quicio

Periodistas asesinados y contrafactuales pendejos

Difícilmente me enojo en una discusión, he aprendido que nadie es estúpido (y que en una de esas es uno mismo) y que todo argumento debe oírse aunque sea chocante. Sin embargo, hay casos en los que mis principios se ven rebasados. El asesinato de los periodistas es uno de esos casos. 

Después de varios años trabajando diariamente con la violencia contra la prensa, me cuesta trabajo pensar que se puede ser insensible o de plano idiota. En estos días, en una mesa, una persona me reclamaba la ligereza con que “ustedes los activistas se atreven a decir que Javier Duarte tiene la culpa, son unos irresponsables”. El sujeto continuó con lo que otro amigo llamó un contrafactual pendejo, el siguiente: “si a Duarte le molestara tanto la prensa, a ver, ¿por qué no mató a Aristegui en lugar de a un pinche fotógrafo?”. Evidentemente me sacó de quicio y acabé gritándole y de malas. 

Lo cierto es que la anécdota es ilustrativa por al menos tres razones:

1.- Pese a las decenas de periodistas asesinados, no hemos ganado una batalla cultural básica: la apropiación del valor del periodista en la sociedad. Esto se puede entender por los procesos políticos de la historia reciente: los periodistas tradicionalmente han colaborado con el gobierno; salvo algunas figuras como Julio Scherer o Vicente Leñero, en realidad nuestro periodistas independientes son una novedad: Aristegui, Moreno, Camarena, Lizárraga, Turati, Osorno, etc, forman parte de un esfuerzo que todavía es incipiente para instalarse en la psique de la mayoría. Como prueba, el gobernador de Morelos revela las prácticas periodísticas en su estado con el siguiente mensaje: 

Las plumas a modo solo basta que estén en la nomina para que aplaudan como focas. Cuando no hay nomina fabrican todos los días calumnias

El proceso de una transición democrática de la prensa pinta para largo, en los estados las peores prácticas del gobierno censor siguen vigentes.


2.- El asunto periodismo-activismo sigue siendo un tema no resuelto. Yo lo he pensado de la siguiente forma: a) los activistas, tenemos que ser duros, informados pero con la posición más radical, estratégicamente conviene tenerla para poder obtener al menos una parte de nuestras consignas o posicionar alguno de nuestros señalamientos; b) periodistas, su razón de ser es desconfiar de la versión oficial, y su oficio radica en tener más información que adjetivos (pista: esa información no se encuentra en los comunicados de ninguna dependencia); y c)periodistas-activistas-periodistas, cuando matan a un periodista, los periodistas deben, por principio y ética, convertirse en activistas de esa causa, no entiendo la incapacidad de pensar que el siguiente puede ser uno mismo, en este caso se debe balancear la información pura y dura pero con la aguda exigencia (por la mera supervivencia) de que el motivo 1 de cualquier pesquisa judicial debe ser el vínculo con el ejercicio periodístico. Sí, los medios pueden y deben exigir a las autoridades resultados concretos.

3.- El contrafactual pendejo tiene su razón de ser, ¿cuál es? Depende del caso, por lo general diría que se trata de la herencia de una vieja tradición jurídica, la probatio diabolica, que exigía al culpable una prueba a favor de la no participación en el delito. Esa forma de argumentar sigue siendo muy común y es otra batalla cultural a pelear.

Por último, insistir en que Duarte tiene una responsabilidad en este caso y en otros, no es una exageración. Si lo que conocemos es: 13 periodistas asesinados, ningún condenado por los delitos, dos casos en donde los testigos han dado su confesión por medio de un delito de Estado, la tortura; un récord en el gasto en publicidad oficial a medios locales para silenciarlos, amenazas públicas reiteradas del gobernador, 37 periodistas desplazados de Veracruz… No sé, me suena a una irresponsabilidad defender que como-no-se-puede-probar-que-él-no-los-mató entonces debemos callarnos. Solución: no se dejen llevar por los diabólicos contrafactuales pendejos.

Semana 8 de 52: Fisting de verdades (de las mías).

He revisado lo que sea que voy escribiendo aquí y he de decir que últimamente (2 semanas, me río de este últimamente) estaba acercándome a derroteros más poéticos, si se me permite el uso de la palabra. Hasta tenía algo así preparado para hoy. Pero también he echado un ojo a las primeras entradas y, cojón-de-mico, la libertad para publicar lo que quiera es algo que venía en la propia idea de empezar este “blog challenge”. Y con esto dicho, voy a escribir LOQUESEA y a pelo.

Bien, siempre he tenido la idea de que, salvando extremos, las personas pueden clasificarse (lo cual ya es una idea harto estúpida) según cuál sea su posición respecto a la popular pregunta: “¿el fin justifica los medios?”.

Normalmente no tengo esta clase de ideas, mi metafísica está atrofiada, no me planteo estas cosas. De hecho, hasta hace escasas horas creía tener clara mi respuesta. “No, el fin no justifica los medios. No, mi moral es impecable." 

Pero, cosas del destino, viene alguien y te dice que eso que haces está mal. Y te das cuenta de que sí. Y te das cuenta de que, en realidad, no te importa. 

Si una situación es injusta ¿luchas para cambiarla? ¿la aceptas sin más y esperas que tu esfuerzo lo compense? ¿o te adaptas para salir lo mejor parado posible? Las personas mejor situadas en este mundo no suelen ser las mejor preparadas, no.

Resumiendo un poco: "Soy un trampas”. Y a ojos de algunas conciencias límpidas y relucientes eso está mal. El motivo ulterior y máximo es que perjudica otra gente. Gente que rara vez se preocupará por mí. 

Los humanos somos trampas. Desde la antigüedad, el que domina con mano de hierro, siendo injusto con el resto, es rara vez aguillotinado. Las trampas no te van a poner una corona, está claro, pero tampoco te la van a quitar. Así que, sinceramente, si una persona tiene la oportunidad de ser ligeramente mala, para obtener una ligera ventaja, sobre un resto de chusma adormilada, es ésta la que acabará bien posicionada. No son los listos los que triunfan, son los listillos. Y el tiempo no pone a cada uno en su lugar. No hay destino. Están nuestras acciones, nuestras oportunidades y nada más.

Es casi biológico. Es una forma fría de ver las cosas pero, energéticamente, es rentable la trampa. Un mismo o mejor resultado con la misma energía (o menos) invertida es un proceso que se ve favorecido. Es entropía y es algo grabado en nuestros genes (Dawkins, sal de mi cabeza). 

Después de esta sarta de ideas sin sentido que solo estoy pillando yo, sinceramente, me gustaría decir que, si lees esto y te das cuenta de que quizás tu moral, al igual que la mía, es cuestionable y que tu sentido de la ética está más que en entredicho… ¿nos tomamos algo?

¿Cómo no sentir repulsión?

En el programa Killer Karaoke, a una mujer la hicieron caminar sobre una plataforma con distintos agujeros que contenían diversas cosas popularmente caracterizadas como “desagradables” (cangrejos de mar, escorpiones, cucarachas, etc.). El primer agujero, y el que me tiene más indignado -los demás también me indignan, pero éste me sacó de mis casillas-, contenía pedazos de pescado flotando en sangre. Y era de verdad, eh.

 Claro, pongan eso en la tele y no hay problema, está totalmente perfecto, ¿no? :) Si fueran pedazos de niños flotando en su propia sangre, ya no sería permitido en la televisión, ¿verdad? ¡Qué pena! ): 

 

“Hipocresía” es una palabra que se queda corta. Estoy harto de ver este tipo de hipocresía tanto en la tele como en la vida cotidiana. Un cadáver de un animal cualquiera cubierto en sangre no tiene nada de horrible, pero un cadáver humano hace que todos se impresionen. ¿Qué clase de mierda es esa? Se impresionan al ver un cadáver humano o sangre humana y al ver lo mismo pero de otro animal, no les causa nada.

anonymous asked:

Hola Finolis, a ver si me puedes responder a esta cuestion porque te prometo que me esta sacando de quicio. ¿Cómo puede ser que el Google Chrome tire tanto de ram? Quiero decir uso chrome pero sin tener instalados mas de dos o tres complementos y si tengo un par de ventanas abiertas, como puede ser que este usando mas de 650.000 kb de memoria? Hay soluciones conocidas o alternativas de navegadores? Gracias de antebrazo, me encanta tu programa.

Puedes usar “The great suspender” y “One tab”. Son dos extensiones pensadas para que las pestañas que estás usando no te coman ram mientras están ocultas. “The great suspender” te las deja en su sitio pero apagadas (las puedes recargar haciendo click en ellas sin más). “One tab” te manda todas las pestañas que tienes abiertas a una sola pestaña, por orden de posición, en un listado de links.

Yo las veo como dos extensiones 100% necesarias porque siempre ando con más de 20 pestañas abiertas y me como los 8GB de ram del tirón.

Elliot estaba en su casa en ese momento pero no, no estaba solo. A pesar de que el chico era un virgen y un asocial a toda regla, algo había pasado aquel día que otro chico se había acercado a el en la cafetería y le había pedido como una especie de cita. 

El joven desconfió del otro todo el rato pero, poco a poco, empezó a confiar en este hasta el punto que le dejo entrar en su casa, aunque mas que confianza era por el echo de que le daba vergüenza que la gente viera que alguien estaba coqueteando con el, hasta ese punto llega el nivel de asocial del pequeño Elliot. 

Así que allí estaba, ofreciendo una bebida al otro joven, Carter, mientras mantenían una especie de conversación y coqueteo que a Elliot sacaba de quicio pero a la vez le atraía.

A Room Full Of Smoke 〖WIGETTA〗『Capítulo 9』

-Mary Jane’s Last Dance

-Rubiuh..- Mangel estaba bajo un árbol, sentado con sus audífonos

-Siempre escuchas esa canción.. cuando te saco de quicio..- Dijo el rubio mientras se sentaba junto a su amigo- Aquí no cae lluvia, eh

-Es un gran árbol

-Sí..

-..

-.. Mangel..

-Dime

-Perdóname

-¿Por qué?

-Tío, siempre te molesto con mis problemas; mi familia, Vegetta.. todo eso

-Somos amigos, mi trabajo es escucharte y apoyarte

-No, Mangel! Hemos sido amigos desde la infancia..- Rubén recargó su cabeza en el hombro de Miguel- Tú siempre me escuchas, yo no hago nada por ti, así que no digas que tu trabajo es estar ahí para mi..

-Yo sólo quiero lo mejor para ti, Rubiuh

-Yo también quiero lo mejor para ti, Mahe..

-¿Te duele la herida? Te cortaste bastante profundo esta vez

-Duele lo normal..

-¿Crees que Vegetta esté enamorado del chico?

-Espero que no..

-¿Te imaginas? Después de 5 años el gran Vegetta estará vulnerable

-Hablas como si lo fuéramos a matar- Rió el rubio

-Si te lastima, lo haría..

-Te quiero, Mahe. Eres mi mejor amigo- Sonrió el rubio y se recargó mejor en el mayor

-También te quiero

-Oye, ¿y tú? No te he visto con una chica en meses

-Creo que estoy enamorado de alguien

-¿¡Si?! Mahe, es genial! ¿Quién es? ¿La conozco? ¿Desde cuándo?

-Es un chico, desde hace 2 años..

-Hombre, pensar que todos en The Room somos maricones, creí que eras el único normal- Rió Rubén- Y, ¿quién es el afortunado? Yo juzgaré, eh; Si no tiene mi aprobación ve olvidándote de él

-Nosotros no somos precisamente ángeles

-Es diferente, nosotros somos groovies. A demás tú sí eres Ángel

-Eres tonto, eh- Mangel y Rubius rieron durante un buen rato, pero un trueno se escuchó y sus carcajadas pararon- Será mejor volver

-Sí, acá vamos a morir

-Lo dudo, las cucarachas son difíciles de exterminar- Interrumpió Samuel que estaba frente a los chicos

-Vege!!- Saltó Rubius y lo abrazó- Cariño, estás empapado! Te vas a resfriar!

-Suéltame, Rubén

-Nunca!! Te perdono, mi amor

-¿Qué dices?

-Has venido a disculparte, ¿no?

-No, idiota. Vine a traerlos de vuelta

-Es suficiente para mi- sonrió el rubio- Vamos, Mahe!- Gritó mientras tomaba la mano de Vegetta

-Sí, ya voy..- Mangel se puso de pie, a la altura de Samuel, y lo miró a los ojos dedicándole odio en la vista

-Si tus celos me intimidaran, hace mucho le habría dicho- Vegetta le devolvió la mirada a Miguel

-¿De qué hablan?- Preguntó Rubius

-De nada- Respondió Samuel- Toma, ponte esto o el que se va a resfriar eres tú- Dicho eso, Vegetta se quitó su chaqueta y se la puso al rubio sobre la cabeza

-.. G-gracias, Samu..- Le dijo Rubén bastante apenado.

Mangel comenzó a caminar y los otros dos lo siguieron, Rubén seguía unido a la mano de Samuel.

-Demonios, casi lo olvido. Debo llevar algo para comer; ustedes vuelvan

-Te acompaño!- Dijo el rubio mientras ponía ojos de cachorro

-No me molesta. ¿Qué dices, Mangel?

-Me voy- Respondió Miguel de muy mala gana y siguió su camino

-¿Qué le pasa a Mahe?

-No lo sé- El mayor comenzó a caminar con el rubio detrás

-¿Qué vas a comprar, Vege?

-No lo sé, ¿tú qué quieres?

-Algo caliente, muero de frío, ¿sabes?

-Quizá deberías volver

-Tú debes estar igual o peor

-Hay un Starbucks ahí, ¿quieres que te pida un café?

-¿Café hipster?

-Si no quieres..

-Sí que quiero!- Gritó el pequeño. Ambos caminaron hacia aquél lugar, aún tomados de las manos. Una vez llegaron y entraron, Rubén fue al baño a secarse mientras Vegetta pedía un café simple y un té verde.

Rubén se miraba al espejo, con la chaqueta morada; cerró los ojos e imaginó que su amado estaba junto a él. Trataba de secar aquella prenda, Vegetta la amaba, y que se la prestara significaba todo para el rubio. Pensando en eso, se acercó más al espejo y miró su reflejo fijamente- Soy más bonito que ese Guillermo- Dijo- Tengo la piel más clara y suave, los ojos más bonitos..- Sonrió- y me veo bien sonriendo!.. Oh, Vege..- Abrazó la chaqueta- ¿Por qué no me amas?- Después de unos cuantos minutos, el chico salió del baño un poco más seco y se sentó en la mesa donde ya estaba Samuel

-Tardaste- Dijo el mayor

-Traté de secar tu chaqueta..

-Está bien, tranquilo; puedes usarla

-..

-¿Té verde o café?

-El café está bien..- Respondió el menor con un notorio sonrojo

-¿Seguro?

-No, quiero el té..

-Lo sabía, anda, tómalo

-Sí..- El rubio dio un sorbo y miró a Vegetta que tomaba su café- Vege..

-¿Si?

-.. ¿Por qué me das alas?

-Eres mi amigo, soy amable contigo, es diferente

-Vege..- Dijo el pequeño mientras jugaba con el vaso entre sus manos

-¿Si?

-¿No te gusto.. ni un poquito..?

-Claro que me gustas, Rubén; Eres precioso

-¿Entonces?

-¿Entonces qué?

-¿Por qué no estamos juntos? ¿No sabes que te amo? ¡¿Por qué estás con ese niño?!- Rubius bajó la mirada y dejó escapar algunas lágrimas

-Claro que lo sé, lindura- Vegetta acarició el rostro del pequeño y lo recargó en su pecho- Pero yo no soy para ti, niño. Sólo soy una obsesión

-No, yo te amo..

-Rubén, amar es algo más fuerte y puro de lo que sientes por mi

-Quiero volver al Room..

-Volvamos, pediremos pizza

-Vege..

-¿Si?

-Bésame..