repugnantes

Pero la belleza, la verdadera belleza, acaba donde comience una expresión intelectual. La inteligencia es en sí misma un modo de exageración, y destruye la armonía de cualquier rostro. Desde el momento en que uno se sienta para meditar, se vuelve todo nariz, o frente, o cualquier otra cosa horrenda. Fíjate en los hombres que sobresalen en todas las profesiones doctas. Son, sencillamente, repugnantes.
—  Oscar Wilde / El Retrato de Dorian Gray
Cada día me decepciono más de las personas,
De su avaricia,
Del egoísmo enorme que cargan,
De su repugnante forma de tratar a otros,
Me decepciona conocer a esos que humillan y que les da igual pasar por encima de terceros.
Intento ver su lado bueno, pero cada vez se me es imposible, me siento como un ciego intentado ver; por más que trate no puedo.
Siguen mostrando su personalidad y lo entiendo, es su manera de ser, pero es un asco. A la final me compadezco, por lo desagradables que son y seguirán siendo hasta la muerte.
—  Llimbert Duque.
2

El infierno de Dante

En su famoso poema, La Divina Comedia, Dante Alighieri narra su descenso al infierno el cual, según él, contaba con 9 círculos, cada uno designado a distintos pecados.

  • Ante Infierno: Ante Infierno Justo después de entrar al Infierno se encontraba un espacio en el cual penaban las almas que habían vivido sin cometer méritos ni infamias. Los inútiles, los indecisos, aquellos que a su paso por el mundo no habían dejado huella estaban condenados a correr sin reposo, desnudos, perseguidos por insectos y avispas que los picaban en todo el cuerpo. Su sangre y sus lágrimas, al caer al suelo, alimentaban a una serie de repugnantes gusanos. Estas almas estaban condenadas a nunca cruzar el río Aqueronte, pues carecían de la voluntad para tomar tal decisión.


  • Primer círculo: Se trata del Limbo: en él se encuentran las personas que, no habiendo recibido el bautismo y siendo que nacieron privados de la fe, no pueden disfrutar de la visión de Dios, pero no son castigados por algún pecado (por eso es llamado también anteinfierno). Su condición ultraterrena tiene muchos puntos de contacto con la concepción clásica de los Campos Elíseos.


  • Segundo círculo: Aquí comienza el verdadero Infierno. Se puede encontrar a Minos que juzga a los condenados según el mito ya presente en Homero y Virgilio. En el segundo círculo están castigados los pecadores incontinentes y en particular los lujuriosos: ellos son empujados por el aire, vencidos por la tormenta infernal, evidente contrapaso (por analogía) de la pasión que los abrumó en vida.


  • Tercer círculo: Dante y Virgilio continúan encontrando pecados incontinentes, en particular golosos: ellos están inmersos en el fango, bajo una lluvia incesante de granizo y nieve, y golpeados por Cerbero, guardián de todos los ínferos según la mitología clásica pero aquí relegado a guardián de solo el tercer círculo.


  • Cuarto círculo: Los pecadores de incontinencia del cuarto círculo son los avaros y los pródigos, condenados a empujar enormes pesos de oro, divididos en dos grupos que cuando se encuentran se injurian: la grandeza del peso que los oprime simboliza la cantidad de bienes terrenales que acumularon o gastaron, dedicándose enteramente a esto en vida.


  • Quinto círculo: Este círculo es el último en el cual se encuentran pecadores castigados por su incontinencia: aquí están los iracundos y los perezosos, los primeros inmersos y los segundos sumergidos en el pantano del Estigia. Los primeros estuvieron inmersos en el fango de su propia rabia, y ahora se golpean y se injurian eternamente, mientras los segundos gastaron su vida en la inmovilidad del espíritu, y por eso están hundidos, privados de aire y palabra así como en vida se privaron de las obras.


  • Sexto círculo: Aquí son castigados los herejes (entre los cuales los epicúreos, que negaron la supervivencia del alma) en sepulcros en llamas: la idea probablemente está tomada de la pena a la cual estaban castigados los herejes en los tribunales terrenales, es decir la hoguera, en cuanto el fuego era considerado símbolo de purificación y correspondía a la luz que ellos pretendían expandir con sus doctrinas.


  • Séptimo círculo: Al séptimo círculo se accede después de haber superado los restos de una grieta, provocada por el terremoto que movió la tierra al morir Cristo. Ella marca una neta diferencia de la parte superior del Infierno: de hecho los condenados de los últimos tres círculos son culpables de haber puesto malicia en sus respectivas acciones. El custodio del círculo es el Minotauro, que representa la «loca bestialidad», es decir la violencia que equipara los hombres a las bestias. Aquí son castigados los violentos, divididos en tres grandes giros: El primero (violentos contra el prójimo), el segundo (violentos contra sí mismos) y el tercero (violentos contra Dios).


  • Octavo círculo: El octavo círculo aún castiga a los pecadores que usaron la malicia, pero esta vez en modo fraudulento contra los que no son de confianza. Tiene una forma muy peculiar que Dante describe con cuidado: está ubicado en un profundo foso en el medio del cual hay un pozo (la parte más profunda del Infierno); entre el banco y los pozos se excavan diez inmensa zanjas conectadas por acantilados rocosos que actúan como puentes (que, sin embargo, el de la sexta fosa se derrumbó por el terremoto que siguió a la muerte de Cristo): estas zanjas son las diez fosas del octavo círculo, llamadas colectivamente “Malebolge”, un término acuñado por Dante como los nombres de los demonios que guardan algunos hoyos.


  • Noveno círculo: El último círculo está constituido por un inmenso lago de hielo, llamado Cocito, formado así gracias al movimiento de las alas de Lucifer. Están aquí castigados los traidores de quienes se fiaron, simbolizado por la frialdad del hielo, así como fueron fríos sus corazones y sus mentes en pecar, en contraposición a la caridad, tradicionalmente simbolizada por el fuego.


  • En el infierno más profundo, castigados por el mismo Lucifer, el primer gran traidor, están los traidores de las más altas instituciones, creadas bajo la voluntad de Dios para el bien de la humanidad: ellas son tres, y por lo tanto son tres las bocas de Lucifer en el que son masticados, en analogía evidente con el concepto de unidad y la Trinidad de Dios. Lucifer, el principio de todo mal, tiene en la boca central a Judas Iscariote, el traidor de Cristo, que desciende de él la autoridad espiritual, desgarrado su cuerpo con los dientes. En las bocas laterales, con la cabeza hacia afuera, están Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino, que conspiraron contra César y, por lo tanto traidores del imperio. “Las dos máximas potestades fueron ambas preordenadas por Dios como guías a la humanidad para conseguir respectivamente la felicidad ultramundana y aquella terrenal”
"ta com voz de sono foi mal se te acordei" foi mal mesmo,foi pessimo, horrivel, lamentavel, deploravel, lastimavel, ridiculo, repugnante, odiei, detestei.
La dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones, pero siempre habrá algunos empecinados, héroes, santos y artistas, que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos del Absoluto, que nos ayudan a soportar las repugnantes relatividades.
—  Ernesto Sabato
Sentia-me frustrado, tudo me derrotava. Eu começava a ficar deprimido. Minha vida não estava indo para lugar algum. Precisava de alguma coisa, o brilho das luzes, glamour, alguma porra. Me sentia esquisito. Como se nada tivesse importância. O jogo me cansava. Eu perdera a garra. A existência não era apenas absurda, era simplesmente trabalho pesado. Pense em quantas vezes a gente veste as roupas de baixo em toda a vida. Era surpreendente, era repugnante, era estúpido.
—  Charles Bukowski.
“El Chico de la Estrella sin color”

Aquella madrugada era mágica, puedo decir, que nunca me había sentido así, sentir tanto amor por una persona, aún estando lejos, eso no era un impedimento. Sabía cuándo me estaba pensando, sabía que él se encontraba viendo las estrellas, sé cuánto las ama. Yo también estaba viendo las estrellas, pensando en él, y nos sentíamos estúpidos por el hecho de estar tan lejos sintiendo un amor tan grande, podíamos durar horas hablando, honestamente, era muy gratificante…

Vivía con el celular en la mano, cuando nunca me ha gustado el vicio de las personas por los aparatos tecnológicos ni las redes, sé que desde un principio le guste, todo surgió muy rápido tanto así, que ni me di cuenta, yo no estaba para relaciones, ni ahora lo estoy, y creo que él tampoco.  Yo simplemente me aleje porque estaba muy herida, por algo que me había pasado como siempre “Cosas de la vida” le dije: “Es sólo que cuando más siento afecto por una persona, me alejo” y que no lo merecía, decirle eso dolía, duele incluso ahora, la belleza no es nada. La belleza no permanece. No sabes la suerte que tienes siendo feo, porque si le agradas a alguien sabes que es por otra cosa. No digo que sea feo, digo que la gente cree que lo es.

Sé que estar tan herida, no era razón para dejarlo, sé que fui una inhumana, me sentía repugnante, él como siempre decía algo como –“No importa, tranquila” así me sentía peor, las relaciones humanas son muy extrañas, es decir: Estás bien con aquella persona, compartiendo y disfrutando de su compañía amándose mutuamente y después ya no. Él es todo o nada, él fue la gota que derramó la copa, nos sentíamos muy bien en aquella constante indefinición en la que estábamos. Él es audaz, pasivo, tranquilo, él es joda constante, él no conoce la autocompasión y odia las mentiras, él es sexo desenfrenado, él es “Un mariquita” vive desbordando amor y siempre quiere ayudar a la gente, y se olvida de él mismo, se olvida de las veces que ha pedido amor a gritos y nadie le ha dado, se olvida de las veces que ha estado sólo, de las veces que nadie lo ha ayudado, se olvida de sus problemas para ayudar a otros, y una vez me dijo: -“A mí me gusta ayudar a esos desgraciados.” Él merece una buena mujer, desea a una buena mujer, tanto así que puede sentirla, puede incluso olerla, las ha visto por la calle, él está harto de la superficialidad de la gente, no quiere a una que le importe el dinero, quiere a alguien que sea suficiente para sí misma.. ÉL ES El chico de las estrellas

Estoy deseando el día en que llegue ese alguien que es para mi.
Ese alguien a quien no le importe lo que soy o lo que no soy.
Que me quiera a pesar de mis circunstancias y mis neuras.
Que no le importe mis cicatrices físicas y emocionales.
Que las bese algún día por repugnantes que sean
Ni mis demonios.
Ni mis debilidades.
Ni mis defectos.
Ni mis excesos.
Estoy deseando que llegue ese dia.
Por que se que en este mundo…
No hay nadie para mi.

É triste explicar um poema. É inútil também.
Um poema não se explica. É como um soco.
E, se for perfeito, te alimenta para toda a vida.
Um soco certamente te acorda e, se for em cheio,
faz cair tua máscara, essa frívola, repugnante,
empolada máscara que tentamos manter
para atrair ou assustar.
Se pelo menos um amante de poesia foi atingido
e levantou de cara limpa depois de ler
minhas esbraseadas evidências líricas,
escreva, apenas isso: fui atingido…
Porque há de ser festa aquilo que na Terra
me pareceu exílio:
o ofício do poeta.
—  Hilda Hilst

   Nos acostábamos al amanecer y nos levantábamos justo cuando estaba oscureciendo. Vivíamos en agujeros negros con las cortinas echadas, comíamos en platos negros, leíamos libros negros. Por el agujero negro de nuestra vida nos asomábamos al agujero negro del mundo. El sol estaba oscurecido permanentemente, como para ayudarnos en nuestra continua lucha intestina. Nuestro sol era Marte, nuestra luna Saturno, vivíamos permanentemente en el cenit del averno. La tierra había dejado de girar y a través del agujero en el cielo colgaba por encima de nosotros la negra estrella que nunca destellaba.
   De vez en cuando nos daban ataques de risa, una risa loca, de batracio, que hacía temblar a nuestros vecinos. De vez en cuando cantábamos, delirantes, desafinando, en puro trémolo. Estábamos encerrados durante la larga y oscura noche del alma, período de tiempo inconmensurable que empezaba y acababa al modo de un eclipse. Girábamos en torno a nuestros yos, como satélites fantasmas. Estábamos ebrios con nuestra propia imagen, que veíamos cuando nos mirábamos a los ojos. Entonces, ¿cómo mirábamos a los demás? Como el animal mira a la planta, como las estrellas miran al animal. O como Dios miraría al hombre, si el demonio le hubiera dado alas.

   Vivíamos pegados al techo, y el tufo caliente y repugnante de la vida diaria ascendía y nos sofocaba. Vivíamos con el calor del mármol, y el ardor ascendente de la carne humana caldeaba los anillos como de serpiente en que estábamos encerrados. Vivíamos cautivados por las profundidades más hondas, con la piel ahumada hasta alcanzar el color de un habano gris por las emanaciones de la pasión mundana. Como dos cabezas llevadas en las picas de nuestros verdugos, girábamos lenta y fijamente sobre las cabezas y hombros de abajo. ¿Qué era la vida en la tierra sólida para nosotros que estábamos decapitados y unidos para siempre por los genitales? Éramos las serpientes gemelas del Paraíso, lúcidas en celo y frías como el propio caos.


Extraído de “Trópico de Capricornio” (1938) - Henry Miller

Pero ¿Quién te crees tú para criticarme?, ¿Qué pasa?, ¿En serio tu vida es tan aburrida, triste y patética, que tienes que pasártela en la de otros para conseguir un poco de diversión? O… no.. Tal vez seas un desperdicio tan asqueroso e insignificante y estás muerto de miedo por que lo descubran, entonces, haces que alguien más lo parezca ¿No es así?… No! No! Ya sé! Hay tanta inseguridad en ti que intentas hacer sentir mal a los demás para saber que al menos no eres el único inseguro ¿No?… O tal vez sólo quieras atención, ya que a nadie le has importado nada desde el maldito día en el que naciste, ¿Pero cómo quieres la atención de los demás si no te pones atención tú mismo? Si al menos tú te pusieras a reflexionar un momento en tu forma de ser, te darías cuenta de que eres nada, un cero a la izquierda, un puto y auténtico pedazo de mierda que no puede vivir de otro modo, y es normal, ¿Cómo vas a saber vivir de otra forma si tu disfuncional familia lo único que te ha enseñado es a ser un estúpido estorbo?; Ah!! Tal vez sea eso! ¿No? Tal vez quieras culpar a alguien de tu desgraciada y repugnante vida.
Además, ¿Qué crees tú saber de mi para poder hablar así? Nunca has sabido ni siquiera algo de ti, ¿Sabrás algo de los demás entonces? Lo dudo.
Así que por favor, no hagas tu vida más triste, y deja de perder el tiempo hablando de los demás, cuando tendrías que utilizar ese tiempo al menos intentando arreglar tu inútil existencia.
Lindo día.
Perdón por ser inmadura, por estar llena de dudas, por no poder confiar completamente en ti, por no creer que una persona tan maravillosa como tu se haya podido fijar en mi. Perdón por todas las veces que te trate mal, perdón por hacerte enojar con mi inseguridad, por enojarme seguido y celarte tanto, me aterra pensar que puedo perderte, perdoname por mirarte a los ojos y sentir que eres el amor de mi vida, por aferrarme a tus cariciaz y llorar en tus brazos, porque solo en ti encuentro tranquilidad. Perdon por ser tan adicta a tus besos, perdón por enamorarme tanto de ti. Perdon porque nunca te voy a dejar ir.
Te amo.. Definitivamente te amo. No me importa si no estamos destinados a estar juntos. Tampoco las diferencias que tengamos o los obstáculos personales que tengamos. Yo te amo, cada vez que te veo siento ese cosquilleo tan intenso en medio de mi estómago. Me pongo nerviosa y hasta titubeo. Me encanta besarte. Cierro los ojos y me imagino tu cara, tus tonterías, tus acciones que tomas por cualquier cosa que digas o hagas. Te amo aunque me hagas enojar, me estreses por no saber lo que quieres, seas un viejito y tengas tus momentos de bipolaridad, es cuando yo mas te amo. Me tienes cascabeleando y no me importa admitirlo. Te amo exactamente por como eres de imperfecto. Aunque me da miedo el que yo logre quererte mas a ti, que a mi, aún asi me arriesgo aunque se que al final saldré perdiendo. Pero es un hermoso riesgo. Te amo y no quisiera nunca perderte.
 Te estaría mintiendo si te dijera que todo está saliendo como yo lo había planeado, de hecho está sucediendo todo lo contrario. Sí, en algún momento hice planes igual que los adolescentes enamorados, pero te voy a confesar que aunque esos planes no se convirtieron en realidad como yo esperaba… no lamento nada de lo que nos ha pasado. Hemos sufrido, hemos llorado, nos hemos ayudado, hemos gozado, hemos reído, hemos crecido, hemos vivido muchas cosas. Cada pequeña experiencia, cada momento contigo ha sido especial, aún y cuando tú no lo veas así, para mí fue especial.
Yo sé que el amor es la parte en la que necesito trabajar, yo sé que he llorado mucho en toda mi vida por personas que quizás no valían la pena, pero también sé que tú eres diferente, eres alguien muy especial para mí. La verdad es que no te voy a hacer promesas vacías, pero sí te diré que espero pase pronto. Tal vez sea la fascinación del momento, o tal vez sean delirios mentales, no sé bien lo que cause esto pero de verdad quisiera empezar una nueva vida contigo. Desde cero. Irnos a otra ciudad y empezar todo juntos. Sé que si se llega a dar esa oportunidad va a ser muy difícil pero valdrá la pena. No puedo explicarlo pero sé que todo lo que hemos vivido ha sido para fortalecernos y espero que todo lo que hemos pasado juntos haya sido una señal de que debemos darnos una oportunidad de vivir.
Sinceramente, no creía en “Dios” pero te considero una persona divina, porque ayudas a todos los que puedes. Tienes un alma verdaderamente pura. Un corazón honesto. Y yo, siendo un ser inmundo y repugnante, alguien que no sabe cómo relacionarse con las personas, me siento bendecida al poder haberte conocido. Agradezco a la vida por esta oportunidad y te agradezco por haber alegrado mis días desde el momento en que te conocí.
Gracias por no abandonarme nunca. Quizás tú no lo percibes así pero créeme que en verdad me has ayudado demasiado. Llegaste en uno de los momentos más difíciles de mi vida y si a decir verdad, pensé que nadie podría salvarme. Llegaste justo a tiempo. Cuando pensaba que la vida no valía la pena me hiciste ver que estaba equivocado, que la vida en verdad vale vivirla. Gracias.
—  Anónimo.