robaras

allofthefallen replied to your post: if you don’t think i’m a cute robot bo…

You are the cutest robot boy

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youre not a cute robot boy, youre /the/ cute robot boy

i know i made that post hours ago but ive been smiling like the entire day at these replies because im lame but thank you omg u//w//u

AMOR Y DESEO
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El amor. El amor, así me preguntas qué es, yo, ¡yo qué sé del amor! Sin embargo, considero se asemeja con lo que siento cuando nos miramos en aquella calle; cuando tus manos, sudorosas, temblaban al sujetar las mías; cuando tus ojos miraban mis labios y el latido se aceleraba pidiendo me robaras un beso. Amor es querer abrazar tus miedos y hacerlos míos, volverlos libertad y atar ese miedo, volverlo amor, volverlo sentimiento. Amor es querer sentirte a todas horas, tu olor, tu boca. Amor es eso que se detiene cuando tú y yo rosamos la piel hasta sentir el placer.
Y así - aquí y ahora -, amor era desearte a todas horas. Esperar ansiosa el tacto de tu cuerpo sobre el mío y la conjunción de nuestros latidos haciendo un sólo sonido; danzar en la cama, en el piso, en la ducha o en la mesa, al ritmo de nuestros instintos. Y recorrernos lento, como si nunca quisiéramos acabar…
Ahora sé, que tus ojos me han mirado día tras día, y en cada palpitar allí te puedo encontrar, por eso, amor, deseo es querer respirar tu aliento, volar en el momento en que tú en mi y yo en ti hacemos de este mundo, el mejor  lugar y el mejor  complemento.

  

Juntas escribimos esto. 

#Malaci #juntas #Gabriela Bolivar.

…Entonces tomé lápiz y papel y comencé a escribirte, comencé a escribir sobre ti. Lo necesitaba, necesitaba contarle al mundo lo mágico y hermoso que eras. Necesitaba escribirlo antes de que alguien te robara tu esencia y te convirtiera en un hombre cualquiera, necesitaba hacerlo antes de que te destrozaran. Tenía que hacerlo antes de que yo te olvidara.
—  Life after Rod, Ricardo G.
Intercambió

Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Me quedaron algunas cosas sin decirte, y ya no tiene sentido que te las diga, porque no estás. Debería escribirlas en un papel, y después prenderlo fuego. Una vez escuché que las palabras que se queman, ya no duelen tanto. Lástima, cuando te fuiste, te llevaste mis ganas de escribir.
Cosa curiosa, yo escribo más y mejor cuando estoy triste. Pero esta vez no. Creo que fuiste la primera persona que amé. En un futuro le voy a decir a alguien: Una vez quise tanto a una persona que me robó las ganas de escribir y no la denuncié en ningún lado.
Me hubiera gustado que me robaras el desorden, sin ofender. Mi casa es cada día más una cosa que una casa. No duermo mucho pero cuando lo hago no me quiero despertar. No tengo ganas de levantarme y esquivar esos infinitos montones de objetos, papeles y ropa, que desparramó alguna parte de mí que yo no considero mi persona. ¿Alguna vez te pasó de no reconocerte?
Mi mamá dice que tengo los ojos tristes, y que no le gusta verme con los ojos así. A mí tampoco me gustan mis ojos tristes, mamá. Tampoco me gustan mis rodillas, que no están tristes, por suerte (o eso creo). No me gustan porque se ahuecan, pero las tengo así y no me quejo. Y así tengo los ojos, tristes, y me los banco. Yo no te sé mentir la mirada. Mi mamá sí sabe mentir y yo sospecho que en parte por eso me reta los ojos. Como si sus palabras escondieran: ¡Ay, nena! Todos estamos tristes, pero hay que aprender a disimular.
Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Te envidio en el fondo. ¿Sabés la cantidad de veces que me quise ir de mí? Ojalá pudiera. Ojalá pudiera ahora.
Mi profesor de guitarra dice que soy buena con la música, y todas las semanas me pregunta ¿practicaste? y yo le digo que obvio, y omito el “para no pensar en otra cosa, para no pensar”. Me duelen los dedos de practicar guitarra, me duelen casi tanto como escuchar el único audio que guardé tuyo. Yo sé que tengo que borrarlo, pero no puedo, porque tiene tu risa y seis palabras que juntas forman una oración tan hermosa que me dan ganas de irte a buscar corriendo para gritarte en la cara que nunca te las voy a devolver, así no se las podés decir a nadie nunca más. Vos también tenés palabras mías que no le voy a poder decir a nadie nunca más, y me parece injusto, pero te perdono. Te perdono, también, que no te importe.
Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Mi analista dice que está de acuerdo con que te hayas ido. Él siempre está de acuerdo con las decisiones que otros toman, y me cuestiona las mías. Creo que debería empezar a decirle a todos los que conozco: Le debés plata a mi analista, en mis sesiones te da la razón a vos.

Te extraño.
Y me extraño un montón a mí, antes de vos.
Devolveme las ganas de escribir, mi amor.
Te doy a cambio tu risa y las seis palabras.
Devolveme las ganas de vivir, mi amor.
Tomá tu risa, usala un montón.
Las seis palabras guardalas para cuando conozcas a alguien que te dé unas ganas de quedarte que no entren en el mundo:
“Te quiero, idiota, me hacés feliz”.

Y quedamos a mano.

Los diez mandamientos de #ApocalipsisMinecraft- by: Willy y Vege
  1. No robaras madera a tu vecino
  2. No mataras a tu vecino
  3. La tortuga de tu vecino es sagrada
  4. Las serpientes no son sagradas
  5. Acepta el techo de tu vecino
  6. Nunca guardes la cola a tu vecino
  7. En caso de que olvides la regla nº1 aplique la regla numero 2
  8. En caso de que tu vecino encuentre un cubo de diamante no lo gastes es una pechera
  9. Aguantaras a tu compañero por sobre todas las cosas 
  10. Nunca pierdas la paciencia porque la serie se puede acabar

V: Luego de la serie después Willy me dice… “Pues Vegetta, yo no se enserio como me aguantas y tal, que buena gente eres. Te quiero.

Ep.14 #ApocalipsisMinecraft Tmp. 1 

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Estaba andando por ahí, y me encontré con esto…

Que tiempos :’D

Cap. 2015 pág. 299 de 365

Quizás la melancolía se inventó
un domingo cualquiera
uno lluvioso
y poético.

Quizás fue inventado para
que nos abrazáramos mejor,
o para que nos dijéramos te quiero más fuerte.

Quizás fue en domingo
para que el tiempo no nos robara el momento
y supiéramos que el mejor comienzo es
cuando las miradas se enredan

Quizás la melancolía se inventó
a las seis un domingo de otoño,
para que la noche nos sorprendiera
soñándonos con los ojos abiertos.


M. Sierra Villanueva