sabor a cielo

Tal vez deba cambiar toda la estrategia
y llegar un día con un portafolio lleno de archivos
que presenten los beneficios de tenerme
ya sea a corto o largo plazo
o sólo una prueba gratuita
un mes conmigo podría ser más aprendizaje
que todo un semestre en la universidad
una hora conmigo podría resultar
mejor que una sesión
en un taller de cuento y poesía
por la tarde puedo hacerte feliz
y cada mañana convendría
hacerte pájaro entre mis besos
con sabor a cielo
la bruma de ansiedad ya tendría
para entonces fecha de caducidad,
esto es sólo una breve presentación
¿Qué te parece si hacemos
una cita para platicarlo mejor?
Y ya me dices si te conviene
porque de no serlo
he de buscar alguien, (que yo sé que existe)
que tal vez sí le interese
—  Blues de madrugada, Quetzal Noah
PLAXIS-poema

Eleva mi alma hasta arriba, hasta tocar el universo…

1.

Seres nocturnos

Acarician su lengua

Entre la soledad

Del pensamiento…

2.

De apoco la vela

Desencaja un nuevo

Suspiro, Con sabor

A cielo Poeta…

3.

Palpita el alma

En los dedos tibios,

Por los cuerpos enredados,

Dispersos, 

en una ola de coalición

Insensata, diáfana…

4.

Placer humeante…

De medidas

Al son de la piel

Dictando la ocultación

Hasta de una sombra

                                            Autor: La chica laberinto 

Imagen Vía: Tumblr

Qué manía la mía la de imaginarte en mi vida,
aunque sé que no estarás en unos cuantos años,
que la soledad será mi castigo y los libros la redención.
No puedo prometerte que lloraré tu partida,
que cortaré mis dedos con tu adiós tan inesperado,
pero sí que te extrañaré y de vez en cuando suspiraré por ti.
Pero ya no por nosotros.
Juro que te superaré, que no imaginaré la cara que pones cuando estás haciendo berrinche,
o cuando querías comida y lo único que había era mi cuerpo.
Serás un alma invencible en el tiempo que recuperará mi aliento cada ocasión que te vea cruzar la banqueta.
Sé que trataré de buscarte en otras caras,
otros hombros,
otros brazos,
otros cuerpos,
otros encuentros.
Sé que estaré vacía si no te tengo,
si no me mimas,
si no me amas,
si no me llenas.
Sé, joder, que aunque grite que no te extrañaré,
son tan solo promesas vacías de rencor y rabia,
porque te maldeciré a cada 2 segundos por dejarme (rota).
¿Acaso no era mucho para ti?
Tal vez en otras camas encuentre algunos besos tuyos,
algunos recuerdos,
algunos faros,
algunos cigarros,
fotos,
calles,
amores,
ratos,
olores,
sabores,
colores,
poemas,
cielos,
estrellas,
películas,
mentiras.
Pero una cosa sí que puedo jurar:
Nunca saldrás de mis letras.
—  Paulina Mora

Me perdí en un mar o en un cielo 
Me perdí en un lugar, con aroma a hogar y sabor a cielo
Me perdí en un lugar parecido al mar
Me perdí en un lugar con aspecto y rumores de infierno
Me perdí en un rubio cabello, en ojos de miel y unas cejar pintadas con pincel
Me perdí en él, y ahora que se fue, no sé que hacer, los rumores ya son ciertos. me pedí en un maldito infierno 

No es lo que se dice, es cómo se dice, no es la lengua, es la palabra. Siempre he pensado que la mejor desnudez que un hombre puede apreciar de una mujer es su boca sin palabras porque la ropa te la quita cualquiera, pero no todos los hombres tienen la capacidad de dejarte sin palabras, sin argumentos y con la imaginación alborotada. El sexo, el amor y hasta el odio se reducen a palabras; a la capacidad de seducir, convencer y destruir a alguien sin ponerle si quiera la mano encima.

Según Víctor De La Hoz aquel que no pueda hacerle el amor a una mujer con palabras nunca podrá llamarse poeta, y yo no podría estar más de acuerdo con tan elocuente frase.

Confieso ser fanática de los ¨poetas eróticos¨ esos hombres capaces de hacerte el amor con palabras, acelerar tu pulso hasta el punto más alto y provocarte un orgasmo visual. Hombres que con una sola palabra te deslumbran y hacen que lo erótico suene perverso y excitante sin caer en lo vulgar u ofensivo. Son capaces de jugar con tu imaginación haciendo crecer el deseo en ti y crearte la necesidad de querer probar ese infierno con sabor a cielo del que tanto hablan.

Sus escritos te hacen ver el mundo de manera diferente y creer que todo es posible, que no existe el amor y la pasión con medidas o restricciones, que las cosas van más allá de lo superficial y que todo se trata de sentir y provocar cosas.

Usted, mi poeta favorito se puede imaginar, pero jamás sabrá del poder que ejercen sus palabras sobre mí, la cantidad de pensamientos lujuriosos que me provoca y la constante excitación en la que me encuentro sumergida al leerlo o recordar uno de sus escritos.

Siempre viviré con la incertidumbre de saber si son o no para mí, pero el en fondo no me importa porque he sido seducida por el escritor, no por la musa, y aunque nunca llegue a inspirar tantas fantasías en alguien como usted, me deleito con ellas, y sepa que mientras tenga ojos y usted me lo permita jamás dejaré de leerlo.

—  Poetas, Karina Montero.
Sé que el mundo no es una fabrica de conceder deseos, que todos tenemos problemas y de vez en cuando (si no es que siempre) nos sentímos miserables e inutiles, que no tenemos la suficiente inteligencia de pensar antes de hablar y por consiguiente dañamos a otras personas un monton de veces sin plantearnos ideas basicas que cualquier ser humano puede tener. Primero: si desde nuestra infancia nos enseñaran a ser humildes y no idiotas, éste jodido mundo sería perfecto, pero claro, para que pasara eso, tambien los padres y sus padres, y sus padres, y los padres de sus padres tendrían que aplicar esto; Como ya dije, el mundo no es una fabrica de conceder deseos. Pareciera que estamos destinados a crear más tristeza que alegria a los otros.
Cabe una eternidad en esta mañana sombría
Cabes tú, y eso basta
Uno más uno es dos
Y eso es igual a nosotros.
He probado tus labios sabor a cielo
A nubes, a lluvia.
He saboreado el paraíso de tu pensamiento
Me he visto atrapada en el amor.
Me basta respirar y saber que todo está bien
La amargura se ha disipado
Ha salido el sol.
—  Labios sabor a cielo. Tatiana C.
Cap. 2015 pag. 14 de 365

Mientras la lluvia me adornaba los rizos, 
y su magia me vestía, te pensé.
Alto y fuerte para que te alcancen mis pensamientos.
Sutil y en silencio para que mis adentros se llenen de ti. 
Y apretaba los ojos para que me bañe el sabor del cielo,
y dije un te quiero para que acompañe la melodía que hacen mis latidos y la lluvia
Es que a veces te conviertes en tormenta, 
en aguacero que refresca mis terrenos áridos,
en humedad que renueva mis raíces,
en llovizna que acaricia y descubre.
Y te tengo que pensar, tengo que llenar mis labios de sonrisas,
y traerte junto a mí a vivir ese momento,
en el que todo se oscurece y las nubes se abrazan,
en el que el cielo se vuelve poesía y me susurra tu nombre.