sentir cerca

Per la prima volta, avevo bisogno di allontanarmi dalle persone.
Non per via di un periodo negativo, ma per capire meglio me stessa.
E così, è nata in me, la giusta ipotesi che chi ti ama si fa sempre sentire, ti cerca. Chi non lo fa, non ha motivo di restarti accanto.
—  Giulia| Laragazzaconlamaschera
Con que estilo besa cada signo...

ARIES

Si vas a besar a un ariano te recomendamos que cierres los ojos porque para él no existirá nada más sobre la faz de la tierra que los labios de su pareja.

Los arianos suelen tomar la iniciativa y si ven a alguien que les gusta, no pierden el tiempo y le plantan un besazo que pocas veces se olvida.

Son particularmente sensibles en su cabeza y en la cara así es que si les acaricias el cabello mientras los besas o acompañas el camino a su boca con pequeños ósculos en su faz notarás como su pasión se desenfrena.

Este signo tiende a ser impulsivo, directo y muy poco diplomático así es que si no le gustó la experiencia…¡mucha suerte! Prepárate para el duchazo de agua helada.

TAURO

Son caprichosos así es que no esperes que te besen en el postre después de haber comido algún alimento que deje su huella en tu aliento.

Disfrutan como nadie la experiencia de besar y pueden llevarte a niveles muy altos con un simple roce de sus labios.

A los tauro les va la marcha así es que no desperdiciarán el poder de un beso y tratarán de seducirte, para ellos lo mejor es que el beso sea un preámbulo de un apasionante encuentro que termine cuerpo a cuerpo compartiendo sudores ya que de esta forma la parte física (que está siempre presente en ellos) quedará satisfecha, si está enamorado puede mostrar más matices, ser tierno, cálido, detallista y muy buen amante.

Si tu pareja es tauro dale un beso cuando lo veas pensativo para que recuerde que formas parte de su equipo y que puede sentirse en casa.

GÉMINIS

Cambian con su estado de ánimo, con el clima, con el IBEX, con la hora, con ellos nunca se saben ya que algún día pueden darte una sesión de besos largos y lentos y al día siguiente no te dan ni un pico.

Conocen la técnica y lo hacen bien, sin embargo son los eternos adolescentes del zodiaco y pueden perder el interés, aunque si les enseñas algo que ellos no sepan puede ser que se queden (hasta que se vuelvan a cansar).

Son nerviosos, rápidos y creativos así es que un buen consejo para que la llama de los besos gemínanos no se extinga es descubrir juntos lugares que conlleven cierta adrenalina para que cada beso sea inolvidable.

Si está de buen humor será algo digno de recordar, si está en un día tonto querrás pagar a un terapeuta para que te ayude a superar su mal genio.

CÁNCER

No te dejes engañar por esa fachada de aparente seguridad, no lo son y desearían que su pareja se las de con besos profundos y pausados.

Son muy prudentes al afrontar riesgos así es que no les pidas que te besen en lugares que ellos consideran que nos son apropiados por el contexto (por ejemplo, si están en casa de tus abuelos y pueden llegar en cualquier momento) ya que harán todo por proteger a su pareja ante cualquier eventualidad.

Son atentos, preocupados por el placer de su pareja y muy humanos, por esta razón siempre te preguntarán por las sensaciones que tuviste para buscar que te sientas como la persona más amada del planeta.

LEO

Demuestran sus sentimientos a cada paso que dan, son sumamente soñadores y basta sentir unos labios cerca para que dejen de pisar tierra y se vayan a las nubes.

Le encanta llamar la atención así es que hará todo lo posible porque sus besos sean espectaculares así es que podrá armar una gran discusión y después finalizar el pleito con un beso de película o te despertará cada mañana con besos en distintas partes del cuerpo ya que le encantará que lo reconozcas como la mejor pareja del mundo.

Cuidan mucho su aspecto por lo que suelen tener una sonrisa envidiable y seductora que hace que muchos quieran probar la miel de sus labios.

VIRGO

Puede ser que sientan que su deber es enseñarle a la gente a actuar de la forma “correcta” por lo que tienden a “reeducar” a sus parejas para que besen como ellos creen que debe ser.

La ingenuidad y aparente inocencia son sus armas de seducción así es que detrás de esa boca que parece nunca haberse posado sobre otros labios se esconde alguien que ha hecho del besar todo un arte.

Es metódico así es que si lo ves abriendo los ojos cuando te besa es normal, está midiendo y evaluando tus reacciones para besarte de la forma que sabe que más te gusta.

LIBRA

Van de provocadores por la vida, les encanta desatar pasiones y ver que la gente se derrite por sus besos.

Saben manejar muy bien, de una forma innata, los tiempos de la seducción así es que podrán mantener el interés y el deseo de su pareja de forma constante.

Si hay algo en tus besos que no le gusta, jamás te lo dirá pero pondrá muchas evasivas para evitar que ese momento (ya sea por la forma o el lugar en el que surgió) se repita.

Si le das un beso en el abdomen podrá olvidar hasta su nombre.

ESCORPIÓN

Necesita sentirse deseado por su pareja sino, colocará entre ambos una barrera de hielo y jamás volverás a sentir la emoción de recibir un beso suyo.

Suelen gustarle las emociones fuertes y es sumamente físico por lo que los mordiscos le van de maravilla, le gusta dejar huella.

Aparentan ser irreductibles como el acero pero basta una mirada para que sientas como se van derritiendo al calor de un beso.

Besar a un escorpión es como subirse a la atracción más fuerte de la feria (la que muchos temen por su vigor y energía), una experiencia muy intensa.

SAGITARIO

Tienen una particularidad, para ellos los besos y caricias son fundamentales para la conquista, pero una vez que ya tienen a la pareja a su lado, no los usan como demostraciones de afecto.

Si tu pareja es sagitario y te besa más de lo normal sabes que algo te va a pedir, tal vez no se trate de algo material pero puede ser que esté tratando de mover la balanza a su favor en relación a alguna decisión que puedas tomar y que le afecte.

Es inconstante para los besos pero eso no significa que pierda el interés por la pareja, simplemente tiene una forma bastante peculiar de demostrar su amor.

CAPRICORNIO

Sus besos son tímidos, pero si logra encontrar el amor verdadero se transforma en un animal pasional.

Suelen ser muy solitarios y reflexivos por lo que sus besos son pausados, profundos pero con cierto límite de entrega (no se dan a la primera, ni a la segunda, les lleva tiempo).

Cuando se entregan sabrás que sus besos son única y exclusivamente para ti.

ACUARIO

Son tan versátiles que tienen besos de todos tipos, tamaños y colores. Les encanta sorprender y que su pareja los sorprenda por lo que si un día de buenas a primeras llegas a casa, lo ves en la cocina y le plantas un besazo apasionado, el resultado será fenomenal.

Acuario es el cómplice ideal para compartir fantasías y descubrir besos nuevos, si crees que esa proposición que quieres hacerle te parece un poco subida de tono, coméntasela con confianza, cuando el signo del aguador te cuente la suya, sabrás que no tenías nada de que preocuparte.

Es enamoradizo pero no entrega sus besos a todo el mundo ya que tiene claro el significado de la palabra compromiso (eso sí, consigo mismo, pero si dentro de este está su relación, la protegerá a capa y espada).

PISCIS

A pesar de que son muy sensibles e ingenuos, esto no tiene nada que ver con su forma de besar, desconocen límites, espacio y tiempo dejándose llevar por la cadencia de unos labios que deseen.

Es algo inestable y caótico por lo que a veces se comportará como una persona inmadura que requiere atención, besos de pico y abrazos para sentirse protegido, cuando eso se le pase, volverá al comportamiento habitual de los besos desenfrenados.

La ventaja de Piscis es que puedes encontrar la forma de llevar la fiesta en paz pese a sus caóticos cambios de humor, si está en plan inmaduro “piquitos y abrazos” y si no “a disfrutar se ha dicho”.

6000 km

Nunca planeé enamorarme de él, nunca se me vino siquiera a la mente; jamás pensé que pudiera sentir algo tan fuerte por alguien que estaba a más de 6000 km lejos de mi.
Nunca olvidaré el primer día que hablé con él, fue en una navidad, lo conocí gracias a un grupo de whatsapp.
Recuerdo que le decidí hablar porque él andaba un poco triste y yo quería animarlo. No se por qué, pero algo me hizo querer hablarle, quería hacerlo sentir feliz.
Y desde ese momento, desde ese 25 de diciembre, no dejamos de hablar jamás. Conectamos inmediatamente, nos escribíamos todos los días y a cada momento, todas las mañanas despertaba con un mensaje suyo.
Me gustaba tanto hablar con él, porque aunque era yo la que se propuso sacarle una sonrisa, era él el que me la provocaba a mi.
Pasábamos horas hablando y de alguna forma nos hicimos cercanos, es decir, todo lo cercano que la distancia nos permitía. Compartimos nuestros miedos,secretos y sueños; durante meses, nos fuimos conociendo y tomando cariño, de a poco nos fuimos queriendo, la distancia no era obstáculo.

Y un día, después de ya un tiempo de conocernos, él me dijo que estaba enamorado de mi. No podía borrar la sonrisa tonta que se me formó en los labios y no lograba tomarle él peso al asunto, me estaba enamorando de alguien que estaba a mas de 6000 km de mi y que nunca había visto en persona, pero en ese momento nada de eso importaba.

El tiempo fue pasando y de alguna forma el cariño creció y las ganas de estar juntos también, pero eramos realistas, sabíamos que no podríamos vernos (por cuestión de dinero) hasta que pasaran algunos años. Aún asi sabíamos que nos veríamos algún día y ese sueño era lo que nos mantenía en pie. Se veía como algo lejano, pero soñábamos con ese día en que nos veríamos en el aeropuerto, soñabamos con ese primer abrazo.

Aún recuerdo la primera vez que nos vimos por Skype, verlo por primera vez aunque sea en una pantalla, ver su sonrisa… fue increíble. Y entonces me di cuenta de la realidad, de que definitivamente enamorada de él.
Todo era como un sueño, me sentía como en una película, era mi propio cuento de hadas.
Las horas se nos hacían insuficientes y cada vez nos ibamos extrañando más. Empezaron a aparecer los sueños y planes, que si estuviera allá haríamos esto, que si estuvieras aquí conmigo te mostraría esto otro, que un día viajaré y nos encontraremos. Algún día.
Se nos hacia insoportable pensar en “ese algún día”, nosotros no queríamos eso, queríamos un “ahora”, un abrazo, un beso, ahora. No algún día. Todo era tan dificil, maldeciamos la distancia que nos separaba, y muchas veces me deprimía porque no podía estar con él.

Él siempre me decía: Mira el cielo, no estamos tan lejos, ¿tú y yo vemos la misma luna cierto?
Aún teníamos la esperanza de que un día nos veríamos y podríamos estar juntos.
Seguíamos manteniendo ese sueño.

Pero como dicen: mientras más alto subes, mas dura es la caída.
El tiempo pasó, y la realidad se interpuso. Con la universidad, el trabajo y el estrés, ya casi ni teníamos tiempo para hablar, con suerte 10 min en la noche.
Y yo no le daba tanta importancia, esperaba con ansias que llegara la noche para poder hablar con él. Pero las cosas ya habían cambiado y nunca volverían a ser como antes.
Él fue perdiendo el interés, ya casi ni me hablaba si es que no era yo la que le escribía primero, se demoraba en responderme, y habían momentos en que me ignoraba por completo.
Podían pasar días sin que él me hablara.
Comenzaron las discusiones.
Él me mentía diciéndome que estaba muy ocupado y que no tenía tiempo para hablarme; las peleas entonces fueron cada vez mas frecuentes. Me sentía como que la única que se tomaba en serio la relación era yo, empecé a sentir que yo solo era un juego para él, y es que yo no le exigía que me escribiera todo el día, porque yo sabia que estaba ocupado (yo también lo estaba), pero me bastaba al menos un mensaje que me demostrara interés de parte suya.
Y ese era el problema, él ya no estaba interesado en seguir.
Y aunque yo sabía la verdad de por qué el había cambiado, nunca quise aceptar la realidad. Yo sospechaba que él habia conocido a alguien, pero él obviamente me decía que no era verdad.

Juro que intenté que la relación funcionara, porque yo de verdad lo quería y tenia fe de que lo lograríamos. Pero aunque me esforcé al máximo, las cosas no resultaron bien.
Después de tanto tiempo, de tantos intentos, él decidió rendirse. Nunca me dio una respuesta concreta de por qué quería terminar, él solo me dijo: “ya basta de todo esto”, y se fue, me dejó de hablar y yo pues… no volví a insistir. Aunque yo lo amaba y aún mantenía la esperanza de que funcionara, me alejé también porque yo veía que él era infeliz y de verdad que yo no quería eso. Nunca quise eso.

Dejamos de hablar por meses, yo caí en una depresión de la que aún me estoy recupersndo. Y aunque yo sabía que era el fin, una parte de mi siempre esperó a que volviera. Lo extrañaba tanto, extrañaba tanto con eran las cosas antes, cuando hablábamos por horas y cuando soñábamos juntos las cosas que haríamos cuando nos viéramos. Rogué tanto a Dios para que lo trajera de vuelta.

Y un día, como si fuera un milagro, despues de meses…su mensaje llegó. Me habló como si no hubiera pasado nada y yo aunque estaba muy sorprendida, le seguí la corriente. Volvimos a hablar como antes, cuando todo estaba bien, pero lo sentía todo tan extraño, como forzado, aunque no puedo negar que yo estaba feliz de que él hubiera regresado.
Y nuestra relación mejoró, él estaba mucho mas cariñoso que antes (cosa que a mi me pareció algo raro al principio) y más preocupado. Había más ternura, más palabras bonitas, todo era más intenso que antes.
Volvía a sentirme con en un cuento de hadas.
Creo que esos meses fueron los mejores, nunca fui tan feliz como en ese tiempo, aunque me seguía cuestionando el por qué había vuelto y por qué estaba tan cambiado, pero decidi no darle importancia.
Él amor que sentíamos se había vuelto mas grande y entonces decidimos que teníamos que encontrarnos pronto. Esta vez la cosa iba en serio, el viajaría en unos meses y al fin nos podríamos ver.
Comenzamos a planear ese encuentro, sería difícil pero lo lograríamos. Intentamos juntar dinero, conseguir papeles, contactos, todo lo necesario. Nuestra ilusión crecía porque pronto nos veríamos, pronto podría por fin sentir su abrazo.
Estábamos tan cerca de lograrlo, quedaba tan poco para ese día, pero ese día… nunca llegó.

Si se preguntan que pasó, bueno, fueron muchas cosas. Principalmente fue porque había mucha gente que no estaba de acuerdo con nuestra relación e hicieron todo lo posible para que el no pudiera viajar y para separarnos…y lo lograron.
Un día él me dijo ya no podría viajar y que no podríamos encontrarnos, y eso nos destruyó a ambos, porque todos los sueños que teníamos, todos los planes, los abrazos… no los podríamos cumplir. Pero a pesar de eso, yo quería seguir intentándolo, yo podria intentar juntar dinero y aunque tomaria más tiempo, lo lograría. Sabía que un día nos veríamos, no en ese momento, pero si algún día. Yo estaba dispuesta a esperar el tiempo que fuera necesario.
Pero él… él pues ya se había rendido. Intente convencerlo de que si podíamos lograrlo, de que no se diera por vencido, pero no hubo caso. Y entonces me di cuenta de que yo no podía retenerlo todo ese tiempo, no era justo, él tenia derecho a hacer su vida y ser feliz con alguien que tuviera cerca, alguien que lo pudiera abrazar cuando estuviera triste, alguien que pudiera tomar su mano; yo por desgracia, no podía hacer nada de eso. Así que lo acepté y me rendí también.

Dejamos de hablar, solo nos escribíamos unas pocas veces al mes.
El tiempo pasó y supe entonces que él ya había encontrado a alguien. Me alegre por él, yo siempre quise verlo feliz, pero.. eso me destrozó.
Durante ese tiempo en que estuvimos sin hablar, me enteré de muchas cosas, de muchas mentiras que él me contó y de muchos engaños. Ese tiempo me ayudó darme cuenta todo, de la fantasía en la que yo vivía.
Y yo estaba tan confundida…
Seguíamos hablando cada pocas semanas y a pesar de que él ya estaba con alguien, cada vez en esas pocas veces que hablábamos él me decía que aún me amaba y que no me podía olvidar.
Nunca supe si eso era verdad, yo solo veía sus publicaciones y fotos con ella y me iba rompiendo cada vez más.Y aún así, seguía ahí esperándolo, creyendo que las cosas se arreglarían.
Pero un día ya no lo resistí más, ya no podía con el dolor de verlo con alguien más; asi que tomé la desición de alejarme definitivamente.
Entonces me despedí, y todo lo que recibí de parte de él fue un simple “adiós”. No se como una simple palabra te puede destruir tanto, me dolió que él no me detuviera, después de todo lo que habíamos pasado. Y entendí entonces que que yo ahí ya sobraba, que el no me amaba, no de la forma en que yo quería, al menos. Entendí que ya era tiempo de dejarlo seguir con su vida. Y entendí que yo debia valorarme, que no merecía eso.
Sabía que ese era el final definitivo de nuestra historia, de algo que fue como sacado de un cuento, algo que fue como un sueño.

No volvimos a hablar nunca más, nunca más volví a saber de él, jamás llegó ese momento soñado en el aeropuerto. Y se que esta vez ya no volveré a recibir ningún mensaje de él, porque se que no volverá y yo tampoco.
Todo lo que viví se ve ahora como un borroso recuerdo, lo siento como si hubiera sido solo un sueño.

Nunca fui de las que creían en las relaciones a distancia, pensaba lo que la mayoría de la gente piensa: que esas cosas nunca funcionan, que se necesita algún tipo de contacto físico para que resulte, que necesitas ver a esa persona a diario, que siempre hay infidelidades de por medio.
Pero me toco vivirlo, y aunque la relación no funcionó, aunque nunca toque su piel, nunca tomé sus manos ni nunca sentí su abrazo, juro que bastaba solo un simple mensaje de él para hacerme sentir la chica más feliz del mundo y les prometo que no cambiaría ninguna cosa de lo vivido.


Creo que será una buena historia para contarle a mis nietos cuando esté vieja, sobre el chico que me robó el corazón estando a miles de km lejos de mi.

#CuentameTusHistorias.

Hoy volví a escuchar esas notas de voz que solías enviar, cada mensaje, no faltaba el eco de tu risa y la melodía de tu voz… volví a sentir que estabas cerca de mí, volví a sentirte tan cerca que me emocioné al escucharte decir te quiero y solo fue por un momento que lo sentí tan real que me olvidé por completo que hoy ya no estás aquí.
—  Una noche sin café.
Tu solías decirme que me amabas ¿Qué paso? ¿De dónde vino todo esto? Dices que estoy loca y que no pasa nada malo, estás mientiendo y sabes, lo sé y te das vuelta como si me odiaras ¿Me odias? Tu puedes formar esté corazón, sánalo o rómpelo en pedazos, esto no es justo, ámame o déjame. ¿Recuerdas cuando me amabas? ¿Qué paso? Y ámame cariño, por favor, porque todavía puedo ser la única que necesites, lo suficiente cerca para sentir que respiras, sí, yo todavía puedo ser ese lugar donde corres en lugar de ser ese lugar del que estás corriendo.
¿Sabes lo que es sentir amor a distancia?

Si se refiere a ese amor, donde te unes a un alma ,si se trata de sentir a alguien tan cerca de ti por medio de tan sólo unas palabras, si se refiere usted a anhelar a  esa persona a media noche, desear que este ahí al lado suyo y no detrás de esa distancia, de ese hilo tan largo, de esos kilómetros tan extensos; si menciona aquel amor donde te quedas dormida hasta largas horas de la madrugada sólo por escuchar su voz ,si de verdad habla usted de ese sentir que no se puede palpar pero se percibe en el aire, con cada conversación, con cada buenos días, con todos esos besos y abrazos , con los que se queda uno en deuda.

Mi respuesta es sí, sé que es el amor a distancia, sé que es querer abrazar a alguien en ese mismo instante y no poder hacerlo, sé que es querer compartir una tarde a su lado como cualquier otra persona, como cualquier otra pareja y no poder franquearlo, sé muy bien que es ansiar perderse en sus labios, sé que es aspirar palpar su piel, formar constelaciones con sus lunares, arrancarle las dudas de una vez por todas pero no poder quitar los impedimentos; pero también sé cuál es esa alegría que tienes en el aeropuerto porque ya casi vas a verlo, asimismo sé cuál es esa inquietud  absurda  porque se acerca la hora en que va ir a buscarte, incluso sé que maravilloso se siente, abrazarle por primera vez, y  no se diga del primer beso, esos que se dan primero con la mirada, luego con el alma, y finalmente usted enlaza los labios a los suyos, con esa ímpetu , con esas ansias, con ese querer, con esos anhelos, deseos, aspiraciones, ambiciones, con las que se soñaba hace tiempo.

Esa es mi respuesta si se refiere a lo que es sentir, ya si se refiere a lo que fue sentir, déjeme decirle que puede ser de los mayores suplicios.

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