rendirce

Levantar nuestras manos es una señal de rendición. Cuando levantas tus manos estas rindiendo a Dios tus problemas, preocupaciones, tus cargas, tus dudas, tu inquietud. Cuando levantas tus manos le dejas saber a Dios que te estas rindiendo. La próxima vez que estés en medio de la adoración en tu iglesia no tengas miedo de levantar tus manos a Él.