sensitivos

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
—  Lo fatal, Rubén Dario.

DICE  SRI  AUROBINDO: 1

La mente superior del hombre es algo distinto, más sublime, más puro, más vasto y poderoso que la razón o la inteligencia lógica.

El animal es un ser vital y sensitivo; se dice que el hombre se distingue del animal por poseer razón.

Pero este es un enfoque muy resumido, imperfecto y descaminado del asunto.

Pues la razón es sólo una actividad particular y limitada, utilitaria e instrumental que procede de algo mucho mayor que ella misma, de un poder que  mora en un éter más luminoso, más amplio e ilimitable.

La importancia verdadera y última, para distinguirla de la inmediata o intermedia, de nuestra inteligencia observadora, razonadora, inquisitiva y juzgadora es que prepara al ser humano para la correcta recepción y acción de una Luz desde lo alto que debe reemplazar en él, progresivamente, la oscura luz desde abajo que guía al animal.

Lo último también tiene una razón rudimentaria, una clase de pensamiento, un alma, una voluntad y agudas emociones; aunque menos desarrollada, su psicología es, con todo, en cuanto al género la misma que la del hombre.

Pero todas estas capacidades del animal se mueven automáticamente y se limitan estrictamente, casi constituyéndose incluso por el ser nervioso inferior.

Todas las percepciones, sensibilidades y actividades animales son regidas por los instintos nerviosos y vitales, por los anhelos, necesidades y satisfacciones, cuyo nexo es el impulso y deseo vitales.

* * *

spirituality-in-use asked:

Olá, boa noite! Em suas palavras o que seria um médium sensitivo e médium empata?

Médium sensitivo, em minhas palavras, é o médium que em certo grau sente a presença e influência dos espíritos, bem como energias e formas de pensamentos que lhe são jogados continuamente.
Ser empata é ter a capacidade de perceber e ser afetado pelas energias de outras pessoas e ter a capacidade de sentir e perceber intuitivamente os outros.
Espero que esteja compreensível! Hahaha boa noite!

Dolor Pleural La Irritación pleural parietal produce dolor local y dolor referido que se proyecta a los dermatomas inervados por los mismos ganglios sensitivos de los nervios espinales y segmentos de la médula espinal. La irritaciónde las porciones costal y periférica de la pleura diafragmática produce dolor local y referido a lolargo de los dermatomas de las paredes torácica y abdominal. La irritación de las áreas mediastínicay diafragmática central de la pleura parietal produce un dolor que se refiere a la raíz del cuello y porencima del hombro (dermatomas C3-C5)

youtube

Este es una de mis canciónes favoritas! Prince Royce tiene buen estilo y puede cantar bien.  Prince Royce es muy sensitivo y cariñoso en su vídeo. Él adora de una chica en el vídeo pero la chica es timida y insegura. Me gusta la canción porque Prince Royce es cuidadoso y simpatico a la chica. La apariencia de la chica no importa a él. Aprecio hombres como él. Prince Royce está guapo tambien!:)

scenes from the suburbs

eu assistiria qualquer coisa que o spike jonze criasse. esse homem tem uma sensibilidade às coisas, fora do comum, sempre retratando temas turbulentos com uma delicadeza que é de encher os olhos.

ele sempre deixava margens para subentendimentos do espectador (até pelo fato de ser um curta metragem e as cenas serem bem curtas), o que com certeza tornou a experiência com o filme bem mais intensa, dando essa margem de interpretação para cada qual que assistia permear seu ~espectro sensitivo~ dentro do espaço de scenes from the suburbs.

o olhar do kyle me deixava com um aperto no coração, ele talvez fosse de todos os personagens o mais fiel e esperançoso. Quando ele percebeu que sua amizade com winter estava se esfacelando, foi uma das partes mais tristes. Pensei em como prevemos quando os nossos laços com alguém próximo vão desatando-se. Quando o amor que sentimos por alguém escorre entre os dedos.

O curta tinha toda a atmosfera nostálgica e melancólica das músicas de arcade fire… mas fazia questão de demonstrar que sempre haverá espaço para a esperança e o amor.

eu realmente espero que a amizade dos dois tenha sido fortalecido, depois que winter extravasou. ele estava claramente sendo sufocado!!

eu me identifiquei um pouco com o kyle. Essa coisa de demorar até entender que algo especial de fato acabou. ele não estava pronto pr’aquilo. talvez nunca estivesse…

nunca estamos prontos, afinal.

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura porque ésa ya no siente, Pues no hay dolor más grande que el dolor de estar vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
—  Lo Fatal - Rubén Darío
Cara ingratidão

 Sinseramente, queria um pouco mais de consideração, parece que não honra o que tem, é pouco? Quanto mais te agrado mais você me usa, é pedir muito para que chegue um pouco perto de recíprocidade? Te trato tão bem, é tanto carinho, demonstrações de afeto, amor! E é assim que você retribui? não é fácil pra mim. Nos olhos de um sensitivo todos os detalhes são vistos, nada passa despercebido, então tome cuidado, talvez você esteja magoando uma das pessoas mais valiosas que esteja de passagem nesse trem da vida, talvez eu siga com você até a ultima estação ou então troque de vagão. Estou disposta a seguir viagem com você, porém isso não depederá só de mim.  Tente enchergar mais do que os seus olhos vêem ai então você verá o quanto é especial ter alguém que cuide e nós valorize.

Me convide para tomar um café, podemos coversar, esclarecer algumas coisas, colocar os pingos nos “i”.

Atenciosamente

- Quem te ama

LA ESPECIALISTA EN BABOSAS


Cuando era especialista en babosas, apartaba
las hojas de la hiedra, en busca de esos cuerpos
traslúcidos, brillosos, de gelatina verde,
que subían reptando lentamente
a mi merced, por la pared de piedra.
Al estar hechas casi todas de agua,
morían al instante si les echaban sal,
pero eso no era lo que a mí me interesaba. Lo que a mí me gustaba
era correr las hojas de la hiedra, quedarme respirando
el olor de la pared, y esperar en silencio hasta que el bicho
se olvidara de mí, y sacara las antenas;
ver cómo esos cuernitos relucientes se alargaban
como si fueran telescopios, hasta que finalmente
los extremos sensitivos salían a la luz,
íntimos e infalibles. Unos años más tarde,
cuando vi por primera vez a un hombre desnudo,
me sorprendió observar cómo se repetía
el callado misterio, ver a esa criatura
parsimoniosa y elegante salir de su escondite
y brillar en el aire polvoriento,
deseosa y tan confiada
que una podría llorar.


Sharon Olds

“Acendo um cigarro ao pensar em escrevê-los E saboreio no cigarro a libertação de todos os pensamentos. Sigo o fumo como uma rota própria, E gozo, num momento sensitivo e competente, A libertação de todas as especulações E a consciência de que a metafísica é uma consequência de estar mal disposto. Depois deito-me para trás na cadeira E continuo fumando. Enquanto o destino me conceder, continuarei fumando.”

LA ONÍRICA SOURCE Por Iván Gilberto Reza Méndez

I

La vida vigil de un hombre sensitivo es sin duda bastante menos emocionante que la encontrada en el velo del sueño. Donde la realidad se fusiona con las fantasías ocultas del soñador y que quedan a su merced. Siempre y cuando no hablemos del lado oscuro de aquel plano del subconsciente. Porque si hablamos de las pesadillas del hombre, encontraremos horrores indecibles e indescriptibles. Este no es el caso, esta es la historia de un joven soñador que contemplo y enloqueció por algo no menos terrible. Aquel que, desgraciadamente se había enamorado de un sueño recurrente. Esta es la historia de Hakelei.

Hakelei, joven pintor y lector apasionado de “Las mil y una noches” y todas aquellas aventuras donde los sátiros y las ninfas danzan entre los arboles musgosos, encontraba en el parque del pueblo un cobijo casi comparable con el de sus sueños. Sentado, reclinado sobre el lienzo. Deslizaba  la brocha sobre la superficie blanquecina, mientras sostenía la paleta con su izquierda. Todos los cuadros que terminaba con éxito eran retratos de su entorno. De la gente que se paseaba por ahí y de las aves que se detenían sobre los robles. El parque era un gran hexágono en el centro de la ciudad. Se componía de seis triángulos donde la vegetación más exquisita florecía. Doce caminos conducían al centro del mismo, donde una fuente de ciclópeas dimensiones rasgaba el cielo. En ella, pequeños pececillos de los colores más exóticos saltaban de un lado a otro con los lomos resplandecientes por el sol que sobre aquella majestuosidad onírica se elevaba. Unas cuantas bancas de adornados arabescos se encontraban a lo largo del parque y en una de ellas pintaba Hakelei. Siempre admirando la fuente, pues los colores de la misma eran imposibles. Era una mezcla incomprensible y que sin embargo estaba allí. La obsesión de este color le mantuvo bajo la sombra de aquel roble que crecía tras la banca aproximadamente seis años, hasta que la falta de una buena alimentación lo postro en cama. Ahora, recuperado. Solo la admira sabiendo que nunca lograría plasmar aquel color tan hermoso.

Sin embargo, en sus sueños este color era la piedra angular de sus obras ficticias. En el mundo de los sueños encontraba la dicha. Las personas paseaban sobre el suelo de ónix mientras pasaban las miradas sobre las obras de arte que el mundo vigil nunca vería. Todas caras desconocidas. Alguno que otro peatón en aquel mundo de ensueño le pedía que le plasmase en el lienzo. Gustoso, el pintor accedía. Y entregaba gratuitamente el arte.

No necesito de nada nunca, solo sus pinturas. La cuantiosa herencia de su tío abuelo le mantenía sin carencias, viviendo modestamente en el edificio de departamentos frente al parque.  

Una noche, mientras cavilaba sobre el extraño color que adornaba la fuente- más vieja por cierto que cualquier edificio de la ciudad- y sobre el extraño brillo que emanaba de ella bajo la luz de la luna. De pronto una forma contorsionada eclipso uno de los doce caminos que conducían al centro del parque. Sin duda era una figura  humana. Su silueta se acercaba a cada segundo, descubriendo unas caderas femeninas. Lo que parecía ser su cabellera, caía lacia sobre sus hombros que denotaban un aire de fragilidad. Se llenó de extrañeza al contemplar a la mujer que como si ignorara la penumbra avanzaba con seguridad bajo los ramajes de los árboles que como brazos de espectros, rasgaban el cielo nocturno. Hakelei desconcertado ante aquella negrura hasta ahora significativa, observo que solo una farola le alumbraba.

De pronto se sintió insignificante ante aquella oscuridad densa y el miedo recorrió su columna, erizando los cabellos de sus  brazos. Una sensación de vértigo le corrompió por unos segundos, solo unos cuantos. Pues una voz femenina rompió el silencio. Aquel cordial saludo proferido de la boca de la joven que bajo la luz de la farola desnudaba su esencia. Al instante, Hakelei quedo anonadado ante su belleza. De ojos marrones como ámbar ennegrecido por los evos. Su rostro era redondo y aperlado. Sus labios irradiaban carmesí. Su cuerpo emanaba una sensualidad que despertó en el joven algo nunca antes sentido y que le causo cierto temor. Su belleza era adornada por un vestido de color base desconocido para Hakelei, pero que sobre él se derramaban un sinfín de flores blancas. La muchacha tomo asiento a un lado del pintor,  sus sonrosadas mejillas y las lágrimas secas sobre su tersa piel le causó un odio en contra de él o los causantes de la tristeza en ella. Hakelei temeroso, pregunto el motivo que la afligía. Ella le hablo sobre un hombre que hasta apenas dos noches antes había sido su pareja. Que había abusado de su confianza y que le había traicionado de una forma atroz. Sobre el descontento que levanto esta separación en la familia de la joven y que había desembocado en disputas insensatas. En el odio que sus amigos le tenían solo por estar de lado de aquel hombre. Un acto de cobardía irrefutable.

Un gusano sanguinolento e hinchado se retorcía dentro de Hakelei. Era el gusano del desprecio. Desprecio ante aquellos seres humanos estúpidos. Estupidez insensata que no responde a la crueldad. Tomo una de las pequeñas manos de la joven que se convulsionaba débilmente entre lloriqueos. Trato de cerrar su mano en torno a la de ella, pero sus dedos no lograban entrelazarse debido a que los de ella eran pequeños a comparación a los de Hakelei que eran más toscos. Pero este gesto de compasión cumplió su objetivo. Las horas posteriores giraron en torno a una charla sobre viejas artes desdeñadas que la joven valoraba. Y esto fue de gran agrado para Hakelei pues una cosa es apreciar y otra es valorar lo que tiene uno de frente. Después la conversación prosiguió con cosas más personales que no fueron menos interesantes.

-Te he contado todo esto, y ni siquiera se tu nombre joven pintor. –Sus ojos hundían a Hakelei en una hipnosis casi tan profunda como la que le causaba la misma fuente y su voz era casi tan apacible como la melodía de un laúd. Con dificultad trato de apartar sus ojos de la joven, tratando de observar el lienzo que tenía los contornos de la fémina ya dibujados.

-Mi nombre es Hakelei, pero yo tampoco he tenido el placer de conocer el tuyo…-Los labios de la chica se separaron apenas un poco, eran perfectos. Parecidos a un corazón.

-Me llamo Source, es latín. –En verdad le sorprendía que alguien se llamara así, en realidad desconocía que ese fuera un nombre realmente. Pero había algo que le desconcertaba aún más, era el color base de su vestido. Era irreconocible para él. Al fondo, la fuente había dejado de irradiar luz.

-Qué curioso nombre, pero  imagino que no es tan raro fuera de este lugar. No me siento orgulloso al decirlo, pero la mayor parte del tiempo estoy aquí. ¿No te molestara? –Ella le indico que prosiguiera- Bien, lo que sucede es…que no me siento parte de este siglo. Tengo la sensación de no pertenecer a ninguna de las costumbres de los hombres. Solo encuentro la dicha dibujando y pintando. Solo en mis sueños me veo relacionándome con los demás, con mi entorno…

-¿Y tienes que avergonzarte por ser una persona solitaria? ¿Me dirás que envidias a las parejas que pasean por aquí? ¿A las familias?

-No las envidio por eso, pero me es difícil relacionarme, odio que ellos puedan hacerlo de forma sencilla. Detesto que no puedan hacer las cosas por sí mismos, tener que ser intermediario del romanticismo de los demás. Quizá yo pueda crear amor mediante mis pinturas. Pero nunca podre disfrutarlo por mi cuenta. Es insoportable. –Mientras su rabia crecía, la pintura tomaba forma más rápidamente. Era del tipo busto con fondo negro. Su vestido indecible estaba quedando plasmado de forma perfecta. Aunque aún no comprendía como nacía aquel color, solo dejaba que su muñeca hiciera el resto.

-Es hermoso. Te das cuenta ¿No es así?

-¿A qué te refieres?

-Yo no te lo he pedido, lo has hecho por tu cuenta. Para mí. Siento que, llegara el tiempo en que conozcas a alguien. Y podrás disfrutar del amor en su plenitud…–Source le beso la mejilla. La brocha se resbalo de entre los dedos del joven, salpicando el suelo de ónix. La pintura estaba terminada para ese momento. El tiempo transcurrido debió ser al menos de ocho horas y sin embargo la oscuridad reinaba ahora con un leve tono rojizo. De pronto, se daba cuenta de lo que ocurría. Era una sensación nueva para él pero no desconocida en sí misma. Era de una sutileza tal, que apenas podía creer que lo sentía. Que sentía aquello por la joven desconocida. Conocido por las parejas que visitaban el parque como “amor”, aquel sentimiento indiferente para él hasta entonces. ¿Sería aquella pintura una expresión de amor de parte suya? Una real y no superficial. ¿Seria?

Entonces una flor negra comenzó a crecer frente a su campo visual. Una forma de loto febril que oscureció su entorno y a Source. La de los radiantes ojos. Nunca en su vida había sufrido de algo parecido y ahora una nueva sensación le invadía. Era el desmayo.

II

La inconciencia es el escape del hombre a un hecho de gran impacto psicológico o físico, es la calma absoluta en un tiempo indefinido. Cuando Hakelei despego los parpados, los primeros rayos del sol que se filtraban entre los ramajes del árbol sobre su cabeza le daban de lleno en el rostro. Sentía la boca pastosa y un sudor frio estaba impregnado en su frente, tardo unos cuantos minutos en remembrar lo ocurrido la noche anterior. Y como un eco perdido recordó el nombre de Source. La hermosa niña. Girando la cabeza súbitamente, en tanto trataba de aplacar una extraña palpitación en su corazón. Se dio cuenta de que la pintura que creía haber hecho de la joven, había desaparecido. No solo eso, ella también no se encontraba, aunque realmente no esperaba que estuviese allí esperándolo. Se reincorporo de un salto en busca de indicios de la mujercita, pero no encontró nada más que las hojas secas del otoño que se aproximaba implacable. Maldecía en sus adentros mientras revisaba la paleta donde la pintura no mostraba indicio de haber sido utilizado. No encontró rastro de la mezcla de aquel color parcialmente desconocido. Entonces entre conjeturas, una idea siniestra se abrió paso en su mente. -¿Sería acaso todo lo que añoraba que fuese realidad, tan solo un sueño? ¡Imposible! Lo recordaba demasiado vivido, incluso podía asegurar que aun sentía la mano pequeña de Source entre sus dedos. ¡Desgracia!- Aferrándose a la creencia de que Source era real, busco minuciosamente en su entorno. Solo buscaba un hilo que lo ayudase a atar a Source a la realidad. Tanteo el suelo de ónix, la banca de adorno arabesco, sus pinceles…incluso se desabrocho la camisa para buscar en ella la fragancia de Source. Infructífero fue su intento y tiro la camisa bajo uno de los árboles que crecían tras de él.

Entonces encontró aquel hilo, pues en la tarima donde extendía los lienzos uno sobre el otro, se dibujaba apenas débilmente una silueta. Era la forma de un busto. Seguramente creado por la presión del lápiz sobre el boceto que la noche anterior había trazado en el lienzo que se encontraba arriba. -¡El boceto del busto de Source!- Fue esto suficiente para esperanzar al pintor.

Su empresa apenas comenzaba. Levanto el lienzo de la tarima y lo extendió sobre su cabeza permitiendo que los rayos del sol lo iluminaran. Todo esto para lograr mayor nitidez en las formas que débilmente se dibujaron. Sostuvo un lápiz con su mano derecha y comenzó a unir los trazos. Formo todo el contorno de los hombros a la cabeza. Un ojo y la nariz. Su boca apenas era una pequeña línea, aun así la marco. Era la imagen difusa, apenas embrionaria de Source. Recordaba casi completamente el semblante de la muchacha. Ojos negros, nariz pequeña con labios carmesí con forma de corazón.  Cabellos negros como el ébano que se dividían en dos en cuanto su rostro relucía finamente esculpido cual mármol. Sus orejas quedaban ocultas, no recordaba pendiente alguno. Su cuello asomaba un poco entre su cabellera, el vestido de colores indescriptibles formaba una “V” en el escote y estaba adornado por un encaje transparente. Sus pechos relucían dotándola de una sensualidad única.  Las flores que se dibujaban en el vestido aun le eran desconocidas o no las recordaba.

El boceto inicial no le causo problema alguno, pero cuando se dedicó a reproducir los detalles más pequeños en el rostro de Source, lo invadió una desesperación e impotencia atroz. No lograba recordar esos detalles, era como si viese los fotogramas del rostro de la muchacha incompletos, como si faltaran imágenes de suma importancia, una película incompleta. Trataba de cerrar los ojos para apaciguar esa turbación. No sirvió de mucho, así que reanudo su tarea, trabajando los puntos que recordaba. Las personas que a su alrededor transitaban le tomaban poca importancia a su pintura, aunque no dé misma manera al pintor, pues les inquietaba su semblante febril. Las horas pasaban y el retrato comenzaba a parecerse débilmente a Source. Hakelei no esperaba que se pareciese en su totalidad, porque ¿Acaso la divinidad podía ser retratada por un mortal desdichado? Cuando el sol comenzó a perderse entre los árboles y la luz violácea del atardecer impregno el cielo veraniego. Hakelei había concluido su empresa o al menos de momento.

El trabajo con el retrato quedo terminado casi en su totalidad a finales de otoño, solo se despegaba de aquel asiento para alimentarse y darse una ducha ocasional. No quitaba los ojos de la pintura. En sus sueños trataba de remembrar a Source pues los recuerdos vuelven casi completamente en sueños. Pero solo aparecía fugazmente. Sucedía justo como recordaba su único encuentro. Era la joven que se acercaba a su lado, solo que justo cuando estaba a punto de saludarla, él despertaba. Este instante que tenía para apreciar a Source lo atesoraba en su mente cada que ocurría, agregando un detalle más a la pintura al despertar. Finalmente termino el rostro una tarde otoñal, con las hojas secas cubriéndole hasta los tobillos. La belleza de la pintura finalmente tomo la atención de los peatones, que adulaban el trabajo del artista que por primera vez en meses pudo despegar la vista de aquel lienzo preciado. Y si bien faltaba el color base del vestido, el arte era único por sí solo.

Más Hakelei no se sentía del todo satisfecho debido a que; si bien podía tratar de buscar a la joven, aun no lograba descifrar el color del vestido. Esto provoco en él un ataque de desesperación que lo llevó al desmayo por segunda vez en su vida. Cuando despertó, no había transcurrido tanto tiempo y la multitud se iba apretujando más a su alrededor. Un hombre fornido y con barba lo puso en pie. Entonces se percató por primera vez de la ausencia de algo en su entorno. Su garganta se cerró evitando que profiriera un grito de sorpresa, pues su rictus de horror se debía a la ausencia de aquello que amo antes que a Source. Lo que descubrió no fue ni más ni menos que un círculo blanquecino y desgastado de gran diámetro donde alguna vez reposo en todo su esplendor la enorme fuente del pueblo. Y en ese torbellino de desconcierto un recuerdo enterrado salió a la luz, -¡El color de la fuente!- Exclamo el pintor mientras señalaba la superficie desolada al centro del parque. -¡El color del vestido de Source!

Detrás del tumulto, la camisa de Hakelei se perdía entre las hojas secas.

III

El viejo Bartolo era uno de los pocos fotógrafos del pueblo, este ayudo a Hakelei retratando su pintura y reproduciéndola un centenar de veces. El pintor se encargó de anotar la dirección de su departamento bajo la fotografía e implorando información sobre la mujer en ella. Estaba dispuesto a dar una cuantiosa recompensa por cualquier indicio de su paradero. Y aunque siempre estaba presente el miedo de que la existencia de Source fuera una simple fantasía creada por su subconsciente, la esperanza de que en realidad la joven fuera partidaria de la vida vigil eclipsaba aquella triste conjetura. Desde el episodio de la fuente, había optado por cambiar de lugar en el parque, pues ahora no solo debía descifrar el color, ahora debía estar al pendiente de la llegada de cualquier extraño a su edificio o la aparición de Source en todo caso.

Había fotografías de la joven tapizando todo el centro del pueblo pero nunca recibió la visita de nadie, pero no por ello sus ánimos disminuyeron tan siquiera un poco. De hecho, comenzó a creer que nadie acudía a su llamado porque la joven de la fotografía no se parecía lo suficiente a Source.

Hakelei reanudo su empresa de crear el retrato perfecto con los triviales indicios que le entregaban sus sueños. Así transcurrieron meses y el joven pintor comenzaba a mostrar signos de deterioro físico. Pero su espíritu seguía fuerte y acrecentaba esa voluntad con cada pintura que terminaba. Como no podía reproducir el color, opto por inmortalizar a la joven con diferentes vestimentas. Pronto, su zona en el parque estaría repleta de retratos de Source, incluso llego el tiempo en el que tuvo que guardar muchos otros dentro de su habitación. Las noches y los inviernos seguían transcurriendo pero ninguna noticia de Source llego a sus oídos. El viejo Bartolo le aconsejo investigar en la biblioteca pública los árboles genealógicos de los habitantes del pueblo. Y así fue como Hakelei hizo una de sus muchas incursiones a la biblioteca, todas en vano. Pues cuando termino de revisar los registros, no encontró a su hermosa niña. La idea de que Source no fuese real le rondaba la cabeza con mayor frecuencia, pero la trataba de ignorar con toda su voluntad. Sin embargo, el cuerpo tiene un límite.

Una noche de Julio, el primer indicio de locura traspaso la mente de Hakelei. -¿Y si nunca soy digno de encontrarla de nuevo? ¿Sera acaso que solo soy digno de disfrutar de su belleza en sueños? ¿En ese intervalo limitado?- Había escuchado de los somníferos, eran baratos y podían mandar a uno al subconsciente por horas. Opto por esa salida, era cobarde pero al menos podría disfrutar más tiempo con su amada. Así fue que en el aniversario de su avistamiento, el numero veinte para ser preciso. Hakelei tomo un puñado de pastillas y se hundió en un letargo profundo.

Soñó con Source. Con el mismo vestido que llevaba hacia veinte veranos y con la misma juventud exquisita. Cuando la muchacha apenas estaba a unos cuantos pasos de llegar frente al pintor. Él se lanzó sobre ella, rodeándola con sus delgados brazos. Besando sus mejillas con ímpetu. Las mejillas de Source enrojecieron y le beso en los labios con un movimiento suave. La boca de Hakelei se llenó de saliva, y su corazón latía desesperadamente. Era la primera vez que besaba a alguien o a algo. El sutil olor de su perfume lo embriagaba y sus ojos asomaron lágrimas. Lagrimas agridulce. Pues no solo tenía en sus brazos a su amada,  tenía en sus brazos a una fantasía imposible.

-¿Qué has hecho con tu vida Hakelei?

-Te he amado. Eso he hecho de mi vida. ¿Por qué no me dejas encontrarte?

-Tú me encontraste hace veinte veranos,  pero nunca fuiste a la terminal del tren como acordaba la nota. Te he observado a lo largo de tu vida pintor, sé que me has amado desde siempre, es por ello que te elegí. Siempre me has sido incondicional. –El pintor se retiró un poco de Source no sin soltarla, estaba sorprendido por su respuesta. -¿Qué ocurre?

-¿A qué nota te refieres?

-A la que está en tu camisa tonto. –Esto fue de gran impacto para Hakelei, tanto así que en el mundo vigil, su cuerpo se convulsiono y callo de golpe en el suelo de madera barnizada. Sus ojos se abrieron de par en par y encontró que eran las seis de la tarde del día siguiente.

 

IV

Apenas abrió los ojos, se puso en pie a tropezones. Solo llevaba puesto su pantalón pijama pero no le importo cuando salió por la puerta del departamento. Aunque habían pasado los años, aun recordaba donde había lanzado la camisa de botones que tanto enigma le producía. –Dichoso si encuentro un indicio de mi amada- se repetía constantemente mientras bajaba las escaleras. El portero se quedó estupefacto ante aquella escena tan fuera de lugar pero lo ignoro después.

Hakelei cruzo la calle sin prestar mayor atención a los vehículos que transitaban, el humo de los escapes le daban en el rostro pero no le interesaba eso. Su prioridad era llegar bajo ese árbol frondoso que otrora fue  sombra para él y sus trabajos. Cuando llego a la zona, comenzó a escarbar frenéticamente, arrancando maleza y rocas. Dos de sus uñas fueron destrozadas en el proceso pero no se detuvo ante el punzante dolor. Necesitaba encontrar la nota. Si la encontraba entonces nada habría sido en vano. ¡Ella podría ser real!

Escarbo hasta que finalmente encontró un girón de camisa amarillento. Lo arranco de las fauces de la tierra y lo examino en busca de los bolsillos interiores. Encontró uno  de ellos y hundió su mano en él. Lamentablemente no encontró contenido alguno. Frustrado, arranco más tierra del suelo en busca del otro bolsillo. Source era lo que le mantenía fuerte. Su existencia…y cuando la esperanza se desvanecía como la espuma en las playas etéreas, encontró el otro bolsillo. Dentro se encontraba una bolita de papel fina, tanto así que daba la impresión que con el más mínimo  amago podría desintegrarse en el viento. Cuidadosamente la desarrugo, encontró una oración pequeña. Pero que significaría todo para él.

Estación Lumsdor. 12:30 Destino: Providence, Rhode Island.

Inmediatamente y lleno de excitación, Hakelei avanzo entre los árboles del parque hasta su departamento. Tomo un gran baúl y lo lleno de ropa, dinero, unos cuantos documentos personales y algo más. Las pinturas quedaron abandonadas y hasta ahora en día siguen intactas en la habitación. Con el tiempo se volvió una zona muy visitada por los turistas y valorada por las almas sensibles como una de las máximas pruebas del amor desenfrenado.

Fue una tarde a primeras horas de la entrada del otoño cuando Hakelei llego a Providence, no sabía exactamente a donde dirigirse, pero llevaba consigo el primer cuadro que hizo de Source y la voluntad de preguntar a todos los habitantes del pueblo sobre el paradero de su amada.

Avanzaba con fatiga entre las calles empedradas, cuestionando a la gente que solo negaba con la cabeza, su travesía le llevo hasta el centro del pueblo. Cosa que le parecía un poco extraña puesto que su intención era comenzar con los alrededores hasta adentrarse al mismo. El centro del pueblo era una plaza, una iglesia con capitel le franqueaba al igual que  el edificio municipal y la biblioteca. Continuo su trayecto más al centro, era como si un magnetismo le arrastrara a esa zona. Lo que descubrió le hizo caer de rodilla. Soltando el baúl que se abrió desparramando las ropas y los billetes en el suelo rojizo. Frente a él, se alzaba con majestuosidad, la ciclópea fuente de colores indescifrables y que sin embargo, carecía de estos. Eran los mismos contornos de la fuente pero sin su color hipnótico. Solo recordaba haberla visto una vez así. No obstante, aun desbordaba una aureola de magnificencia que le hizo derramar lágrimas. Como entre sueños, salida de una nube de recuerdos. Hakelei se acercó a la fuente y el horror le invadió cuando el reflejo fantasmal de su desaliñado semblante le devolvió la mirada. Para acentuar esta execrada escena, los peces flotaban muertos y pútridos con sus gibosas formas iluminadas por el sol. Y en ese torbellino de miedos insondables, encontró que el sol no se reflejaba en la negruzca agua de la fuente. Era como si la belleza y la vida se hubiera mudado y abandonado a la fuente como una cascara vacía. Hakelei paseaba sus ojos sobre la estructura, buscando el mas mínimo indicio de la fuente que otrora amo. Entonces sus ojos encontraron dos palabras talladas en el segundo nivel de la fuente.

SOURCE ALSEIDE

Conocía aquellas palabras y fue la segunda la que le hizo temblar las piernas. Algernon Blackwood dijo alguna vez “…tan solo la poesía y la mítica han podido captar su evanescente recuerdo, llamándolos dioses, monstruos, seres míticos de toda clase y formas…” Frente a esa revelación, Hakelei derramo lágrimas agridulces, porque aquellas cosas que había amado en su vida en realidad siempre fue una misma. Porque en ese momento de claridad, su mente pudo conjeturar una idea que hilaba todo los cabos sueltos. Conocía el latín por los libros vetustos en sus estanterías. Hasta ese momento ignorado, Source…el significado de fuente.

Y Alseide le trajo recuerdos de su infancia, cuando trasnochaba mientras leía libros de la vieja mitología. Recordaba a los sátiros, centauros, esfinges, faunos y ninfas. Y precisamente Alseide pertenecía a ese mundo fantástico. Entonces se hallaba dentro de la fuente, con el agua hasta los tobillos. Aun sostenía la pintura entre uno de sus brazos, aferrándola con fuerzas. Una mano frágil entrelazo parcialmente sus dedos, pues los dedos de Hakelei eran muy toscos y los de aquella mano eran delicados. Solo una idea cruzo por su mente y cerró los ojos cuando la hermosa melodía de la voz de Source rompió el silencio.

Cuando los ojos de Hakelei se abrieron de par en par, quedo estupefacto ante la visión de un prado con sinuosas colinas atestadas de pastizales verdes y flores de diferente naturaleza conocida y desconocida para él. El sol resplandecía y sin embargo, los planetas brillaban al mismo tiempo en el cielo cubierto de un manto de constelaciones imperturbables. A los lejos, podía distinguir el sonido de la fuente. Source no soltó su mano y comenzaron a caminar bajo aquella luminiscencia utópica. Ella le rebelo su verdadero nombre, cosa que Hakelei ya había descubierto desde que leyó Fuente de Alseide.

Ahora ambos caminan perpetuamente en aquel prado que está más alla de los sueños. Y la dicha nunca le abrazo tanto fuera de sueños, y la tristeza nunca le abandono tanto fuera de ellos.. Siempre y cuando en el mundo real se siga leyendo: SOURCE ALSEIDE

Mientras tanto, en un edificio de apartamentos frente al parque donde Hakelei pintaba, su cuerpo en coma reposaba imperturbable.

DEA: 43 años de lucha contra las drogas con métodos cuestionados

WASHINGTON.- Se han hecho decenas de películas sobre ella y difícil encontrar una que no transite por un guión de submundo, opacidad y violencia. Sin necesidad de que se esfuercen mucho, desde la más absoluta y cruda realidad, la Agencia para el Control de Drogas (DEA) por su sigla en inglés) ha inspirado a los guionistas de Hollywood a lo largo de sus 43 años de vida.
Casi el mismo lapso en el que viene dando que hablar y generando controversia en la relación bilateral con países de la región, entre ellos, el nuestro, dado no sólo lo sensitivo del campo que abarca sino por la opacidad que suele signar alguno de sus métodos. Como máxima autoridad para el combate al narcotráfico en el nivel nacional, habilitada también para operar en el extranjero, cuenta con un presupuesto anual de unos 3000 millones de dólares. Su dotación llega a las 11.000 personas, de las cuales cerca de la mitad son agentes especiales entrenados en su propia academia; cuenta con 86 oficinas concentradas en 67 países.
En estos días ha dado mucho que hablar por el reciente relevo de su jefe. Luego de ocho años de gestión, Michele Leonhardt, la primera mujer en dirigirla, se apartó del cargo, salpicada por el escándalo que generó el mal comportamiento de varios de sus agentes en Colombia. “Es necesario cambiar la mala cultura de esta agencia”, dijeron legisladores del Comité de Supervisión del Gobierno que interpelaron a Leonhardt por el caso de agentes especiales que asistieron en Colombia a fiestas con prostitutas.
La cosa se agravó aún más cuando se supo que los fastos en cuestión habían sido financiados por jefes de cárteles de drogas. La ex funcionaria fue duramente criticada no tanto por lo que hicieron los agentes sino porque el castigo que se les aplicó -entre dos y diez días de suspensión- fue considerado insuficiente y revelador de una cultura “que debe cambiar”.
En los últimos años, la agencia desarrolló un costado docente con la inauguración de un museo de la droga. Está abierto al público, la entrada es gratuita y con ella se abre paso a una variada muestra de lo que puede desarrollar la mente criminal.
Quien quiera navegar la página de la oficina (www.dea.gov) encontrará bien pronto dos sorpresas. Primero, una lista de los traficantes más buscados en el mundo y las recompensas que se ofrecen por ellos. Por el otro, un formulario reservado y confidencial para enviar datos y pistas a la entidad. Un solo click para llegar a uno de sus agentes.
“Dependiendo de lo que nos diga, es posible que nos volvamos a contactar con usted”, advierte el mecanismo. La DEA cuenta con oficinas en Buenos Aires y en la vecina Montevideo. Tiene fuerte presencia en México, pero también está presente en buena parte de los países de la región así como, del otro lado del Atlántico, en Europa.

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura porque esa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente. 🌾

#330 Ver'dade!

Meu lado espiritual é muito mais espiritualizado dq doutrinado. Realmente me sinto “superior” pq sei oq sinto, sou sensitivo mas n dou explicação pra isso, faço questão de deixar isso livre, sem controle de regras ou métodos. N quero pensar q sou o “dono” da verdade. - JPN

Me acabo de re-descubrir :(

http://annamaiareiki.blogspot.cl/2010/10/numerologia-calcula-tu-numero-personal.html NUMEROLOGÍA


                          EL NÚMERO 9
Símbolo de Neptuno, regente de Piscis, el idealismo, los sentimientos, la nobleza, búsqueda de la perfección y el sujeto se siente atraído por lo espiritual, abnegación y compasión. Sensitivos, receptivos y clarividentes, el pensamiento amplio y sin límites. Amor al prójimo, hermano de la humanidad. Es compasivo, de mente abierta. Nueve es el símbolo de la universalidad. Abnegados, altruistas, generosos y nobles. Se sentirá realizado y feliz sirviendo a los demás y ayudando a convertir el mundo en un lugar más feliz y mejor para todos.
De carácter fuerte, dominante y explosivo en ocasiones. Hay dos personalidades de este tipo: unos que son pesimistas y tienden a ver de un modo depresivo sus oportunidades, dejándolas escapar. Otros, los que son eternos optimistas a los que ninguna contrariedad puede detener. Los unos y los otros tienen en común ser absolutamente honrados y justos en las decisiones.
La personalidad 9 se distingue por su interesante capacidad para dar respuestas rápidas y brillantes, aún en los individuos más depresivos y llenos de indecisiones. Es muy difícil sobrepasar a un 9 en el diálogo, en el juego verbal, su inteligencia posee una gran capacidad de observación y coge al vuelo todo lo que sucede a su alrededor. Esto le permite elaborar respuestas rápidas y brillantes, por lo que nunca queda en mal lugar.
Quieren ante todo sentirse libres, física y mentalmente y por eso les encanta viajar. Son honestos y francos hasta la rudeza. Llegan a ofender por su falta de tacto, pero destacan siempre por su valentía e integridad. Consecuentes con sus principios, no temen ir contra los convencionalismos. Son muy severos y exigentes consigo mismos y siempre viven de acuerdo a su conciencia. Fascinan con su simpatía, vivacidad y entusiasmo, pero, aunque pueden mostrarse alegres y comunicativos en sociedad, en el fondo son seres solitarios y sus lazos con otras personas suelen ser superficiales. Nunca se entregan enteramente, lo cuál resulta incompresible en personas que sienten y viven tan profundamente todo lo que afecta a sus semejantes.
Lo positivo:Optimismo, buen humor, compasión, paciencia, universalidad, tolerancia, servicio abnegado, desenlaces, inteligencia rápida, intuición, independencia, imparcialidad, honradez, sinceridad, espíritu aventurero, sociabilidad, magnetismo, pasión afectiva, generosidad, competitividad, alegría de vivir.
Lo negativo:Cobardía, irascibilidad, inseguridad, escaso sentido de la realidad, tendencia a la exageración, necesidad de mentir, superficialidad, desconcierto, torpeza, arrogancia


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sorry el spam! pero me tocó en el fondo! Del blog annamaiareiki <3 

#248 dear future me

Espero que esta carta te encontre no mesmo endereço de e-mail. Espero que você ainda saiba ler português e tenha aprendido alguma outra língua. Aqui em 2015, o momento é de crise. Depois de alguns anos de euforia, eu e o Brasil estamos em um momento de revisão desse otimismo um pouco ingênuo que nos trouxe até aqui. Fiz trinta anos. Como é ter quarenta?

Viajei alguns países, sonhei em dar a volta ao mundo, em escrever (como todos os anos me prometo) o livro da minha família e em encontrar o amor da vida (você ainda acredita em amor?). Mas este ano, resolvi ficar. Todos os lugares me levavam para qualquer lugar, menos este aqui. Mas fiquei. Fui a um astrólogo, a um massagista sensitivo, à incontáveis bares e por fim, à terapeuta. Estou aprendendo a não projetar a minha vida e criar menos expectativas. Estou aprendendo a ouvir mais e falar menos, a prestar atenção em como as coisas de fora afetam o que está por dentro, a contemplar mais.

Cheguei aos trinta muito próxima do lugar que eu chamava de “lá.” Como é estar “aí”?

Coisas que deixei para trás: cds, tênis all stars, ingressos de cinema e de shows, refrigerante, açúcar refinado.
Coisas que continuo acumulando: livros, cadernos, álcool, cápsulas de nespresso, samambaias, tatuagens.