quisi

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When the sib calls dibs on all the quisies’ tarots but you still wanna design cards so you decide to collaborate on them instead.

Some upcoming Tarot cards that me and my sister, @juls-art, will be working on together. Stay tuned for more!

NOTHING IS BETTER THAN A FOOTBALL FIELD - ONE SHOT

Sumario: 

Louis cree que Harry es bonito.

Harry cree que Louis es bonito.

Miradas furtivas bastan para que ambos lo sepan. 

Nota: Este One Shot es mío. Agradecería que no lo tomes, así que si lo haces, obtendrás una sanción por parte de los derechos de autor. 

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Cuando Harry le conoce por primera vez, se enamora de él. De sus grandes y maravillosos ojos azules, de su encantadora sonrisa y de su adorable humor. Harry tiene 14 y Louis 23.

“Tú debes ser Harry.” Sonríe Louis y Harry se emociona aquella primera vez que le conoce. Su hermano, Mitch, decide invitar a su amigo Louis a comer pizza y algunas patatas fritas.

Harry nunca había sentido algo como aquello. Con chicas. Pero con un chico no. Y Harry puede ser torpe, pero sabe perfectamente que Louis es un hombre. Las semanas pasan, y Louis pasa demasiado tiempo en su casa, precisamente en la sala. En compañía de su hermano Mitch, porque ellos han sido amigos desde que tenían 8, y ahora deben estudiar y planear la fiesta de graduación. Mitch es el jefe de la clase, y debe hacerlo.

Harry trata de no entrometerse en los asuntos de su hermano –incluyendo a Louis como uno de ellos – pero es un poco demasiado inevitable no pensar en los bonito que es el amigo de su hermano, y en lo bonito que es su cabello cuando lo coloca de ese lado de la frente. Harry los observa desde la isla de la cocina, mirando cada uno de los movimientos de Louis. Desde la forma en la que sujeta su teléfono móvil, hasta como las patatas se deslizan entre sus dedos a su boca.

Harry escribe en su libreta de tareas el nombre de Louis, ni siquiera está realizando su ensayo acerca de “El guardián entre el centeno”. Corazones y flores rodean las letras enmarcadas con tinta color azul. Louis. Un nombre sumamente perfecto y lindo, para alguien lindo como Louis.

Mitch riñe con Louis. Grita acerca de cuan estresado se encuentra y que tan mal serán los exámenes finales.

“Todo esto es una mierda. Una mierda complicada, Louis.” Dice Mitch, y Louis asiente. Despega la pantalla de su teléfono móvil.

“Si, vaya que lo es.” Y Louis puede ver al hermano pequeño de Mitch, en la isla de la cocina, mientras escribe. Y Louis cree que su cabello es bonito. Que Harry es bonito.

Harry no mira en dirección a Louis. Demasiado concentrado escribiendo el nombre del chico, así que ojos azules no encuentran ojos verdes.

**

Las semanas siguientes son una tortura para Harry. Louis ha decidido hacer algunos cambios en su rutina. De ahora en adelante, entrenará por la tarde. Y solamente estudiará con Mitch en los tiempos libres en la Universidad. No más tardes en la casa de Mitch. No más ver a Louis por las tardes.

“Uhm. ¿Mitch?” Murmura quedamente Harry. Su hermano se encuentra jugando un videojuego nuevo.

“¿Qué sucede Harry?” Contesta un poco molesto. Mitch odia que le interrumpan mientras juega. Desconecta el mando y mira en dirección a su hermano pequeño, ubicado en el umbral de la puerta de su habitación.

“Y-yo. Uhm, ¿Louis no vendrá esta tarde?” La voz de Harry es casi un murmullo. Repleto de vergüenza.

Mitch le dirige una mirada de asombro. Las piernas de Harry planean huir. Ahora.

“¿Qué hay con eso? ¿Necesitabas algo de él?”

Harry niega pero un suspiro se cuela por su boca.

“N-no. Todo está bien. So-solo es un poco extraño no verle aquí.” Aclara Harry y Mitch vuelve a su videojuego.

Harry se siente mal por no poder saber acerca de Louis.

La madre de Harry y Mitch, habla durante la cena. Y gracias a Dios, Louis es su tema de conversación.

“¿Qué sucedió con Lou, Mitch?” Dice su madre y Harry se interesa de sobremanera. Levanta la vista de la mesa, y mira en dirección a su hermano.

Mitch mastica y sencillamente es muy lento. Harry quiere saber. Necesita saber que sucede con Louis.

“Debe entrenar por la tarde. El partido más importante ya viene.” Contesta Mitch. “Además, casi hemos terminado las evaluaciones. No veo porque Louis debería seguir aquí cada día.”

Eso molesta a Harry. No, no lo hace. Lo hiere. Porque sabe que si Mitch dice eso, es porque es cierto. Ellos han sido mejores amigos y tal vez, Louis ya no necesite pasar las tardes allí. La cena termina con un par de noticias de su padre. Y eso es todo.

Harry se siente triste.

Harry se siente mal por no ver a Louis.

**

Harry vuelve a casa cada tarde con la esperanza de ver a Louis. Sentado en la alfombra de la sala, mientras come patatas y juega videojuegos.

Pero no ocurre. Y Harry cada vez tiene menos esperanza.

El tiempo pasa, y cada vez se acerca más la temporada de football. Y esa será su oportunidad para ver a Louis. Para observarlo correr por el campo. Vistiendo su uniforme, con un número 28 en la espalda.

Harry cuenta los días.

**

Una tarde, mientras Harry vuelve del colegio, camina por el pórtico y escucha risas. Risas agudas. Y él podría jurar que pertenecen a Louis. Pero eso es ridículo, porque Louis no ha vuelto en semanas.

Gira la perilla de la puerta del frente y una vocecilla lo recibe.

“Muere hijo de puta”

Y Harry sabe que un pasatiempo favorito de Louis es maldecir.

Camina dentro de la casa, y Louis está sentado en la alfombra de la sala. Con el mando de la consola y Mitch a su lado. Riendo, mientras come patatas.

Que Cristo ayude a Harry.

Louis viste su uniforme de football. Color rojo. Y entonces, Harry le mira. Y Louis también.

Louis sonríe.

“¡Lou!” Grita Harry. Emoción desbordando en su voz. Louis sonríe y se levanta de la alfombra. Mitch pausa el juego y una sonrisa se planta en su rostro.

“¿Lou?”

Harry se avergüenza. Y esconde sus mejillas de Louis. Pero Louis camina hasta situarse frente a él. Harry no puede respirar. Probablemente sus manos tiemblen. Al igual que su voz.

Louis rodea a Harry en sus brazos. Y Harry levanta la vista.

“Yo también te extrañé, Hazz.” Susurra Louis contra los rizos de Harry.

Ese es el momento por el que Harry ha esperado toda su vida. Su cabeza está contra su pecho. Harry siente latir el corazón de Louis, y él podría jurar que palpita demasiado rápido. Inhala su perfume. Louis debería estar situado en la sala principal de un museo. Harry cree que es muy hermoso. Con esos pantaloncillos cortos y los ojos azules.

**

Mitch les dirige algunas miradas extrañas. Pero minutos después, Harry menciona que necesita estudiar un poco, así que lo hará en la isla de la cocina, como cada tarde. Louis sonríe y Harry muestra sus bonitos hoyuelos.

Hermosos ante los ojos de Louis.

Louis y Mitch continúan con su juego de video, pero Harry le dirige miradas furtivas. Casi secretas, y silenciosas, pero Louis lo sabe. Sabe que le mira con atención.

Louis le responde preguntas secretas con la mirada. Azul y verde se encuentran.

Louis asiente a todo lo que Mitch dice, tratando de pasar desapercibido con las miradas hacia Harry. De un momento a otro, Mitch termina el videojuego, y Louis centra su atención en él.

Preguntas banales y estúpidas salen de la boca de Mitch. El entrenamiento, la universidad, sus padres y las vacaciones, hasta que Mitch dice algo acerca de una chica. Y Harry coloca su atención en esa charla.

“Si, bueno. Sabes lo complicado que es invitar a salir a Georgia, pero estoy seguro que aceptará.” Dice Mitch, y Louis asiente. Sin prestar un poco de atención realmente. “¿Qué hay sobe ti?”

“Y-yo, uhm, no tengo una pareja aún.”

“Estas de broma, ¿no?” Louis mira a Harry fijamente, sentado en la isla de la cocina. Harry se sonroja y Louis muerde sus labios.

“No. Claro que no. No me interesa salir con alguien ahora.” Louis dice, y Harry agacha la mirada. Se siente decepcionado. Absolutamente mal. Louis continúa mirándolo. “Al menos no con alguien de la universidad.”

**

Las tardes vuelven a ser lo que eran antes. Más o menos.

Mitch y Louis sobre la alfombra hablando mientras Harry mira a Louis, con la diferencia de que ahora, Louis también mira a Harry.

Harry se alegra profundamente de eso. Cada noche piensa en lo sucedido por la tarde. En lo maravillosos que son los ojos de Louis, y en cuan lindo es su cabello.

Pero la mejor parte llega cuando Louis viste su uniforme cada tarde.

Louis lo había descubierto. Desde aquella tarde, en la que abrazó a Harry. El chico no podía dejar de mirar su uniforme. Y eso le bastó a Louis para llevarlo cada tarde, sin siquiera cambiarse al salir del entrenamiento.

Louis sabe que eso no es correcto. Harry es el hermano menor de su mejor amigo. Y es un chico de 14 años. No debería seguir con ese juego. Pero Louis nunca podría negarse a Harry.

**

Una tarde, como de costumbre, Mitch y Louis juegan videojuegos, mientras beben soda y comen patatas. Pero Mitch espera a que Harry desaparezca de la cocina para detener el juego y mirar a Louis.

“¿Qué?” Louis no sabe que sucede, pero Mitch solo niega.

“Deberías terminar con esta mierda, Louis.” Escupe Mitch, y Louis no sabe a qué se refiere. “Con Harry. Sé lo que haces.”

“N-no. Eso no es cierto.” Aclara Louis.

“Louis, no soy un imbécil. Cada tarde juegas aquí, mientras yo hablo y tú te jodes a mi hermano con la mirada. Joder.” Mitch se muestra molesto. Pero Louis no está dispuesto a darle la razón.

Niega repetidamente con la cabeza.

“Esa mierda te funciona con la zorras de la universidad, pero conmigo no. Ni con Harry, así que. No lo hagas con él.” Mitch da por terminada la conversación.

**

Louis se nota distante con Harry, incluso con Mitch. Cada tarde se encuentran en la sala, jugando un videojuego, y teniendo algunas conversaciones casuales, mientras que Harry escribe en su libreta de tareas, observando todo desde la isla de la cocina.

El nombre de Louis siempre se hace presente en sus anotaciones. En una esquina del papel, o en una hoja dedicada completa y solo para Louis y su maravilloso nombre.

Louis mira a Harry por instantes, Harry le mira de vuelta y todo es amor en secreto, pero Mitch descubre a Louis y Louis solo baja la cabeza y se avergüenza, ante una mirada de reproche por parte de Mitch.

“Ya. Déjalo Louis.” Murmura Mitch quedamente cada vez que le descubre. Y Mitch quisiera echarle de casa por hacer eso con su hermano pequeño. Pero no puede, Louis es su amigo y Harry no parece molesto con aquella actitud, así que solo trata de mantener las cosas estables entre ambos.

**

Un par de días antes del partido, Harry vuelve a casa un poco más temprano de lo usual. Y camina por el pórtico cuando descubre a Louis Tomlinson, al jodido Louis Tomlinson amigo de su hermano, su sueño húmedo durante semanas, dando leves toques a la puerta de entrada.

Sagrada Mierda. Que Dios ayude a Harry. 

“Uhm. ¿H-hola?” Tartamudea Harry. Louis le encara con una sonrisa. Porque reconoce aquella voz ronca para un chico de solo 14 años.

“¡Harry!” Voz aguda contesta y Harry nota que Louis lleva su uniforme de football. Y solo eso. Nada más.

“¿M-mitch?”

“Realmente no. Pero, me gustaría esperarle dentro, ¿ya sabes?” Harry está en un estado catatónico. Silencio absoluto. Louis le mira con un ligero movimiento de cabeza.

“Si. Seguro.” Harry reacciona y busca dentro de sus bolsillos el par de llaves. Tintinean en sus manos, y se deslizan fuera, en dirección al suelo. Louis observa detenidamente eso. Harry se coloca rápidamente en cuclillas, pero Louis es más rápido y las coge, llevándolas directo a la mano de Harry. Y Harry podría morir, justo ahí. Un leve roce por parte de Louis basta para Harry.

Louis le dirige una sonrisa pura y limpia.

Harry le invita a entrar y el chico mayor no accede hasta que Harry lo hace primero. Un par de segundos bastan para que Louis tenga contra la pared al chico de rizos, un pequeño gemido sale de los labios de Harry. Louis le mira, acaricia sus mejillas, con hoyuelos bonitos en ellas y Harry cree morir.

“No tienes una puta idea de cuánto necesito hacer esto.” Murmura Louis contra el cuello del chico. Labios húmedos, lengua y dientes rozando la sensible piel de su cuello.

“Dios.” Articula Harry. Se aventura a tomar a Louis por los hombros.

“Vamos Harold. Dime que tan mal quieres esto.” Implora el chico Tomlinson entre jadeos. Jodida mierda, Harry no puede negarse a eso. No cuando Louis le ha llamado Harold.

Suspiros profundos salen desde su diafragma hasta chocar con el aliento del chico. Sujeta entre sus dedos los rizos color café. Maldita sea, eso es la gloria. “Dímelo y te lo daré.”

Harry es un chico de 14 años, con hormonas extrañas recorriendo su cuerpo. Descubriendo el mundo, un ligero toque basta para ponerlo alerta y coger a Louis de la mano. Llevándole escaleras arriba.

Harry es despojado de su camiseta, mientras Louis recorre su pecho con las palmas. Recibiendo la boca de Harry. Pronto, el jersey y los shorts de Louis son lanzados al suelo.

**

Louis hace el amor con Harry. Harry tiene su primera vez con el chico que ama.

**

Louis decide hacer oficial su relación durante el partido. Importándole una mierda todo. Su futuro en el football incluso. Pero el ama a Harry y Harry le ama de vuelta, así que nada importa.

Louis sale al campo con una sonrisa, mirando cada instante a las gradas, justo donde sus padres y la familia de Harry le apoyan. Una sonrisa con hoyuelos basta para animar a Louis a patear algunos traseros en el campo, y el juego comienza, entre gritos y vitoreo de los aficionados.

Harry viste el mismo jersey que Louis. Con el número 28. Y con el apellido Tomlinson.

Louis anota un gol en el primer tiempo, pero los visitantes anotan dos de vuelta y el juego se torna peligroso en el inicio del segundo tiempo, Harry anima a Louis con gritos y besos discretos, pero no funcionan cuando un jugador golpea a Louis en la rodilla, Harry corre un par de gradas abajo, y quiere entrar al campo y coger a Louis entre sus brazos, acariciarle las mejillas y susurrarle que estará bien. Y tal vez, golpear al otro jugador, eso sería grandioso.

Pero sabe que Louis no quiere eso. Además no es como si pudiera entrar al campo. Louis quiere hacerlo público al finalizar el partido.

El árbitro sugiere que Louis abandone el campo, pero Louis no cede y minutos después vuelve al campo, sin una amonestación para el otro jugador. Harry se molesta pero no puede hacer algo al  respecto. Louis corre, roba el balón y cuando lanza contra el portero contrario, anota un segundo gol.

Harry estalla en gritos y aplausos para su novio, la felicidad abruma a Louis y corre hasta situarse frente a las gradas de Harry, sus manos forman un corazón y Harry sonríe. Los aficionados celebran el gol de Louis y Mitch mira a Louis en el campo, mira su sonrisa y encuentra la mirada de Louis, mirando a su hermano Harry. Mitch sonríe y esa sonrisa basta para rodear a Harry en un abrazo.

“Deberías besas a tu chico.” Ríe Mitch y Harry se sonroja.

Pero Harry decide hacerlo. Camina gradas abajo y evita a los aficionados ebrios, corre hasta llegar a la última grada, de un salto atraviesa la valla y Louis le mira con sorpresa. Harry corre por el campo, hasta situarse frente al número 28. Louis sonríe.

“¿Qué haces aquí, Hazz?” Murmura quedamente. Harry se acerca hasta su oído. Y rodea la cadera de Louis con sus brazos.

“Besando a mi novio.” Un beso. Un beso bastó para que Louis le cogiera por el cuello y le besara de vuelta. Louis se aleja un poco y murmura contra los labios de Harry.

“Lo estuve esperando desde el primer gol.”

Esa noche, el equipo de Louis no ganó el partido. Los visitantes anotaron un par de goles en el último minuto, pero a Louis no le importó, porque él había ganado a Hazza.