realemnte

MINI FIC WIGETTA


- Vegetta mírame.

- No puedo hacerlo.- llevaba media hora tirado en el suelo, acurrucado en sus piernas, sollozando y balbuceando cosas sin sentido. No entendía que le pasaba, escuché su grito y cuando llegué a la habitación ya estaba así.

- Si no me cuentas lo que te pasa no puedo ayudarte.

- Vete.- suspiré nuevamente y me senté en frente de el, llevaba de pié desde que había llegado a la habitación y ya me sentía cansado por la posición.

- No lo haré, no pienso dejarte así. Somos amigos y los amigos se ayudan entre si, recuerdas?- no me contestó, se acurrucó todavía más y su llanto ahora era más fuerte.

- Willy por favor, dejame solo, no podrás ayudarme.

- Si no me cuentas que te pasa, dificilmente podré hacerlo.- no decía nada, no se movía. Había pasado otra media hora y empezaba a cansarme pero no podía irme sin más. Aunque renegara de mi ayuda, se la daría igualmente. Me levanté nuevamente del suelo, iba a salir un momento al baño a por una toalla húmeda para que pudiese limpiarse la cara pero no pude.

- Me habías dicho que no te irías.- dijo entre sollozos. Era como un niño pequeño. Estaba decidido a chantajearle aunque fuese cruel.

-Llevo una hora mirando como lloras, intento hablar contigo y tu me evitas, no saco nada productivo si tú te comportas tan infantilmente.

- Por favor, quédate.

- Me vas a contar lo que te pasa?

- No puedo…- suspiré y fuí decidido a la puerta, a punto estuve de salir si no fuese porque una mano agarró firmemente mi brazo.

- Vegetta…

- Te lo diré, pero no te vayas, no te vayas cuando te lo diga, no te enfades ni dejes que nos separemos, por favor.- cansado por la espera, pero gratificado por los resultados, asentí.- ven.- tiró de mi brazo llevandome de nuevo al fondo de la habitación. Soltó su agarre y se recostó en la cama, con la espalda apoyada en la cabecera de esta. Imité su acción, quedando en la misma posición que el.

- Que te pasa?

- Recuerdas cuando te conté que estaba enamorado de una persona muy especial para mí?

- Sí.

- He soñado con ella, o más bien he tenido una pesadilla

- Y que hay de malo en eso?

- Le contaba lo que sentía y ella se reía de mí, me insultaba y me denigraba. Luego siemplemente se alejaba y no pude recuperar el contacto con esa persona.- noté como sus ojos nuevamente se llenaban de lágrimas y sus sollozos se hicieron nuevamente presentes. Me limité a pasar un brazo por encima de su hombro y simular un abrazo, acariciandole el mismo en un intento en vano por tranquilizarle.

- No pienses más en eso, seguro que esa persona también te quiere y nunca te dejaría de lado.

- El problema es ese, que no sé si ella me quiere a mí, no sé si soy correspondido.

- Y por qué no se lo preguntas?

- Ojalá fuera tan fácil…- cerré los ojos y me hundí en mis pensamientos, ¿cómo una persona puede afectar tanto, a estos niveles a otra? Un peso extra en mi hombro me sacó de ellos, Vegetta se había quedado dormido y no es de extrañar. Después de la llorera y todos los sentimientos acumulados, a cualquiera le pasaría. Le acosté lentamente en la cama para no despertarle y me fuí a mi habitación, era un mar de sensaciones y preguntas. Ver a uno de mis mejores amigos en ese estado te llena de rabia e impotencia, el saber que quizá no le puedas ayudar te desalienta. Me tumbé en la cama y agarré el móvil, ni si quiera lo desbloqueé, me quedé mirando a la pantalla en negro ni se sabe cuanto. Cuando me quise dar cuenta un atardecer se dejaba ver por los grandes ventanales de mi habitación. Desde cuando las horas pasan tan rápido? Ni si quiera había grabado los videos para mañana, que desastre. Me levanté por fín y me dirijí esta vez a la cocina. Supuse que Vegetta o seguía dormido, o ya se había despertado y se puso a grabar. Saqué un poco de embutido de la nevera y cogí dos rebanadas de pan de la bolsa para hacerme un simple sandwich, con el numerito de la tarde se me había quitado casi el hambre. _______________________________ Debían ser las dos de la mañana, un golpe me había despertado. Me levanté, medio adormilado y salí de la habitación. Me fuí a la otra punta de la casa pero no veía nada. Me dí cuenta de que la luz de la habitación de grabación de Vegetta estaba encendida. Me asomé ya que la puerta no estaba cerrada, estaba con la cabeza totalmente apoyada encima del teclado, agarrandose de los pelos, está muy frustrado.

- Vegetta.- llamé su atención.

- Pasa.- entré en la habitación y cogí una silla que tenía allí de repuesto.

- Sigues igual macho?

- Te he despertado?

- Yo pregunté primero.

- Sí, desgraciadamente sigo igual, igual de jodido.- solté otro suspiro y bajé la cabeza, odiaba verle así.

- Ahora contestame tú a mí.

- Sí, me has despertado pero da igual.

- Lo siento.- hice un gesto con la mano, restandole importancia a la situación. Quería aclarar mis dudas.

- Quien es?

- No puedo decirtelo.

- Por qué? A caso no confías lo suficiente en mí?

- No es eso, no quiero que nuestra amistad se rompa.

- No se va a romper, sea quien sea quien te tenga tan jodido necesito saberlo. Intentaré ser comprensivo.

- Te lo diré, pero dame tiempo.

- Está bien. Como de importante es realemnte para tí?

- Se resume en todo mi mundo, llevo demasiado tiempo enamorado de esa persona y tiene mi vida patas arriba.- inconscientemente sonreí por lo cursi que había sonado eso.- que te hace tanta gracia?

- Te tiene calado, se nota que la quieres.- hizo una mueca, intentando simular una sonrisa.

- Oye Vegetta.

- Dime.

- Tienes miedo de que te judgue?

- A que te refieres?

- Te gusta un chico y tienes miedo de que te rechace por eso?- le miré fijo, el no decía nada y mantenía la mirada fija en sus manos. Acababa de decubrir algo más.- Que te guste un chico no va a hacer que nuestra amistad se rompa, sigues siendo el mismo parguelita que no hace nada a derechas.- sonrió, por fín despues de tanto tiempo le había visto sonreir.- Vaya vaya, pero que tenemos aquí. Pero si don Samuel tiene dientes.

- Callate pringao.- me empujó y los dos reímos, algo era algo.

WENAS! esto se me ha ocurrido de la nada. No sé si gustará pero yo con el telefono a las tres de la mañana soy peligrosa, hubo un problema con los diálogos y en vez de ponerme automatico el comando <.p.> lo tuve que poner yo en todos xDD espero que os guste, un abrazote. Por cierto, si veo que os gusta subiré la segunda parte.

XOXO♥

</.p.>
cobardia v/s valentia

y cada dia me pregunto si acaso pronuncias mi nombre, si es que acaso me buscas entre la multitud, si es que acaso te acuerdas de mi… pero se que no es asi, se que eres cobarde, que nunca te tendras la valentia de romper tu calida y comoda burbuja para poder atravesar tu orgullo y poder pensar en mi, para hablar o para lo que sea, eres cobarde, cobarde, cobarde y ya me estoy aburriendo de pensar en ti.

estupido corazon, mente y cuerpo, como los detesto por no ser capaz de dejar a ir a cobardia y poder concentrarme en aquellos que realemnte son valiente y que merecen mi atencion.

A ver... Ya lei lo de la novia de Mangel y si, si se paso mucho con lo de insultar. Pero lo que realemnte importa es la felicidad de Mangel, se supone que ustedes quieren verlo feliz no, pues dejenlo, el nos ha sacado muchas sonrisas hay que devolverle algo a cambio ¿No? Hay que dejarlo ser feliz demosle apoyo no miserias