rugel

bedroom items, electronics, colors, adjectives, positions, comparing, etc.

Poder -  to be able to

La alfombra -rug

El armario -closet

La cama -bed

La cómoda- dresser

Las cortinas -curtains

El cuadro -painting

El despertador- alarm clock

El dormitorio -bedroom

El espejo -mirror

El estante- shelf, bookshelf

La lampara lamp

La mesita night table

La pared wall

El disco compacto CD

El equipo de sonido sound system

El lector DVD DVD player

El televisor/ La televisión television set

El video video

¿De qué color? What color?

Los colores the colors

Amarillo-a yellow

Anaranjado-a orange

Azul blue

Blanco-a white

Gris grey

Café brown

Morado-a purple

Negro-a black

Rojo-a red

Rosado-a pink

Verde green

Bonito-a pretty

Feo-a ugly

Grande large

Importante important

Mismo-a same

Pequeño-a small

Propio-a own

A la derecha de…. To the right of…..

A la izquierda de….. To the left of …….

Mejor que better than

el/la mejor the best

Menos que… -less than…

Peor que -worse than

el/la peor -the worse

La cosa-  the thing

Para mí-  for me

Para ti -for you

La posesión- possession

Dormir-  to sleep

Jesús Montoya

Jesús Montoya (Tovar, Mérida, 1993). Estudiante de Letras mención Lengua y Literatura Hispanoamericanay Venezolana de la Universidad de Los Andes – Estado Mérida, Venezuela. Fue invitado por la Casa Nacional de Letras Andrés Bello a la octava edición del Festival Mundial de Poesía en la ciudad de Caracas como representante del estado Táchira, así mismo, ese año le otorgan el tercer lugar en la mención de poesía en el concurso Explosión Cultural Bicentenaria en el ámbito nacional en conjunto con Josué Calderón y Fernando Vanegas por el poemario Once poemas en los cuadernos de noviembre (Caracas, 2011). Es fundador del grupo literario Los hijos del lápiz. Fue invitado al Festival de Poesía de Maracaibo (Zulia, 2012). Obtuvo una mención de honor en el primer Concurso Literario Internacional “Casa de la UNCO” (Chile, 2012). Mención de honor en el concurso literario para estudiantes: Homenaje a José “Pepe” Barroeta convocado por la Dirección General de Cultura y Extensión (DIGECEX) de la Universidad de Los Andes por el poemario Unas veces triste, otras no tanto (Mérida, 2012). Ganador del segundo lugar de las VII Jornadas Estudiantiles de Creación Literaria: Homenaje a Hernando Track de la Universidad de los Andes (Mérida, 2013). Ganador del primer lugar del I Concurso literario Manuel Felipe Rugeles, convocado por el Gabinete de cultura del estado Táchira (San Cristóbal, 2013). Ganador del primer lugar en la mención de poesía por la obra Primer viaje, así como una mención especial en la categoría de ensayo por el texto titulado Apuntes de la ironía en el cuento “El príncipe feliz” dentro de la sociedad victoriana del XXIII Concurso de cuento, poesía y ensayo, convocado por la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) de la Universidad de Los Andes (Mérida, 2013).

 

*La mayor parte de los textos que incluyo en esta selección son inéditos, y pertenecen a tres poemarios: Las noches de mis años (2012), Primer viaje (2013) y El inmigrante de la muerte (2014), sin embargo, pueden comenzar a leer los textos desde la mitad, de atrás hacia delante y viceversa, su unión es siempre la misma.

JM


***

Amo la pérdida. Amo mi absoluta desaparición. Mis ojos despegando con el viento, enredados, enraizados con la luz de la tarde. Camino sobre la lluvia escribiendo el poema. Escribo el poema en mi alma y la lluvia lo aplasta. Fumo y escribo el poema inagotable. Lo escribo desde mi rostro, este rostro sin movimiento que nadie ve, este rostro de colores abandonados, colores, que ningún labio toca, que ningún labio arranca, este rostro que es ojera y risa, grito y muerte, azul y sangre. Mis besos son canciones. Diré que no sirvo para nada. Diré la verdad. Diré que soy niebla entre la niebla, y yo amo mi insondable desaparición. Tengo vacíos los cuadernos y la casa y mi esperanza también está vacía, esperanza viento, esperanza humo. Rezo porque olvido. Fumo y escribo el poema, lo conozco. He conocido el poema como una plegaria. Lo he conocido desde el charco, desde el hielo enamorado de mis manos. Amo como nadie y a nadie amo. Amo la pérdida. Amo desde el aire y desde él escribo el poema. He escrito el poema y lo he perdido. He escrito el poema y lo he matado. He escrito orilla y mano, quebranto y olvido. Me sé de memoria esta infinita pérdida.

***

Canto y los recuerdos agrandan la ciudad. Canto y las ventanas se abren. Canto y la lluvia distorsiona mis ojos. Canto desde un bar merideño, desde la magia violenta de una esquina. Canto y hago que bailo y me río viendo el techo en soledad hasta que el sueño me revienta los ojos. Canto y la oscuridad se duerme. Canto y nadie viene a buscarme. Canto y la esperanza pinta otros colores. Canto y los muelles dejan de ser promesas. Canto y busco una desoladora imagen dónde abandonarme. Canto y mi alma se transforma en una ola. Canto después del fuego, de las noches que brillan amargamente entre mi sangre. Canto y mis palabras inventan un terrible perfume que me cubre. Canto y mis palabras me odian. Canto y guardo el secreto de estos diecinueve años armoniosamente muertos.

***

a Elbano Rangel

Me acusan incansablemente
de arrastrarme junto a los equivocados
en el sendero equivocado.
Me acusan y señalan con sus dedos temblorosos
cuando mis ojos descansan
en un sueño distinto, lejano.

Me acusan por aplastar una a una mis pasiones sin arrepentimiento,
por traicionarme al escribir poemas
desde una voz insensata que destroza en su recorrido
las ventanas.

Estoy decidido a ser el primero que echen
a la calle de sus asquerosos recintos,
pues mis ojos apuntan hacia todas las direcciones
que marca el viento con su paso.

Me acusan de ser invisible
aunque esté tan cerca como el aliento,
pero mi soledad no sabe cómo comportarse.

Me han insistido que sea feliz desde la ausencia,
y he fracasado.

Me han invitado a pudrirme en la locura
como las hojas amarillas cuando cambian su color.

Me han maltratado por tener esta memoria larga y sucia
hecha de caricias.

Pues bien, les digo:
Soy el movimiento fino con que el cielo cambia de rumbo a las estrellas.

Acúsenme,
nada traigo en mi defensa más que la humilde pena
de quien ama las palabras.

Vengo con el rostro hueco
por esta sonrisa adolescente
que inútilmente se me va borrando,
que inútilmente se me va quedando en otra infancia.

Mi voz se mece en los jardines y se pierde en el espacio.

Nada traigo en mi corazón,
no me acusen porque cante.

Nada traigo desde el precario y misterioso río del tiempo.
Nada tengo más que el lamento de quien en silencio busca la distancia.

Acúsenme,
medité la alegría y la perdí.

*

Hermano, estoy conmovido,
río en la hora más callada de la madrugada
porque todas mis acciones son irremediables,
te juro que es conmovedor,
hermano,
ya busqué el viaje exacto que me devolvió hasta mis sueños,
ya atravesé las multitudes con los ojos de un fantasma,
ya huí desalentado entre la brisa del sur,
ahora no me queda nada.

Vago por el mundo
enamorado de la múltiple forma de los rostros
que preservan la esperanza.

Hermano, entiende,
estos ojos no se fatigan por el llanto,
déjame mostrarte la aventura de mi vida.

Ven, en ella soy solitario pero aún tengo tu recuerdo.
Ven, poseo la risa del loco alucinado que esperabas.
Ven, dentro de mí siento la lluvia.
Ven, tengo la gracia del loco
reventándome el rostro
su mueca al despertar
absurda
perseguida
abriéndome
hacia los árboles
para encontrar
la claridad que guarda su canto.

Hoy la vida me sucede diferente.

Ven, ahora estás más lejos.
Ven, estoy completamente solo.
Ven,
hay una imagen que me destruye por completo
y no consigo amarla.
Ven,
hoy veo esa imagen más allá de la ilusión
con un ansia inevitable que me arroja hacia el pasado.
Ven,
estoy desnudo junto al cielo azul
brillante
y como un genio desconocido
me paseo por los bosques
por la humanidad
al pie de las montañas.
Ven,
el canto es sabio y me pinta
el cuerpo espléndido en toda mi expresión
en toda la maravillosa voz que me traiciona.

Hermano
hermanito
el poeta se traiciona
y yo tengo el cuerpo intacto y las gafas rotas
y me están comenzando a crecer rosas en los labios
por la maldita esperanza que me acompaña
a toda hora en los rincones
más inhóspitos de esta ciudad
que es una cicatriz
inmensa y violenta
como la marcha veloz de los carros
en esta avenida donde me tambaleo en plena
rumba
mi única intención es traicionarme
porque el poeta se traiciona
en la felicidad ardiente
y yo estoy aquí y este momento
es parecido a la felicidad
y sé que volverá otro poema
que el aire y la magia
del olvido traerán hasta mí
porque este poema es uno de los nuestros
porque es bendito y solitario
pero qué importa
uno sabe que todo mal poema
comienza cuando uno no se consigue
por ningún lado en él
y yo veo tus ojos y los míos
rompiéndose
enteritos en este inmenso calvario helado
donde la noche dejó de ser una promesa
y cariñosamente nos envolvió en su secreto
hermano
hermanito
el poeta se traiciona
eso me lo dijo un borracho de esos que nos trae la parranda
que uno no se puede sacar de la cabeza
porque uno los ama
veo los carros pasar
y su luz me cubre los ojos
estoy impaciente en mi propio e inútil desenfreno
con el alma viajando sin saber a dónde va
hermano
vuelve a ver mis manos
están hermosas
son cosas de las noches frías
como la indecisión
y los árboles grandes
que las aceras devastaron
estoy siendo golpeado
por la infinita locura
y el cielo y las horas son altas
y mi cuerpo
se destruye
hermano
hermanito
mi último amor fue transparente
y ahora arde en mi memoria
ahora
que el horror temblará en mi pecho
me voy a morir y mi luz
se cargará la piel del mundo
en su esplendor
en su esplendor
en su esplendor
oculto
soy un ser que gira y tiembla y perdona
en el verano
no sé por qué
tengo esta imagen fiel
que en mi interior me acompaña
redoblando los latidos de mi corazón
al andar
fíjate
fíjate en mis ojos
ahora son distintos
más grandes y nostálgicos
desciendo
por la calle
y la poesía sabe lo que siento
ahora
ahora.

*

He decorado la traición de la belleza.
He convertido la ignorancia en mi conducta.
He creído todos los secretos,
porque todo permanece.


Las palabras me están asfixiando. No me faltará nunca más este imposible juramento para maldecirlas. Yo sé que vivo porque canto. Poseo la risa espantosa todavía. No esconderé nada. Estoy atormentado, brillante, brillante. Abre el pecho. No estoy actuando. Mírame, en mis ojos guardé el mar para siempre. Déjame inflar la conciencia en el espacio. El horizonte es maravilloso. No estoy fingiendo. Nadie vendrá a derramar sus manos en mi cuerpo porque nadie me escucha. Nadie bordará el límite. Nadie crecerá abrazado a mis palabras. Nadie. Escucha bien lo que te digo: las palabras me están quemando. Así es la libertad, brillante, brillante. Todos los días me siento desaparecer un poco más. Silencio, silencio. Terriblemente ajeno es mi infortunio y su historia pasajera. Silencio, silencio. Los pájaros cantan y anuncian mi partida.

 

 

*

Respira.

Loco.
Loco.
Loco en la taberna.
Loco del sendero.
Loco en el pueblo.
Loco podrido.
Loco con cuchillos.
Loco cantándole a la muerte.
Loco en la noche blanca.
Loco sin los buenos amigos.
Loco fumando cigarros baratos.
Loco quemándose.
Loco de humillación.
Loco en la profundidad de los hoteles vacíos.
Loco bebiéndose la música.
Loco con la mente en blanco.
Loco oscuro.
Loco enredado en la bondad.
Loco enfermo.
Loco volviéndose un río.
Loco en el calor de la poesía.
Loco imaginando hermanos que no existen.
Loco de exceso.
Loco aturdido.
Loco solitario.
Loco riéndose todavía del mismo secreto.
Loco en la ausencia.
Loco corriendo.
Loco condenado.
Loco alucinando su historia.
Loco entre las flores.
Loco y maldito.
Loco y claro y fresco atravesando las plazas
con la vida revuelta estaba yo.
Loco insoportable.
Loco, loco, aniquilado por la muerte estaba yo.
Loco en mi primer viaje.

 

*

Oh, mancha del lloriqueo universal.
Oh, cuerpo roto.
Oh, cerillas de paso.
Oh, desgarradora sensación de alivio.
Oh, corazón vagabundo.
Oh, mágico espejo de mi pecho.
Oh, calle marginal.
Oh, Virgencita de la rumba:
rómpeme entera la cabeza
con la resaca más bendita que tengas
me estoy dejando perder lo suficiente
nadie volverá a ver mis ojos
no los abrí nunca bajo el mar
y las olas son frías
y son las mismas cosas
siempre las mismas cosas
lívidas
transparentes
desde siempre
para siempre
como siempre
trazando esta delicada repetición
si voy alucinar lo haré
desde una luz elemental y farsante
desde una luz pueril y estridente
desde una luz enamorada y ronca
enamorada y putica como mi voz en las aceras
susurrando besos descomunales
barriendo todo cuánto pasa alrededor
bajo la inmunda chispa de las estrellas
has de ser mi amor
no me desampares en la noche
y quémame las manos durante el día
ahora y siempre
con el mismo fuego
ante la muchedumbre
ante la gente que transita las calles al trabajo
paseo al revés por la vida con una lágrima cayendo del sol
y soy tan estúpido
y soy tan banal
y soy tan mundano
girando en los patios desconocidos de las ciudades
donde se pierden mis amores
me duermo con la cabeza inclinada en sus viajes
carcajeándome
traicionándome en mi propia ilusión
rayándome el llanto de caminos.

Oh, mar centellante.
Oh, oración de la media noche.
Oh, maricones merideños.
Oh, madrecita linda que me espera.
Oh, cuerpo frío y pálido.
Oh, armónica risa.
Oh, niña de ojos grandes.
Oh, montañas del sur.
Oh, poeta enloquecido
si tu rostro se ha llenado
de lágrimas otra vez
no es por la pena
aprende que eres mínimo
y que has dejado atrás
la piel como la serpiente deja de la suya
deja que te enseñe
deja que te explique
deja que te cante
el reflejo más pequeño
desde el charco de mi rostro
turbio y amarillento
aprende de una vez por todas a regresar
y olvida la auténtica partida
sólo adentro está la sombra que te mata
sólo adentro está el interminable verano
sólo adentro las rosas son furiosamente blancas
rufián de carretera
príncipe de la pachanga
amor de mis amores
niño de mis sueños,
canta conmigo,
canta mi primer viaje.

 

***

Mi conciencia es vieja,
áspera y maldita.
Me están matando las veces que perdoné entre las flores.
Perdoné,
perdoné y nada más quedó el silencio.