recomponer

Hay un cuadro de Klee llamado Angelus Novus. En ese cuadro se representa a un ángel que parece a punto de alejarse de algo a lo que está mirando fijamente. Los ojos se le ven desorbitados, la boca abierta y las alas desplegadas. Este aspecto tendrá el ángel de la historia. Él ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde ante nosotros aparece una cadena de datos, él ve una única catástrofe que amontona ruina tras ruina y las va arrojando ante sus pies. Bien le gustaría detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destrozado. Pero, soplando desde el Paraíso, la tempestad se enreda entre sus alas, y es tan fuerte que el ángel no puede cerrarlas. La tempestad lo empuja, inconteniblemente, hacia el futuro, al cual vuelve la espalda, mientras el cúmulo de ruinas ante él va creciendo hasta el cielo. Lo que llamamos progreso es justamente esta tempestad.
—  Walter Benjamin, La dialéctica en suspenso, fragmentos sobre la historia. 
Vivo envuelta en un mar de dudas que me encaminan a la desesperación. En una lágrima permanente incrustada en la piel, en un triptico de cómo adelgazar.
Vivo en el pozo vacío que hay en mi, en el hielo que habita tal pozo para hacer ver que soy la mujer de hielo.
Soy esa clase de persona que le pone barreras a su propio corazón como arma de defensa, porque esta tan sumamente jodido que teme volverse a romper.
Pero aún así sigo esperando esa persona que vuelva a recomponer las piezas y que está vez se quede sin romperlo.
Mis miedos nunca han sido de lo más normales, no les temo a los insectos y mucho menos a la oscuridad. Mis miedos son mucho peores que eso y son los que me tienen esposada con el pasado sin dejar que me libere haciendo guardia veinticuatro horas.
KINTSUGI

Un grupo que me gusta está a punto de sacar nuevo disco. El nombre del disco es “kintsugi”. En un principio puse cara rara (¿qué cuernos es eso?) así que lo busqué por ahí. Bendito Google.

Tras descartar todas las páginas que hacían mención al grupo, descubrí que es un tipo de arte japonés que consiste en que, cuando un elemento normalmente de cerámica se rompe, se vuelven a recomponer las piezas marcando las grietas con oro de forma que quedan muy visibles.

Este arte se centra en la creencia de que cuando algo ha sufrido un daño tiene una historia. Las cicatrices lo hacen más fuerte y, por lo tanto, más hermoso. Cuando algo se rompe, por mucho que lo recompongamos, nunca vuelve a ser igual. Este arte se basa en celebrar esas cicatrices porque forman parte de la historia y son lo que te convierten en algo más fuerte; en lo que eres.

(x)

  • Quizá sea verdad eso de que cuanto más daño te hace una persona más la echas de menos, es algo así como querer recomponer los trozos rompiéndote más.
  • Sabiendo que no todos los trozos quedarán como antes y que la mayoría de esos cortaran.

La producción editorial en España se recuperó en 2014, aunque cayó un 0,7%: #noticias #arte EFE

* Durante 2014 se depositaron en la Biblioteca Nacional 56.030 títulos.
* Es un 0,7% menos que en 2013, pero se ha frenado la caída.
* La literatura fue el tema más editado: una tercera parte de todo lo impreso.

En 2013 la producción editorial española sufrió el mayor descalabro de los últimos años, al perder un 19% de títulos, una situación que se ha conseguido recomponer durante 2014, aunque aún siguen siendo un 0,7% -56.030 libros- menos que el ejercicio anterior, según la estadística difundida por el INE.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado su informe sobre la producción editorial, en el que destacan, sobre otros, los datos de que los temas más editados fueron literatura (33,6%), ciencias sociales (16,1%) y ciencias aplicadas (13,7%).

Durante 2014 se depositaron en la Biblioteca Nacional (BNE) 56.030 títulos, de los que 48.755 fueron libros y 7.275 folletos, una proporción similar al año anterior, cuando fueron 56.435 títulos, de ellos 49.001 libros y 7.434 folletos. En porcentajes, el número de libros bajó un 0,5% y el de folletos se redujo en un 2,1%.

El récord, en 2008

Por años, indica la estadística del INE, entre 2005 y 2014, el año de mayor producción fue 2008, con 86.300 títulos, seguido de 2010, con 76.200; 2009, con 74.500; 2011, con 74.200; 2007, con 72.900; 2012, con 69.700; 2006, con 66.300 y 2005, con 63.600.

El INE precisa, que desde la entrada en vigor en 2012 de la ley de Depósito Legal, la estadística recoge las publicaciones editadas en España independientemente de dónde hayan sido impresas, mientras que hasta 2011 se referían las impresas en España.

Como en años anteriores, el tamaño más habitual de los títulos se situó entre las 101 y las 200 páginas (el 31,0% del total).

El único formato que aumentó respecto al año anterior fue el de los títulos de 501 a 1000 páginas, con un incremento del 3,7%. Por su parte, en los volúmenes más extensos (más de 1.000 páginas) se registró un descenso del 3,7%.

Del total de títulos editados en España en el año 2014, el 99,4% correspondieron a primeras ediciones y el 0,6% a reediciones.

La literatura reina

La literatura fue el tema más editado, con tres de cada 10 títulos y un aumento del 0,6% respecto al año anterior.

Las comunidades autónomas líderes en producción fueron Madrid, con un 31,19%, un 3,96% menos que el año anterior; Cataluña, con un 28,7%, un 0,04% menos; Andalucía, con un 10,94%, un 1,89% menos, y Comunidad Valenciana, con un 5,67%, un 1,61% menos.

Los títulos editados en castellano representaron el 77,7% del total; el catalán supuso el 9,3%, el gallego el 1,5%, el euskera el 1,4% y el valenciano el 1,3%.

Las publicaciones para niños, caracterizadas por su reducido número de páginas -el 63,9% de 5 a 48- supusieron el 8,1% de los títulos editados en 2014 con un aumento del 7,3% respecto a 2013.

Las publicaciones destinadas a libros de texto representaron el 3,2% de los títulos editados en 2014 y registraron un incremento del 51,3% respecto a 2013. El formato más habitual fue de 101 a 200 páginas (49,2% del total). http://dlvr.it/97BgzS

(…) Siento nostalgia de comienzo, ansiedad de comienzo. Siento necesidad de regreso, angustia por cada tramo de momentos, insistencia irracional en desmedro de mi estabilidad.

Ambición por espiar escritos. Leer esa primera palabra. Descubrir el secreto. Tres letras, una declaración azarosa, una frase hecha con la intención de ser vista; una línea que se ahoga en mi garganta. Reír con los ojos congestionados al contárselo a alguien una fría noche de soledad, dudosa suposición cuando todo estaba dicho. Siento nostalgia por retroceder, salvar con gracia los errores, recomponer el dialecto de nuestro infinito poder; siento necesidad de no sentir hastío, rechazar la inseguridad, creer en quién solías ser ante mis ojos y hoy has dejado caer sin contemplaciones.

Siento angustia por una ternura mezquina, por esa amabilidad conveniente y disfrazada; por el momento de mi propia confusión, de mi propio análisis y de mi propia conclusión devenida en sentencia.

Siento todo y nada a la vez. Un adiós tentador o un salto al vacío. Un día ajeno a mí o una pérdida absoluta de voluntad. Desprecio y adicción, un universo alterno saturado de medios pasos que inútilmente enmendar.

 “Puedes pensar que el pasado tiene algo que decirte. Puedes pensar que deberías escuchar, esforzarte por distinguir susurros, que deberías hacer lo imposible, inclinarte para escuchar la voz que murmura desde el suelo, desde los lugares muertos. Puede que pienses que ahí vas a encontrar algo, algo que comprender o a lo que encontrar un sentido. Pero yo sé la verdad. La conozco de las noches de frialdad. Sé que el pasado va a tirar de ti hacia abajo y hacia atrás, que te va a engañar con el susurro del viento y los gemidos de los árboles, que te va a impulsar a descifrar lo que no entiendes, a recomponer lo que estaba roto. No hay esperanza. El pasado no es más que un lastre. Se instala en tu interior como una piedra. Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, si sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr.”

Me miraba el espejo y no me veía, era como regar un jardín en el que ya las flores no tenían color. Estaba tan rota que ya nada me recomponía y tú decías que no tenía por qué estar así y yo te respondía que estaba bien y tu decías que me conocías. Pero como coño me ibas a conocer,como eras capaz de decir que no me querías ver así cuando lo provocabas tu con eso de que no me querías aunque con cualquier texto que te escribía llorabas.
Y lo negabas, pero yo lo veía y sabía que no era tan fácil dejar de sentir algo por mí porque aunque no me quiera, te quiero a ti y no hace falta ser muy listo para saberlo.
Y aquí estás, has vuelto a mí, podría decirte que es tarde pero joder, jamás me cansaría de ti.
Te odio.
Te amo.
Y no se que duele más pero,
quedate,
por favor,
que no quiero volver a sentir esa soledad rodeada de gente,
que me niego volver a romperme en pedazos,
que no quiero que te vayas.

Te diré algo
que quizá no sabes:
eres causa y efecto,
el principio
el final
de todo lo perfecto.

Me descompones
y me recompones
cuando me follas
cuando me haces el amor
sin cavilaciones,
cuando me miras
convirtiéndome en el objeto
de tus pasiones.

Que nunca cupo tanto en mí
antes de ti
nunca hubo
una primera persona del plural
tan clara
ni tan pura
como la nuestra.

Tus ojos,
tus manos
tu cuerpo,
hacen de ti
el lugar perfecto.
Cada vez que te siento
lo daría todo por poder parar
el tiempo.

Te diré, mi amor
que el llamarte bonita
resulta redundante,
que me hace feliz
ser feliz
contigo.

—  Marina Gama Cocolina
-1-

Si una imagen tuviera que acudir en modo de profecía a nosotros como su forma futura, esa imagen sería la de la gran contradicción del mundo como una coexistencia en el mismo plano de un cementerio y un parque de atracciones. Nosotros, los que visitamos ciertos lugares y rehusamos el término turista (por su semejanza entre ese término y el voyeur sexual), podemos ver que el mundo es ahora un montón de cadáveres apilados en la tierra y los ecos de una música de atracción de feria. El problema de esta gran contradicción se puede formular en términos directos: hoy no es posible recomponer en el sujeto una continuidad entre su historia pasada, su presente y su futuro. Como pequeños granos de arena de una historia general, los cuerpos de los cadáveres son enterrados, pero con honras fúnebres. Esperando que estas honras fúnebres puedan satisfacer el ansia de revancha de los muertos. A la vez, el componente trágico, no de tristeza, ha sido sustituido por la risa y la diversión. Quizá en esta contradicción radique el problema de toda esquizofrenia: el alejamiento total del individuo y la búsqueda de relaciones lógicas que lo dominen en el mundo, porque este mundo da risa.

La mirada que puedo desear cada noche no es de unos ojos ajenos.

Busco la tuya, esa mirada que me hace estallar el corazón en mil pedazos, lo recompone a la vez y le añade un toque floral liloso que solo tú sabes darme. El de tu amor.

Tú mirada.

—  Anna
¿Por qué no fui una mujer de fe?

Normalmente, los seres humanos confeccionamos explicaciones sobrenaturales a las cosas que exceden nuestra comprensión. Soné a mis últimas lecturas de la maestría, ciertamente, pero sin verme muy académica, creo que esta afirmación tiene su rango de verdad comprobable. Cuando algo no tiene mucho sentido pensamos que existe un dios, un destino o una fuerza de la naturaleza que se encargue de recomponer las cosas y virarlas otra vez a nuestro favor. 

Y pensaba en las contradicciones que siempre existieron en mi mundo respecto a este tema. ¿En qué estribará que una persona desarrolle o no altos niveles de creencia en algo superior para paliar los dolores cotidianos? Yo siempre fui niña de colegio católico y lo fui porque a mi madre le parecía que de algún lado me tenían que inculcar la fe;  y lo pongo así porque no considero que mi familia haya hecho el gran esfuerzo por integrarse a la comunidad religiosa, salvo en lo estrictamente necesario. Claro que rezaban, que pedían siempre por que las cosas ocurrieran o no, pero tampoco fueron nunca de veladoras encendidas y misa los domingos.

A veces veo a mis ex compañeros y compañeras de colegio, comprometidos ampliamente con un proyecto de fe inmenso, convencidos de que la salvación existe, de que la bondad a través de Dios puede solucionar y mover lo que sea. Y está bien. De hecho no tengo absolutamente nada en contra de ese hecho. 

El problema aquí soy yo aparentemente. A veces pienso que tal vez, podría tener más confianza en la vida si hubiera logrado generar una fe pura y dura. Si tal vez alguien me hubiera llevado de la mano y me hubiera convencido, así como creo en el conocimiento y creo en la ciencia, de que creer en algo superior que tiene un plan destinado y que me hará las cosas más sencillas aunque parezca lo contrario en ocasiones. 

Me cuestiono mucho si podría pensar menos en los problemas y vivir más relajada habiéndole depositado toda mi confianza a quien tiene marcado ya mi camino desde el inicio. No puedo negar que he llegado a recurrir a esas fuerzas cuando tengo mucha desesperación, que sí he creído en esporádicos momentos de mi vida, pero me queda claro que lo mío no es la fe ciega y que no sé si algún día eso me cobrará algún tipo de factura. 

Y aumentándole a esta crisis personal, que tiene más que ver con que mi familia es rara religiosamente hablando, volteo a mi alrededor y encuentro manifestaciones todos los días de falsas posturas, ritos malentendidos y acciones tan concretas y tan dañinas, que no puedo evitar sentir decepción. 

¿Por qué sí debes ir a la iglesia a escuchar un sermón y salir a insultar a quien se atravesó en tu camino, abandonar a un perro en la calle, golpear o insultar a una mujer, buscar siempre ser superior a los otros? 

La religión y la fe son temas que en verdad pienso, ni siquiera debería tocar públicamente. No creo que pueda poner en palabras lo que me pasa por la cabeza y cómo me puede generar problemas no entender la posibilidad de la creencia por encima de la falta de empatía en la humanidad. Tampoco porque no he valorado con detenimiento si es que a algo le he llegado a tener fe. 

Bien dicen que ni de política ni de religión debería uno hacer plática de sobremesa…