rosas secas

Já parou pra pensar em como a gente sofre por coisas superficiais e dá uma atenção absurda à pessoas que muitas vezes não nos valorizam? São essas pessoas que nos fazem desacreditar de que vale a pena nos expormos emocionalmente, elas nos fazem murchar nossos sentimentos até que em determinado momento secamos, nos tornamos rosas secas em um jardim de possibilidades. E é impossível voltar a florescer em um terreno de inseguranças. A gente se perde no caminho e não consegue voltar. Mas quando menos se espera, encontramos alguém que nos regue, que cuide, até que perdemos o medo e só nos deixamos crescer. Por fim descobrimos que onde se enterra coração partido, o solo se torna infértil, por isso não floresce nada. Aprendemos que é necessário ampliar nossos horizontes para enxergarmos que sempre existe outra chance, outro alguém para se reerguer e voltar a florir.
—  Bella Palova em companhia de Cartas de Capitu e Amor-eco!

Se a sua herança para o mundo for uma flor, por favor, pode os espinhos. Talvez quem a pegar com as duas mãos, já carregue nelas calos que a vida deixou. Se você, hoje, tem algo bonito para ensinar para alguém, ensine baixinho, com carinho e amor, sem pressa, com tranquilidade. Existem muitas maneiras para transmitir uma mensagem, escolha as palavras corretas, sem ser arrogante. Às vezes, querendo ajudar, a gente acaba tirando a voz do outro e, ao invés de oferecer uma rosa, oferecemos folhas secas.

Talvez, um coração acanhado de tanto apanhar da vida tenha algo para aprender comigo e com você. Tenhamos tato. Há uma linha tênue entre empatia e simpatia. Empatia não é tirar a voz do outro para colocar a nossa em destaque.


Texto: Malena Flores ~ Prosa de Cora

rosas

e nos dão rosas
carregadas de hipocrisia
carregadas de mentira

das flores saem espinhos
espinhos esses que abrigam cada ofensa
cada resquício de violência

nos dão flores hoje
amanhã nos atiram pedras

hoje nos elogiam com as mais belas palavras
amanhã uma de nós será violentada

mas são só números
mais uma
somada a outra
e a outra
e outra

até não sobrar nenhuma

e as rosas?
rosas secas de tanto machismo e violência
tentarão nos enterrar
uma, duas, três vezes
mas de uma coisa eles não sabem:
somos sementes

mulher
mulher de casa
mulher da rua
mulher de luta
mulher dela
mulher livre
mulher resiste

Delirios.

Un inclemente calor me lleva hacia aquel espantoso edificio. Entro, y como premio final, un diluvio tormentoso baldea el pasillo. Misterioso y seductor.
La multitud se paraliza, y angustiadas miradas observan nuestro naufragio. Todo desaparece. Llevándonos así a un hermoso abismo repleto de algas y corales. Estamos nadando. 

Abro la boca, y, saboreo con ansias aquella sensación dulce que tanto anhelaba. Dejamos ir aquel último soplo impuro de nuestros pulmones. Por un momento somos felices. No hay etiquetas ni reglas. Somos números, equivalentes entre si. 

Nos sumergimos más profundo. Ocultándonos en el ameno capullo de una rosa.
Todo se seca. 

La rosa se marchita y los corales desaparecen. Todos volvemos a nuestras labores. Y, sin desearlo, vuelvo a encerrarme en aquel presidio.

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Tú no tienes derecho a hablar de amor por que no sabes lo que significa eso, tu eres una piedra, el humo de un cigarro, una rosa seca, un color muerto, y todas esas cosas son incapaces de sentir nada por nadie,no te engañes tu no sientes amor por nadie.
— 

Marede Petricor

En tu microverso

I

En tránsito ecléctico

la bruma se me escurre,

los recuerdos son variados

las huellas que nos unen…

Tuvimos un pasado

fundidos en un mismo sol.

Estuvimos tan cerca de lo osado,

alguna vez fuimos amor.

II

Basta de ser quienes no somos,

basta de ser uno la sombra del otro.

Hoy seamos dicha corazón,

robemos al alba los cuentos

que los viejos guardan como tesoro.

Vamos a ser amantes de lo ajeno en nosotros,

seamos sol y luna, amémonos el uno al otro.

III

Lejos de los nudos,

viento que nos lleva,

suspiro del amanecer…

Juego en su figura

brillo de mujer.

Labios entre estrellas

besos en fragmentos,

aroma de tu ser.

Tesoro de tu boca,

mapas en tu piel,

mis labios buscan las líneas

más ocultas por recorrer…

IV

No pretendas conocerme,

suelta ya las máscaras,

esas que trataste ponerme…

voy a amarte con lo que soy y nada más.

Voy a amarte como loco inmortal…

sin temor a perderte, a perdernos al final.

V

Atado a las flores

que en tu voz nacen,

siendo el reflejo más buscado

en las cataratas de mis sueños.

Te busco en el vacío

porque de la nada la luz nace

y el eco sombrío no nos enflaquece.

Te encuentro en la abadía

de lo más oculto que siento

porque del fénix que clama tu fuego

serán las cenizas nuestro encuentro.

VI

Mira mis dedos al momento de tu huida.

Languidecen mis sentidos

y mi alma se me turba.

Buscando tus labios

con caminos tatuados en braille…

voy recorriendo los versos

que en tu cuello se me encarnan.

Te tomaré del cuello, sí,

del verso más hermoso…

para ser lo que siempre fuimos,

para amarnos como somos.

VII

Esbozo tu figura

en la sombra de poemas…

Como flor amarga en el otoño,

como rosa que no se seca.

Como arte de los dioses,

como lívido que nos desea…

Eres mujer amada

la luz en mis tinieblas.

VIII

Queriendo ser la paloma

que de tus sueños parte vuelo

rindo culto a tus mejillas

que sonríen entre este hielo.

Porque nos separa lo gélido que somos

pero nos une el fuego que parimos

de la hazaña de ser dos grandes tontos

que se atrevieron a amarse el uno al otro.

IX

Partículas del corazón

flotando en altamar…

Como medusas sin fondo,

como brillo lunar.

Como esperanza que trastoca

los recuerdos tatuados del ayer.

Como luz que renueva la sombra

y nos permite ser.

Como altivo canto de sirena

que nos embruja el corazón,

como eco del mar y

belleza natural…

Así es lo nuestro,

así es nuestro misterio,

así es nuestro amor.

X

Voy a darte la señal del rojo,

la vuelta al olvido

que el atardecer regala…

Como arte sagrado tus labios

tiñen de belleza los despojos.

Como reliquias del ayer,

como dioses olvidados,

como amores desterrados…

Aún en mis penumbras más oscuras

tu luz sigue siendo sol,

luz de un pasado que iluminó

las sendas del que soy.

Hoy voy a regalarte un beso al aire

con sello postal en el viento…

XI

Somos el tiempo y la eternidad

es nuestro abrigo. Entre la nube

de polvo que la existencia deja

a su andar, nosotros dejamos

huella sobre el cemento seco.

Somos eternos, inmortales e

incorpóreos, nuestro amor

va más allá del aroma de la

tristeza, el sabor de la alegría

y la agrura de la indiferencia.

Porque te amo en un infinito hoy,

uno que no durará por siempre

pero que tiene sabor de eternidad.

XII

Fuimos ornamento mutuo

pero en proporciones espirituales.

Estrellas eternas de un universo

paralelo, unívoco a nuestras

sensaciones, sal y sangre de

nuestras pasiones.

Fundimos un mundo forjado

de sueños al rojo vivo, dimos

forma con anhelos y de ello

hicimos de un amor nuestro destino.

XIII

Hay veces que te cuento

entre los sueños que destilan

los deseos que tatúan lo que soy.

Otras sólo te toco con mis palabras,

te desnudo con mis poemas y

te hago reina de mi verbo…

XIV

¿Dónde quedaron las huellas?

Cercas están de mi camino

o lejos están de ser destino

Como mapa sin acotaciones

¡Oh sanscrito de tus labios!,

¡oh mujer de las vidas que no he vivido!

ruvb

No necesito que me entienda nadie, ni yo misma me entiendo, nadie lo hace ni lo hará.

Quien menos piensas me entiende, personas que ni siquiera conozco, personas de mi mundo ficticio o escritores pocos conocidos que ni siquiera saben de mi existencia. Mis páginas, mis lágrimas, mi sangre, mi música. Esas son cosas que me entienden, mis malditas letras y mis malditos libros llenos de sueños. No necesito compasión de nadie, estoy bien así, no quiero que me complazcan en nada, ¿no se cansan de todo esto? Yo sí, estoy harta de la monotonía, de siempre lo mismo, de las lágrimas y la lluvia, de que el sol se oculte para que salga la luna, de que las flores mueran sin agua y de que mi sonrisa solo exista por cosas muy pequeñas y estúpidas.

Quisiera ser feliz y hacer feliz, pero es algo imposible, si no escribo estoy mal, me siento hundida, me siento llena de lagrimas y de impotencia. Algo así como tener su sonrisa en mi cabeza todo el día, como la esperanza del mar y choque de las olas con las piedras. Como los colores del atardecer, como él conmigo y yo sola.

Estoy harta de tratar de decir lo que las personas quieren oír, estoy harta de mis estupideces y de mis locuras sin sentido, pero esta soy yo. No cambiaré por nada ni nadie, romperé barreras, paredes, lo que sea que se venga a mi pero no renunciaré a nada de esto.

Alguna vez pensé en irme de aquí ¿sabes? Y es feo pensar que alguien leerá todo estoy que escribo hoy a las 01:01 am, pero es así, esta es mi realidad y no saldré de aquí por sí sola.

No quiero ser perfecta, no quiero tener un lindo cuerpo, no quiero que todos estén a gusto conmigo, no quiero que les importe, sólo quiero que me quieran por lo que soy y podré llorar y podrán decir que soy muy débil pero soy más fuerte que lo malditos que me juzgan sin conocerme, soy más fuerte de lo que crees o puedas pensar, no lo sé, solo sé que estoy bien y siempre lo estaré, así no tenga una maldita sonrisa que lo pruebe.

Miré hacia el cielo en busca de la luna y me encontré tu mirada y tus versos trasmitidos por estrellas y por las rosas secas en mi balcón. 

Capítulo 60

Mayra: Boa noite Paula.
Paula: Boa noite May. Já ficou sabendo do acontecido?
Mayra: Já sim. Eu estava com a Van até agora.
Paula: Como ela está? – May sentou-se no braço do sofá.
Mayra: Ta inconsolável. Não quer comer, ta com os olhos inchados e só sabe chorar. E a Clara já chegou?

Paula: Já sim. E esta do mesmo jeito que a Van. Só chora, não quer colocar nada na boca e se trancou no quarto. Você acha que a Clara agiu certo terminando?
Mayra: Não sei. As vezes penso que sim, porque Van estava sofrendo demais sendo a outra, mas logo penso que não, porque eu sei que no fundo, no fundo as duas se amavam.
Paula: É, agora que Clara esta sem a Van, ela vai ver que a amava.
Mayra: Você sabe que Clara sempre foi orgulhosa, ainda mais se tratando de amores. 
Paula: E a Van foi pra onde? 
Mayra: Pro apartamento dela. 
Paula: É uma pena tudo ter acabado assim. Mas enfim, a janta esta pronta, vamos comer?
Mayra: Eu vou tomar um banho rapidinho, mas antes vou passar no quarto da Clara.
Paula: Ta bom, te espero. – May retirou-se.

Aos poucos May foi abrindo a porta do quarto de Clara.

Mayra: Posso entrar prima? – Clara estava abraçada ao travesseiro, chorando.
Clara: Pode sim. – Sentou-se na cama e May fez o mesmo.
Mayra: Como você está?
Clara: Péssima. Já soube?
Mayra: Sim. Eu vim do apartamento da Vanessa.
Clara: Como ela está?
Mayra: Do mesmo jeito que você. Me ofereci pra ficar lá, mas sabe como ela é cabeça dura.
Clara: Eu não sabia que isso doía tanto, May. – Clara deitou sua cabeça no colo de May que acariciou seus cabelos.
Mayra: Eu não queria te dizer isso, mas isso é só o começo prima. Vai doer durante muitos dias e com o passar do tempo, só tende a piorar essa dor.
Clara: Passou algumas horas apenas e eu já sinto tanto a falta dela. – As lágrimas voltaram a cair por seu rosto.

Mayra: Ta em tempo ainda.
Clara: Eu não posso voltar atrás, preciso ir até o fim agora. Mas um dia, quando eu já puder me livrar de tudo, eu vou atrás dela. Só espero que ela ainda me queira. – May sorriu.
Mayra: Aquela baixinha é louca por você prima, assim como eu sei que você é por ela.
Clara: Você sempre soube ver o que se passa dentro de mim sem eu precisar falar.
Mayra: Ta no sangue. – Elas sorriram. – Mas agora, vai lavar esse rosto pra comermos.
Clara: Não May, não estou com fome.
Mayra: Você precisa comer pra continuar linda quando for atrás da Van. E você sabe que a Van jamais permitiria você ficar sem comer, não é?
Clara: Com certeza ela brigaria comigo e depois me arrastaria pra cozinha. – Sorriu.

Mayra: Pois é! Eu vou tomar meu banho e quando eu chegar na cozinha quero ver você lá, entendeu?
Clara: Você tem o mesmo gênio da Van.
Mayra: Então trate de fazer como eu disse. – May deu um beijo na testa de Clara e foi tomar seu banho.

Após tomar seu banho e colocar uma roupa bem confortável, May foi jantar já que estava morrendo de fome. Para sua surpresa, Clara estava na cozinha.

Mayra: E não é que o meu sermão funcionou? – May e Paula sorriram.
Paula: O bico dela chegou aqui na cozinha primeiro que ela.
Mayra: Mas pelo menos essa bicuda veio.

As três começaram a jantar em seguida. May e Paula faziam o possível pra não falar nada que pudesse lembrar Vanessa. Clara comeu pouquinho, mas pelo menos comeu. Quando elas já estavam terminando de jantar, Junior invadiu o apartamento delas.

Junior: Fala suas lindas! – Deu um beijo na cabeça de May e Clara e um selinho em Paula. – Nossa mãe, o cheiro ta bom, me convidam pra jantar? Obrigado. Paula traga um prato pra visita, por favor?
Paula: Visita? Você é um metido abusado, isso sim! – Paula pegou um prato e o entregou. 
Mayra: Foi a sua namorada que fez.
Junior: Ah tinha que ser a minha lindona. Dá beijo no garanhão aqui, anda!
Paula: Eu vou te tacar o prato na cabeça, isso sim.
Junior: Vocês estão vendo meninas, quando a gente é romântico, vocês não dão valor, daí quando perdem ficam chorando! – Angel e May apenas se olharam. – Falando em romântico, cadê a Van? Preciso entregar um cd com umas músicas que ela me pediu. Ela já chegou? – Ele deu uma garfada na comida.

As meninas mais uma vez se olharam e permaneceram em silêncio. Clara percebeu que as meninas estavam desconfortáveis e resolveu sair dali.

Clara: Eu vou me deitar. Boa noite gente. – Levantou-se e retirou-se.

As duas fitaram Junior que ficou sem entender.

Junior: Que foi que eu fiz?
Mayra: Meteu os pés pelas mãos, Ju!
Junior: O que? Eu to bonitinho comendo minha comida aqui.
Paula: Clara e Van terminaram.
Junior: Como é que é?
Mayra: É, as duas terminaram hoje de manhã e Van foi embora. Clara ta malzona com isso. 
Junior: Quem terminou com quem?
Paula: A Clara terminou com a Van.
Junior: E a Van, alguém sabe como ela esta?

Mayra: Eu dei uma passada no apartamento dela e ela tava bem pra baixo. – Junior largou seu prato.
Junior: Eu vou dar um pulo lá, conhecendo ela como eu conheço, até imagino como ela deve estar. 
Mayra: Aproveita e leva algo pra ela comer.
Junior: Ta bom, eu pego alguma coisa no restaurante. Já volto. – Ele deu um selinho em Paula e saiu apressado. 

Enquanto ele seguiu para o apartamento de Vanessa, Paula e May arrumaram a louça e foram se deitar.


No apartamento de Vanessa



Vanessa estava deitada em sua cama, ouvindo música baixinho quando bateram na porta.

VanessaAh não, visita agora não! – Ela levantou-se e foi até a porta onde olhou no olho mágico e viu que era Junior, então resolveu abrir. 
Junior: Te acordei? – Fez uma cara de quem estava prestes a levar um tapa. Vanessa sorriu.
Vanessa: Não, não. Eu estava ouvindo música. Entra. – Ele entrou e ela fechou a porta.
Junior: Eu fiquei sabendo do rolo. Como você ta?
Vanessa: Péssima. – Eles se sentaram no sofá, mas antes Junior largou algumas sacolas no balcão. – Lembra de como eu fiquei daquela vez? Então, to o dobro agora.
Junior: Ta a fim de conversar?
Vanessa: Quer saber como tudo aconteceu?
Junior: Quero, mas se não quiser falar agora, ta de boa.

Vanessa: Tudo bem, eu vou te contar, mas antes, quer beber algo?
Junior: Tem cerveja?
Vanessa: Tem.
Junior: Deixa que eu pego. – Ele levantou-se e pegou a cerveja na geladeira. – Pode começar. 

Vanessa respirou fundo e começou a contar como foi a conversa delas hoje de manhã. Apesar da vontade enorme de chorar, ela conseguiu se controlar e apenas enxeu os olhos de lágrimas, algumas vezes. 

Vanessa: E agora eu voltei pra ca. – Finalizou o relato.
Junior: Que foda cara. Quer ir la pra casa?
Vanessa: Não. Tudo o que eu preciso é de distância da Clara.
Junior: Porra Van, eu não quero te ver daquele jeito de novo. Da tempo ao tempo, quem sabe a Clara volta atrás.
Vanessa: Relaxa Ju, vai passar. Se eu sobrevivi da primeira vez, não será diferente agora.

Junior: É assim que eu gosto de ver a minha pentelha, pensando positivo! – Ele a abraçou e Vanessa sorriu.
Vanessa: Faz tanto tempo que você não me chamava assim. 
Junior: Era assim que eu te deixava com raiva, lembra? Você saía correndo atrás de mim, quando não me jogava o que estivesse por perto. – Vanessa continuo rindo.
Vanessa: E eu tinha mira boa.
Junior: Eu sei e como sei! O tempo passa, a gente fica velho, começa a namorar e as coisas vão mudando.
Vanessa: Sorte a minha que eu tenho você e que nossa amizade não mudou nada.
Junior: Sorte tua? Sorte minha de você não ter cansado de mim. A propósito, você já jantou?
Vanessa: O que isso tem haver com o que estávamos conversando?
Junior: Nada, mas se eu for embora sem ver você comer, a May é capaz de me matar. E eu to com fome também, larguei o prato e vim pra ca. Borá devorar essa comida toda que eu trouxe?

Vanessa: To sem fome, Ju.
Junior: Ah não, se você não comer, eu não como. Pelos velhos tempos, vai? – Vanessa sorriu.
Vanessa: Ta bom, eu como. Mas não foi você quem cozinhou, né?
Junior: Claro que não, não sou louco de comer a minha comida. – Eles riram e se serviram. 

Enquanto devoravam a comida, eles iam conversando. Junior falava sobre tudo a todo momento pra Vanessa se distrair um pouco. Algumas horas depois e Junior resolveu ir embora.

Junior: Eu to vazando, Van. Amanhã acordo cedo.
Vanessa: Ta bom. Obrigada pela companhia.
Junior: Se cuida tampinha, qualquer coisa me procura.
Vanessa: Pode deixar. – Junior deu um beijo em Vanessa e retirou-se.

Agora era só ela e as lembranças que ela tentava esquecer. O silêncio às vezes se tornava seu melhor amigo e às vezes seu pior inimigo. 

Vanessa foi até seu quarto, arrumou sua cama e deitou-se. Ela permaneceu olhando o teto por alguns minutos enquanto lembrava que há poucos dias atrás, nessa mesma hora, ela estava deitada na cama de Clara e agora estava sozinha. 



[…] cuando la vida te sonreí y despues juega con tus sentimientos.



Vanessa relembrava tudo o que havia passado desde que conheceu Clara. A primeira vez que se viram, o primeiro toque, o primeiro beijo, o primeiro ciúme, a primeira noite de amor, a primeira briga, as brincadeiras, as noites viradas, os risos, os carinhos, enfim, ficava cada vez mais difícil pra ela aceitar o que estava acontecendo. Primeiro Clara aparece em sua vida, cura seus medos, devolve as esperanças, faz ela acreditar no que já não tinha fé e agora ela termina. Foi tentando entender o que havia acontecido que ela acabou adormecendo.

No apartamento de Clara



Assim que Clara foi para seu quarto, ela escovou seus dentes e deitou-se. Assim como Vanessa, ela também ficou olhando para o teto por alguns minutos e antes que as lembranças começassem a atormentá-la, ela resolveu pegar um livro para se distrair. Ao abrir a gaveta, ela viu um livro, um pouco empinado como se tivesse algo por debaixo dele. Ela colocou sua mão e a levou até o fundo até que sentiu algo em seus dedos, ela segurou o que havia sentido e tirou sua mão da gaveta. Era uma rosa, um pouco seca pelo ambiente em que se encontrava. Imediatamente ela lembrou do que May havia lhe contado e percebeu que aquela era a rosa que Vanessa havia tirado do buque no dia do restaurante. Embaixo do livro também havia um pedaço de papel amassado, como se alguém tivesse o socado ali de qualquer jeito. Clara pegou o papel, abriu e começou a ler.