sala

Bir sabah bir sala verilecek, Ancak sen duyamayacaksın. Çünkü o sala sana okunacak. Kapın çalınmadan, kapıyı çal Azizim

De repente me encuentro aquí sola y desesperada, llorando entre estas paredes sin vida y viendo a la gente de blanco correr al final del pasillo, llevando entre los brazos no sé que chingaderas de aparatos. Y estoy aquí rogandole al cielo y al Dios que nunca he conocido que me deje conservar su esencia a mi lado, que no me arrebate de las manos el amor que siempre he anhelado.
—  En la sala blanca. Alejandro Martínez