respirars

Lo que la gente no sabe es que cálculo cada acción, cada palabra, todo tiene que ser perfecto. Y si no es así, tengo que volver para atrás, destruir todo, y empezar de nuevo.

Me vuelvo loca pensando en todo lo que tengo que hacer, y termino sin hacer nada. Se que mañana será igual, que todo me costara demasiado y por eso no me logro dormir.

Cuando es hora de levantarme se que me tengo que enfrentar a todo de nuevo. Salir, estar entre la gente, recordarme que tengo que seguir respirando, pedirle a mi corazón que se calme, intentar actuar normal, hacer todo perfecto, y eso me aterra. Me aterra fallar y quedarme encerrada entre toda esa gente, sin salida, sin poder respirar. Por eso se me hace difícil levantarme, cada día.

Tengo que prepararme durante una semana para salir, y aún así dos días antes estoy tan inquieta y alterada que no me puedo concentrar en nada. Me término rindiendo, no salgo. Me escondo otra vez y me castigo por eso, durante al menos un mes.

Es difícil vivir en mi cabeza. Soportar el miedo es cada vez peor. Esa voz, esa voz que alguna vez escuchaste, esa que te dice “si podes” yo jamas la escuche. La mía me dice “ni intendes, después de todo, siempre te sale mal”.

Y me quedo ahí, atrapada en él mismo tira y afloja con mis miedos, que van de un lado a otro, mientras me encierran entre paredes de recuerdo y heridas que aún sangran.

Puede que este exagerando o minimizando, pero es que no puedo explicar lo que pasa por mi cuerpo todos los días, aunque me propuse intentarlo, me propuse sacarlo.

Creo que es un buen comienzo.

Madre dei ricordi, amante de le amanti,
o tu, ogni mio piacere! O tu, ogni mio dovere!
Ricorderai l’estasi de le carezze, la dolcezza del focolare
e l’incanto de le sere,
madre dei ricordi, amante de le amanti!

Le sere illuminate da l’ardore dei tizzoni,
e le sere al balcone velate di rosei vapori.
Quanto mi era dolce il tuo seno! E buono il tuo cuore!
Seppi dirti, e sapesti dirmi, indimenticabili cose,
ne le sere illuminate da l’ardore dei tizzoni.

Quanto sono belli i soli ne le calde serate!
Quanto profondo lo spazio! Quanto potente il cuore!
Chinandomi su te, regina de le adorate,
ho creduto respirare il profumo del tuo sangue.
Quanto sono belli i soli ne le calde serate!

La notte si addensava come un muro d’ombra,
e i miei occhi nel buio indovinavano le tue pupille,
e bevevo il tuo respiro, o dolcezza, o veleno!
E i tuoi piedi s’addormivano ne le mie mani fraterne.
La notte si addensava come un muro d’ombra.

Io so l’arte di evocare l’istanti felici,
e rividi il mio passato rannicchiato tra le tue ginocchia.
E perché dovrei cercare le languenti tue bellezze altrove
che ne l’amato tuo corpo e nel tuo cuore così dolce?
Io so l’arte di evocare l’istanti felici!

O promesse, o profumi, o baci infiniti,
riemergerete mai dai vostri avari abissi,
come dal mare, giovani e stillanti, al confine celeste
i soli tornano dopo la lunga eclissi?
O promesse! O profumi! O baci infiniti!

Charles Baudelaire, Il balcone

A volte non riesco a respirare, mi sento soffocare per le lacrime, non riesco neanche a piangere, come se questo dolore fosse più grande di me.
Intenta aprender a respirar profundamente,  a realmente probar los alimentos cuando comes, y cuando duermes, realmente descansar. Intenta todo lo posible para estar completamente vivo con todas tus fuerzas, y cuando te rías, ríe como el infierno. Y cuando te enojes, ponte bien y enojado. Intenta estar vivo. Estarás muerto muy pronto.
—  Poeta invisible
No estoy tan seguro de lo que pasó en ese momento. Sólo sé que moría por besar sus labios. Cuando se acercó a mi boca, cuando respiré su respiración, cuando sentí latir acelerado su corazón y nos besamos, quise quedarme ahí para siempre.
—  Poeta Invisible