reflexions

En la distancia siempre estuvo el equilibrio.
Hacia allá caminabas escoltada de las nubes,
mientras yo soñaba,
y escondía mis esperanzas para que no las vieses
por si luego te parecía absurdo
que jugara a la ruleta rusa con tu sonrisa.

Tú siempre me has recordado
a las cosas tristes pero bonitas.
Por ejemplo, a un despertar en solitario
pero sin alarma
en un día en el que no hace falta madrugar.

Al café por la mañana y al duchazo de después
donde nadie viene a salvarme
porque les tiemblan los ojos al ver un fuego
que nunca arde y que aun así no se apaga.

A la esperanza caída,
a una pendiente inclinada
sobre el espejismo
de varios edificios en ruinas.

Eres eso que se ve, que se toca,
pero que nunca se queda.
Eres eso que se va,
una luz de paso,
un tren sin estación.
La bala perdida
de algún sicario
al que nadie le habló de amor.

Bésame en silencio,
clausura la herida
y el pragmatismo
del sentimiento
más incontrolable del mundo.

No te diré que te acerques.
Porque el que me quieras de lejos
también me sirve.

Sólo no olvides mirarme siquiera
en tu próxima excursión al infinito.
Yo me convertiré en destino,
si no para que te quedes,
al menos
para que hagas
una pausa
a mi lado.
—  Heber Snc Nur

En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer:

-¿Qué tipo de hombre estás buscando?

Ella se quedó callada un momento antes de verlo a los ojos y le preguntó:

-¿De verdad quieres saberlo?

Él respondió: -SÍ

Ella empezó a decir:

-Siendo una mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todas mis facturas, yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre, yo estoy en la posición de preguntar: ‘¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?’

El hombre se le quedó mirando y pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.

Ella, sabiendo lo que él estaba pensando, dijo: -No me estoy refiriendo al dinero, yo necesito algo más. Yo no necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida. Yo busco a alguien que luche por superarse, a alguien con quién conversar y que me motive a ser cada vez mejor.

YO NO NECESITO A ALGUIEN MENTALMENTE SIMPLE E INMADURO.

Quiero a alguien a quien admirar y que me admire por mí misma. Yo estoy buscando a alguien que luche por la tranquilidad espiritual.

No necesito a un hombre que luche por la perfección financiera, porque yo no busco riquezas. Busco a alguien que se esfuerce y trabaje hombro a hombro conmigo para sostener nuestro hogar, que no sea una carga más en espera de ser ‘mantenido’.

Busco a alguien en quien pueda confiar, que me respete como su pareja y mejor amiga. No a un hombre infiel, con un alma tan pobre que se irrespete a sí mismo entregándose a cualquiera solo por un momento de placer banal y animal.

Busco a un hombre que pueda ser digno ejemplo para nuestros hijos, más no una vergüenza para ellos. Yo aspiro a atender a mi pareja, simplemente él tiene que merecérselo.

Cuando ella terminó lo miró a los ojos y él se veía muy confundido y con interrogantes.

Él le dijo: -Estás pidiendo mucho.

Ella le contestó: -Yo valgo mucho.

Non?

Nous vivons dans un monde où les candidats de show de télé-réalité sont plus reconnus que les écrivains. L’héritage culturel que nous laisserons aux générations futures est en danger. Tant d’émissions de cuisine pour un peuple qui n’a pas le temps de faire à manger. Tant d’émissions de cuisine pour rester sur notre appétit. 

Pour une majorité d’humains, il est moins pénible (et même agréable à ce qu’il faut croire) d’écouter plusieurs heures de télé-réalité obscène et totalement impertinente que de lire un livre ne serait-ce que 15 minutes.

C’est horrible, non? 

Bon. Peut-être pas.

Je devrais cesser de m’en faire avec ce genre de choses… De toute façon, rien n’est éternel, surtout pas nous. Alors qu’on bousille tout ou que l’on se consacre corps et âme à accomplir de belles choses significatives, tout disparaîtra un jour ou l’autre.


G.T.”//