rompen corazon

anonymous asked:

Lo de que piscis en sensible se aplicara a que cualquier queja que tengas con ellos te van a responder :v porque en el fondo son arrogantes y parece que solo les importe su felicidad :vv son buenos contigo para que seas buenos con ellos pero despues te rompen el corazon como a mi 💔 :vv - una acuario humillada por un piscis 😢😢

#True. 

Sólo son caratulas. 

-Stephen.

¿Por qué las personas con ansiedad se aferran a otros?

Las personas con ansiedad se aferran a las personas que los aman. No confían en mucha gente. No ponen sus corazones enteros en muchas personas. Así que cuando lo hacen, se aferran lo más fuerte que pueden.
Tienen estándares impecablemente altos. Alto nivel con sus amigos, con quienes eligen como sus parejas, y para ellos mismos. Debido a que la ansiedad los ha envuelto en el estrés y el pensamiento excesivo todo el tiempo, necesitan personas en las que puedan confiar. Necesitan estar rodeados de gente que saben que sin duda estarán allí para ellos, pase lo que pase. Necesitan personas en sus vidas con las que puedan contar. Y hace falta mucho tiempo para que esa confianza tome poder en sus corazones, así que cuando sucede, es genuino. Es real.
Así que cuando alguien rompe esa confianza y rompe sus corazones, se sienten devastados. Están aplastados. Y parte de sus corazones desaparecerá para siempre.
Confían en alguien aunque la ansiedad les dijo que no lo hicieran. Aman a alguien mientras la ansiedad grita que se detengan. Tienen intimidad con alguien que les importa, mientras la ansiedad les susurra durante la noche.
Hacen todo lo que dijeron que nunca harían. Hacen todo lo que la ansiedad les dijo que los acabaría. Entonces, ¿cómo pueden empezar de nuevo después de todo? ¿Cómo aprenden a confiar y a aprenden a amar a otras personas cuando las que les prometieron un para siempre se fueron?
Cuando dan sus corazones a alguien, lo dan todo. No se detienen. Porque se retrasan tanto tiempo. Esperan tanto tiempo para que se ensucien, y no lo hacen hasta ahora. Rompen sus corazones. Ellos tomaron sus corazones y los rompieron en el concreto.
Y todo lo que hicieron fue amarlos.
Dejar ir a alguien cuando tienes ansiedad es como tratar de sobrevivir a un tsunami. Es como separar una fundación de una casa. Es como arrancarte el pelo, hilo por hilo. Parece que nunca terminará. Todo ese dolor. Todos esos recuerdos. Todas las palabras que no se dijeron. Todas las llamadas telefónicas no contestadas. Toda la confianza que solían tener, se convirtió en polvo.
Dejar ir es algo que es increíblemente difícil de hacer. Porque cuando aman a alguien con todo su corazón, no sólo muere. Ese amor no desaparece en el aire. Todavía está allí. Todavía está golpeando adentro.
Simplemente no está golpeando dentro de la otra persona que quieren.
Y tienen tantas preguntas. Si hicieron algo mal o no. Si pudieron hacer algo para cambiar de opinión. Si hay algo que puedan decir, para que regresen.
Pero nunca vuelven.
Así que tienen que borrar cada recuerdo que tienen. Tienen que olvidar el primer día que se conocieron, el primer beso, la primera cita, la primera vez que se dijeron que se amaban, la primera pelea, el primer maquillaje y la primera vez que les rompieron el corazón.
Tienen que sentirlo todo. Todo el dolor y la angustia. No pueden ignorarlo. No pueden ignorar sus emociones y lanzarlas al océano. No pueden simplemente hacer un show y fingir que están bien.
Porque en el fondo saben que su ansiedad los controlará hasta que dejen ir todo el dolor. Y saben que sentirán todo el dolor y la pena profunda, a menos que vivan a través de ella.
Tienen que vivir a través de todos esos recuerdos y fantasmas que los persiguen día tras día hasta que comienzan a desvanecerse. Hasta que no se vuelvan tan coloridos. Hasta que empiecen a quemarse.
Pero no creo que alguna vez los dejen ir completamente. No creo que dejen de amarlos. Incluso si nunca los amaron. Incluso si nunca hablaron con ellos. No creo que tengan el tipo de corazones que dejen de amar. No importa cuánto tiempo ha pasado. No importa cuántos meses o años pasen.
Pueden aprender a dejarlos ir. Pero no pueden desaprender la experiencia de amarlos.

Siempre se hace daño a quien se quiere. A quien no deberías hacer daño. Siempre se coge la rosa más dulce y se aplasta hasta que se caen los pétalos. Siempre se rompen los corazones más amables con una palabra apresurada que ni siquiera puedes recordar. Y si rompí tu corazón ayer por la noche es porque te quiero más que a nada
—  Blue Valentine