Una de las peores ilusiones que tenemos es pensar que las emociones negativas son un resultado de las circunstancias, cuando en realidad todas las emociones negativas están en nosotros, dentro de nosotros. Este es un punto muy importante. Siempre pensamos que nuestras emociones negativas se producen por culpa de otras personas o por culpa de las circunstancias, pero ninguna emoción negativa puede ser producido por causas externas -si nosotros no queremos. Tenemos emociones negativas porque las permitimos, las justificamos, las atribuimos a causas externas, y de esta manera no luchamos con ellas.
—  P. D. Ouspensky
Si estoy segura de algo es de que jamás me volveré a enamorar de alguien como me enamoré de ti, nunca volveré a sentir algo tan sincero, tan apasionado, tan tierno, tan alocado. Nunca volveré a dar todo de mi por algo ni mucho menos por alguien… Nunca amaré a alguien como te amo y te amaré a ti.
—  …
Vivir (Ernest Hemingway)

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que
únicamente fracaso cuando no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta
que me di cuenta que de todos modos opinan.

Temía me rechazaran, hasta que entendí
que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que
éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final,
sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta
que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que
comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que
es sólo mi proyección mental y ya
no puede herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta
que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que
aún la mariposa más hermosa necesitaba
pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y
si nos sentimos desfallecer
no olvidemos que al final siempre hay algo más.

Hay que vivir plenamente porque la vida pasa pronto.