente y sin pensar en soltarlas, no pienso en ningún momento soltarlas prefiero quedármelas. He aprendido a deslizar mis manos sobre tu cintura en el momento en que beso tus labios. He aprendido a tocar tus miedos y poder ayudarte con ellos. Convivir con ellos y saber cómo entender por qué existen. He aprendido a mirar muy bien el otoño de tus pestañas y observar como caen sobre tus pómulos. Me gusta vivir en la primavera de tu cabello y deslizarme sobre él. Quedarme en el invierno de tus piernas y quemarme con cada encuentro entre ellas. Sigo viviendo encantado de dormir entre el verano de tus labios y saber saciar mi sed cuando llueve entre ellos, me gusta, me gusta sentir la lluvia de tus labios emergiendo lentamente. Me gusta pasar las estaciones del año sobre tu cuerpo.

Noviembre sin ti es sentir que la lluvia me dice llorando que todo acabó, noviembre sin ti es pedirle a la luna que brille en la noche de mi corazón.