sabina

No me digas que te encanto
me vas a poner en modo romántico
y mi corazón sentirá un anhelo necio
de querer resbalar entre tus manos
no me digas que te encanto
porque todas las palabras
dejan de ser sonidos y se convierten
en miel silvestre sobre mis labios,
y después ya no sabré cómo detenerme
para evitar empalagarte;
por ello no me digas que te encanto
no tienes idea del júbilo que estalla dentro de mí
y las ganas que me dan de inventar
cualquier ridiculez para sacarte una sonrisa;
y quiero sacarte muchas sonrisas, lo mereces
no me digas que te encanto
porque pienso en muchos lugares
que conocer a tu lado, callejones oscuros,
arboles callados, y atardeceres
que sean testigos de nuestros abrazos
¿Ya te diste cuenta como me pongo?
No me digas que te encanto
—  Para que vuelva el amor, Quetzal Noah
Antes de tí
yo ya existía,
antes de tí
¿no lo sabías?
yo ya cantaba,
yo ya mentía,
yo ya soñaba,
antes de ti
yo ya jugaba,
yo ya reía,
ya suspiraba
si me quitaban
la ilusión,
claro que sí,
¿quién lo diría?
antes de tí
ya estaba yo.
Antes de mí
tú ya vivías,
antes de mí
¿no lo sabías?
tú ya besabas,
tú ya crecías,
tú ya apostabas,
antes de mí
tú ya ganabas,
tú ya perdías,
tú ya pensabas
que te estorbaba
la virtud,
claro que sí
¿quién lo diría?
antes de mí
ya estabas tú
—  Joaquin Sabina - Antes 

— Es que yo no tengo nada para ti. Estoy podrida. Se me acabaron las palabras. Vete
— ¿Cómo quieres que me vaya después de probar tus besos? Antes no te importaba y ahora que me dejas entrar en tu vida al menos debo repararte un poco el corazón. —  Me acerqué a ella y la abracé
— ¿Qué estás haciendo?
— Creo que lo necesitas

Trató de desenredarse de mis lianas de carne pero apreté con más fuerza hasta que sus brazos rodearon mi espalda y en mi pecho corrían sus lágrimas

— 

Teoría de la Fragilidad, Quetzal Noah

https://www.novelistik.com/catalog#/n/Teoriadelafragilidad

A mí no me engañan
que no te engañen a ti tampoco
que engañen a otro loco
porque tus ojos son la octava maravilla
cuando tienes la mirada perdida
en el punto infinito de tu habitación

preciosa
tanto que ni te lo crees
cuando te veía dormir
sentía una paz interior abrumadora
contigo era hacer el amor y la guerra a la vez

no me engaña la astrobiología
tienes planetas dentro de tus pupilas
o si no, cómo me explico
el hogar que acogí dentro de ellos
en una tarde cualquiera

no me engaña la física
me abrazabas
y levitaba a la altura de las ilusiones
tenías un aeropuerto en los brazos
y por eso me los abrías tanto
me hacías turista de tu cuerpo
y extranjero del mío
me llevabas a ver mundos y a ver camas
a ver cual de las dos cosas era mejor
aunque cada una de tus pecas era un país a visitar

no me engaña la medicina
tus besos son la mejor píldora
para sanar cualquier herida

ni siquiera me engaña la poesía
ni Bécquer
ni Neruda
ni Sabina
no me engaña ningún poeta
tus cicatrices también son el poema más bonito.

—  Benjamín Griss
Para mí tu mirada es muy importante
es el mejor palco del estadio para ver desde ahí
lo insignificantes que son las preocupaciones
¿Qué puede ser tan importante si me aluza
la bengala de tus pómulos toda
la certeza que aún no conozco?
No me astilles la piel; mejor púlela
con el vientre de tus manos hasta que veas
el diamante que he ocultado para las mañanas,
háblame de tu habitación
invítame a habitarte
convence al temor de que no nos hace falta
por ahora
estaremos muy ocupados
navegando entre horizontes de iris
y huertos de piña y naranja
si probaras mi boca en este momento
sabrías que guardo una bomba
y su explosividad sabe a granada
invítame a habitarte
yo te invito a ser tú
por si te entran los ánimos de quedarte
—  Quetzal Noah