rusae

‪Sentí vértigo cuando supe que me había enamorado de ti, tenía esa sensación que uno tiene cuando sube una montaña rusa, la sensación de que puedes morir, pero que quieres hacerlo de todas maneras…‬
—  Alba.
Empiece por no mentirse a sí mismo. El que se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega a no saber lo que hay de verdad en él ni en torno de él, o sea que pierde el respeto a sí mismo y a los demás. Al no respetar a nadie, deja de querer, y para distraer el
tedio que produce la falta de cariño y ocuparse en algo, se entrega a las pasiones y a los placeres más bajos. Llega a la bestialidad en sus vicios. Y todo ello procede de mentirse continuamente a sí mismo y a los demás. El que se miente a si mismo, puede ser víctima de sus propias ofensas. A veces se experimenta un placer en autoofenderse, ¿verdad? Un hombre sabe que nadie le ha ofendido, sino que la ofensa es obra de su imaginación, que se ha aferrado a una palabra sin importancia y ha hecho una montaña de un montículo; sabe que es él mismo el que se ofende y que experimenta en ello una gran satisfacción, y por esta causa llega al verdadero odio…
—  Los hermanos Karamazov, Fiodor Dostoyevsky
Estar contigo es una maldita montaña rusa. Ahora si, ahora no, ahora estoy bien, ahora ni siquiera estoy.
—  Mundos divididos