rodaron

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Tidbits from Stephen Amell panel at Heroes & Villains Fan Festival in London 2017

- Stephen cree que el aspecto mágico de la cuarta temporada hizo que la serie perdiera parte de la esencia de Arrow pero le encantó  tener a Neil como Damien

- Stephen Amell, sobre la posibilidad de hacer una campaña benéfica conjunta con Emily: “sería genial si encontraramos la causa adecuada y con un gran diseño”

- Stephen Amell adora a John Barrowman porque fue su mentor y es feliz ahora al ser el mentor de Josh

- “Si pudiera interpretar a otro personaje, sería Diggle” Stephen

- ¿Veremos alguna vez un capítulo musical de todo el universo de Arrow junto? Emily: Si, si John Barrowman lo hace también" Stephen: Si Barrowman estuviera allí….

- Sobre la improvisación del capítulo 5x20… él y Emily simplemente se divirtieron con la escena y los guionistas les dejaron hacer lo que les gustó sobre ello.

- El crossover favorito con The Flash fue el primer capítulo en el que él aparecía en The Flash. Su frase favorita fue “Salvando a la gente en un flash”

- Stephen dice que el tema de la sexta temporada de Arrow es “familia”. ¿Vamos a ver a William otra vez? “Seguro”

- ¿Si pudieras tener una duración extra en el capítulo que harías? Stephen: Me gustaría traer a todo el mundo otra vez de vuelta Emily: Y batman.

- Hablan sobre como rodaron el capítulo 5x20 después de su aparición en American Ninja Warriors, así que Stephen estaba lesionado ya y pese a ello tuvo que coger a Emily

Notas para Guillermo-Wigetta One shot

Guillermo sabía que muchas cosas iban a pasar esa mañana.

Sabía que su profesor de Matemática iba a llegar 10 minutos tarde, sabía que iba a obtener una nota muy alta en su examen de ciencias, sabía que iban a servir pasta en el almuerzo y sabía que al menos cuatro chicas iban a coquetear con él hoy.

Lo que no sabía era que iba a encontrar una nota en su casillero.

“Tú sonrisa es preciosa. Me encanta”

Miró la nota con el ceño fruncido y luego a los lados esperando ver a alguien riendo o mirándole curioso, pero no había nadie, estaba solo en el pasillo. Mientras caminaba al comedor pensaba quién podría haberle hecho la broma, algunos de esos tontos a los que llamaba amigos probablemente. Rodó los ojos y guardo la nota en el bolsillo de su pantalón, ya se las enseñaría. Al llegar al comedor se saltó la fila (una de las ventajas de ser el presidente del colegio), se sirvió la comida y luego camino hasta la mesa donde sus amigos lo esperaban. En el corto camino le sonrió a una chica y a otra le guiño un ojo haciendo que se sonrojara.

-¿Siempre tienes que hacerles eso?- preguntó Samuel, al momento en el que Guillermo se sentó en la misma mesa de siempre.

-Ellas saben que soy gay- Rodo los ojos nuevamente- Si no lo recuerdas salí del armario en primer año frente a todos por culpa de Clare-

-De igual manera les sonríes y les haces ojitos - comento molesto.

-¿Y a ti que te importa, Samuel?-

-¿Ya están peleando parejita?- preguntó Frank mientras se sentaba, los dos lo miraron mal-¿Qué?- dijo con una risa. Ambos rodaron los ojos y comenzaron a hablar con otras personas en la mesa.

No es que Guillermo y Samuel se odiaran, simplemente en muchas ocasiones discutían y se alteraban por la mínima cosa, sus amigos ya estaban acostumbrados, pero todos los viernes se reunían a hacer maratones de películas estúpidas y pasaban largas horas hablando de cosas que para nadie más que ellos dos tenían sentido, sus amigos no los entendían. Ellos tampoco se dedicaban a tratar de que entendieran su extraña amistad.

-Lo que yo no entiendo es porque Willy tiene que andar ilusionando a esas pobres chicas-

-¡No las ilusiono guiñándoles un puto ojo Samuel!- alzó la voz.

-¡Ya cállense los dos, que quiero comer en paz!- contraataco Alex mientras los amenazaba con su tenedor- Parecen una estúpida pareja de telenovela basura, Samuel a ti no te importa lo que haga Willy, Willy tu eres un pedazo de mierda. Punto final.-

Guillermo bufó molesto y Samuel solo frunció el ceño pero comenzaron a comer, la hora del almuerzo siempre era de las favoritas de Guillermo, ya que podía conversar con sus amigos sin necesidad de escuchar a un profesor o a sus padres diciéndoles que hicieran silencio.

Saco la nota de su pantalón y se la paso a Frank, este comenzó a molestarlo.

-No entiendo porque alguien tiene que hacer bromas así-

-¿Y si no es broma?- preguntó Samuel leyendo la nota- Capaz y alguien se ha enamorado de ti-

-Como si eso fuera posible- contestó rodando los ojos nuevamente.

-Nunca se sabe- le dijo risueño- Tal vez alguien cayó bajo el encanto de esos patéticos guiños que haces.

El trozo de pan que se estampo en la nariz de Samuel fue la broma de todo el resto de la semana.

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Cinco notas.

Cinco putas notas en toda la semana, notas que habían comenzado a alterar sus nervios, a hacer que se arreglara un poco más frente al espejo y que prestara atención a cada persona con la que hablaba.

Me gusta como tu nariz se mueve cuando te concentras”- Fue la nota del martes

“Cuando sacas la lengua al realizar un ejercicio en deportiva es adorable”- La nota que lo sonrojo el miércoles.

“Adorable como peinas tu cabello solo con dedos”- Jueves

Y finalmente viernes “Me encantaría probar a que saben esos labios ya que los muerdes tanto últimamente”

Frank se había burlado cruelmente de él los primeros días y luego comenzaron juntos a intentar descubrir quién era la persona responsable de esas notas.

Finalmente el viernes decidieron que su búsqueda tendría que esperar hasta el lunes, porque dudaba que alguien fuera al colegio en fin de semana y quería ver si las notas seguirían al empezar una nueva semana.

-Ahora tengo curiosidad- había dicho mientras sacaba sus libros del casillero.

El más grande problema que tenía Guillermo era su curiosidad, esa que más de una vez lo había metido en problemas y dudaba que en esta ocasión fuera a ser diferente.

-¿Listo?- preguntó Samuel, recostado en los casilleros de al lado esperando por él como todos los viernes.

-Sip- contesto haciendo sonar la letra p con fuerza.

-Vamos, he alquilado “El diario de Noah”- Guillermo lo miró mal, odiaba las películas cursis.- La semana pasada elegiste tú, esta es mi oportunidad de conseguir venganza, puedes pedir esas asquerosas alitas que te encantan, yo pago Willy-

Esa era una de las cosas que le gustaba con su amistad con Samuel, ese pedazo de mierda era lo más consentidor del planeta y a Guillermo le encantaba ser consentido.

Desde hacía cuatro años sus viernes de películas habían comenzado, ninguno entendía cómo fue que sus madres habían decidido ir a una clase de zumba juntas, no sabían que se conocían si quiera; Guillermo había tenido que quedarse en casa de Samuel porque aún era pequeño para estar solo, decidieron ver una película porque el silencio era incómodo y a partir de ese momentos los siguientes viernes siempre se reunían, sus madres ya no iban a clases de baile pero la tradición no se rompía, un viernes en casa de Samuel, otro donde Guillermo y así sucesivamente.

Llegaron a la casa de Samuel unos treinta minutos más tarde, Samuel abrazo fuerte a su madre que estaba en el sillón y Guillermo la beso en las mejillas como saludo.

-¿Qué van a ver hoy?- preguntó

-El diario de Noah- contesto Guillermo dejando salir su molestia.

-Samuel escogió esta semana al parecer.- contesto la señora riendo- Bueno, suerte Guille, esa película todavía me hace llorar-

Gruño en respuesta mientras seguía a su amigo a la habitación.

Samuel había acomodado la habitación en la mañana, el colchón en el piso y la televisión un poco más alta, simplemente porque así era más cómodo, Guillermo por su parte revisaba la última nota que le habían dejado, mientras Samuel ponía la película.

-¿Tú crees que mis labios sepan a algo?-

Samuel detuvo sus movimientos y lo miró aguantando la risa. Mierda. Había sido mala idea

-Si quieres te los muerdo- contesto mientras se encogía de hombros

-¡No me refiero a eso idiota!- alzó la voz- La persona que me manda las notas dijo que le gustaría saber a qué saben mis labios, y me entro la curiosidad ¿Los labios saben a algo?

-Yo creo que no, tal vez si te pones un labial de esos que usan las chicas- comenzó a reír.

-Eres tonto, ¿sabías?-

-¡Tú eres el que me pregunta a que saben los labios!-

-¡Te lo pregunto porque tú siempre te andas besuqueando con muchas personas!

Samuel abrió la boca indignado.

-Eso no es verdad- respondió levantando el dedo índice- Fue mi época oscura donde quería probarme algo a mí mismo, y fue hace como dos años Willy-

-Igual te besuqueabas con medio colegio, ahora que lo pienso aléjate de mí, no quiero bacterias-

-El niño Willy le dan asco las bacterias pero quiere saber a qué saben sus labios, increíble-

-¡Cállate Samuel! Nunca debí preguntarte nada-

Samuel comenzó a reír para luego derribar a Willy sobre el colchón, con sus piernas prensó su cadera y con ambas manos le detuvo las de él.

-¡Quítate Victor Samuel!- grito con todo lo que daba su voz

-¡Ahora menos me quito!- contesto gritando igual- ¡Sabes que odio mi primer nombre!

-Me vale una puta mierda, que te quites ya- lloriqueo al final

Samuel ahora estaba molesto, odiaba realmente su primer nombre, una idea brillante le pasó por la cabeza.

-Discúlpate- Guillermo lo miró incrédulo, aun retorciéndose debajo de él y negó con la cabeza- ¡Discúlpate!- exigió nuevamente. Guillermo volvió a negar- Bueno tú lo pediste-

Comenzó a acumular saliva en su boca para luego hacer bombas y explotarlas cada vez más cerca de la cara de Guillermo

-¡ERES UN PUERCO! ¡AYUDA!-

-¡Victor Samuel! ¡Guillermo Javier!- la señora había estado escuchando la pelea desde hacía diez minutos, intento ignorarla pero su paciencia tenía un límite. Samuel se quitó inmediatamente de encima de Guillermo y este sonrió victorioso.-Cuantas veces tengo que decirles que no quiero gritos en esta casa- se cruzó de brazos mirándolos molesta.

-Perdón- susurraron los dos.

-Nada de perdón, esos gritos no eran ni medio normales- regaño nuevamente- No entiendo cómo es posible que después de cuatro largos años actúen como si tuvieran diez, peleando siempre por estupideces. Ha sido un largo día en el trabajo, así que agradecería que pusieran la película y se callaran de una vez porque mi cabeza va a reventar-

La madre de Samuel los señalo a ambos con el dedo una última vez para luego desaparecer por la puerta. Ambos comenzaron a reír.

-¿Viste su cara?- dijo Samuel mientras recuperaba el aliento.

-Dios, pensé que iba a ahorcarnos o algo-

Siguieron riendo un rato más hasta que Samuel se levantó y puso la película.

Guillermo reconoció al menos para sí mismo que la película lo entretuvo bastante, una extraña historia de amor que él no creía que pudiese ser real. Las personas no se enamoraban tan profundamente.

-¿Crees que sea posible enamorarse así?- pregunto- Ya sabes esperar tanto por un amor, ¿Vale la pena?

-Lo vale- contesto Samuel mirándolo fijamente.

Una mirada que Guillermo no reconoció.

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Había pasado un mes desde que la persona misteriosa le había comenzado a enviar notas. Estúpidas notas que lo hacían sonrojarse hasta las orejas, otras que lo hacían reír e incluso algunas venían con caramelos de limón. Él amaba los caramelos de limón. Había comenzado a crecer dentro de él una pequeña obsesión. Todos los días al terminar las clases corría hasta su casillero en espera de la nueva nota de la persona secreta, miraba a los lados, desesperado por encontrarle, pero los pasillos siempre estaban vacíos.

Junto con Frank comenzaron a descartar personas para ver si encontraban a la de las notas, primero quitaron de sus opciones a cualquier chica, Guillermo gritaba gay por donde se le viera, y dudaba que en ese colegio no lo hubieran visto con su camisa de arcoíris, era algo obvio. Segundo quitaron a las personas que no eran compañeras de clase o amigos, porque era imposible que supieran de él si nunca habían hablado, y si así era le daría demasiado miedo el acoso. Finalmente comenzaron a descartar a los chicos que tenían pareja. Y luego ya no sabían que hacer, Guillermo se negaba ir persona por persona a preguntarle si era la que le enviaba notas, suficiente vergüenza paso cuando Frank preguntó a todo un salón y estos negaron con la cabeza. Su amigo era un idiota.

Por otro lado Alex y Samuel solo los escuchaban sacar teorías de una posible persona, los primeros días era interesante, pero ya un mes con el mismo tema había hecho que Alex, por su parte, perdiera la paciencia y los ignorara. Samuel les ponía atención pero pasaba muchas horas metido en una libreta que ninguno entendía de donde había salido.

Las notas habían comenzado a ser un poco más personales también, la persona había comenzado a escribir un poco más de una frase, en ocasiones diciéndole que lo vio y algo le gusto y otras simplemente para recordarle lo lindo que era.

Guillermo estaba cayendo en brazos de alguien que no conocía.

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Samuel estaba disfrutando de la situación más de lo que le gustaría admitir.

Las notas las comenzó a enviar pensando que tal vez así su estúpido enamoramiento por su mejor amigo terminaría cuando Guillermo se burlara de estas, no pensó que el cabezota se obsesionaría y buscaría a quien las había enviado. Todos los días llegaba con ilusión a contarles a él y sus amigos sobre la nueva nota que había recibido, también a descartar personas que pudiesen enviarlas y a suspirar dramáticamente al releerlas.

Desde hacía un tiempo Samuel no podía evitar que su corazón latiera rápidamente ante las actitudes de su amigo, o sus expresiones o cualquier cosa que hiciera, así que se compró una libreta donde todos los días escribía nuevas cosas que le parecían adorables para luego escribirlas en el papel y dejarlas en el casillero del mismo.

-¡Samuel!- escucho un grito de la persona que ocupaba sus pensamientos- ¡Lo encontré!

Su corazón dejo de latir y comenzó a sentir como el calor de adueñaba de su cuerpo. ¿Lo había descubierto?

-¿De verdad?- dijo ilusionado, si venía así no lo iba a rechazar, ¿verdad?

-Carlos Audaz- dijo sonriendo feliz- Me invitó a salir, ¿quién más si no? Nadie me invita a salir nunca, creo que es él, el de las notas.

Samuel sintió como su corazón se partía en mil pedazos pero a la vez la ira crecía en su interior. Ese hijo de puta se estaba aprovechando de la situación.

-No creo que sea buena idea que vayas- Guillermo lo miró mal

-¿Por qué?

-No creo que sea, y tal vez solo quiera aprovecharse de ti.-

-Samuel no tengo 13 años, no necesitas protegerme puedo hacerlo yo solo, aparte si algo pasa te llamaré- Sonrió feliz para luego abrazarlo, darle un beso en la mejilla y salir corriendo.

La vida lo odiaba.

-Creo que deberías decirle- Hablo Alex a su espalda, sacándole un susto

-¡Alex, tío!-

-¿Cuándo tiempo más crees que vas a aguantar el secreto?- pregunto mirándolo con una ceja en alto.

-El que sea necesario.-

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Guillermo esperaba ansioso en el restaurante, se había puesto su mejor ropa y su mejor colonia, esperaba que a Carlos le gustase, su hermana lo había visto correr de un lado a otro como un loco y su madre solo reía.

-¡Guillermo!- escucho que lo llamaban. Se acomodó la ropa rápidamente ya que estaba recostado en una pared y recibió el abrazo que Carlos le estaba ofreciendo. Estaba tan emocionado- Creí que no llegaba, esta lluvia esta terrible.

-Llegaste que es lo importante- contesto coqueto a lo que Carlos le guiño un ojo.

La cena comenzó y Guillermo estaba haciendo su mejor esfuerzo para no saltar con la pregunta que le carcomía por dentro. Se dio cuenta de que a pesar de que el chico era simpático y atractivo no tenían absolutamente nada en común.

Carlos pasó antes de que llegara la comida hablando de lo fabuloso que él era. Guillermo comenzó a dudar de que el chico romántico de las notas fuera él. Se sintió decepcionado.

-¿Puedo preguntarte algo?-

-Claro Guille, dime-

-¿Por qué me invitaste a salir hoy?

-Bueno es más complejo de lo que piensas- comenzó, Guillermo escucho atento- Pues, verás, soy una persona observadora y he observado que tienes algo que me gusta mucho.-

-¿Y eso es?-

-Tu trasero.

-Yo, ¿Qué?- pregunto totalmente confundido, definitivamente no estaba esperando eso.

-Lo que oíste, tienes uno de los mejores traseros que he tenido la dicha que poder observar y me encantaría verlo sin ropa, podríamos…-

Carlos comenzó a hablar de todo lo que le gustaría hacer, provocando que Guillermo se sonrojara hasta las orejas y quisiera vomitar. Era un idiota. Sin que lo viera comenzó a escribir un mensaje bajo la mesa. Necesitaba salir de ahí ya.

-Puedes venir por mí?- Guille

-Estoy ahí en cinco minutos, te llamo para que inventes una excusa?- Samuelito

-Si, por favor- Guille

Quince minutos después iba camino a su casa en el auto junto a Samuel.

-Debí haber hecho caso, solo quería aprovecharse de mi-

-Nunca me escuchas- gruño Samuel- Haces lo que te da la gana y después soy yo el que anda arreglando todo Guillermo-

-¡Solo quería saber si era él!-

-Pues no lo es, ahora puedes estar contento-

-No entiendo porque te pones celoso.- murmuro

-¡No son celos! Es preocupación Willy, entiéndelo, me preocupo por ti peque-

-Lo sé- contesto- Y no podría esperar menos de ti.-

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Finalmente era viernes y Guillermo solo quería ir con su mejor amigo a ver una película y olvidarse de todo, sentía como sus esperanzas de conocer al chico misterioso morían cada día más, y esa semana en especial Carlos había insistido en que ellos juntos en la cama serían unas bestias. Había veces que pensaba que la única persona que realmente lo quería era Samuel, muchas veces se imaginaba que terminarían sus vidas juntos, uno al lado del otro ya que él era el único que aguantaba sus tonterías y seguía a su lado, y no lo decía solo por el fiasco que había sido su cita, sino porque luego de que Samuel lo dejara en su casa le había besado la frente y había susurrado un “No sé qué harías sin mi” y tenía toda la razón.

Suspiro pesadamente y decidió saltarse su última clase del día, estaba agotado tan mentalmente, camino lentamente hasta su casillero, los pasillos estaban desiertos, doblo en la esquina y su corazón se detuvo al ver un cuerpo en el que era su casillero.

-¿Samuel?- preguntó con la voz temblando, provocando que su amigo se girara y lo mirara con los ojos abiertos como nunca antes- ¿Qué estabas metiendo en mi casillero?

-Nada- comenzó a retroceder

-Samuel, ¿qué estabas haciendo?- lo miro serio, para luego caer en cuenta de todo, los celos, lo sobreprotector que se había vuelto, la libreta, las notas- Eres tú- susurro levantando la vista.

Samuel lo miro una última vez para luego salir corriendo por el pasillo, Guillermo no lo detuvo, su sorpresa era aún más grande; vio como la libreta que Samuel cargaba consigo siempre estaba en el suelo. Con las manos temblando la recogió y se negó a verla, abrió su casillero lentamente y su corazón por un momento se detuvo al leer la nueva nota de su ya no tan secreta persona.

Otro día más en el que no logro decirte en persona lo que siento, soy un cobarde. Espero algún día ser capaz de decirte de frente lo mucho que me gustas Guillermo, y tal vez si tengo suerte conseguir un beso o dos…”

Horas más tarde Guillermo estaba acostado en su cama observando la última nota que Samuel le había dejado. El secreto ya no lo era, finalmente lo había descubierto y no sabía cómo sentirse. Estaba feliz de haber descubierto quien era, pero a la vez tan confundido. Si Samuel había estado enviando esas notas durante tres meses ¿Por qué no lo había detenido de salir con Carlos? ¿Por qué no le había dicho? Tantas preguntas sin respuesta.

Miro la libreta que a Samuel se le había caído, estaba boca abajo y con mucho miedo y curiosidad decidió dar una ojeada.

“Notas para Guillermo” decía en la esquina junto a un corazón. Comenzó a leer

#167 “Hoy estábamos viendo el diario de Noah, me preguntaste si los labios sabían a algo, tuve que resistir mis impulsos para besarte fuertemente”

#255 “Me encanta cuando me haces preguntas y te sonrojas, algún día podré hacer ese sonrojo con mis besos”

#294“Me molesta que te miren, eres precioso pero solo quiero verte yo, aunque sería un pecado no compartirte con el mundo”

#297 “Gracias a ti ahora odio a Carlos Audaz. Muchas gracias Guille.”

#300 “No entiendo cómo te sigo comprando esas asquerosas alitas, de verdad son demasiado grasosas”

#399 “Ralamente estoy enamorado de ti”

#400 “Si descubrieras que soy yo. ¿Te arriesgarías?” Decía la última nota.

-Me arriesgaría Samuel- dijo en voz alta, su mente maquinando un plan- No tienes ni idea-

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Samuel había entrado en pánico y nuevamente huyo como un cobarde. Lo había descubierto y para adornar el día la nota que había dejado había sido totalmente patética. ¿Cómo iba a mirar a Guillermo a los ojos? Había llamado a Alex y luego de que este lo regañara por huir se compadeció de él y lo invito a su casa el fin de semana, Samuel no iba a arriesgarse a que Guillermo fuera a buscarlo a su casa para decirle que sus sentimientos no eran correspondidos, eso podía esperar.

Alex siendo el excelente amigo que era aguanto todo el fin de semana con los lloriqueos de Samuel y las películas cursis que lo querían hacer vomitar, pero con lo mal que estaba su amigo se guardó sus comentarios.

El lunes había llegado y aunque Samuel se negó rotundamente tuvo que ir a clases, evito a toda costa los salones donde sabía que iba a estar Guillermo, no quería enfrentarle, no aún.

Logró evitar a sus amigos durante todo el día y se sentía orgulloso de eso aunque fuera una estupidez, pero sabía que no podría evitarlos por siempre. El día estaba llegando a su fin, camino pesadamente hasta su casillero ya que tenía que recoger unos libros que le faltaban, claramente él no estaba esperando que al abrirlo hubiera un ramo de margaritas, sus favoritas. Estas traían una pequeña nota.

“Gírate” Extrañado no pudo evitar que su cuerpo girara, para segundos después ser impactado por unos suaves labios que lo besaban.

Guillermo lo estaba besando.

GUILLERMO LO ESTABA BESANDO.

Intento separase pero su amigo paso sus brazos por detrás de su cuello y le beso aún con más ganas, Samuel podía escuchar gente silbando y otras tantas gritando de emoción al parecer. Por dentro él estaba igual.

Cuando Guillermo se dignó a separarse, luego de unos dos minutos de besarle sin pausas, Samuel no sabía ni que decir. Guillermo tenía las mejillas rojas como tomates pero sonreía muy feliz

-No entiendo- fue lo único que pudo decir.

-Yo tampoco- rio- Y no puedo mentirte y decir que estoy enamorado de ti al mismo nivel que al parecer tú lo estás de mí, pero si estás dispuesto a intentarlo yo lo estoy el doble- termino ahogadamente.

-No quiero que hagas nada por lástima Guille- Comenzó, las manos de Guillermo no habían abandonado su cuello- Hasta hace unos días estabas totalmente convencido de que Carlos era la persona que te enviaba las notas, estas cegado por eso-

-Si lo sé, pero que mejor que descubrir que las persona que me manda las notas es nada más y menos que mi mejor amigo- sonrió- Muy en el fondo esperaba que fueras tu-

Samuel lo miro seriamente para luego levantar una ceja.

-Está bien- suspiro- Lo que estoy diciendo es pura mierda, no tenía ni idea de que eras tú ni de que podrías serlo, pero me has hecho feliz estos meses con estas cursis notas tuyas, me haces feliz todos los viernes cuando me compras alitas, me haces feliz con mis caramelos de limón, simplemente tú con tus tonterías me haces feliz y creo que no puedo esperar más de una persona con quien estar en una relación, puede que tal vez este cegado por la emoción del momento y las notas de tu libreta que por cierto son demasiadas, das miedo.- Samuel le pellizco la cintura- Pero creo que no podría escoger una mejor persona para comenzar a enamorarme-

-¿Y si no funciona?- pregunto preocupado- No quiero perderte.-

-¿De verdad crees que me perderás?, estas atado a mí de por vida Samuel- le dio un pico suave- A parte creo que eres la única persona que caería bajo el encanto de mis patéticos guiños-

Samuel comenzó a reír para luego darle un beso más.

-Me voy a enamorar tanto de ti- murmuro Guillermo sobre sus labios

-¡HASTA QUE AL FIN!- Se separaron para ver a Frank señalándolos con un dedo y a Alex quitándoselo de encima- ¡Frank que pares ya los vi!

Guillermo comenzó a reír y Samuel sabía que iban a estar bien.

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-¡Noche de películas!- exclamo Samuel, unas semanas más tarde

-¿Qué película toca hoy?- pregunto Guillermo mientras tomaba la mano de su ahora, novio, mientras caminaban hasta la casa de este.

Habían sido unas semanas de locos, habían comenzado oficialmente su relación, le habían dicho a sus padres (estos no se sorprendieron), y las cosas habían estado cambiando mucho en las últimas semanas, Guillermo estaba cayendo profundamente enamorado de Samuel y este estaba en una constante nube de felicidad empalagosa. Ambos muy en el fondo tenían miedo de que estos cambios afectaran su amistad, que dejaran de “ser ellos”.

-He escogido Titanic-

-Sabes que no me gustan las películas cursis-

-¿Sabes que no me importa verdad?- Dijo para luego besarle una mejilla suavemente.

Llegaron a la casa de Samuel y realizaron la misma rutina de siempre, saludaron a su madre, subieron a la habitación, pusieron la película y mientras cargaba comenzaron a hablar.

-Dame un beso- dijo Samuel mientras Guillermo esperaba que la película comenzara.

-No, estas castigado por hacerme ver estas cosas-

-¡Guille!

-¡Que no!- grito de vuelta, segundos después tenía a su novio encima- ¡Samuel, quita!

-¡Quiero mi beso!-intento besarlo pero Guillermo solo gritaba “¡Bacterias!”, se quedaron viendo serios unos segundos antes de que Samuel comenzara a hacer bombas de saliva.

-¡Eres un puerco! ¡AYUDA!-

La madre de Samuel suspiro desde la sala de la casa comenzando su camino a la habitación de su hijo.

Al final, algunas cosas no cambiaban.

El Probador

Sus manos temblorosas pasaban la aguja delicadamente entre la tela de aquella camisa y esa piel de seda, para estrechar esa cintura. Esa cintura tan fina frente a unos pechos tan generosos. La temperatura del ambiente era alta porque era un probador, pero aumentaba por el calor que emanaba del cuerpo de la costurera. Desde sus entrañas sentía un furor provocado sin querer por la modelo a la que le estrechaba la ropa.

Por debajo de la tela sus dedos tocaron la piel de la modelo y saltó una chispa. Modelo y costurera se miraron a los ojos, una sorprendida y la otra con ardor. En unos instantes la excitación cubrió a ambas mujeres. La costurera cortó suavemente el hilo y se incorporó acercándose despacio a la modelo. Sus caras casi se tocaban, sus ojos encendían la llama de aquellos cuerpos jóvenes y tiernos. La modelo cerró los ojos esperando sentir aquellos labios ávidos y como por arte de magia su deseo se cumplió. Sin rozar sus cuerpos sus labios comenzaron a devorarse tiernamente, con suavidad, pero con un hambre sexual difícil de mitigar tan sólo con esos besos. Así que comenzaron a acariciarse sobre la ropa, al principio con miedo, sin rozar apenas la piel hasta que se desató su fuego.

Ya sin ataduras mentales su ropa fue desapareciendo y sus manos y bocas fueron explorando ambos cuerpos con curiosidad y con pasión.

Su lengua recorriendo un pezón hizo que la costurera temblara, encendiendo en ella un fuego feroz que quiso recorrer el cuerpo entero de la modelo, tan cándida, tan inexperta, pero tan buena alumna. Ambas lenguas lamían despacio el cuerpo de la otra, sus dedos exploraban lugares húmedos ya por la excitación. Necesitaban estar más cómodas y se tumbaron en el diván de pruebas. Una sobre la otra, mezclando miembros de ambas. Sus bocas juntas, sus pechos rozándose, su abdomen liso, casi infantil en el caso de la modelo, su monte liso y llano, como el claro de un bosque, sin hierbas ni arbustos. Limpio y suave para una boca exigente. Así la costurera se apremió en hacer rodar su lengua casi como en una tortura por dicho claro hasta llegar al núcleo, allí redujo la velocidad y aumentó la presión haciendo vibrar de placer a la modelo. Entonces introdujo un dedo suavemente en aquella cueva húmeda y caliente provocando un orgasmo brutal en la modelo que jadeó hasta que el placer dejó de inundar su ser.

La habitación viciada por un olor a mujer fue colándose por debajo de la puerta y llenando el pasillo contiguo hasta llegar a la oficina del contable.

El pobre hombre inmerso en sus números apenas se dio cuenta cuando aquella esencia inundó su ser haciendo de él un zombi, que guiado por sus instintos primarios lo dirigió hasta aquel nido lujurioso.

Apoyó su oído para escuchar algo y su sentido se llenó gloriosamente de sonidos femeninos de placer. Titubeó un poco pero su hombría pudo con su inseguridad y giró el pomo despacio, abriendo la puerta. La tenue luz apenas le dejó distinguir bien lo que ocurría. El calor se escapaba y cerró tras de sí.

Sus pupilas se adaptaron a esa oscuridad y el asombro apareció en su cara. Aquel diván azul marino contenía los cuerpos rosados y arrebolados por el calor de dos mujeres jóvenes que disfrutaban del sexo sin tapujos, lamiendo, tocando y besando rincones que él no sabía que se pudieran siquiera tocar por el decoro. Estaban una sobre la otra pero a la inversa lamiendo no solo el sexo de cada una sino rincones más oscuros y prohibidos. Sus lenguas acariciaban todos los agujeritos y sus dedos se introducían suavemente en los sobrantes. Todos sus rincones ocupados.

Su mano fue directa a su miembro que para sorpresa de él ya estaba en disposición de sexo. Se sentía excitado y embriagado por aquella escena tan deliciosa. Desabrochó su botón y bajó la cremallera de su pantalón dejándolo caer.

Aquello provocó un ruido distinto al coro sexual de sonidos que había en aquella habitación y produjo la interrupción de aquella función. Ambas mujeres pararon de inmediato y se incorporaron tapando sus cuerpos con sus propias manos. Separadas y encogidas en lados opuestos del diván se miraron y sus ojos enfrentaron la mirada del contable.

No hubo palabras, él se acercó despacio guiado por las indicaciones de la costurera para asombro de la modelo, que continuaba sorprendida por lo que acaecía.

El pene del contable quedó a la altura de la boca de la costurera y sin dilación se lo introdujo despacio, lamiendo los testículos con la lengua. Se ayudó con la mano para separar la piel de aquel miembro rosado y dulce y saboreó aquella deliciosa esencia de hombre esta vez. Teniendo la esencia de la modelo todavía en su boca y mezclándola con la del contable, su propio sexo lanzó una punzada de placer increíble.

Entonces miró de reojo a la joven muchacha y con la mano le indicó que se uniera a ella, la modelo reticente al principio sólo se acercó a la costurera continuando con besos y mordiscos por su cuello. Sus manos cubrieron sus lindos pechos, duros por pura excitación. Pero la costurera quería que la joven probara aquel sabor a hombre y la incitó con un beso largo entre ellas que la costurera fue dirigiendo directamente hacía el miembro expectante del contable. Así consiguió que ambas se besaran y lamieran con el pene entre sus bocas.

La costurera la dejó sola chupando el néctar masculino mientras ella se concentraba en la piel de sus testículos, metiéndoselos en la boca enteros.

El hombre al verse a punto de llegar al orgasmo las apartó a ambas y les indicó que siguieran entre ellas, entonces la costurera se tumbó sobre la modelo comenzando a besarla y bajando por su cuerpo hasta llegar a su sexo de nuevo. Lamió el botón del placer e introdujo dos dedos profundamente en su hueco mojado.

La costurera estaba disponible corporalmente por su parte trasera y el contable no dudó en penetrarla hasta el fondo como un macho cubre a una hembra a cuatro patas, haciéndola emitir un sonido gutural primitivo.

El sexo de él no logró controlarse y bombeó apenas unas cuantas veces hasta sacarlo y salpicar a la costurera por todas sus nalgas con aquel líquido blanco y caliente. Ellas continuaban, le dieron tiempo a recuperar fuerzas y a comenzar a lamer a la costurera su sexo desde abajo, tumbado bajo su cuerpo. Abrazó sus caderas y chupó intensamente aquel volcán a punto de estallar.

Ambas mujeres excitadas por lenguas ávidas del néctar del amor llegaron al clímax casi al mismo tiempo.

Los cuerpos rodaron y se relajaron sobre aquel diván ahora más blanco que azul marino, dejando que aquella experiencia se enfriara en la mente de todos.

tears-queen-deactivated20170723  asked:

En vez de ponerse sad mejor te cuento otra cosa :V. Hoy iba con mi mamá por la calle y un señor me dijo: "hay que niña tan linda" y mi mamá se le tiró encima a golpearlo, y rodaron un poquito por la calle, y un taxi se puso de chistoso y golpeó al señor con el capó, se fue para adelante, y fuera de que se cayó de cara se le regaron las compras :v

:vvv numa

ME QUIERE, NO ME QUIERE. WIGETTA ONE SHOT CUQUI.

Bueno, este es mi primer shot no-lemmon. Estoy muy sensiblera y en mi pueblo ha caido la tormenta del siglo… asi que mi imaginacikn ha hecho el resto. Espero que os guste. ^^

Narra Vegetta.
-HEY MUY BUENAS A TODOS GUAPISIMOOOS. -comence a grabar un video de minecraft. -hoy vamos a hacer muchas cositas. Entre ellas voy a enfrentarme al Wither porque hoy me apetece pegar a alguien.
La verdad es que ese alguien era yo.
Horas antes habia tenido una fuerte discusion con Willy.
“Flashback”
-Oh venga Samuel, claro que te quiero.
-PUES ULTIMAMENTE PARECE QUE ME ODIAS. No te acercas a mi casi, el otro dia no quisiste comer conmigo.
-Necesito espacio, eso es todo.
-Claro…. ¿para grabar con Staxx, no Willy?
-PERDONA? staxx es mi amigo joder. YO TE AMO A TI.
-Pues cualquiera lo diria… Ni lo demuestras!
Willy me miro con rabia y se marcho de casa dando un portazo.
“Fin del flashback”
Trague saliva al recordar esa mirada llena de odio y continue el video.
-Para ello vamos a necesitar… las cabezas de Wither que estan por aqui… y soulsand. Vale. Bien. No tengo soulsand. MUY BIEN VEGETTA QUE TIO MAS LISTO ERES. Solo falta que se ponga a llover.
Un trueno sacudio mis oidos. No, no era minecraft. Fuera se habia originado una tormenta electrica descomunal. Un relampago se vio por la ventana y subitamente mi ordenador se apago, junto con todas las luces de la casa.
-Ah muy bien. Muy bonito. Jodida suerte que tengo…
Empezo a granizar y a llover muy fuerte en la calle. Baje todas las persianas y busque a tienas una linterna. Solo encontre la antorcha que compre en la minecon. Las tormentas me aterraban desde pequeño. Me sente en la cocina amarrado a mi antorcha luminosa, como un niño chico, esperando a que la luz volviera. Menos mal que estaba sano y salvo en casa….
Abri los ojos como platos. WILLY ESTABA EN LA CALLE. corri a por el movil y le llame. La musica que tenia de aviso comenzo a sonar desde su cuarto. Obviamente se habia dejado el movil… este chico….
-Espero que este bien… Es la peor tormenta del año. De la decada. Del siglo… y esta ahi fuera solo.
Uno, dos, tres, cinco, diez, veinte…
Los minutos pasaban y yo no hacia mas que ponerme nervioso, caminaba por el pasillo de lado a lado, revisando el reloj cada vez que me acercaba a la cocina.
Era ya tarde cuando oi la puerta.
Unas llaves temblorosas trataban de abrir la cerradura.
Corri hacia ella y la abri de golpe.
Alli estaba Willy. Estaba calado hasta los huesos, solo iba con camiseta y pantaon corto. Aun con las llaves en la mano dio un paso hacia mi y se cayo. En decimas de segundo lo sujete e impedi que se diera de bruces contra el suelo.
-¿Willy? Willy respondeme. WILLY.
Como pude le sente en el suelo apoyandolo en la pared y cerre la puerta.
Tome su barbilla y levante su cabeza.
El pelo le chorreaba agua y le caia sobre los ojos cerrados. Tenia la piel palida y los labios morados. Estaba helado.
-Willy por dios… abre los ojos chiqui.
Estaba muerto de miedo. Las lagrimas amenazaban con salir de mis ojos, pero las contuve. Ese chico, mi chico me necesitaba.
Deje todo mi orgullo a un lado y le agarre del brazo, lo pase por mi cuello y lo conduje como pude hacia el cuarto de baño.
-Venga Willy. Vamos a darte una ducha calentita. Pronto recuperaras el color.
Dije no muy convencido.
Le sente en la bañera como pude, el chaval pesaba lo suyo. Abri la llave del agua caliente y deje que ese calorcito cayera sobre Willy.
Me meti en la ducha con el, bajo el agua, con la ropa puesta. La poca luz que nos iluminaba procedia de la antorcha de minecraft.
Me sente detras de el, apoyandome en la pared de la bañera y recoste a Willy sobre mi. Con las manos comence a acariciar sus brazos para que entrara en calor. Me fije de cerca y vi que tenian pequeñas heriditas y moratones, igual que sus piernas.
-Mi amor… el granizo te ha dejado fino… mi cielito….
Seguimos bajo el chorro de agua un rato hasta que sus labios se tornaron rosados de nuevo.
Movio un poco los ojos y me miro.
-Vege….
Intento levantar la mano para tocar mi cara, pero volvio a desmayarse.
Cerre el grifo y le quite la ropa, dejandolo en ropa interior. Le seque y le puse el pijama como pude. Me dejaba agotado tanto esfuerzo, pero cuando veia sus ojos cerrados, algo dentro de mi me daba fuerzas. Era la persona que amaba. Y estaba sufriendo.
Le seque el pelo con el secador con mucho mimo. En ese momento me di cuenta de que tenia un remolino en la.parte de atras de la cabeza y que su pelo brillaba mucho. Era extraño, pero aunque llevabamos ya casi un año juntos, no me habia fijado en esos pequeños detalles.
Fui a su cuarto y le deje en la silla mientras preparaba su cama. Poco a poco, le tumbe en ella y le tape con las mantas. Calente una infusion y se la hice tomar a sorbos. Sudaba, y unas gotitas resbalaban por su frente. Tenia unas arruguitas en ella. Tanto tiempo juntos… y me seguia sorprendiendo.
Cure las heridas de sus brazos con lo que recordaba de la carrera de enfermeria. Esta vez descubri unas.pequeñas cicatrices en su muñeca izquierda. Las acaricie suavemente. Por cuanto habia pasado Willy. Cuando le conoci era muy reservado y timido. Supongo que habia pasado por problemas familiares o alguna depresion y por eso hizo lo que hizo y era como era. Pero al poco de hacernos amigos comenzo a cambiar. Se mostraba mad abierto, mas cariñoso… supongo que en cierto modo, le habia cambiado. Ahora se cuidaba algo mas, sonreia mucho y jugaba conmigo como si fueramos ositos de peluche.
-Supongo que si me quieres ¿eh? No me haces regalos ni nada… pero no hace falta. Veo cuanto me amas cada vez que me miras. Cada vez que me sonries cundo yo estoy enfadado por cualquier tonteria. Veo tu amor cuando me tomas coquetamente de la mano cuando paseamos por Los Angeles. Lo noto Willy. Y si me hubiera dado cuenta antes, tu no estarias asi.
Unas lagimas rodaron por mis mejillas. Me recoste a su lado, sosteniedo su mano y llore en silencio, acariciando sus ya sonrosadas mejillas mientras sonreia.
Asi, me quede dormido.

Al dia siguiente me desperte con la cara humeda. Me incorpore y mire a Willy. Tenia mucho mejor color.
Fui a recoger el desastre que habia en e baño. La luz habia vuelto y las pilas de la antorcha se habian gastado. Tendi las toallas y fregue el suelo. Puse su camiseta en la lavadora y fui a vaciar los bolsillos de sus pantalones. Saque algunos dolares humedos y algunas monedas. En el bolsillo izquierdo encontre una cajita roja.
La deje sobre la mesa y puse la lavadora. Fui a la habitacion de Willy y me sente a su lado. Seguia durmiendo como un angelito.
Con curiosidad abri la cajita. Era un anillo dorado. Lo tome y lei en su intetior el grabado “G y S”

-eh… no deberias tener eso tu. Murmuro willy, recostandose sobre el cabecero.
-Willy… ¿estas mejor? Pregunte dejando el anillo sobre la mesilla y besando sus labios.- Lo siento mucho… no debi haberme enfadado… yo…
Willy poso su mano sobre mi boca haciendome callar.
-Te oi anoche tonto… *ACHUS* yo… te quiero. Lo sabes. Y… ayer. Sali a comprarte algo para demostrartelo, pero parece que te me has adelantado. Me lo acercas porfa?
Anonadado, le di el anillo a Willy.
-Es precioso verdad? En fin… no es una sopresa, pero….
Samuel… yo te amo. Y asi, enfermo y envuelto en mantitas te pido que me aceptes como esposo y asi demostrarte cuanto te amo durante el resto de nuestra vida.
-SI WILLY. Te quiero muchisimo chiqui.
Le tome de sus mejillas llenas de color y le bese, notando que su cuerpo volvia a tener calor.

Y de pronto, una noche ya no pude más, los momentos llegaron a mi mente y unas lágrimas rodaron por mi mejilla, quería desesperadamente volver a escuchar tu voz, necesitaba saber si aún me querías y si seguías pensando en mi, me invadieron los recuerdos, me invadieron las canciones y una vez mas me invadiste tú..

Al despertar de la anestesia lo mire de pie, justo al lado de mi cama. Fue como un sueño, me sentía ligera y en paz, porque estaba él.
Esa noche lloro.
Cubrió su boca con su mano para ahogar el sollozo, pero eso no calmó la sacudida de su cuerpo. Sus ojos se rasgaban como cuando reía a carcajadas, pero este no era el caso, el sentimiento que provocó esa reacción fue dolor, tristeza y tal vez un poco de decepción.
Pude ver como lagrimas rodaron por sus mejillas, tan seguida una de otra que su rostro se empapo de inmediato. Eran claras, puras y hermosas que por poco olvido el porque de su sufrimiento.
Fue ahí cuando su voz me despertó, sonaba triste, rota, desesperada.
“¿Porque lo hiciste? Dijiste que estabas bien esta mañana… Te creí, como siempre, me mentiste… Como siempre”
—  Relato de una suicida
El sabor de tu recuerdo

Hoy me diste oxígeno
Tu sonrisa me devolvió
Las ilusiones perdidas
Ese abrazo me ató 
Así fuera por un instante
Ese tibio beso
Confieso que desee
que no terminará
Solo me dejé llevar
Y mis sueños rodaron
Filmando la versión deseada
De un encuentro sublime
Vi tus llamativos ojos negros
Y esa sonrisa me atrapó
Hoy alegraron mi mirada triste
Busqué un cruce de manos
Un roce de piel sensible
Ya se me había olvidado
Qué era sentir aquellas cosas
Fui feliz así sea por hoy
Después vino la realidad
Que no puedo desconocer
Caminos diferentes por andar
Pero hoy y para siempre
Quedará en mis recuerdos
Como el día que fui feliz

Riberpa

youtube

Si The Matrix aún aguanta el tipo 18 años después, es en gran parte porque muchas de sus escenas se rodaron en carne y hueso.

Aquí tienes 22 minutos con rodaje de escenas de acción.

Give me love- One Shot Wigetta Lemmon

ve Me Love-Wigetta

-Quiereme- Murmuró – Por favor- Las pequeñas lagrimas seguían brotando.

Lo abrazó, como desde hace mucho tiempo necesitaba.

-Willy, esta tarde viene Cinthy- Dijó el mayor con una sonrisa.

-Oh, vale, mejor termino de grabar antes de que llegue- Respondió soriendo con dificultad, pero Vegetta no lo notó.

-Tu no sales esta noche?-

-Si, creo que saldré con Luzu, pasará por mi luego- Respondió mirando al ordendor.

-Ya, a donde ireis?- Interrogó Samu,

-No lo se, a beber algo, supongo-

- Mmm… Esta bien- Dijo - Ire a ver unas cosas al supermercado, y luego a la peluquería, vienes?- Preguntó tranquilamente el mayor.

-Eh, lo siento, estoy muy ocupado, debo hablar con el animador de una de mis canciones y grabar algunos videos, prefiero quedarme aquí- Levantó la vista y accidenalmente cruzó una mirada con su compañero, larga, a Willy le encantban los ojos de su compañero, pese a no ser especialmente singulares.

-Ya, no hay problema, nos vemos luego compañero- Soltó animadamente saliendo de la habitación.

-Adios…-

(…)

Por qué es tan difícil? Es que duele tanto.

Me podía conformar con sus sonrisas, sus palabras, a veces sus caricias, pero ahora?

Ahora una chica interrumpe nuestros momentos cursis, o todos nuestros momentos.

Su cabello, sos ojos, sus brazos, su torso, su nariz, sus labios

Todo es perfecto en el.

Y yo? Yo soy un estúpido que se enamoró de su mejor amigo.

Es que no me lo creía, como fui tan tonto?

Enamorarse de su mejor amigo…Hombre…Heterosexual…Con pareja…

Buena idea, no?

Cinthya es perfecta. Su cabello largo y ondulado, de color castaño claro hace una perfecta sintonía con sus ojos verdes y labios rosados,

Su cuerpo es la envidia de cualquier mujer.

Su personalidad es única, perfecta para Samu. Su sentido del humor inteligente, su bondad, es amistosa, sus ganas de progresar, ambiciosa.

Soy un asco,

Como creí que tenia oportunidad?

Pero no puedo hacer nada, más que tratar de evitar ser el sujeta-velas.

El es feliz, por lo que yo debería estarlo también, pero no puedo.

Me es imposible.

Alguien lo besa y no soy yo.

Alguien lo abraza y no soy yo.

Alguien lo consuela y no soy yo.

Me paré de la cama, debía irme a bañar.

(…)

-Willfredo, paso por ti a las nueve, bien?-

-Me vale-

-Luego vamos al bar que te gustó la otra vez, te parece?-

-Me parece perfecto Luzu, nos vemos luego.-

-Vale, adiós-

(…)

-Vale, Frank, que te parece si esto lo ponemos asi, y esto lo…Oh, espera que estan tocando la puerta, ya vuelvo- Dijo Willy quitándose los cascos y parándose de la silla.

-Vale Willy, adios-

En la puerta esperaba Cinthya, con su buena actitud como siempre.

-Oh, hi Willy- Dijo la chica con una sonrisa. –Donde esta Samu?- Preguntó con su acento inglés, mezclando palabras de ambos idiomas.

-Emmm, salió hace un rato, debe estar de vuelta en unos minutos, quieres pasar?- Dijo sin muchas ganas.

Willy se corrió de la puerta y la abrió un poco más para dejar pasar a la chica, quien pronuncio un “Permiso” y se adentró en la casa.

-Quieres beber algo?- Preguntó Willy.

-Water, si no es mucha molestia- Contestó la chica con amabilidad, sentándose en el sillón grande, dejando su bolso a un lado.

Willy sirvió el vaso de agua de Cinthya y se sentó en el sillón que estaba a un lado de el ocupado por la chica

Tampoco era cuestión de dejarla sola en su casa.

Una conversación sin rumbo comenzó entre la dos personas.

-Willy, puedo pasar al baño?-

-Seguro Cinthya-

La chica se levantó y camino hasta la puerta del pasillo normalmente.

Willy estaba pensando en sus cosas cuando el celular de Cinthya comenzó a sonar, al principio creyó conveniente ignorarlo, no se quería meter en la vida de Cinthya, pero al ver quien llamaba decidió contestar.

El nombre del contacto era “Amor” intuyó que era Samuel quien llamaba, pero fue lento y no alcanzó a responder la llamada.

No pasaron unos segundos y empezaron a llegar mensajes al celular de la carcaza rosada.

-Amor, contesta

-Quieres que nos veamos mas tarde?

-Amoooooor

-Ah, dejaste un par de camisas en mi casa la última vez que viniste, mi hermanita las lavó y las planchó para dártelas.

-Si quieres paso luego por tu casa.

-Bueno, te hablo en un rato, parece que estas ocupada.

-Adios, te amo.

Willy tomo una captura de pantalla y repidamente se la mando por mensaje.

Joder, pensaba Willy, rápidamente dejó el celular donde estaba y aparento estar mirando la televisión.

Esos mensajes no eran de Vegetta, el no tenia hermana, ella no había olvidado nada en su casa, ya que desde que Cinthya se tomó unas semanas de vacaciones hace unos días, no había estado en el lugar.

Cinthya engañaba a Samuel?

Posiblemente.

No le era suficiente con el hombre que tenia en sus manos?

POR DIOS, QUE CLASE DE MUJER ERA ESA?!?!

El corazón de Samuel estaba posado sobre una mujer que la engañaba, debía hacer algo?

O debía dejar que Samuel se enterara por si mismo?

Ni loco, no podía dejar que algo le pase a Vegetta.

-Hey Guille…Are you in love with Samu?- La voz de la castaña se asomo de repente a los oídos del chico.

-Que dices?- Willy se dio vuelta y se encontró a la chica apoyada en el marco da la puerta, con una sonrisa en el rostro.

-Asi que engañas a Samuel?- Guillermo se incorporo del sillón, para hablar cara a cara con la chica.

-Oh, veo que sabes mi little secret- Siguió sonriendo. –Quédate tranquilo, Samu no lo sabe.

-No puedes hacerle eso, la persona que tienes en tus manos es la persona mas sensible del mundo, si le haces algo será imposible de arreglar, asi que mas vale no lo toques.- Willy perdia su lado tierno y adorable cuando de Samuel se trataba, lo defendería pase lo que pase.

-Y por eso tu no le diras, si no le quieres hacer daño- Contestó.

-Como te has enterado que me gusta Samuel?-

-Please, la conversación de Skype que tienes abierta with un tal “Frank” says everything- Respondió ágilmente.

Joder, no había borrado los mensajes en los que admitia que si le gustaba su mejor amigo, ni había cerrado la pagina.

-Sabes que por su bien le diré que lo engañas, no? Es mejor asi, no que se entere por verte follando con otro, sabes?-

-Y tu sabes que puedo inventarme cualquier story para hacerte quedar mal frente a el, no? A quien piensas que le creerá, a su girlfriend or him friend? Tienes desventajas Guille- Agregó riendo.

Tomó su bolso y salió de la casa.

(…)

-Luzu, lo siento, no podre ir, surgió algo, quizás otro dia.

-Si Willy, que paso? Algo en lo que pueda ayudar?

-No, no te preocupes, no es nada importante.

-Seguro?

-Si, si quieres vamos el viernes o el sabado.

-Vale, luego hablamos.

(…)

Estaba preocupado, que tan zorra podía ser Cinthya? Samuel de verdad le creería?

Entre pensamientos se encontró con la posibilidad de que Samu le crea, se enoje con el y se termine mudando con esa perra, para finalizar su amistad.

Su celular vivbró, era un mensaje de Cinthya, que contenia una foto de Samu y ella besándose, ahora que sabia su punto débil, podría atacarlo con mas facilidad.

Un mensaje mas, un audio.

La vos de Samuel pronunciando un par de frases, totalmente rabioso – Gui…Guillermo hizo eso? Ese hijo de… No me esperaba eso de el, por eso no te pues confiar de nadie, hijo de…. Cuando llegué a casa lo mat…are…- Su voz se escuchaba dudosa, estaba quebrada y dudosa.

Samuel… le había creído? Su amistad de veradad se acabaría por una zorra?

Si antes no tenia posibilidades ahora menos.

Willy sentado en su cama comenzó a llorar, por todo lo que hizo, por todo lo que no hizó, por todo lo que podría haber hecho, y lo que ya no puede hacer. Por Samuel, porque lo amaba. Por ser el, por haber nacido hombre, por habrese enamorado de alguien que merecia mucho mas. Por Cinthya. Por su amistad con Samuel. Por todo lo que cambiaria…Por esa parte de su vida.

Estuvo llorando durante algún tiempo hasta que sintió la puerta de su casa abrirse, aquí venia…

-GUILLERMO!!- No había escuchado a Samuel asi en ningún momento, su voz solo expresaba rabia.

La puerta se abrió completamente, dejando ver a Samuel totalmente enfurecido.

-QUE MIERDA TE OCURRE?-

-Samu…- Las lagrimas de Guille habían incrementado.

-QUE CREES QUE ERES PARA TRATAR ASI A MI NOVIA?- Samuel se acercó peligrosamente a Guillermo.

-Te juro que no le hice nada- Su voz mostraba miedo, con sus manos trataba de cubrirse de Samuel, que por ahora no le había hacho nada.

-Jo…joder, por favor, déjame mostrarte que paso.-

-Mi linda novia ya me contó lo que paso, sabes?- Una sarcástica sonrisa apareció en los labios de Samuel. –No me lo esperaba de ti…Querer violar a mi novia? En serio?-

-Sa…Samu- Espera. –Mira…- Willy sacó su teléfono, en el que se encontraba la foto de la conversación.

El el momento en el que Guillermo puso la pantalla delande de Samuel, este pareció tranquilizarse un poco.

Samuel leía los mensajes, uno a uno, mientras murmuraba parte de las frases.

Vegetta tenía la boca abierta, al igual que sus ojos, estaba totalmente sorprendido .

-Q…Que? Willy….yo… Te juro que no quería asustarte….solo que ella me dijo que tu….- Vegetta no se podía sentir mas avergonzado.

-Que te dijo?- Willy se encontraba un poco mas tranquilo.

-Me….Me dijo que…Ella fue al baño y tu… la seguiste y entraste con ella….y la besaste y ella se resistió, pero me dijo que la golpeaste y la volviste a golpear y…

-Y?- Preguntó Willy haciendo que Vegetta se sentara a su lado en la cama.

Tragó saliva -Dijo que logró escapar y vio en Skype una conversación con Fran en la que decias que…-

-Que?-

-Que te gusto… Luego dijo que se fue de la casa hacia la suya y me pidió que fuera para allá.-

-Samu…le creiste…- La verdad Guille nunca llamaba a Vegetta Samu.

-Es que…Willy…Ella de verdad me eng…aña?- La voz De Vegetta se quebró un poco.

-Si…- Guille no quería hacer sufrir a Samuel, pero no quería mentir a su mejor amigo.

-Yo….- Un par de lagrimas rodaron por las mejillas de Samu.

-Vegetta….- Odiaba verlo llorar.

Samu se encontraba sentado con las piernas cruzadas y la mirada perdida en alguna parte del colchón.

-No….No llores- Willy lloró también, recordando sus sentimientos hacia su amigo.

Guille paso sus piernas por la cadera de Vegetta, sentándose en su regaso, pasando sus brazos por su cuello y mojando en hombro de la camisa de Samuel con sus lagrimas.

Samuel paso sus brazos por los costados de la cintura de Guillermo y lo abrazo.

(Pongan la cancion para ambientar : https://www.youtube.com/watch?v=FOjdXSrtUxA)

-Willy…Por que lloras?- La voz de Samu estaba totalmente quebrada.

-Porque no todo era mentira…- Su voz estaba totalmente apagada.

-Qu…Que?!-

Guillermo no podía aguantar mas ahogarse cada vez que veía a Samuel, su garganta dolia de tanto aguantar, al igual que su pecho.

Sus ojitos estaban rojos, de verdad necesitaba soltar todo.

El nudo que tenia en el pecho era gigante, pero no mas que sus sentimientos.

-Me… Tu me…-

Vegetta separó su rostro del pecho de Willy para verlo.

Ambos se miraron, y pudieron sentir como sus corazones se conectaban.

Willy investigaba los ojos de Vegetta, como Vegetta los de Willy.

-Si me gustas…- Antes de que Vegetta reaccionara, Willy lo beso.

Lo beso como desde hace tiempo necesitaba.

Como su corazón le exigia.

Como sus labios pudieron.

No pensaba en nada, solo en los labios de Samuel.

En que lo amaba.

En que lo necesitaba.

Willy esperaba el empujon que quebrara su corazón en partes imposibles de unir, pero en vez de eso, el abrazo de Vegetta se hizo mas fuerte.

Vegetta presiono mas sus bocas.

Willy lo abrazaba.

Samu giró su cabeza hacia un costado y Guille hacia el otro, el contanto entre sus cuerpos era mejor que cualquier otra sensación.

Ambos seguían llorando, por todo lo que aguantaron.

Sus labios se separaron unos centímetros, sus narices se rozaban.

-Yo también te quiero…- Samu habló

-Pero….Cinthya…-

-Te quiero mas a ti-

Guille volvió a esconder su rostro en el hombro de Samu.

-Ton…Tonto…No sabes cuanto lloré por ti. Todo lo que aguante…-

-Y… Por que no dijiste nada-

-…-

-Guille?- A Samuel le parecio extraño que Guillermo no contestara.

-Estabas feliz…Y contra eso no puedo hacer nada-

-Estaba…estaba con ella porque me hacia mal verte todos los días…Y no poder abrazarte. Lo…Siento Guille -

-Solo quiéreme- Dijo Guille en un susurro.

Dame amor como a ella

Porque últimamente he estado levantándome solo

La pintura salpico lágrimas en mi camiseta

Te dije que las dejaría marchar

Y que pelearé por mi esquina

Tal vez te llame esta noche

Después de que mi sangre se transforme en alcohol

No, sólo quiero abrazarte

Samuel busco desesperadamente los labios de su compañero, quien instantáneamente le correspondió.

Guille subio sus manos hasta el cabello de Samuel y lo tironeó un poco.

Samu apretó su cintura un poco mas contra su pecho, si era posible.

Ambos abrieros sus labios, para dar paso a sus lenguas.

Guille se impulso hacia adelante, haciendo a su compañero recostarse sobre la cama.

Willy puso sus piernas a cada lado de la cadera de Vegetta, pero sin dejar de abrazarse o besarse.

Samuel bajo lentamente sus manos hasta el borde de la remera de Guillermo y la levantó levemente, tocó su piel por primera vez.

Willy se separo un momento del cuerpo de Vegetta, para permitirle sacar su camiseta.

Y asi lo hizo, Guille aprovechó la situación para desabotonar los botones de la camisa de Samu y sacarla de su cuerpo.

El menor se volvió a abalanzar sobre el cuerpo del mayor para volver a unir sus labios.

Su piel se rozaba, el paseo de manos de Samu sobre el cuerpo de su compañero era inminente, ambos lo disfrutaban.

La boca de Samuel bajó por el cuello de Guillermo, dando besos infinitos, dejando pequeñas marcas en su tez.

Samuel cambio la posición, dejando a Guillermo debajo de su cuerpo.

Sus labios encajaban a la perfeccion, igual que sus cuerpos.

Guille daba leves rasguños en la espalda de Samu a los que el respondia con leves suspiros.

El menor paseaba tranquilamente sus manos por el cuerpo de su compañero, como desde hace tiempo quería.

Volvieron a la posición anterior.

Vegetta bajó sus manos hasta la goma del pantalón de Willy y comenzó a jugar con ella.

Adentro una de sus manos en el pantalón, tocando y masajeando su trasero. Con la otra poco a poco lo bajaba, dejándolo solo con el bóxer.

Willy separo un poco sus cuerpos para ir directamente al cuello de Samu, se necesitaban.

Repartió millones de besos por su piel, besos que tenía guardados desde hace demasiado tiempo.

Besos cargados de amor, en los cuales las lagrimas derramadas hacían notar su presencia en la desesperación por dar otro y otro mas.

Dame un poco de tiempo, o quememos todo esto

Jugaremos al escondite para cambiar esto

Todo lo que quiero es el sabor que permiten tus labios

Mi mi, mi mi, oh dame amor

Mi mi, mi mi, oh dame amor

Mi mi, mi mi, oh dame amor

Mi mi, mi mi, oh dame amor

Mi mi, mi mi, dame amor

Guille bajo sus besos lentamente por el torso de Samu, hasta su pantalón de vestir.

Lentamente bajo el cierre y el pantalón con el, dejándolo solo con el bóxer.

Sus besos hicieron el camino contrario hacia arriba, para juntar sus necesitados labios otra vez.

¿Cómo pude vivir sin probar estos? Pensaban ambos.

Samu puso a Guille debajo de el, puso su mano sobre el bóxer de su compañero e hizo presion, sacándole un gemido a Guille.

Introdujo su mano dentro, comenzando a acariciar el miembro de Willy, de arriba abajo y de un lado al otro.

-Sa…Samu…- Guille gemia. –Sigue…-

Lentamente bajo su única prenda, para agarrar su falo con fuerza y comenzar a masturbarlo con rapidez.

-Aah, jo…joder..Sam..u…Mmm-

El placer que estaba sintiendo lo hacia curvar la espalda, para dejar lugar a la mano de Vegetta.

-Ma…Mas….-

Samuel subió su pulgar hasta el glande de Guilermo y comenzó a acariciarlo de manera rápida.

-Ahh, Dios, ….Samu…..Dios…Sig…ue- Los gemidos del menor por poco no eran gritos de placer.

Samuel paro por un momento, dejando a Guillermo respirando agitadamente, pero unos segundos después Guille sintió la humeda lengua del mayor sobre su extensión.

Subia y bajaba, masajeaba su glande, haciéndolo delirar.

Eso le encantaba, pero cuando Samuel metió por completo su falo en su boca explotó en placer, no podría aguantar mas si seguía asi.

-Samu….para…qui…Quiero que lo ha….hagamos…-

Samuel se quitó el bóxer y se abalanzó sobre el cuerpo de Guillermo, para juntar sus labios.

Sus miembros se rozaban, haciendo a ambos gemir levemente

Dame amor como nunca antes
Porque últimamente he estado anhelando más
Y ha pasado un tiempo pero sigo sintiendo lo mismo
Quizas debería dejarte ir
Tu sabes que pelearé por mi esquina
Y que te llamaré esta noche
Después de que mi sangre se esté ahogando en alcohol
No, sólo quiero abrazarte

Guille se sentó sobre el miembro de Vegetta y comenzó a hacer movimientos en forma de infinito contra su entrada

-Mmm….Guille…-

Willy se mecía de atrás hacia adelante, sacando gemidos a ambas personas.

Guille se acerco a la oreja de Samu y suavemente susurró –Hazlo, Samu-

Samuel aprovechando la posición metió de una uno de sus dedos en la entrada del menor.

-Agh, otro- Pidío el menor.

Samu haciendo caso a su petición agregó un dedo a la entrada de su compañero.

-Ah…Otro-

Haciendo lo pedido, Samu comenzó a mover sus dedos dentro de Guille, a lo que respondió con pequeños gemidos.

-Ugh, Sa…Samu- Gimió enterrando suavemente sus uñas en la espalda del mayor –Ya…Ya esta-

Samu entendió lo que quería decir

Dame un poco de tiempo o termina con esto,

jugaremos al escondite para darle la vuelta a esto,

todo lo que quiero es el sabor que dan tus labios,

Oh Señor, Señor, oh, dame amor.

Dame un poco de tiempo o termina con esto,

jugaremos al escondite para darle la vuelta a esto,

todo lo que quiero es el sabor que dan tus labios,

Oh mi, mi ,oh, dame amor.

Oh mi, mi, oh, dame amor.

Oh mi, mi, oh, dame amor.

Samu sacó sus dedos del interior de Guille, que apoyó la espalda en el colchón y abrió las piernas.

Está de sobra decir que ambos chicos continuaban llorando, pero ahora en menor cantidad, ya que ahora eran correspondidos.

Samuel se posicionó entre las piernas de Guillermo y colocó su miembro en la entrada del opuesto, pero antes de hacer nada se abalanzó hacia adelante para besar los labios de de “Amigo”.

-Listo?- Preguntó sobre los labios de Guille.

-S…Si- Respondió mirando fijamente los ojos de Samu.

Dicho esto Samuel se incorporó nuevamente y lentamente introdujó su miembro en el cuerpo de la persona que tanto amaba.

Guille tenía la cabeza echada hacia atrás, con la boca entreabierta, por la que se escapaban pequeños gemidos, los ojos cerrados y las mejillas rojas.

-Estas…mmm…Estas bien?- Preguntó Samu preocupado.

-S…si…muévete-

El moreno comenzó con lentas penetraciones, aumentando la velocidad de a poco.

Guillermo tomo su miembro y comenzó a masturbarse para obtener mas placer.

-Ahh….Ahh….Samu….Mmmm…Ma…Más-

Samuel hizo caso y comenzó a dar estocadas mas fuertes y rápidas.

Tras un rato, ambos se corrieron de la forma mas guarra, pero cargada de amor posible.

Ahora, ambos eran felices.

Abrazados, recostados y tapados por las sabanas, ambos se miraban.

Sin decir una sola palabra, se disfrutaban.

Pero el momento no pudo durar para siempre, ya que el celular de Samuel comenzó a vibrar.

Tratando de no romper el momento, Samuel saco su mano de debajo del cuerpo de Guillermo lentamente, para coger el telefono.

Ambos pudieron observar que se trataba de una llamada de Cinthya, a la que algo dudoso, Samuel contesto, poniendose el telefono el la oreja.

-Amor? Donde estas?

-Cinthya…Estoy en casa.

-Oh, como salió todo? Golpeaste a Guillermo, don’t you?

-N…no Cinthya, no lo hice.

-What? But…¿Dónde está él?

-A mi lado.

-Oh, intentó violarte también? Oh, Samu, te busco?

-No Cinthya, el no me intento violar, y a ti tampoco.

A medida que la conversación avanzaba, Guille se iba abrazando mas al desnudo cuerpo de Samuel, a la par que sus lagrimas comenzaban a brotar nuevamente.

-But? Samu, Are you Ok?

-Si, estoy perfecto, y adivina que?

-Que?

-Estoy abrazado a Guillermo.

-WHAT?¡ WHY?¡

-Cinthya, creo que deberias dejar de mentirme, Guille no te hizo nada.

-Pe…pero…Samu…

-Cinthya, se que me engañas.

-DAVID?¡?¡ HE IS ONLY A FRIEND!

-No, no lo es, vi los mensajes…

-No, please, Samu.

-Cinthya, estarás mucho mejor con alguien que no sepa que lo engañas.

-No…No te creo, esta debe ser una de your bromas.

-No lo es, ya debemos dejar de hablar, yo te quise, pero tu a mi no…

-TE QUIERO, AND A LOT!

-No, no lo haces, sino, no me hubieses engañado, me ira mejor con alguien que si me quiera, como Guille.

-Oh, god, eres gay ahora?

-No lo se, pero de igual maner no te importa.

-Alright Samu, no vengas a pedirme el culo again.

-Uf…Cinthya, adios.

-Good bye, quedate con el Gay ese, puto.

-Adios…

-Quiéreme- Murmuró Guille- Por favor- Las pequeñas lagrimas seguian brotando.

Lo abrazó, como desde hace mucho tiempo necesitaba.

-Te amo, Guille-

-Y yo a ti-

Se fundieron en otro infinito beso, uno de muchos que estaban por venir.

—————————————————————————————————-Espero que les haya gustado, un besito ♥

Dominicana sueña en ser el Hollywood del Caribe

SANTO DOMINGO (AP) — ¿Una película de acción en la selva venezolana? ¿Un filme de terror en un océano mexicano? ¿Un drama en el Congo o en La Habana? No importa, puede rodarla en República Dominicana.

Las exuberantes montañas, las playas de arena blanca y la arquitectura colonial de esta nación se ven cada vez con más frecuencia en largometrajes y series de televisión de productoras internacionales, persuadidas por un plan gubernamental que mediante incentivos fiscales busca convertir a Dominicana en un nuevo centro de creación cinematográfica, en el Hollywood caribeño.

“Ya estamos en el mapa”, dijo Yvette Marichal, directora del instituto gubernamental creado en 2010 para promover al país de más de 10 de millones de habitantes como un destino para productoras cinematográficas internacionales.

El año pasado se rodaron en Dominicana producciones internacionales como la estadounidense “xXx: Return of Xander Cage”, protagonizada por Vin Diesel, y “True Memoirs of an International Assassin”, para Netflix. También se filmó aquí la británica “47 Meters Down”, con la actriz Mandy Moore y que se estrena a mediados de junio en las salas de cine estadounidenses.

En 2010 se produjeron apenas tres filmes locales, pero para 2016 la cifra alcanzó 20 cintas nacionales y 45 producciones audiovisuales extranjeras, incluidos un par de largometrajes, varios documentales y programas de telerrealidad, con una derrama económica de 86,6 millones de dólares y la creación de 4.000 empleos.

“Tenemos casi todos los ecosistemas en esta islita”, dijo Marichal, quien habló con The Associated Press unos días después de haber asistido al Festival de Cannes para promocionar al país como locación y mostrar su talento artístico y técnico. “Sólo nos falta la nieve, pero para eso tenemos estudios”.

Desde 2011 República Dominicana ha instalado cada año un pabellón en el Mercado de Cine de Cannes para ofrecer los detalles de sus programas de créditos fiscales para producciones extranjeras de más de 500.000 dólares y de las facilidades de infraestructura y logística.

Además de los largometrajes, las producciones para televisión se han convertido en una constante, como la versión turca de las serie de competencias “Survivor”, que se mudó en 2011 de Filipinas a Samaná, 250 kilómetros al noreste de Santo Domingo.

La franquicia griega de la misma serie de competencias trasladó este año sus grabaciones de la Patagonia argentina al norte de Dominicana, mientras la versión sueca de “The Bachelor” utilizará locaciones en Punta Cana.

El expresidente Leonel Fernández promovió durante su segunda administración (2004-2008) un plan para convertir al país en lo que él llamó el “Dollywood de América Latina”, luego de que en la década pasada las calles de Santo Domingo se convirtieron en escenarios de La Habana, Haití y el Congo para las cintas “The lost city”, de Andy García; “Miami Vice”, de Michael Mann; y “The Good Shepherd”, de Robert de Niro.

“Ese asomo de inversión hacia la República Dominicana sin ningún tipo de incentivo es lo que motiva al presidente”, comentó Omar de la Cruz, secretario del consejo asesor del poder Ejecutivo en materia de cine.

Aunque ya en los años 70 el país había sido usado como locación para rodar todas las escenas de Cuba en la película The Godfather II, así como algunas escenas de “Sorcerer” y “Apocalypse Now”, no se trató de un proyecto integral para crear una industria cinematográfica local.

En 2010 se puso en marcha la ley de fomento al cine, que establece la devolución en créditos fiscales del 25% de todos los gastos en los que incurran las producciones audiovisuales, siempre que superen los 500.000 dólares, así como exenciones de impuestos a la importación de equipos audiovisuales.

La cinta “A dark truth” protagonizada por Andy García se convirtió en 2011 en el primer filme que recibió los créditos fiscales previstos por la ley.

Los grupos empresariales dominicanos más importantes también han incursionado en la producción de filmes motivados por los incentivos.

Lantica Media, de la acaudalada familia Vicini, puso en marcha en 2013 en asociación con la británica Pinewood sus estudios cinematográficos, considerados los más modernos del Caribe y que cuentan con el que aseguran es el estanque para efectos acuáticos más grande de América Latina.

Rafael Núñez, uno de los directores de producción en Latica Media, dijo que para la cinta ““xXx: Return of Xander Cage” se contrataron 300 técnicos locales.

El impulso a la industria también ha tenido un impacto en la oferta académica, que abrió programas para capacitar a los técnicos que requerirán las productoras, obligadas por la ley a contratar mano de obra local.

“Definitivamente habrá un antes y un después en la industria de cine local”, dijo María López, coordinadora de la recién creada licenciatura en Cine y Comunicación del Instituto Tecnológico de Santo Domingo.

Otras cinco instituciones académicas abrieron o están por abrir sus carreras en cine y la mayor universidad estatal, que ya contaba con la carrera, ha visto un incremento exponencial de su matrícula.

“Me alienta ver cómo Dominicana ha logrado tanto en tan poco tiempo”, dijo Marichal.

Ezequiel Abiú López está en Twitter como: https://twitter.com/Ezequiel_Abiu

“Willy dale un beso para que se calle...” Wigetta

Había ocasiones en las que los chicos no sabían si Vegetta pensaba las cosas antes de hablar.

Mientras él se reía totalmente solo del “chiste” que acababa de decir los demás lo observaban con una mueca en el rostro.

-¿En serio, Vegetta?- preguntó Rubius mirándolo seriamente

El nombrado detuvo su risa para mirar a sus amigos sin quitar su sonrisa.

-Tienes que admitir que fue un chistaco- y comenzó a reír nuevamente.

Luzu miró a sus amigos buscando una explicación a la tontería del mayor, todos negaron con la cabeza y rodaron los ojos.

-Tengo otro- dijo de momento-¿Cómo se le llama a un pollito azul? ¡Un Pollicia!

Y de nuevo la risa tonta. Mangel se golpeó la frente con la palma de la mano y Frank que era el que siempre reía más fuerte negó con la cabeza. Y Willy que  en ese momento salía de su habitación por un vaso de agua, observo la sala donde estaban sus amigos reunidos, frunció el ceño ante la cara de enojo de estos y ante el chiste malo que acababa de escuchar.

-Está muy malo, Vegetta- le dijo mirándolo.

-¡Se me ocurrió otro tíos!- grito ignorando totalmente al menor.

-¡Por favor no!- grito Alex

-¡No,no, no!- acompaño Frank

-Vegetta, por favor- rogó Luzu

-¡Willy dale un beso para que se calle!- grito Rubius, mientras cubría su cara en desesperación sin pensar realmente en lo que estaba diciendo.

-¿Cómo se le llama a un..- Los chicos levantaron la cabeza ante el silencio repentino de Vegetta, para ver como Willy le había tomado el rostro y le había plantado un beso de unos 7 segundos, dejándolo mudo. Y a ellos también.

-Cállate- le dijo al separarse del beso- Por favor, Vegetta. Cállate ya-

El mayor asintió con su cabeza y su rostro totalmente sonrojado.  Willy solo le sonrío, le guiño un ojo a sus amigos, tomo el vaso con agua y camino a su habitación nuevamente a terminar de editar.

Todos se quedaron en silencio durante unos segundos analizando lo que acababa de pasar frente a sus narices.

-Creo que debería contar más chistes malos a menudo en casa.-

Las risas de todos resonaron en el apartamento. 

—–
A esto se le puede llamar drabble, ¿verdad? :)
z4

One-Shot 6: (Willexby) Quiero volver a intentarlo.

Tengo la sensación de que me ha quedado un poco raro, pero bueno, aquí tenéis.

Ya sabéis que me podéis dejar las críticas que queráis, estoy aquí para mejorar (sobre todo si son faltas de ortografía, decídmelas, que no las soporto).

¡Disfrutadlo!

Palabras: 1.137

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*Narra Alex

Definitivamente soy un caso a parte. La primera vez que me lo dijo no me lo podía creer. ¿Cómo podía alguien quererme? Siempre he sido el rarito del grupo, jamás pensé que nadie se interesaría en mí, y menos… él.

Es decir, ¿por qué yo? No soy guapo, no soy listo, no destaco por encima de nadie, ¿qué veía en mí?

Pero a él se le veía enamorado, y a mí no me disgustaba, así que probamos por primera vez. Ocurrió que yo tenía demasiado miedo a todo. Muchas veces había intentado imaginarme cómo sería mi primer beso, pero me sentía muy inseguro con él y sentía que me estaba presionando sin quererlo, así que corté con él.

Guillermo se puso a llorar, y me dijo que cambiaría por mí si hacía falta. Pero el problema no era él, era yo. Estaba asustado porque era la primera vez que salía con alguien, y no tuve más  remedio que hacer eso.

A pesar de eso, después de un año volvimos a hablar. Era inevitable, nuestros amigos eran los mismos y nos habían invitado a las fiestas del pueblo. Hablamos un poco de todo, pero sobre todo hablamos de nuestra antigua relación. Corté con él tan de repente que ni siquiera le di explicaciones, y en frío era más fácil hablar las cosas. Me pidió disculpas porque pensaba que me había presionado demasiado, y yo me disculpé por no decirle lo que me pasaba.

Hablamos también de otros errores que tuvimos durante la relación, y se nos ocurrió la grandísima idea de volver a intentarlo. Pero en año nuevo volvimos a cortar de la forma más patética de todas: por Whatsapp.

Me dijo que ya no era lo mismo, que hacía casi un mes que no hablábamos a causa de los exámenes y yo estuve de acuerdo. Qué estúpido fui.

Dicen que el primer amor es el más difícil de olvidar. Ahora que lo he vivido lo entiendo. Ha pasado mucho tiempo desde que cortamos por segunda vez y yo  todavía no he podido olvidarle. Cuando lo dejamos en año nuevo no le di mucha importancia, estaba seguro de que no sería capaz de amar nunca a nadie. Pero cinco meses sin dejar de pensar en la misma persona me parece preocupante.

 Estoy bastante seguro de que dentro de dos meses nos volveremos a ver porque el pueblo no es muy grande, y además Guille es el primo de mi mejor amiga. Tengo miedo de confirmar que estoy enamorado si nos volvemos a ver, pero supongo que solo me queda apretar los dientes y joderme el resto de mi vida.

***

Y aquí estoy, en frente de Guille, mirando su hermosa sonrisa y tratando de imitarla para que no se dé cuenta de nada. Todos nuestros amigos están alrededor y yo no puedo decirle nada.

Los recuerdos que tenía sobre lo que una vez tuvimos se presentaban claros en mi memoria, y no podía dejar de pensar en que quería besarle.

En un momento dado todos empezaron a reírse, pero yo estaba tan atontado mirando a Guille que no me había enterado de la broma. En ese instante él me miró, y me pareció que podía ver más allá de mis ojos.

-¡Tierra llamando a Alex! –gritó Frank, y todos rieron de nuevo.

 Bajé la vista y me reí con ellos. Solamente Sara sabía que había estado saliendo con su primo, y cuando la miré, ella me devolvió una mirada de lástima. Quería que se me tragase la tierra.

-Yo… creo que me voy a cenar, deben de estar esperándome en casa –dije al tiempo que me levantaba del suelo y fingía mirar la hora en el móvil.

-Yo también me voy, ya son horas –dijo Guille levantándose también- ¿Vamos juntos? Tu casa me queda de camino.

-Claro –respondí bajito mientras daba media vuelta para marcharme.

¿Cómo podía fingir que entre nosotros no había existido nada? No lo entiendo.

Salimos del parque y nos encaminamos hacia mi casa. El silencio era penetrante, lo único que lo rompía era el ruido de las rítmicas pisadas sobre el asfalto.

Escuché a Guillermo coger aire como si quisiera decir algo, pero lo soltó y negó con la cabeza, pensando que no le había oído.

-¿Qué? –pregunté esperando que terminara lo que sin querer había empezado.

Él me miró sorprendido y luego bajó la mirada al suelo.

-Nada, déjalo.

Continuamos caminando en silencio. ¡Tenía tantas cosas que decirle! Fui un tonto al querer dejarlo. Ojalá nunca le hubiese dejado escapar.

-¿Sigues enamorado de mí? –soltó de pronto haciendo que me pusiera más rojo que un tomate.

-¿Q-qué? ¿Por qué lo dices? Eso sería una estupidez –mierda, seguro que ha notado que estoy nervioso.

-Yo sigo enamorado de ti.

Me quedé quieto. ¿Perdona?

-¿Qué? –dije sorprendido.

Él dejó de caminar y se giró para mirarme.

-No entiendo por qué, pero no he sido feliz desde que cortamos. No he podido dejar de pensar en ti, como cuando lo dejamos por primera vez –dijo acercándose a mí y tomándome de las manos, mientras que yo no podía dejar de mirar sus ojos, sintiendo que los míos empezaban a picarme-. Y a pesar de que tú dijiste que seríamos amigos, no hemos vuelto a hablar hasta hoy. Tú también me quieres, ¿verdad?, por eso has estado triste todo el día.

Mis párpados no pudieron sostener por más tiempo las lágrimas que habían estado formándose y éstas rodaron por mis mejillas. ¿Él tampoco había podido olvidarme? ¿Seguía siendo importante para él?

 Rodeé su pecho con mis brazos y empecé a llorar desconsoladamente en su hombro. Sentí una de sus manos apoyarse en mi cintura y sus dedos acariciarme suavemente la cabeza, enredándose en mi pelo.

-Quiero volver a intentarlo –susurró en mi oído.

-Ya lo hemos intentado dos veces, ¿por qué crees que funcionará ahora? –pregunté con la respiración agitada a causa del llanto, pegándolo más contra mí.

Él me obligó a separarme un poco y me cogió de la barbilla, secándome una lágrima con el pulgar mientras me miraba con ternura.

-Porque a partir de hoy me voy a asegurar de hacerte feliz cada día del resto de mi existencia –murmuró acercando su cara a la mía, haciendo que mi nariz chocara con la suya-. Te amo, Alejandro. No pienso dejarte escapar de nuevo.

Terminó de hablar y sonrió sin dejar de mirarme. Poco a poco acorté la poca distancia que separaba nuestros labios e hice que se rozaran sutilmente, provocándome un escalofrío.

-Te quiero… -susurré.

-Yo también te quiero –respondió juntando nuestros labios en el beso más sincero que jamás alguien me había dado.

Ya no importaba lo que pasase a partir de ese momento, podía estar seguro de que Guillermo era dueño indiscutible de mi corazón.

Lucharemos por esto. {Drabble Wigetta}

- Hey, ¿Que tienes planeado hacer ahora?- preguntó inocente mi compañero de piso, quien irrumpía mi pequeña siesta en el sofá.
- Nada.- masculle entre dientes
- Me aburro tío, no me mude contigo para no hacer “nada” menudo compañero de piso más aburrido macho.- dijo simulando estar molesto, sabia que lo decía para provocarme.
- A ver, a ver, a ver. De aburrido nada, ¿tú sabes con quien estas hablando?- me incorpore de inmediato poniéndome de pie apróximandome hacia la nevera simulando estar buscando algo.
- Si, con el rey de los aburridos. Perdone majestad.- continuó tomando asiento sobre el sofá mirándome de reojo con una socarrona que no se la quitaba ni dios.
- Mira Willy…- suspire haciéndole reír
- Vale, vale. Ven aquí juguemos algo.
Asentí resignado tomando asiento a su lado.  
- A ver niño, ¿Que quieres jugar?- ahí vamos, cayendo una vez más en los extraños juegos del Tito Willy.
- Bien. Nos tenemos que mirar fijamente y el primero que ría pierde.
- ¿Solo eso? tss súper cutre tu juego chaval.- reí con ademán de hacerle enfadar. Este frunció el ceño desviando la mirada hasta que una brillante idea se le ocurrió. 
- ¡Ya sé! No vale ser una cagao’ eh. El que pierde se quita una prenda y hace una confesión.

 Haber subestimado a Willy me había pillado por donde menos me lo esperaba. Ahora estaba asustado. ¿Por qué? Porque soy un maldito pringao’ que se enamora de su mejor amigo.
 - Por mi está bien.- tragué saliva observado como en sus labios se formaba una sonrisa maliciosa.

  Nos posicionamos el uno frente al otro y contamos hasta tres. Una vez hecho la cuenta nos quedamos en silencio mirándonos fijamente a los ojos. A los diez segundos Willy estalló en carcajadas.
 - Buena compañero! Vamos confiesa.- dije entusiasmado notando como este protestaba como un niño hasta que finalmente se resigno a lo que le tocaba.
- Confieso que… me molesta cuando tú… bueno, eh, cuando algunas mujeres te intentan ligar o lanzan miraditas.- terminó por decir llevando sus manos a su cara, se encontraba completamente sonrojado. Solté una leve risa intentando no ponerlo más nervioso aun, se veía malditamente adorable aun así me mantuve al margen de la situación.
  
 Realmente no era ninguna sorpresa para mi, Willy era de esas personas expresivas en exceso, que si algo le molesta o disgusta, se le nota por completo en la cara o forma de hablar.

 - Madre mía, Willy el celosillo le llamaban, anda ahora la prenda.- reí divertido haciéndole reír. Cuidadosamente y sin prisa se quitó la remera dejandome boquiabierta. Mentiría si digo que eso me había alterado por completo mis pulsaciones, tome una bocanada de aire intentando no darle mucha importancia y continuamos el juego. Nuevamente contamos hasta tres y, tal vez por los nervios de verle así, reí terminando por estallar en carcajadas.
-Mierda.- masculle mientras este hacia gestos para que cumpliera con lo que me tocaba. Comencé con la prenda, me quite rápidamente la camisa observando como este reía nervioso desviando la mirada.

 No pude evitar entrar en un transe al observar sus pequeños ojos rasgados, sentía que dentro de ese vacío color café y sus pupilas oscuras como el más negro infinito podía observar su alma, y como si no fuese capaz de controlar lo que decía hable dejandome llevar por lo que sentía…
- Confieso que, tú… me gustas. Me gustas tanto que duele y no puedo soportarlo. No soporto verte todos los días y no poder abrazarte cuando se me antoje, no soporto estar aquí mirándote a los ojos jugando a un absurdo juego en vez de estar comiendote la boca a besos.- había soltado tanta información junta que Willy parecía estar en shock intentando procesar todo. La había cagado eso es un hecho, pero si lo preguntan, no me arrepentía.
 Largos segundos en silencio se hicieron presente hasta que al fin se dignó a hablar.

 - Samuel…- susurró agachando la mirada. Nuevamente el silencio se hizo presente, era evidente que no sabía que decir, lo había tomado por sorpresa. Tal vez no era momento y realmente la había cagado épicamente. 
 - No Willy, no quiero que te disculpes, tampoco quiero compasión ni lágrimas, esta todo bien si? yo te prometo que voy a olvidarte y que todo va a ser igual que siempre solo no te alejes de mi, por favor.- dije con un nudo en la garganta con lágrimas que veía venir.
- ¡No! - intente apartar la mirada pero este en un movimiento brusco y rápido me tomo por los hombros y estampó sus labios con los míos, no entendía que sucedía simplemente estaba pasando. Tantas veces lo había añorado que parecía irreal, tanto que sentía que en cualquier momento iba a desfallecer o explotar, y así fue, pequeñas lágrimas rodaron por mis mejillas, una tras otra sin cesar siendo incapaz de poder controlarlas.
- Esto no tendría que estar pasando.- susurró separándose apenas unos centímetros de mis labios quedando a escasos centimetros de mi.
- No entiendo.- musité acariciando sus mejillas
- Entiende que para que esto funcione habría que dejarlo todo, y no me permitía que dejes lo que más quieres por mi, no puedo.- musitó en un hilo de voz derramando un par de lágrimas, enseguida supe que esto significaba mucho para él, yo le importaba y eso era todo lo que necesitaba para mandar al diablo todo.- Sé lo mucho que has luchado por lo que tienes, tirarlo todo abajo… no es justo.- termino por decir lanzándose sobre mi escondiendo su cara en mi cuello. Lo rodee con delicadeza entre mis brazos sintiendo su delicada piel pegada a la mía. Sabía que todo lo que decía era cierto, lamentablemente hay personas que no aceptan este tipo de relaciones, las etiquetan como “pecado” ¿Amar era un pecado? menuda estupidez más enfermiza.. y no es que nos importe lo que piensen los demás, pero si nuestros suscriptores.
- Todo lo que tengo no vale nada si no estas conmigo.- acaricie su cabello mientras este rodeaba con sus piernas mi cintura. Podría estar en esta posición toda mi vida, me sentía completo. Seguro.
- ¿Que vamos a hacer?- susurró sin moverse del lugar.
- Lucharemos por esto.

CANTA Y NO LLORES

Dieron todo En la cancha, llegaron muy lejos, hicieron que todo el pueblo mexicano creyera en ustedes, siempre estuvieron en contra de ustedes los árbitros, Gracias México, Gracias a ese selección de jugadores que levanto a toda una nación y la hizo grande, Dejaron todo en la cancha, sus almas, y esas lagrimas que rodaron son las lagrimas de todos los mexicanos, ”México, ¡¡CANTA Y NO LLORES!!“

Tarde, tan sólo un poco tarde pero en la mañana estaría perfecta para ir a saludar a todos. Aún tenía un poco de jetlag, a pesar de que el vuelo no había sido tan pesado cómo se lo esperaba, pero los nervios por saber cómo reaccionarían todos le comenzaban a afectar de la manera menos positiva posible. Perdida entre sus pensamientos y sintiendo el temor de tener a las cámaras siguiéndola a dónde fuera, chocó una persona. “Típico”, se dijo a ella misma en su mente y suspiró –Mi culpa, mi completa y total culpa –Se disculpó la rubia y se agachó en un intento inútil por recoger las cosas que se le habían caído del bolso, porque algunas rodaron hacía Dios sabe dónde–. Lo lamento, es que tengo muchísimas cosas en la cabeza y no puedo encontrar mi habitación y me muero de frío y… Lo lamento. 

youtube

La mejor manera de apreciar la genialidad de Mad Max en toda su dimensión es ver sus escenas sin ningún tipo de CGI.

[…]  Parte de la genialidad de Mad Max radica en una producción impecable, una banda sonora que multiplica la tensión en los momentos en los que es necesario pero, sobre todo, que la mayoría de sus escenas de acción se rodaron sin apenas efectos por ordenador. En su lugar, su usaron camiones, acróbatas y actores de verdad conduciendo por el desierto. […]

Un bolso lo suficientemente pesado como para ser cargado con ambas manos; las instrucciones le prohibían abrirlo hasta que estuviese a solas en su habitación; de camino a ella, podría jurar que estaba trayendo un cadáver dentro de esa especie de maleta, sin embargo, la sorpresa se la llevó cuando el contenido empezó a aligerarse: observó hacia atrás, todo el pasillo decorado ahora con revistas pornográficas, preservativos, juguetes lo suficientemente indecorosos para cualquiera que los viese, y hasta algunos paquetes de muñecas inflables. Sus ojos rodaron con fastidio, fijándose en un rostro particular que arribó al mismo corredor. “Todo esto tiene una explicación” se apresuró a decir, una sonrisa aumentó su irónica expresión. “Pero te agradecería muchísimo si me ayudaras a recoger esto antes de que más personas empiecen a verlo y se haga un escándalo por ello” y es que si tomaba su teoría de que la universidad simulaba ser una secundaria, varios estudiantes serían en demasía infantiles al respecto.