sentido de pertenencia

El Amor Verdadero

Por Thích Nhất Hạnh.

El amor verdadero consta de cuatro elementos que el maestro zen y pacifista Thích Nhất Hạnh describe de la siguiente manera:

BONDAD – Maitri : La bondad en el amor es la inclinación natural a hacer el bien ante todo. De acuerdo al Buda, la bondad es el elemento esencial del amor e implica compartir la alegría del corazón, la que a su vez nos provee con la capacidad de hacer feliz al otro.

Para ser bondadosos con nuestros seres queridos, el Buda recomienda observarlos de cerca pues allí radica nuestra capacidad para comprenderlos realmente. Observar al otro no es una acción física, con los ojos, sino una acción del alma y del corazón.

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Las casas astrológicas: CASA 4

 Esta casa es la segunda angular cuya cúspide comienza con el IC (immun coeli o fondo de cielo), y es la base de nuestra carta natal. Tiene resonancia con el signo Cáncer y con la Luna. La importancia de esta casa es crítica porque si por ejemplo la casa 1 con el Ascendente representa lo que debemos aprender a integrar y lo que el mundo por ende espera de nosotros, entonces la casa 4 es nuestro pasado, las raíces, nuestros ancestros, el ambiente familiar, cómo fue nuestra niñez, nuestro refugio emocional (donde buscamos el amor que necesitamos para bien o para mal), la vida con nuestros padres, nuestra/s casa/s de la infancia y la actual, además de la idea que tenemos con respecto a lo que un hogar es o debe ser y que inconscientemente reproducimos a donde vayamos aunque nos haga mal porque esta casa de agua es el primer contacto no sólo con el subconsciente sino también con nuestra alma y el karma que traemos a sanar en esta vida. Mucho de lo que tengamos en esta área de nuestra rueda zodiacal nos molesta y no lo queremos ver, por eso lo reprimimos. Pero si no lo comprendemos, no lo tratamos con la ayuda necesaria (psicológica, terapéutica, etcétera), y lo seguimos negando, entonces siempre tenderá a explotar de manera violenta saboteando lo que queremos ser y hacer (casa 10 y el MC), y con quienes nos relacionamos (casa 7 y el DC). Veamos cómo funciona:

Sol en casa 4: el nativo se siente el centro del mundo en su hogar, más allá de que su entorno familiar afirme esto o no. El problema va a surgir con respecto al signo que esté ocupando esa casa cuatro porque por ejemplo si es un Sol en Cáncer el nativo va a brillar y se va a sentir fantástico dentro de su propio hogar y con su entorno más íntimo. Pero si por el contrario es un Sol en casa cuatro en Aries, entonces el individuo va a sentir que cada vez que él/ella reclaman atención se produce una pelea o el ambiente se pone tenso/agresivo. 

Luna en casa 4: este astro tiene resonancia con esta casa por lo tanto no es una mala posición (siempre dependiendo del signo y de las alineaciones, porque recordemos que no es lo mismo una Luna exaltada en Tauro que una Luna en caída en Escorpio). Habla de una figura (mujer) influyente en la vida del nativo que siempre se encargó de cuidarlo y fue muy predominante durante todos sus años de crianza. Esto le generó al individuo mucha dependencia ya que en sus otros vínculos busca que lo protejan y lo nutran emocionalmente en vez de cuidarse a sí mismo.

Mercurio en casa 4:  en este caso en particular, hubo más de una mamá que se hizo cargo del nativo o más de un padre que intentó cumplir ese rol. Nos habla de un ambiente hogareño flexible y de mucha comunicación en el hogar. Si está mal aspectado entonces los insultos o cierto nivel de violencia psicológica era moneda corriente en el hogar, además de mudanzas o cambios de escuela que no permitían que se echaran raíces en un lugar y establecer lazos con otras personas fuera de la familia. También, más allá de los buenos o malos aspectos, se dan situaciones en las que los padres son infantiles o se hacen los jóvenes para ser “amigos” de los hijos, dando apoyo desde lo mental pero no desde lo emocional. 

Venus en casa 4: el nativo tuvo (si está bien aspectado este planeta), una infancia bastante pacífica, con cierta seguridad material, relaciones armoniosas y probablemente algún contacto con lo artístico. Hay una figura femenina que brilla en el hogar que es muy importante y es objeto de admiración porque siempre obtiene lo que desea. En cambio si está mal aspectado, entonces se crió en un ambiente frívolo, con tendencia a derrochar o descuidar lo material, en donde no se hacía énfasis en los valores espirituales o los buenos modales, y lo único que importaban eran las apariencias. Además habla de daños en la autoestima.

Marte en casa 4: bien aspectado indica que hubo mucha actividad y emprendimiento en el hogar, convirtiéndose éste en un lugar de acción más que de descanso y refugio. Probablemente había también una figura masculina muy fuerte, con mucha autoridad liderando el ambiente familiar. Mal aspectado ya hablamos de otro tema: fuertes peleas incluso llegando a la violencia, que el individuo con esta posición tenderá a proyectar a donde vaya y en sus relaciones cercanas a menos que resuelva el dolor que sufrió en un su infancia. 

Júpiter en casa 4: indica una infancia abundante, probablemente en un lugar espacioso ( lejos del espacio urbano común o directamente en otro país), muy divertida y satisfactoria. La percepción del nativo siempre va a ser una vinculada a una niñez fantástica, sobre todo si la Luna también está en buenas alineaciones. Habla de un entorno familiar religioso o con estudios superiores, con antepasados extranjeros generalmente. Mal aspectado no es tan malo, pero sí habla de un ambiente hogareño derrochador y negador de los problemas, de los cuales prefieren no hacerse responsable, o callarse y no mencionarlos para no alterar “la buena vibra”.

Saturno en casa 4: esta posición habla de mucha dureza y disciplina en el hogar, incluso si está mal aspectado el nativo puede haber sentido una total falta de amor y cuidado. Incluso pudo haber perdido al padre o a la madre a una temprana edad, dejando una marca muy profunda en el mundo emocional. Las limitaciones sufridas en la niñez se trasladan a la adultez  como inflexibilidad y autoritarismo con las relaciones cercanas. En el peor de los casos siente que no es digno de ser amado, lo cual deberá resolver para liberarse y entrar en contacto con su lado sensible y sus necesidades. 

Urano en casa 4: más allá de los aspectos esto hizo y hace sentir mucha inestabilidad en el hogar como por ejemplo mudanzas inesperadas, separación de los padres, vivir en barrios marginales o peligrosos, o pasar a formar parte de una familia ensamblada. De una forma u otra, el nativo siente desarraigo con respecto a su lugar de origen, su cultura o su misma familia porque el sentido de pertenencia se ve interrumpido. En la edad adulta, los amigos cumplen un rol más de familia que el propio entorno biológico. 

Neptuno en casa 4: sucede algo parecido como con Urano en casa 4 en cuanto al desarraigo porque el individuo está todavía conectado con el todo (el útero) como estaba antes de nacer. Puede faltar uno de los padres o ambos, haciendo que la persona haya sido criada por otras figuras de la familia o directamente por extraños, siendo el caso más extremo provenir de un orfanato. El nativo prefiere su versión de la realidad familiar que puede estar altamente sesgada por la fantasía, en vez de ver las cosas como son. Su familia guarda secretos o incluso engaños/estafas de los cuales no se habla. Probablemente vivió en un lugar con mucho desorden y con rutinas poco definidas, y este caos adquirido tiende a llevarlo a otras áreas de su vida, sobre todo si está mal aspectado. 

Plutón en casa 4: este es el más difícil de integrar porque da cuenta de que el nativo presenció situaciones en el hogar intensas que un niño se supone que no debe ver (sexualidad, violencia, adicciones, manipulación, relaciones tóxicas, crisis emocionales), haciéndolo sentir una vergüenza profunda o mucho dolor emocional. Esto genera una personalidad apegada al drama, que necesita verse sumergido en situaciones extremas para sentir compensación emocional. Uno de los padres en el hogar era percibido como alguien poderoso, autoritario o maltratador, que hacía sentir aterrada a la persona. Entonces la relación con la familia es una de amor-odio muy fuerte, que luego se proyecta en las otras relaciones en donde lo que se ama se lo quiere destruir inconscientemente ejerciendo el control y la manipulación. La lección plutoniana es aprender a cuidar de uno mismo, amarse a uno mismo sin depender de otros desde el apego y el dramatismo. 

Glosario de identidades transgénero y no binarias:

Este listado pretende ser una explicación y compendio básico sobre las diversas identidades de género que existen, así como los conceptos básicos relacionados con las mismas.

CONCEPTOS BÁSICOS:

• Identidad de género: Sentido de pertenencia a una, ninguna, o varias categorías de género tal como las define la propia persona y/o un grupo social. Puede hacerse consciente a cualquier edad y puede variar a lo largo de la vida.

• Sexo biológico : Clasificación médica de los seres humanos en función de su sistema reproductor y cromosomas. En la práctica, esta clasificación se lleva a cabo mediante un examen visual de los genitales externos en el momento del nacimiento siendo raro que se hagan pruebas genéticas. Las principales categorías son mujer, hombre, e intersexual.

• Asignación de género: Práctica médica y social de asignar una identidad de género basándose en la apariencia genital/sexo biológico que se observa al momento de nacer. Así, se presupone que un bebé con pene y testículos se identificará como hombre cuando crezca, y por tanto se le asigna el género “niño” y se le cría de acuerdo a las expectativas que se tienen para ese género. Lo mismo sucede a los bebés con vulva y vagina, categorizadas como “niñas”. En el caso de bebés intersexuales se asigna un género en función de si tienen pene de cierta longitud o no, y se llegan a cometer abusos tales como cirugías a muy temprana edad para remodelar sus genitales.

• Roles de género: Convenciones sociales acerca de la feminidad y masculinidad. En la mayoría de casos estas expectativas se imponen como normas y se castiga socialmente a quienes no cumplen con los roles de su género asignado. Estos roles son complejos y abarcan conducta, vestuario, gestos e incluso rasgos de personalidad y aficiones.

IDENTIDADES DE GENERO:

• Cisgénero: Persona que se identifica con el mismo género que le asignaron al nacer.

• Cissexual: Usado como sinónimo de cisgénero, se usa en ámbitos médicos preferentemente.

• Transgénero: Persona que se identifica con otro género distinto del que le asignaron al nacer. En muchos casos una persona transgénero siente malestar (denominado disforia de género) hacia las características sexuadas de su cuerpo (disforia fisica) o debido a que le perciben como un género distinto al suyo (disforia social). Las personas transgénero pueden ser mujeres, hombres o no binarias (queergénero o cuirgénero).

• Transexual: Término médico para las personas que desean modificar su cuerpo para conseguir una imagen con la que se sientan más cómodas (o aliviar un malestar, la disforia).

• Cuirgénero/queergénero: Sólo para trans AHAN. Persona transgénero que se identifica con una identidad que no pertenece al binario hombre/mujer. Dentro de esta definición existen numerosísimas identidades de género. Se trata, por tanto, de un término “paraguas”.

• Tercer género: Identidad distinta a hombre o mujer. Este término pertenece a culturas no occidentales ni blancas, y no debe usarse en Occidente puesto que es un concepto distinto de nuestras categorías de género y el acto de apropiárselo constituye una forma de racismo. Existen numerosas formas de tercer género en culturas indigenas a lo largo de todo el mundo.

• Agénero: Persona que no se identifica con ninguna identidad de género, y que, por tanto, se considera fuera de la clasificación de género en su totalidad.

• Género neutro (neutre): Persona cuya identidad es neutra, es decir, considera que tiene un género y que su género está fuera del binario pero tampoco se identifica con identidades que muestran afinidad a roles femeninos o masculinos.

• Intergénero: Persona intersexual cuya identidad se sitúa en un punto medio entre dos géneros, usualmente los binarios. Esta identidad pertenece únicamente a personas intersexuales, no debe utilizarse por parte del resto.

• Andrógino/e: Persona cuya identidad es una mezcla en distintos grados entre mujer y hombre. También se puede usar como sinónimo ginoandros.

• Bigénero: Persona que se identifica con dos géneros a la vez o de manera alternada.

• Género fluido: Persona cuya identidad de género fluye a lo largo del espectro de género, entre dos o más géneros. Una persona fluida puede sentir cambios en su identidad que siguen ciclos más o menos largos, de años, meses, semanas o dentro del mismo día.

•Poligénero/Multigénero: Persona con más de dos identidades de género.

• Pangénero: Persona cuya identidad es inclusiva, perteneciente a todos los géneros. Este término se considera racista (para todas las personas, no solo las blancas) ya que no puedes apropiarte de géneros de culturas a las que no perteneces.

• Semimujer/Semihombre: Persona que se identifica de forma parcial con uno de los géneros binarios. Por ejemplo, un semihombre siente identificación hacia partes de la identidad “hombre”, pero no siente una identificación al 100%.

Es importante destacar el hecho de que la identidad de género es diferente de la expresión de género. Una persona, sea cis o trans, puede tener una expresión neutra, masculina, femenina o mezclada (lo que también se conoce como “genderfuck” o “jodegéneros”) ya sea en su forma de vestir o en su carácter, y esto no tiene ninguna relación con su identidad ni la invalida en ningún caso. Existen mujeres cis masculinas, hombres cis femeninos, y asimismo existen, por ejemplo, neutres de expresión masculina, andrógines femenines, personas fluidas que raramente cambian su aspecto externo, y nada de esto contradice ni invalida su identidad.

Por ello es importante no asumir nunca que sabemos el género de una persona a menos que esta nos lo diga, y siempre respetar la elección de pronombres (ella/elle/él) con que quiere que le nombremos.

(Estos términos son un glosario básico para entender a qué nos referimos cuando hablamos de identidades no binarias/cuirgénero y conocer aquellas que son más habituales. Si ves que tu identidad no aparece, avisanos y la incluiremos).

Pertenecer

Pasé un fin de semana apartada de esta ciudad con un completo desconocido. Sin sexo (lo digo para el pesar de todos esos puritanos que ya están encendiendo las antorchas para desterrarme). Incluso cuando lo intentamos, el primer día, bajo la euforia del momento, nos echamos a reír y mejor seguimos intercambiando anécdotas e historias.

Entre sus argumentos, él decía que todo rencor, todo odio y todo dolor no es sino un síntoma de abandono. Porque muy en el fondo lo que todos anhelamos es pertenecer.

Tanto lo condené y ahora, con heridas cicatrizando cada vez más, creo que tiene algo de razón. Si lo vemos por encima de su persona: un hombre soltero cuyo único pasatiempo es ver imágenes de mujeres voluptuosas en ropa interior diminuta.

Creo que él tiene un poco de razón. Precisamente porque yo nunca he sentido esa conexión con absolutamente nada ni nadie. Soy un circuito al que embonan en una clavija para después tener que desconectarlo cuando haga corto dejándolo allí tirado en el piso quemado y dañado.

Llamo hogar a los hoteles de paso por la comodidad, por lo bonito que se amanece dentro de ellos. Y una vez que me echan del cuarto aventando todas mis maletas por la puerta principal, vuelvo a la puerta de servicio para tocar una y otra vez el timbre. Y huir como niña traviesa. O a veces esperar un momento y arriesgarme a que el encargado anciano y amargado me diga cosas horribles y entonces, sólo hasta entonces huir. Y repetir esta hazaña una y otra vez.

Conecto y quemo el circuito. No me queda de otra que huir, que alejarme de todo y no embonar demasiado. Igual voy a echar chispas en cualquier momento.

Nunca he tenido ese sentido de pertenencia. Nunca me he convertido en un dos o en un muchos. Siempre he sido yo sola contra el mundo. Y siempre lo seré.

Y a nadie le deseo eso. A nadie le deseo ser un cable quemado. A nadie le deseo tener que huir sabiendo que a miles de kilómetros seguirás estando solo, seguirás sin pertenecer a nada, seguirás siendo el paria de la manada. A nadie le deseo quedarse en ese ínter, en no tener ataduras a nada y a la vez seguir corriendo como si algún día algo fuera a pedirte que te detengas y que te quedes.

A todo el mundo le deseo pertenencia. A todo el mundo le deseo embonar. A todo el mundo le deseo ser similar a un grupo social e inclusive afín a una persona especial. A todo el mundo le deseo quedarse y no sólo huir no por herir, no por ego, no para escribir tonterías al respecto sino porque genuinamente nadie te lo pide, nadie quiere que te quedes.

Identidad Latinoamericana

Desde Río Bravo en México hasta Cabo de Hornos en Chile. Y desde Santo Domingo en República Dominicana hasta las Islas Galápagos en Ecuador. Existe una región, conformada por 21 naciones, donde predominan el  Español y el Portugués, donde existe diversidad de colores, cultura, aromas, costumbres, tradiciones, relieves y climas, pero que al final los une la historia, la sangre y la tierra misma. Hablamos de Latinoamérica, que como dijo René Pérez, “la tierra más bonita que he conocido”, en la cual desde sus luchas independistas se oye y se siente la idea de una integración en la región. Y no es para menos buscar en la actualidad una integración de países latinoamericanos en un mundo de polos, donde si no se busca un bloque económico, no se obtendrá un acuerdo justo y dónde las naciones “independientes” dependerán de industrias extranjeras que tienen un estilo un poco más a lo imperialista. Pero, no vine a hablarles de economía de una región, sino de: ¿Cuál es el verdadero sentido de una Latinoamérica Unida, sin una identidad latina?
La identidad latinoamericana recoge las diversas naciones, con sus diversas culturas y tradiciones, volviéndolas una sola. Pero, ¿Cómo es posible que tanta cultura y folklore puedan transformarse en una sola? Esto inicia desde la época colonial. Cristóbal Colón descubrió America y marcó el inicio de una sangrienta y vergonzosa etapa de la humanidad. No nos civilizaron, ni nos encomendaron a Dios ¡ No, señores! Cada pueblo indígena de América, llámense aztecas, incas, mapuches o cabécares, fueron agredidos y violados, les arrebataron sus tierras, su religión, sus tradiciones, sus lenguas y sus edificaciones. Ahí, en ese primer paso que Colón dio en las actuales Bahamas, fue el inicio que marcó toda una historia para una región y lo que creó nuestra identidad. Los aborígenes y españoles fueron el inicio de la identidad latinoamericana, mezclando forzadamente la cultura europea e indígena. Además implantaron en nuestro subconsciente un sentimiento de despecho y depresión, el cual es irónico, y así lo demuestra las pinturas del famoso ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, ya que en muchos de los casos, los actuales latinoamericanos despreciamos a nuestras raíces como si no fuéramos parte de ellas y como si en nuestra sangre no recorriera la esencia del continente.
Ahora bien, Latinoamérica es rica no solo en cultura y tradiciones, sino en historia. Historia no solamente precolombina o colonial, hechos históricos en el siglo XIX, XX y en la actualidad, han sido moldes para crear un latino contemporáneo. Moldes llenos de rebelión, de la búsqueda de la libertad, del machismo, un molde totalmente patriarcal. Pero, en donde se destacan mujeres fuertes, inteligentes, valientes, que en mucho de los casos encabezaban las luchas y marchas. También fuimos definidos por el militarismo, por la intervención de un tercero que se hace llamar “Americano” y se adueña por poder divino de nuestras tierras.  Hablamos de un molde que a través del tiempo nos ha hecho fuertes.
Entonces, ¿quiénes somos? Somos tradición, somos mitos, leyendas, religiones, lenguas, el ritmo; también somos desarrollo, progreso, democracia y ríos de sangre derramadas por dictadores. Somos memorias, aguante, luchas y derrotas. El orgullo, la hermandad, las multietnias. Somos los Andes, La Amazonía, El Desierto de Chihuahua, las costas del Caribe, los viñedos en Chile, La Patagonia Argentina, las altas cataratas, las islas, los volcanes. El maíz al moler, el café al colar y el aguardiente al beber. Somos compas, patas, boludos, panas, parces o caras, somos hermanos, provenientes de una misma tierra, de una misma causa.
Por eso, hoy quiero darles a entender a ustedes, compatriotas latinoamericanos, que formemos parte de esa unión, de ese significado del ser latinoamericano. Debemos dejar nuestras diferencias y disputas, nuestros resentimientos y desacuerdos; y solo así podremos llegar a ver el potencial que tiene el pueblo latinoamericano unido. Motivemos ese sentido de pertenencia en nuestros corazones, dejemos de aferrarnos a una utopía incluso más antigua que nuestra soberanía. Seamos capaces de decir que somos orgullosos de ser latinos, de formar parte de esta linda tierra del “nuevo mundo”. Y espero que como yo, algún día ustedes también puedan decir que son ticos de corazón, y latinos del alma. 

Cada uno de nosotros está solo en el mundo. Se necesita mucho valor para encontrar toda la fuerza de esa soledad… Cuando te enfrentas a ella, algo empieza a suceder. Poco a poco, la sensación de desolación se transforma en un sentido de verdadera pertenencia. Esta es una transición lenta y sin límites establecidos, pero es absolutamente vital para entrar en ritmo con tu propia individualidad.
—  John O’Donohue

Realmente no entiendo la unión familiar. El hecho de compartir genes con alguien no debería convertirlo automáticamente en un ser querido, porque finalmente ¿qué es la sangre? La familia no se elige, es mera coincidencia que ésa señora sea tu mamá, o tu tía o tu abuela.
La verdadera familia se forma con las personas que uno decide.
No veo sentido a darle preferencia a alguien sólo por el hecho de que es tu pariente. ¿Cómo es que la gente tiene ése sentido de pertenencia hacia alguien que no ha hecho nada para ganarse su estima? ¿Ya porque te engendró debes amarlo? No, ellos no te eligieron tampoco para que fueras su hijo.
Yo tengo la profunda creencia de que los principios van por encima de todo, incluso de ésa relación azarosa. Yo defendería una idea aún cuando ello me colocara en contra de mi “familia”, no dudaría en denunciarlos, en exponerlos a la luz, en contradecirlos, en enfrentarlos si es necesario.
No puedo negarlos, pero tampoco formaré parte de un grupo de personas con convicciones y vidas tan desagradables para mí, porque ello va en contra de mi moral, porque ello sería una agresión contra mí misma.

~Andrea Andaluz~

anonymous asked:

Frutita dame un consejo por favor, soy bi, y mi mejor amiga hetero, un dia sin querer queriendo, terminamos teniendo sexo, el punto es que empiezo a sentir cosas, no siento que sea amor pero me pone celosa que ella este con alguien mas, y no se lo puedo decir porque ella es 100% hetero, estuvo conmigo solo para experimentar, y no quiero joder nuestra amistad, que hago?

Lo tienes todo muy claro, solo es reprimir ese sentido de pertenencia y los celos.

Y punto.

Hablar de amores es fácil, pero vivirlos es un poco más complicado ya que buscamos algo que no tenemos y se nos olvida disfrutar eso que somos.

¿Por qué siempre queremos que alguien nos pertenezca? ¿Por qué necesitamos alguien a quién pertenecerle? Los seres humanos no somos pertenencias. No somos un bien que adquieres durante cierto tiempo y que deshechas cuando estás cansado.

Cuando el sentido de pertenencia externo es trascendido llega un nivel de conciencia en donde creemos que somos dueños de nosotros mismos y del momento presente. Sin embargo, basta adentrarnos más en ese espacio para darnos cuenta que ni de eso somos dueños. ¿Cómo podemos ser dueños de algo en este mundo si llegamos con las manos vacías y de igual forma nos vamos? Así como pasado y futuro, el presente tampoco existe, cada que es mencionada la palabra “presente”, un segundo después ha desaparecido. Se ha convertido en pasado.

Vivimos en una época donde hablar del “aquí y el ahora” vende. Algo que a la mayoría no les preocupa pues están más ocupados en pagar la renta, la escuela de sus hijos, las tarjetas, y viven así hasta que el consumismo del “presente” los atrapa para encasillarlos en una nueva mentira. No, el presente no existe. La existencia es un gran entero que te permite creer que eres quien deseas ser, pero jamás enmarcará tu vida en un espacio de tiempo.

Así que no basta con vivir el momento presente, mucho menos sirve olvidarnos del pasado y dejar de preocuparnos por el futuro, puesto que seguiríamos viviendo con base en el tiempo. No basta estar en el aquí y ahora, es un simple mecanismo de la mente para hacerte creer que vives el momento, pero, que si de verdad estuvieras viviendo, no te preocuparía en lo más mínimo mencionarlo. Simplemente estarías siendo quien eres y punto.

La fidelidad no comienza ni cuando se conocen, ni cuando comienzan a salir, ni cuando se formaliza la relación, ni cuando llegan 1 año de estar juntos. La fidelidad empieza cuando se comienza a tener un verdadero sentido de pertenencia, y se desarrolla un cariño tan grande que una vez de ha comenzado a querer a una persona ya ni se piensa en estar con otra ni antes ni durante una relación

“I’m so scared.” @vcrhoef

    Encontrarse con Iris era, por mucho, lo mejor que le había pasado desde el impacto de la fúnebre noticia. Un sentido de pertenencia, de entendimiento, rodeaba el aura que compartía con la de cabellos cobrizos. Tyler, un tema que no era nuevo entre ellos, pero que esta vez, se volvía mucho más difícil de abordar. A pesar de que ambos entes compartían la teoría de su muerte tiempo atrás, la confirmación de sus conjeturas abrían paso al albedrío de sus pesadillas. La búsqueda de consuelo era probablemente lo que le había guiado hasta la fémina, sin embargo al presenciar el miedo en los vocablos ajenos, decidió que era tiempo de regresar un poco del apoyo que de su parte recibía. Un brazo rodeó la figura de la mujer, acercándola a su pecho como forma de conforte. ❝ No tengas miedo. No dejaré que nada te pase. — 

Cada uno de nosotros está solo en el mundo. Se necesita mucho valor para encontrar toda la fuerza de esa soledad… Cuando te enfrentas a ella, algo empieza a suceder. Poco a poco, la sensación de desolación se transforma en un sentido de verdadera pertenencia. Esta es una transición lenta y sin límites establecidos, pero es absolutamente vital para entrar en ritmo con tu propia individualidad.
—  John O'Donohue